lunes, 23 de marzo de 2026

22 marzo 2026 (2) eldiario.es (opinión)

22 marzo 2026 



Antonio Alonso, genetista forense: “La conspiración tras el 11-M fue vergonzosa y la gestión del Yak-42, una infamia”

En su libro, ‘La huella invisible’, Alonso describe algunos de los casos en los que participó a lo largo de su carrera, desde el asesinato de Lasa y Zabala a los atentados del 11-M o el accidente del Yak-42, y relata cómo el análisis de ADN cambió la historia de España

La vida profesional de Antonio Alonso es tan fascinante que ya ha recibido propuestas para convertirla en una serie. Alonso trabajó desde 1984 en el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (INTCF), que dirigió entre 2019 y 2024, y participó como genetista forense en la resolución de algunos de los casos más relevantes para la historia de este país, desde el asesinato de Lasa y Zabala hasta los atentados del 11-M, el accidente del Yak-42 o la identificación de víctimas de la Guerra Civil.

Alonso recoge su dilatada experiencia en “La huella invisible” (Crítica, 2026), un libro que le propuso su editora tras escucharle en una entrevista radiofónica y en el que relata los detalles de ocho de estos casos. Una historia que documenta, con una mirada crítica y profundamente humana, cómo la evolución de estas tecnologías de análisis genético ha cambiado la forma en que se identifica a las víctimas y se esclarecen los delitos. Para Alonso, que se emociona cuando habla del dolor de las personas que tienen familiares desaparecidos y sin identificar, las ciencias forenses tienen un valor humanitario y no diferencian entre bandos: solo son la mejor herramienta disponible para reparar la injusticia.  

Cuenta usted que el ADN puede permanecer en la ropa después de pasar por la lavadora, ¿la huella invisible de la que habla en el libro es más pegajosa de lo que creemos?

Efectivamente. Y eso que parece una anécdota, es algo que condiciona muchas investigaciones, porque hoy en día, aparte de llevar nuestro propio ADN en nuestras ropas, llevamos el ADN de las personas con las que convivimos, al menos con las que compartimos la colada de la lavadora. ¿Por qué? Porque en el lavado puede haber transferencia de ADN y, aunque sean pequeñas trazas, con la sensibilidad que tenemos hoy día podemos detectarlas, por ejemplo, en la ropa interior. Imagínate esto en la investigación de casos tan graves como el abuso sexual de niños. Por eso la prueba del ADN hay que interpretarla dentro de un contexto, la genética por sí sola no resuelve delitos. Se necesitan otras pruebas testificales o forenses de que efectivamente estas son las circunstancias.  

Paradójicamente, más sensibilidad puede abrir nuevos problemas a la hora de documentar, ¿no?

Por un lado, es una ventaja que hayamos avanzado hasta obtener ADN de la nada, de una docena de células. Pero eso tiene la otra cara, y es que no solo vamos a detectar aquello que nos interesa, lo que se ha producido en el momento del crimen que estamos investigando. También vamos a identificar el ADN de fondo que estuviera en esa escena. Eso lo complica todo de muy diversas maneras, entre ellas por el hecho de que no vamos a obtener perfiles únicos y muchas veces vamos a obtener mezclas. Eso es uno de los temas más complejos en el ámbito de interpretación forense.

Otro de los asuntos controvertidos son los cribados poblacionales para buscar a un culpable, hay pendiente una reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para que esto quede regulado, ¿verdad?

El proyecto de reforma, que ya está presentado en el Congreso de los Diputados, incluye la investigación de ADN de manera sistemática en determinados cribados, cuando las técnicas tradicionales no han dado ningún resultado. Se trata de delitos graves, agresiones sexuales, homicidios, etcétera y siempre bajo un estricto control judicial o fiscal que asegure todas las condiciones con respecto a la preservación de los datos genéticos. 

¿Ustedes ya resolvieron un caso así?

