viernes, 22 de marzo de 2013

20 marzo 2013 El País

20 marzo 2013
Patxo Unzueta



Estrasburgo 2

Es el mismo tribunal que avaló ilegalizar a Batasuna, decisiva para el giro hacia el cese de ETA






Lo grave de las palabras de la portavoz de EH- Bildu, Laura Mintegi, en el Parlamento vasco no fue que calificase de “político” el asesinato de Fernando Buesa, pues lo fue sin ninguna duda, sino que dedujera de ello que se habría evitado si el Gobierno hubiera aceptado dialogar con ETA. La irritación provocada por esa banalización justificativa del crimen enlazaba con la suscitada semanas atrás por Garikoitz Aspiazu, Txeroki, al leer ante el tribunal de París que juzgaba a los últimos dirigentes de la banda una declaración en la que lamentaba en nombre de ETA el daño causado a quienes, sin tener “responsabilidad en el conflicto”, habían sido víctimas de sus atentados. Lo que remite a la distinción entre víctimas culpables y colaterales.
¿Figuraba Buesa entre las primeras por haber sido contrario a la negociación?¿Y las 158 víctimas de atentados con coche-bomba, indiscriminados por definición? ¿Y los concejales del PP y PSOE asesinados? “ETA ha definido bien sus objetivos”, declaraba el 16 de marzo de 2001 al diario italiano La Repubblica el entonces dirigente de la rama juvenil de ETA (y luego de Ekin) Ugaitz Elizaran: “Concejales del PP y del PSOE, por ejemplo, no caben dudas: son objetivos legítimos a eliminar”.
José Luis Barrios, juzgado en 2000 por haber intentado volar la casa cuartel de Granada, declaró que asumía las muertes de hijos y mujeres de guardias civiles que hubieran podido producirse porque no eran “civiles ni inocentes”. En 1999, poco antes de ser condenado en firme, Barrios sería presentado como candidato abertzale al Parlamento navarro. Es seguro que Mintegi rechazaría la idea de que los hijos de guardias civiles sean objetivos a eliminar, pero los suyos han considerado durante años que era legítimo dejarlos huerfanos.
Los juzgados en París leyeron al final de la vista una declaración en la que confirmaban el fin de la actividad armada. Sin embargo, ETA sigue manteniendo que para que se produzca su disolución es condición resolver el problema de sus presos. Ya saben que una amnistía no es posible, pero piensan que sí lo es una negociación sobre medidas penitenciarias que puedan presentar como prueba de reconocimiento político y avance hacia la excarcelación. Y aunque el ministro del Interior ha admitido que la disolución de la banda “facilitaría la reinserción de sus presos”, ha rechazado, con buen criterio, cualquier negociación, que solo serviría para atrasar el desenlace.
La esperanza de esa ETA residual y carcelaria es ahora que pueda producirse un remedo de amnistía con la puesta en libertad de los presos a los que se aplicó en su día la llamada doctrina Parot, entre los que figuran los autores de gran parte de los 482 asesinatos (40 al año) cometidos entre 1980 y 1992 (caída de Bidart). Ello ocurriría si el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, confirma su sentencia de julio pasado respecto a esa doctrina. La deliberación se inicia hoy, aunque la resolución no será inmediata.
La doctrina Parot fue un intento del Tribunal Supremo, en 2006, de corregir las consecuencias de la forma como se venía aplicando la redención de penas por el trabajo a los condenados según el Código de 1973. Esa redención se aplicaba no sobre el total de la condena, sino sobre el periodo máximo de cumplimiento fijado en ese código, que era de 30 años.
Existe consenso entre los juristas en considerar que ese criterio provocaba consecuencias absurdas (e injustas), como que el periodo real de encarcelamiento pudiera ser el mismo para condenados por uno o por 20 asesinatos, rompiendo el principio de proporcionalidad, consustancial al derecho penal. El Supremo estableció que en adelante las reducciones se aplicarían sucesivamente a cada una de las condenas.
La sentencia de julio no discutía la justeza o no de ese nuevo criterio sino lo que consideraba aplicación retroactiva del mismo. En esto no hay unanimidad entre los juristas por lo que es difícil vaticinar cuál será el resultado del recurso presentado por España; lo seguro es que será una decisión polémica que podría convertirse en pretexto para enfrentamientos entre partidos y asociaciones cívicas que comparten el rechazo a ETA y la identificación con el Estado de derecho.
Para defender que es justo que se mantenga la doctrina Parot no es necesario exagerar las consecuencias de una sentencia en sentido contrario. No es cierto que si se deroga “quedará abierta para siempre la puerta de la impunidad” y que el Estado de derecho perdería “un arma fundamental en la lucha contra el terrorismo”. Ni lo es que los etarras saldrán “tras cumplir una pena irrisoria” o que “matar saldrá gratis”. Primero, porque se aplica únicamente a delitos cometidos antes de la entrada en vigor del nuevo Código, en 1995; segundo, porque no puede hablarse de impunidad de condenados que saldrán tras más de 20 años de cárcel; tercero, porque no es equiparable el efecto de esa medida cuando ETA mataba a razón de 40 víctimas al año que cuando ha dejado de hacerlo.
A lo que podría añadirse que el Tribunal es el mismo que en 2009 avaló la ilegalización de Batasuna, lo que, según reconocerían más tarde algunos de sus dirigentes, sería decisivo para el giro que desmbocó en ese cese de ETA.


martes, 19 de marzo de 2013

19 marzo 2013 El Pais

19 marzo 2013

 

Derecho, sentimientos y política


El Gobierno se vuelca para lograr que Estrasburgo no anule la doctrina Parot

Los populares temen la reacción de los sectores sociales más conservadores



Mercedes Gallizo: "Era una interpretación de la ley sometida a controversia"
Fernando Román: "Está en juego la respuesta a los crímenes más violentos"

España volverá a estar pendiente mañana de una instancia judicial europea. Hace una semana, fue el Tribunal de Luxemburgo el que anuló parte de la ley hipotecaria; y mañana, el de Derechos Humanos de Estrasburgo examinará la llamada doctrina Parot que permite mantener presos a peligrosos delincuentes. Esa doctrina supone aplicar los beneficios penitenciarios sobre cada una de las condenas del reo y no sobre los 30 años de pena máxima, especialmente a terroristas, pero también a autores de otros graves delitos múltiples. Si el tribunal lo anulara, 77 de ellos (54 e ETA) saldrían a la calle.
La diferencia con la sentencia de los desahucios es que en este caso no es problema de medidas legales para cubrir una deficiencia, porque ya se adoptaron en 1995 y 2003 al establecer un cumplimiento efectivo de 40 años, sin posibilidad de reducciones para hechos cometidos después de su entrada en vigor. Lo paradójico es que los que saldrían a la calle fueron condenados por el Código del franquismo, aprobado en 1973. La democracia no ha sido blanda con ellos, pero la efectividad de un Código Penal no se mide hasta muchos años después de entrar en vigor y no es posible aplicar retroactivamente las sucesivas reformas que tapan sus agujeros.
En la expectativa de la resolución de Estrasburgo se mezclan tres planos a veces contradictorios: el de los sentimientos, el de la política y el estrictamente jurídico, que es el que primará. El del sentimiento se refiere a la evidente repugnancia de ver libres a peligrosos asesinos convictos, que se concreta en los comunicados de las asociaciones de víctimas del terrorismo, escandalizadas por las posibles excarcelaciones, y su anunciada presencia, mañana, ante la sede del tribunal. El Gobierno alega en su recurso esa alarma social que ya sirvió para impulsar esa doctrina hace nueve años.
Según Mercedes Gallizo, entonces responsable de Instituciones Penitenciarias, esta doctrina surge en 2004 “ante la gran alarma por el anuncio de la excarcelación del etarra Iñaki de Juana Chaos tras 19 años en prisión. Aunque había sido condenado por varios asesinatos, el límite que marcaba el Código Penal de cumplimiento eran 30 años y como había sido condenado por el de 1973 tenía derecho a redenciones y por eso iba a salir de prisión de manera anticipada”. “La Fiscalía, la Audiencia Nacional e Instituciones Penitenciarias hicieron un minucioso trabajo de revisión de sus expedientes” y se retrasó la salida de prisión de De Juana a instancia del juez Javier Gómez Bermúdez. Pero para el resto de casos, empezando por etarra Henry Parot, se optó por una reinterpretación de la aplicación de beneficios que fue avalada por el Supremo y el Constitucional.
El contexto político era entonces de enorme presión en la lucha contra una ETA activa, que se resume en la frase del entonces ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar: “Se trata de construir una nueva imputación”. El contexto político ahora es el del Gobierno de Mariano Rajoy volcado en intentar lograr el aval de Estrasburgo, con la presión de quienes en su partido o en organizaciones aledañas le acusan de haber aflojado ante ETA, pero sin la presión del terrorismo tras el alto el fuego de la banda. También presionan UPyD con peticiones de ilegalizaciones de Amaiur y Sortu, y, en sentido contrario, el PNV opuesto a la doctrina Parot como explicó la pasada semana Emilio Olabarría al ministro del Interior, Jorge Fernández, en el Congreso. Presionan los que piden gestos que favorezcan el desarme de ETA y la izquierda abertzale, que tiene en su programa el final de esa doctrina y así lo expresarán mañana ante el tribunal europeo.
En lo jurídico, la vista de mañana es el recurso del Gobierno a la sentencia que, obviando la política y los sentimientos, anuló la doctrina Parot a instancias de la etarra Inés del Rio. El tribunal de Estrasburgo, al margen de esa presión política y de ese sentimiento, debe decidir si ratifica o no que hubo aplicación retroactiva de la norma penal. El argumento de la Abogacía del Estado, además de las consecuencias sociales, es que no hay aplicación retroactiva de leyes, sino el ejercicio de la facultad de España para decidir la ejecución de las condenas. Sostiene Justicia que nunca Estrasburgo había cuestionado cómo un Estado aplica la ejecución de condenas. La tesis contraria es que fueron condenados con unas condiciones de cumplimiento cambiadas sobre la marcha y, por tanto, con aplicación retroactiva.