A pesar de que no hay una legislación en el ámbito judicial, ya en el año 2003 hicimos una investigación de este tipo, que fue un cribado genético en un ámbito rural en Campo de Criptana para identificar a través del cromosoma Y a un determinado individuo. Porque el cromosoma Y que heredamos los varones de nuestros padres se transmite de manera inalterada a lo largo de las generaciones. Se hizo una primera investigación en todas aquellas personas que habían estado con la víctima de una agresión y se encontró una coincidencia, pero con una mutación. Eso nos llevó pensar que el responsable podía ser un familiar de ese individuo y los buscamos por el apellido paterno. La Guardia Civil, con consentimiento y con conocimiento de la juez instructora, hizo un barrido. Y en el individuo 55 detectamos un perfil de cromosoma idéntico, que al final se delató.

¿Cuáles son los riesgos de hacer el cribado? ¿Estigmatizar a comunidades?

Entre otras cosas. También pueden producirse errores, dependiendo del tipo de relación de parentesco. Imagina que tenemos el cromosoma Y de este individuo y vemos que tiene un origen ancestral magrebí. Cuidado, porque hay que valorar eso. Hay que tratarlo con mucha confidencialidad, porque todo ese tipo de datos pueden llegar finalmente a estigmatizar a determinados grupos sociales o raciales.

Hay ya varios casos en los que se ha encontrado al culpable gracias a los test recreativos de ADN a través de alguien que tiene una relación familiar, ¿ese también es un terreno resbaladizo?

El primer caso de este tipo fue el del “asesino de Golden State”, en California, cuando el FBI comparó una muestra hallada en el lugar del crimen con los datos que se obtienen en este tipo de compañías que venden kits comerciales y localizaron a un familiar lejano que les permitió llegar hasta el culpable. Esto ha obligado a las compañías a incluir cláusulas para que la gente esté informada y sepa que su material genético se puede usar para buscar a sospechosos.

A veces los asesinos tienen creencias erróneas, como la capacidad de la cal viva para hacer desaparecer restos orgánicos, ¿cómo de determinante fue esto en el caso de Lasa y Zabala?

Hasta ese momento había una falsa creencia de que la cal viva producía una destrucción tanto de los tejidos blandos como del esqueleto, y que por lo tanto esa era la manera de destruir o de hacer desaparecer un cadáver. En ese momento incluso los forenses pensábamos que esto era así. Yo, cuando me enfrenté a ese caso, lo primero que pensé fue que no quedaría nada de ADN. Pero resulta que es más bien al contrario. La cal viva produce una reacción exotérmica que produce desecación al contacto con el agua con los tejidos, y eso produce de alguna manera una inhibición de la putrefacción que está dirigida por el crecimiento bacteriano. No produce un olor tan fuerte y, por lo tanto, las alimañas no aparecen. Todo eso hace que al final el cuerpo se esté preservando, que es lo contrario que se pretendía. En el caso de Zabala, lo de la cal viva además fue como una firma y lo que llevó a un policía a relacionarlo con los GAL, porque [José] Amedo había dicho que en el caso de Segundo Marey habían valorado hacer lo mismo.

A lo largo de su carrera usted se ha enfrentado a casos terribles, crímenes de lesa humanidad, torturas como en este caso, y asesinatos. ¿Qué momento recuerda como especialmente impactante?

Bueno, en principio, y aunque eran unos cadáveres ya desprovistos de carne, el caso de Lasa y Zabala. Hubo un momento en esa mesa de autopsia que me produjo una impresión importante, un quebranto emocional. Porque no eran solamente los cadáveres, eran las vendas, eran los apósitos, eran las mordazas. Todo eso te daba una idea de lo que había pasado, de la tortura. Pero, para mí, desde luego, la situación más grave fue encontrarme con la muerte en la mesa de autopsias del 11-M. Aquello creo que nos sobrepasó absolutamente a todos, a la población general, a los equipos forenses, absolutamente a todos. Y esa noche, gracias a la solidaridad de un montón de equipos de, no solamente forenses, sino todos los equipos de asistencia psicológica, policías, etcétera, creo que eso fue lo que sirvió para sobreponernos y dar una respuesta que yo creo que fue muy rápida, con sus errores.

Habla en el libro con mucha honestidad de que hubo un error que ha servido para mejorar el sistema…

El error fue que solo se tomó el ADN de los cadáveres que no estaban identificados con la huella dactilar, pensando que ya bastaba. Eso fue un error muy grave, porque desgraciadamente en el 11-M se produjo una fragmentación de los cuerpos muy grande como consecuencia de las explosiones, con lo cual esos restos que estaban en lo que llamaban las bolsas cero no se pudieron reasociar completamente con todos los cuerpos. De eso aprendimos y, gracias a esa experiencia y a la autocrítica posterior, se desarrolló un protocolo de actuación médico forense en casos de catástrofes, que se publicó como Real Decreto en el año 2009 y que hoy es la referencia en España para que no vuelvan a ocurrir esos errores y otros que se produjeron.

Justo antes había ocurrido una negligencia grave por parte de las autoridades militares sanitarias de ese momento con el caso del Yak-42. Siendo usted forense en aquel proceso, ¿qué sintió cuando los responsables políticos no fueron encausados ni pidieron perdón?

Fue tremendo, tremendo. Fíjate que se trataba de compañeros. El general y el capitán eran militares médicos, a los que se supone una serie de valores, de lealtad, etcétera. Y realmente no se hizo nada, ¿no? Es decir, hay pruebas de cuando hicimos las exhumaciones de que en algunos ataúdes había restos de más de tres personas o dos pies de distinto tamaño. La sentencia refleja de forma muy clara que se asignó de manera aleatoria los cadáveres a distintos nombres. Sobre los políticos, yo recuerdo en aquellas épocas cuando vinieron los militares familiares a darnos la muestra para identificar a sus cadáveres, que eran todos votantes del PP y lo que decían todos: “Son unos sinvergüenzas cómo nos han tratado”. En el libro hay bastantes testimonios de esto, decían que en la vida volverían a votar a esta gente, porque aquello fue una infamia.  

Entonces se puso el ejemplo del problema de los sombreros. ¿En qué consistía?

Básicamente era una metáfora. Se dice que si 37 personas que han bebido y están borrachas llegan a un bar y dejan el sombrero en sus percheros, la probabilidad de que cada uno coja su propio sombrero al salir es muy baja. Y esto es lo que ocurrió, que de los 30 cadáveres que no analizaron los turcos —que sí habían hecho bien su trabajo—, todos estaban mal identificados. Y menos mal que el equipo turco tuvo la prudencia de tomar una muestra de tejido que nos sirvió después para obtener el ADN de todos los cadáveres y poder hacer la reconstrucción.

Y darle a cada familia los restos de su familiar fallecido…

Siempre que se pudo. Porque, claro, el problema es que 11 de los cadáveres se habían incinerado e intercambiaron cenizas y con dos de ellos las familias las habían esparcido.

Este desprecio por los hechos científicos y esta voluntad de desprestigiar a los técnicos la hemos vuelto a ver más veces, ¿es la firma de un partido político?

Lo vimos también en el 11-M. No es ya que todas las pruebas inmediatas de las primeras horas, todas las pruebas periciales, indicaran que se trataba de un terrorismo islamista, que así lo decían. Es que con anterioridad ya había avisos del CNI y de los servicios de inteligencia de Policía y de Guardia Civil, de que esto podría pasar, de que lo más seguro es que hubiera un atentado terrorista en Madrid. Y sin embargo, este equipo, por las intenciones que fueran, intentó mantener el tema de que estos atentados provenían del terrorismo vasco de ETA. Y no solamente eso, sino que años después de que haya una sentencia en la que la verdad científica judicial se ha establecido, seguimos con teorías conspirativas. Lo ha dicho Mayor Oreja de nuevo hace dos días, es muy vergonzoso. 

El análisis de ADN ha resultado ser fundamental para la memoria histórica. ¿Por qué fue tan importante para usted la caja 198 del Valle de Cuelgamuros? 

La caja contiene restos de una de esas inhumaciones que se produjeron en 1936 en Ávila, en dos localizaciones una fosa en Aldeaseca y otra en Fuente el Saúz, dos pueblos de Ávila. Cuando se inaugura el Valle de los Caídos, ahora Valle de Cuelgamuros, se exhuman y se llevan al valle, como otros muchos.

También del bando nacional, como recalca en el libro.