16 marzo 2013 (4) (14.03.13) Heraldo de Aragón

16 marzo 2013 (14.03.13)

 

 

 

 

La Audiencia Nacional reabre el sumario del incendio del Corona como un atentado

 

A la espera de recabar toda la información

 

 

 

16 marzo 2013 (3) La Razón (opinion)

16 marzo 2013

 

Carmen Ladrón de Guevara, abogada de AVT

 

 

¿Qué se entiende por «Doctrina Parot»?
Criterio jurisprudencial fijado por el Tribunal Supremo, en su Sentencia 197/2006 de 26 de febrero, por el que se establece el cómputo de los beneficios penitenciarios sobre el total de las penas impuestas, de manera sucesiva, y no sobre el límite máximo de cumplimiento de privación de libertad fijado en 30 años.
¿Dónde radica la importancia de la «Doctrina Parot»?
Gracias a este nuevo criterio de cómputo de los beneficios penitenciarios se acaba con la situación injusta, que se daba hasta el momento, que permitía a sanguinarios terroristas condenados por múltiples asesinatos cumplir la misma pena que si hubieran asesinado a una única persona y que en la mayoría de los casos se correspondía únicamente a 17-18 años de prisión. De esta manera el reo condenado a varias penas de prisión superiores a 30 años cumplirá al menos el límite máximo de 30 años fijados en el Código Penal.
¿Se ha aplicado la «Doctrina Parot» únicamente a terroristas de ETA?
No. La «Doctrina Parot» desde el año 2006 se ha venido aplicando a terroristas, de ETA y de otras organizaciones terroristas, a narcotraficantes, violadores y asesinos en serie. De ahí que se pueda afirmar que no se trata de una herramienta jurisprudencial utilizada en función de la coyuntura política sino de una cuestión de justicia.
¿Es respetuosa la «Doctrina Parot» con el principio de irretroactividad de las leyes penales?
Sí. Ya que en este caso no nos encontramos ante un supuesto de aplicación retroactiva de ninguna norma penal sino ante un supuesto de cambio jurisprudencial avalado por la doctrina constitucional.
¿La derogación de la «Doctrina Parot» por parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos supondría la excarcelación inmediata del casi centenar de terroristas y delincuentes a los que le ha sido aplicada?
No. Las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos de Estrasburgo son declarativas, ya que su ejecución efectiva compete al Estado que haya violado un derecho y es el Estado afectado quien tiene que elegir, bajo la supervisión del Comité de Ministros, las medidas a adoptar en el orden interno para cumplir con las obligaciones del Convenio europeo de Derechos Humanos para dar cumplimiento a las conclusiones de la sentencia. Ahora bien, el problema que existe es que España carece de un desarrollo legislativo específico que determine qué órgano interno tiene la potestad de ejecutar las sentencias del TEDH. Podemos concluir que la derogación de la «Doctrina Parot» no implica la puesta en libertad inmediata de los terroristas a los que se les ha aplicado.

Opinión:

Para empezar debo decir que si la Doctrina Parot es aprobada por el TEDH no me quejaré lo más mínimo, porque siempre he sido un ferviente defensor de la legislación. La ley es para todos y todos debemos cumplirla. Aclarado queda, por si a algún decerebrado se le ocurre buscar los tres pies al gato.
Pero tantos años hablando con víctimas del terrorismo y haciendo pedagogía por el respeto a la legislación y por el deseo de que nadie mas sufra lo que algunos ya hemos sufrido me lleva a ofrecer mi opinión y más todavía al haber recibido desde el domingo once llamadas de medios de comunicación y haber hablado del tema con mas de treinta víctimas en los últimos cinco días.
Tras la sentencia (octubre 1989) del atentado de “Hipercor”  y más tarde al recibir la sentencia (junio 1993) por el atentado de Vic recibí una de las mejores lecciones jurídicas que jamás habrá recibido nadie. Cuando pregunté acerca de las razones por las que se aplicaban condenas de cientos de años a los asesinos que figuraban en aquellas sentencias aunque luego solo cumplirían veinte años como máximo, en ambos casos la explicación ofrecida por dos abogados distintos fue muy corta y muy contundente: “Roberto, se condenan los delitos cometidos y se multiplican por el número de víctimas. No hay mas. Es el p.... Código Penal que tenemos”.
Esa situación cambió en 1995 cuando un pequeño grupo de víctimas (por cierto, ¿dónde estaban entonces algunas que ahora tanto hablan?)... les decía que un pequeño grupo de víctimas coordinamos la recogida de firmas plaza a plaza, calle a calle (ni asomo de la existencia de Internet y las redes sociales) para conseguir la modificación del Código Penal franquista de 1973 y abolir los llamados “beneficios penitenciarios”. Se consiguió gracias al 1.100.000 firmas recogidas y desde 1995 esos “beneficos penitenciarios” ya no se contemplan. Son treinta años completos.
Lo desgraciado de la cuestión es que solo se pudo aplicar a aquellos terroristas cuyos atenrtados fueran cometidos a partir de 1995. Ello significa que asesinos de una sola víctima, por atentar desde 1995 en adelante cumplen más condena que los asesinos múltiples por atentados anteriores a 1995. Por ejemplo, quien asesinó a Miguel Angel Blanco cumplirá más condena que los autores del atentado de Hipercor, por ejemplo.
Es indudable que aquellos condenados a mas de treinta años por el antiguo Código Penal de 1973 y que pueden salir a los 17-18 o 20 años de cumplimiento real pueden merecer salir a los treinta años si el TEDH lo considera legal (como muy bien dice la abogada de la AVT). Sólo faltaría. Pero muchos nos hacemos una pregunta, sobre todo algunos con víctimas mortales (aunque ese no es mi caso afortunadamente): si un terrorista ha asesinado a tres ciudadanos, ¿podremos hablar de 20 años de condena por el primero y diez por el segundo?. Perfecto. ¿O quizás diez por el primero, diez por el segundo y diez por el tercero? ¿Y si asesinó a cuatro personas? ¿Y por aquellos otros que haya podido asesinar? ¿Ya no habrá cumplimento en prisión? ¿Dónde está el promedio que podrá aminorar el dolor de esas familias? Y eso sin contar los heridos con incapacidades, por poner otro ejemplo...
Sinceramente tengo una lucha interna, especialmente pensando en tantas y tantas víctimas que el terrorismo ha causado. Por un lado mantengo el deseo de que están en prisión todo el tiempo que marque la legislación. Pero por otro lado me duele que tantos años de hablar, de llorar, de conversar, de hacer pedagogía jurídica e incluso terapia psicológica con cientos de víctimas pueda irse al traste por una situación que ya teníamos jurídicamente controlada y que, a lo sumo, pueda representar cinco años más de condena.
Independientemente de cual sea la decisión que tome el TEDH entiendo perfectamente la situación a la que podrá enfrentar la clase política española y mas si cabe el Gobierno. Pero quizás esa misma clase política debía haber sido quien informara a “LAS” víctimas en lugar de dejar que esa labor la hiciéramos algunas víctimas. Y repito lo de algunas.
Y me fastidiará mucho que encima los asesinos etarras puedan salir beneficiados por esa justicia que dicen no respetar. Son terroristas y no mártires, pero a veces pienso que desde ciertos sectores de víctimas se pide lo imposible. ¿Por qué?