Sí, sí, porque creo que es importante decirlo. Hay muchos vascos, porque el bando nacional llegó allí y reclutó forzosamente a muchos jóvenes que al final murieron. Y muchos de ellos están en el Valle de los Caídos. Hay bastantes solicitudes. Esto quiero transmitirlo para que veamos que las ciencias forenses tienen un valor humanitario. No diferencian los bandos y no debemos diferenciarlos. Y creo que esto debe ser también de ayuda para aquellos que no entienden lo duro que es tener una persona desaparecida. La incertidumbre. Toda la gente con la que tú hables de este tema que tiene una persona desaparecida te va a decir lo mismo: yo puedo vivir con la muerte, puedo hacer un duelo y puedo pasar página, pero con un desaparecido no puedo vivir. Y te lo dicen los de la Guerra Civil y te lo dice Pili Zabala, que pasó diez años sin saber qué le pasó a su hermano. Hasta que se pudo encontrar. Todo eso que parece que es una tontería es algo fundamental. Tiene que ver con la dignidad humana y tiene que ver con la necesidad de pasar página y de poder vivir. Yo he conocido a mucha gente que ha estado 30 años dedicada a esa búsqueda, es en lo que han convertido su vida, porque no pueden más.

¿Qué siente uno cuando ve todos esos restos en el valle de Cuelgamuros y ve la dimensión de lo que pasó en este país?

Efectivamente es muy grave y a veces piensas: joder, parece que el dictador hizo las cosas de manera que nunca se pudieran identificar o que fuera muy difícil identificarlos. Yo visité el Valle de los Caídos en el año 2010. Fue una de las primeras visitas que se hizo. Abrimos las paredes, no entramos y vimos lo que pasaba allí. En muchas de las criptas las cajas de madera se han deshecho completamente y aquello es un osario en el que es muy difícil trabajar. En el sepulcro, donde se ha encontrado a las víctimas de Aldeaseca y Fuente el Saúz, tuvimos suerte porque se hizo primero un trabajo excelente arqueológico por parte del equipo de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, dirigidos sobre todo por Paco Etxeberria. Creo que es admirable el trabajo que se ha hecho, pero en muchos casos no se podrán identificar los cuerpos, por la dificultad.

Me imagino que generará cierta impotencia saber que trabajar en crímenes contra la humanidad es como ir sacando el agua del mar con una cuchara, porque los siguientes casos están ahí esperando, en Gaza, Ucrania…

En el capítulo de lla masacre de Suva Reka, en Kosovo, que es el caso por el que tuve que ir a declarar al Tribunal Internacional para la antigua Yugoslavia, hago referencia a ese espectro mundial, que es una desolación enorme y que produce cientos de miles de víctimas sin identificar en todos estos países y en situaciones de una precariedad tremenda. Y luego, además, [tenemos que soportar] que nos digan que ya se ha acabado la guerra en Gaza cuando se ha exterminado completamente una zona. Y las personas que son responsables de esto, como Netanyahu o Estados Unidos, que no reconocen el tribunal, tienen la libertad para seguir haciendo estas barbaridades. Es muy grave. 

Opinión:

Pues no hace falta decir mucho más… sencillamente decir que este libro es un compendio de situaciones que algunos se niegan a entender y ucho menos reconocer, pese a las pruebas que se aportan.

Es de obligada lectura.

22 marzo 2026 ElDebate (opinión)

 

22 marzo 2026



El Gobierno vasco permite a la exjefa de ETA Anboto salir de prisión de lunes a viernes pese a su condena de más de 500 años

En el año 2018 fue la encargada, junto a Josu Ternera, de poner voz al anuncio de la disolución de la banda terrorista

En 2021 fue condenada a 425 años de cárcel por un atentado contra un dispositivo de la Policía Nacional en el polideportivo de Mendizorroza (Vitoria)

El Gobierno vasco ha concedido a la exdirigente de ETA Soledad Iparraguirre, 'Anboto', un régimen de semilibertad de lunes a viernes con la obligación de volver a dormir a prisión, en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario.

Fuentes del Departamento de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno Vasco han confirmado a EFE la autorización de este régimen a Iparraguirre, que está interna en la prisión donostiarra de Martutene. Podrá salir de la cárcel a partir del lunes 23, aunque por el momento no se sabe el día exacto en el que lo hará.

Esta semilibertad no se trata de un tercer grado, sino de una fórmula intermedia dirigida a «la preparación» para la salida de prisión que se concede cuando el cumplimiento de la condena está ya muy avanzado.

Permite a los internos salir de prisión de lunes a viernes y volver a la cárcel solo para dormir durante estos días.