16 marzo 2013 (2) Tiempo (opinion)

16 marzo 2013


Un triste aniversario




Solo han pasado nueve años y ya está claro lo que empezó a verse nada más estallar las bombas: que aquello acabaría como el rosario de la aurora y que mucha gente, demasiada, no tendría el menor pudor en usar a los 191 muertos y a los más de 1800 heridos para llevar el agua a su molino, fuese el que fuese. Quienes dicen llorar a las víctimas de aquella masacre están hoy divididos en varias facciones enfrentadas entre si. En Madrid hubo cuatro actos diferentes de homenaje. El Gobierno de la nación no estuvo presente en ninguno: parece haber decidido que el 11-M es un asunto autonómico y/o municipal. La Comunidad de Madrid organizó un acto en la Puerta del Sol al que asistieron representantes de todos los grupos políticos... y un par de ministros... pero entre el público. El Ayuntamiento preparó, a su vez, otro acto distinto en el monumento de la estación de Atocha. En el mismo lugar, pero un rato antes, celebró su ofrenda la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, que preside Pilar Manjón, y a la que acudieron muchos sindicalistas y políticos de izquierda. Y la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) hizo su ceremonia en el Bosque del recuerdo, con mucha gente del PP. El día que aprendamos a recordar juntos el peor atentado de nuestra historia, habremos dado un gran salto adelante.

Opinión:

Desde la libertad que me da el ya no representar a sigla alguna desde 2009 (para mi tranquilidad personal según las últimas noticias que van llegando) y por tanto exponer mi propia opinión, me veo en la obligación moral de exponer ciertas situaciones vividas personalmente a raíz de lo ocurrido aquel maldito jueves 11 de marzo de 2004.
Y si sirven para aclarar o ampliar lo escrito en el artículo de la revista “Tiempo”, mejor que mejor.
Aquel jueves por la mañana y mientras ya se hablaba de cuarenta víctimas mortales llamé personalmente a la AVT para ofrecer toda la experiencia del equipo que tuve el honor de coordinar en Cataluña, especialmente y ante la inmediatez del problema el que tenía relación con la asistencia psicológica. La respuesta que recibí del inepto que se puso al teléfono fue “no llames pa’ na que aqui estoy yo pa’ arreglarlo to’” (sic)
Esa respuesta me dejó estupefacto y pasándome por el arco de triunfo tal gilipollez envié a Madrid a seis psicólogas catalanas, que tardaron un año en recuperar los gastos que ellas mismas abonaron en aquellos días.
El viernes siguiente ya empezamos a recibir llamadas en Barcelona de personas que se identificaban como víctimas (o famiiares de) por lo ocurrido el día antes por lo que se iniciaron sucesivos viajes a Madrid bajando en el autocar el domingo por la noche y volviendo a Barcelona en el último autocar del lunes. Ello significó muchos lunes en Madrid atendiendo a víctimas que, al parecer, no importaban una higa a quien estaba allí “pa’ arreglarlo to’”.
Ello llevó a organizar un grupo de víctimas y familiares muy activo en la zona de La Colmena de Vallecas, grupo al que se fueron añadiendo víctimas de Santa Eugenia o de El Pozo.
El sábado 25 de septiembre ya se realizó la primera “asamblea” de la que sería la Asociación “11M Afectados por Terrorismo”, creo recordar que en Coslada. A través de una víctima de un atentado islamista perpetrado en Madrid en 1985 conocí poco después a Pilar Manjón, en una pequeña cafetería junto al Parque del Retiro.
Quizás, y digo quizás, si aquel petimetre de tres al cuarto que me soltó aquella imbecilidad el jueves 11 de marzo no hubiera sido tan arrogante se habría podido agrupar a un mayor número de víctimas en torno a la única asociación de víctimas que entonces existía en Madrid. Pero no pudo ser... quizás ese individuo haya tenido mucha de la responsabilidad en no haber logrado la máxima unidad.
Pero aún hay más detalles. Si cualquiera de nosotros oyera de alguien una frase tan asquerosa como la de “meteros a vuestros muertos por el culo”, seguramente esperaría apoyo por parte de alguna que otra sigla que compartiera el mismo dolor. Pero se hizo el silencio.
Y, para no extenderme mucho más, otro ejemplo: el jueves 10 de febrero de 2005, once meses después de los atentados, nos dirigíamos a una reunión convocada por la Fundación de Víctimas del Terrorismo. Mientras Pilar Manjón y un servidor íbamos andando camino al Palacete Zurbano nos topamos de frente, en la misma acera, con un alto cargo de un partido político. Al llegar a nuestra altura y señalando a Pilar, le dijo en voz alta a la señora que le acompañaba: “por culpa de esta puta perdimos las elecciones”.
Desde el máximo respeto a todas las ideas... sólo pregunto: ¿alguien sería capaz de pertenecer a una asociación que si por algo se ha destacado y se destaca es por seguir las consignas de ese individuo y del partido al que pertenece?

 

sábado, 16 de marzo de 2013

16 marzo 2013 Acte solidari amb els Hospitals

16 març 2013

Acte solidari amb els Hospitals de Bellvitge i de La Vall d’Hebrón


Responent a la amable invitació dels organitzadors hem tingut (la meva dona i jo) el plaer de assistir a un acte a Saló de Cròniques de l'Ajuntament de Barcelona.
El motiu ha estat dur a terme un acte just, solidari i molt huma. En el decurs de l'acte hem pogut gaudir de una extensa lliçó relacionada amb temes médics i al mateix temps de una sobredosis de calor i sensibilitat humana. Ha obert l'acte la delegada de Salut de l'Ajuntament de Barcelona Cristina Iniesta.

En el torn médic els Doctors Esteller i Sanchez de Toledo (Cap de Investigació Biomèdica de  l’Hospital de Bellvitge i Cap de Oncología Infantil de l'Hospital Vall d'Hebró respctivament) han parlat sobre les investigacions que se estan fent en el mon del cancer infantil i sobre tot en el camp del retinoblastoma i el cancer óseo-muscular.






En el torn social la Susana Ramos ha parlat de les conseqüencies que aquestes patologíes porten en els nens i els seus familiars i la Paloma Banderas (responsable del projecte “Desafío Menorca”) ha ofert la col.laboració de la seva entitat per ajudar a aquests nens i nenes a fer activitats que els suposin millorar la qualitat de vida.
Pero a banda de tot això, el moment culminant de l'acte ha estat quan Susana Ramos ha fet entrega de unes quantitats económiques als dos hospitals per col.laborar en la recerca de teràpies per acabar amb aquestes patologíes. Els diners estaven primerament destinats per altre projecte que, malauradament, no ha arribat a bon terme. Per això Susana Ramos i els seus col.laboradors han decidir aportar aquests recursos als dos hospitals esmentats.