Para su concesión el interno debe entregar un «plan de ejecución», en el que se acredite que va a trabajar o a llevar a cabo labores de voluntariado, con sus horarios correspondientes.

Ahora la Fiscalía de la Audiencia Nacional deberá emitir un informe, que no es vinculante, y la decisión final de la confirmación de este régimen la deberá adoptar el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, han aclarado las fuentes.

El mismo régimen de semilibertad en aplicación de dicho artículo fue concedido también recientemente, en febrero, al exjefe de ETA Garikoitz Aspiazu, 'Txeroki', lo que provocó las críticas de varias asociaciones de víctimas del terrorismo.

Soledad Iparraguirre nació en Escoriaza (Guipúzcoa) en 1961. En octubre de 2004 fue detenida en Francia junto a al jefe del aparato político de ETA, Mikel Albisu, 'Antza', en una casa de Salis-de-Béarn en la que ambos vivían desde hacía años junto a su hijo.

En el momento de su detención Soledad Iparraguirre era supuestamente la encargada de dirigir el aparto de extorsión de la banda terrorista.

Tras su detención Iparraguirre fue procesada por la juez antiterrorista Laurence Le Vert por un delito de dirección u organización de banda terrorista y el 17 de diciembre de 2010 fue condenada junto a su pareja, Mikel Albisu, a 20 años de cárcel por el Tribunal de lo Criminal de París.

Reclamada desde 2004 por la Justicia española por delitos de pertenencia a banda armada y por su presunta participación directa en numerosos atentados cuando formaba parte del «comando Araba», Francia la entregó el 4 de septiembre de 2019 para responder por varios atentados.

En su primer juicio en España tras ser entregada por las autoridades francesas, en 2020, fue condenada a una pena de 122 años de prisión por el asesinato del comandante del Ejército Luciano Cortizo en diciembre de 1995 en León.

Su segunda causa fue como cooperadora necesaria en un atentado con granadas en la Comisaría de Policía Buenavista de Oviedo, en 1997. Aunque la fiscalía pidió 71 años de prisión, en enero de 2021 la Audiencia Nacional la absolvió al considerar que ya había sido condenada en Francia por su pertenencia a la dirección de ETA y por preparar atentados en España estando en el país galo, donde se instalaba la cúpula etarra.

Se sentó por tercera vez en el banquillo en diciembre de 2020. En el juicio se enfrentaba a una petición del fiscal de 488 años de cárcel por su presunta participación en un atentado frustrado contra un dispositivo de la Policía Nacional en el polideportivo de Mendizorroza (Vitoria) en 1985.

Aunque en un principio fue absuelta de ese delito, posteriormente el Tribunal Supremo ordenó repetir el juicio. En la nueva vista fue condenada a 425 años de cárcel por este atentado.

Fue condenada también a 39 años de prisión por el asesinato del cartero de la localidad alavesa de Amurrio Estanislao Galindez el 26 de junio de 1985 y a 46 años de cárcel por la colocación en 1987 de una bomba trampa en la puerta de un bar de Escoriaza que finalmente no causó víctimas.

Y además fue condenada a 15 años de prisión en septiembre de 2021 por ordenar el asesinato del Rey Juan Carlos durante la inauguración del Museo Guggenheim de Bilbao el 18 de octubre de 1997.

En el año 2018 fue la encargada, junto a Josu Urrutikoetxea Bengoetxea, 'Josu Ternera', de poner voz al anuncio de la disolución de la banda terrorista.

Opinión:

Para los que tienen ganas de lío pero no atienden a razones, vaya por delante que la puesta en libertad de un terrorista, de un solo terrorista, me duele en lo más profundo… especialmente al conocer las opiniones de muchos cientos de víctimas del terrorismo (y no solo del terrorismo de la banda ETA). Es lo que tiene llevar mas de 35 años en el mundo asistencial a otras víctimas del terrorismo.

Aclarado esto para los “ignorantes de guardia”, me gustaría presentar una serie de reflexiones que compartimos muchas víctimas, muchas de ellas incluso pertenecientes a siglas que hablan en su nombre sin haberles consultado jamás la opinión.

Que una terrorista como Amboto pueda disfrutar de libertad no es más que el resultado ¿o la interpretación? de la legislación que la clase política presenta en sus parlamentos, congresos de diputados y hasta senados. Es el resultado de lo que se conoce como Estado de Derecho democrático.