Per cert, una de les sorpreses ha estat l'actuació del Mag Selvin, amb qui ens hem retrobat després de molts anys. Ell va ser el artista convidat quan el 1995 va tenir el gran detall de col.laborar en la festa infantil que vaig preparar pels nens afectats per terrorisme a Catalunya.

A la Susana, en Selvin i a tanta i tanta gent i empreses que han fet posible un acte com el de avui, gràcies.



viernes, 15 de marzo de 2013

15 març 2013 (14.03.13) Conferencia a La Sagrera

15 març 2013 (14.03.13)

Conferencia a La Sagrera – Barcelona (Centre Cívic “La Barraca”)

Ahir dijous vaig tenir el plaer de oferir una conferència en el Centre Cívic “La Barraca” del barri de La Sagrera a Barcelona. Pels que no conegue-ho la zona, dir-vos que La Sagrera es el lloc on es troben els magatzems “Hipercor” i per aquesta raó ha estat un privilegi que la proposta de que fos un servidor qui fes la conferència vingués dels propis veins.
Va ser una trobada entre víctimes, veins, estudiants, periodistes i amics on també va estar present una petita representació del mon polític i jurídic (en Gemma Mumbrú o Carlos Jiménez Villarejo van ser-hi presents).
L’amic, historiador i ex-regidor Joan Pallarés- Personat va comenzar fent un breu resum de alguns dels episodis que podriem anomenar delictius succeïts al barri des de finals del segle XIX fins als anys 50 del segle passat donant-me pas després per presentar un resum mes extens sobre els diferents atemptats que han tingut lloc en el barri, on sis bandes terroristes diferents han realitzat diverses accions terroristes, segons es recull en la Llei de Solidaritat 32/1999 i diverses sentències i resolucions administratives.
El col·loqui posterior va ser molt enriquidor ja que entre els asistents es trobaven víctimes dels atemptats contra El Papus, Scala Barcelona, la Caserna del carrer Navas o del propi Hipercor que també van tenir la oportunitat de explicar les seves vivencies personals.
Al coincidir amb la setmana del nové aniversari dels atemptats de l’11M, l’acte es va iniciar amb un minut de silenci en homenatge a totes les víctimes del terrorisme i es va donar lectura a un escrit enviat pels amics de la Asociación “11M Afectados por Terrorismo” (abaix el trobare-ho).
No cal dir que els asistents es van endur informació de primera ma sobre moltes dubtes que van anar surgint en el decurs de las gairebé dos hores que varem gaudir de estar junts, fins que va arribar l’hora de tancament de la Sala.



Robert Manrique i Joan Pallares-Personat (foto F.M.)

Aspecte de part de la Sala (foto F.M.)

Texto Asociación "11M Afectados por terrorismo":
Jo que soc UN DELS VOSTRES, no puedo por menos que daros las gracias por vuestro gesto de silencio. Por vuestro recuerdo, que es MEMORIA viva.
Quizás no seamos héroes pero aún seguimos vivos, somos la parte sufriente de los atentados y os agradecemos que volváis a compartir nuestro dolor, nuestra rabia, nuestra impotencia.  Que volvais a recordar, a recordarles, para que sigan con nosotros, hacedlos vuestros para que quienes dicen que no son sus víctimas, no nos arrastren a su bajeza moral, amadlos como luminosos guías de estaciones oscuras y frías que han de venir y a las que nos van a llevar.
Queremos prepararnos, con vosotros, para una política que todavía no existe.
La política del ciudadano, cuando actúa como interventor y como "autor"; tenemos que parar  el discurso “siniestro”, para hacer surgir y hacer visible lo que sólo existía en nuestros corazones y en los corazones de demasiados ciudadanos.
Como veis hoy no sólo somos víctimas de terrorismo estigmatizadas, sino que hemos recuperado nuestra condición de ciudadanos.

Necesitamos vuestro calor, vuestra ayuda para poder cicatrizar tan graves heridas, ayudadnos en este tránsito difícil porque las cargas son más llevaderas entre muchos corazones, quizás nos ayudéis a perder el miedo a volver a oír ese grito final, el miedo a perdernos o perder la razón, no os bajéis de los trenes en los que íbamos todos, porque juntos, seguro, podemos llegar a un futuro mejor.