Pero no deja de ser curioso que ahora sea noticia la puesta en libertad de esta asesina y nadie dijera nada en otras circunstancias muy similares por no decir peores, y al decir peores me refiero por el número de víctimas causadas.

Pongamos unos ejemplos: ¿quién gobernaba cuando el líder de la banda terrorista ETA Josu Ternera fue elegido diputado en el Parlamento vasco por Euskal Herritarrok (EH), incluso miembro de la comisión de Derechos Humanos de esa Cámara, y concejal en Ugao-Miravalles, su pueblo natal?

¿Quién gobernaba cuando fueron puestos en libertad, por ejemplo, los autores de “mi” atentado en Hipercor? Hay que recordar que estaban condenados a muchos más años de cárcel que la tal Anboto de la que tanto se habla estos últimos días pero… oh casualidad, no se habló de esa puesta en libertad ni un 5% de lo que ahora aparece en los medios.

¿Saben ustedes cual es el problema que algunos no quieren ver? Pues el problema es que existimos unas cuantas víctimas que vivimos en muy primera persona todos esos momentos tan duros, vivimos todos y cada uno de esos momentos en los que se ponía en libertad a terroristas y a “casi casi casi” nadie parecía importarle.

Vivimos en directo cuando un presidente de gobierno dijo que “yo y los españoles sabrían ser generosos cono los que abandonen la violencia”. ¿Se refería a los mismos españoles que ahora ponen el grito en el cielo, pero callaron cuando ese presidente dijo eso?

Vivimos en directo cuando un presidente de gobierno dijo que “era preferible tomar posesión de un escaño que de una pistola”. Ahora que ya no hay pistolas pero sí hay escaños ¿cómo están hoy, que dicen hoy, los que callaron entonces?

Vivimos en directo cuando un ministro de Interior, tras los asesinatos de la banda terrorista ETA rompiendo esa misma “tregua” dijo que “estaría dispuesto a sentarme con ETA”. ¿Para hablar de qué?  ¿del tiempo, de ciclismo, de empresas de seguridad? ¿para explicar cómo había ido el encuentro de 1986 con los miembros de HASI?

Vivimos en directo cuando una delegación del gobierno, en 1998 y en plena “tregua”, se reunió en Ibeas de Juarros con representantes de Herri Batasuna (cuando decían que ETA y HB eran lo mismo).

Podría aportar muchas más vivencias como esas, pero creo que son suficientes. Son suficientes para mostrar que hay víctimas (incluso de diferentes ideologías) que siempre nos negaremos al uso partidista, interesado y proselitista del dolor ajeno, cuando hay quien opina y protesta de lo que ocurre hoy pero callaban cuando ocurría mientras la banda terrorista ETA estaba activa.

O mientras gobernaban los que a ellos les gustaban.

Las consecuencias del terrorismo asesino de la banda terrorista ETA continúan presentes en muchas, en demasiadas familias. Pero la banda terrorista ETA como tal ya no existe. No dejo de pensar que hace más de 25 años que en Catalunya no tengo que organizar ningún acto de repulsa tras un atentado terrorista cometido por ETA.

Y quien diga que todo continua igual es que no conoce, ni en lo más mínimo, lo que significa un atentado terrorista.

viernes, 20 de marzo de 2026

21 marzo 2026 (17.11.25) Cadena COPE (opinión)

21 marzo 2026 (17.11.25) 



Carmen Ladrón de Guevara, abogada de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT): "Los GRAPO son el tercer grupo terrorista más sanguinario de la historia de Europa, solo por detrás de ETA y el IRA"

La comisaria de la exposición sobre los GRAPO analiza en La Tarde de COPE la historia de la organización terrorista

En la semana en la que el Gobierno español recuerda los cincuenta años de la muerte de Franco, vuelve al primer plano un capítulo poco conocido pero muy sangriento de la historia reciente de España: el terrorismo de los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre, los GRAPO. 

Aunque ETA acaparó la atención pública durante décadas, esta organización dejó 93 personas asesinadas y cerca de un centenar de heridos en medio siglo de actividad criminal. Un legado de dolor que hoy sigue siendo, para muchos, un gran desconocido. 

La exposición 50 años de plomo. 1975-2025. La senda sangrienta de los Grapo, que puede visitarse hasta el 11 de enero en el Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo de Vitoria, busca arrojar luz sobre estas historias. Su comisaria, Carmen Ladrón de, ha repasado en La Tarde de COPE en qué contexto nació este grupo armado y por qué, pese a su brutalidad, ha quedado fuera de la memoria colectiva de la mayoría de los españoles, especialmente los más jóvenes.

Un comienzo marcado por la violencia extrema 

Los GRAPO surgieron en los últimos años del franquismo, como brazo armado del Partido Comunista de España (reconstituido), una escisión radical del PCE tradicional. Carmen Ladrón de Guevara explica que su génesis está directamente vinculada a esa fractura interna: "El PCE(r) consideraba que el PCE era un traidor porque había pasado por el aro".

La OMLE (Organización de Marxistas-Leninistas de España), fundada en los años 60, derivó en el PCE(r), que finalmente creó a los GRAPO como estructura militar. Su presentación pública fue especialmente sangrienta. El 1 de octubre de 1975 asesinaron a cuatro policías armados en distintos puntos de Madrid, coincidiendo con una multitudinaria concentración franquista en la Plaza de Oriente. No obstante, meses antes, el 2 de agosto, ya habían cometido su primer atentado mortal contra una pareja de guardias civiles que estaban de servicio en el canódromo de Madrid.

El terrorismo invisible que la sociedad olvidó  

A pesar de su historial mortífero, buena parte de la sociedad española apenas identifica quiénes fueron los GRAPO. La comisaria señala que la presencia permanente de ETA eclipsó a este grupo, pese a ser el tercero más letal de Europa: "ETA consiguió opacar la actuación criminal de los GRAPO, el tercer grupo terrorista más sanguinario de la historia de Europa".

El desconocimiento es tal que, según cuenta, en una ocasión algunos jóvenes llegaron a confundirlo con un grupo musical. Pero a diferencia de los terroristas vascos, los GRAPO nunca contaron con un apoyo social estructurado. Su supervivencia durante décadas se debió a otro factor: "Tuvieron una capacidad de reorganizarse impresionante. Cuando se les daba por desactivados volvían a atentar y la mayoría de sus miembros una vez salían de prisión volvían a integrarse en el grupo".

Un legado de víctimas invisibilizadas  

Uno de los episodios más terribles y mediáticos fue el secuestro del empresario Publio Cordón en el año 1995. Aunque la familia pagó un rescate de 400 millones de pesetas, Cordón no fue liberado y sus restos siguen sin aparecer. Su caso supuso el primer rechazo social masivo hacia los GRAPO.

La comisaria denuncia que la memoria de las víctimas del terrorismo de extrema izquierda ha quedado relegada en el debate público, incluso en un año cargado de conmemoraciones históricas:   "En Las víctimas del terrorismo de extrema izquierda en España explico que existieron 19 grupos terroristas de extrema izquierda —sin contar a ETA— que asesinaron a 120 personas. Ahora, cuando se conmemoran los 50 años de la muerte de Franco y de los últimos fusilamientos, no se está hablando de las víctimas de aquellos ejecutados, responsables de atentados terroristas. Ni Lucio Rodríguez ni Antonio Pose, policía armado y guardia civil, han sido mencionados en ningún acto ni publicación relacionada con estas efemérides".

Incluso relata cómo el hallazgo del zulo donde Cordón fue retenido permitió reconstruir la verdad, gracias a nuevas declaraciones de uno de los terroristas"A raíz de localizar el zulo, se localizó a las personas que habían alquilado y en el año 2012 se celebró el juicio contra ellos. Hablamos de una organización que asesinó por última vez en 2006".

La muestra de Vitoria pretende rescatar del olvido la historia de casi cien víctimas, muchas de ellas policías y guardias civiles, y explicar por qué durante tanto tiempo se ignoró la existencia de uno de los grupos terroristas más letales de la Europa reciente.

Opinión:

A los pocos minutos de haber publicado la noticia sobre la puesta en libertad “por razones humanitarias” de una terrorista del GRAPO en este blog, una víctima de esta misma banda terrorista me ha enviado la presente información.

Debo reconocer que me ha dejado a-no-na-da-do. Que en Europa han existido diferentes bandas terroristas coincidiendo en el tiempo es cierto, y que en España han sido varias es indiscutible. ETA, GRAPO, JEP, Terra Lliure, GAL y algunas otras siglas más… han actuado en los mismos lugares y en los mismos tiempos.

Pero leer que  "Los GRAPO son el tercer grupo terrorista más sanguinario de la historia de Europa, solo por detrás de ETA y el IRA” puede entenderse de dos maneras. La primera, que se refiere a bandas terroristas de origen europeo. La segunda, que se refiere a bandas terroristas que han actuado en Europa.

Si lo entendemos en la primera opción, ¿significa que las células terroristas gihadistas que actuaron en Madrid, Niza, Londres, París, Barcelona, Cambrils, Alcanar, Bruselas, Estocolmo y otras ciudades europeas no son creadas en Europa? Sería una opinión muy discutible.

Si lo entendemos en la segunda opción, sería imperdonable que no se contabilizara como banda terrorista a los autores gihadistas de los atentados en cualquier ciudad dentro de territorio europeo.

Pero no me extraña demasiado que alguien se olvide de los terroristas gihadistas que han actuado en España cuando no han hecho una sola llamada ni contacto ni mucho menos una simple visita para preocuparse del estado de las más de 270 víctimas del 17-A a las que asistimos… ni siquiera personándose en la causa pese a tener amplios recursos para ejercer esa labor. Labor que, obviamente, hemos tenido que hacer nosotros junto a los compañeros de la Asociación 11-M Afectados por Terrorismo con unos recursos irrisorios, porque ninguna otra asociación de las muchas existentes ha mostrado interés alguno.

Creo que se me entiende.

Y un detalle más. Considerar a la banda terrorista GRAPO como de “extrema izquierda” lo considero un pelín arriesgado. Seguramente quien piense que son de extrema izquierda no asistió a ninguno de los juicios contra los GRAPO en los llamados “años de plomo” que, evidentemente, no fueron solamente los creados por los terroristas etarras. De haberlo hecho y de haber escuchado las “argumentaciones” que presentaban en algunos de aquellos juicios… mejor lo dejo aquí. Mi querido amigo Goyo Martínez ya lo definió en su libro “Pido la palabra” en 2008.

Y un dato más: decir que fueron “víctimas invisibilizadas” tampoco es correcto del todo porque, como bien se puede encontrar en las hemerotecas, muchos ciudadanos acudieron a las concentraciones organizadas en Barcelona durante la época de la ANTIGUA AVT tras cada atentado mortal cometido por los asesinos del GRAPO.

20 marzo 2026 (12.03.26) (2) Aportación Eulogio Paz

20 marzo 2026 (12.03.26) 



11-M: A qué fue Vito Quiles al acto conmemorativo en la estación de El Pozo

Las palabras de comienzo del video https://www.youtube.com/shorts/GK9JQ2pRC9o  son suficientemente esclarecedoras de la intencionalidad mentirosa y provocadora de la presencia de Vito Quiles en el acto conmemorativo del 11-M en la estación de El Pozo el 11 de marzo de 2026 a las 19:00h. Dice Vito Quiles: “ESTAMOS EN EL ACTO DEL 11-M DEL PARTIDO SOCIALISTA…”

Vito Quiles tiene 26 años, o sea que tenía 4 años cuando se produjeron los atentados yihadistas del 11-M. No sé qué le habrán contando en su familia o en los colegios o universidades donde ha estudiado. No sé cuál es su opinión acerca de los atentados ocurridos el 11 de marzo de 2004 y si forma parte de la caverna conspiranoica, pero parece claro que no sabe o no se ha interesado en conocer que durante 22 años la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo y la Asociación de Vecinos de El Pozo del Tío Raimundo vienen organizando el acto conmemorativo en la estación de El Pozo. Actos a lo largo de todos estos años en los que ha colaborado la Concejalía de Puente de Vallecas, haya estado gobernada indistintamente por el PSOE, MÁS MADRID o el PP.

Ángel Niño Quesada (Partido Popular) es el actual concejal presidente de la Junta Municipal del Distrito de Puente de Vallecas desde junio de 2023, lo que indica que tanto en el 2024 como en el 2025 esta Concejalía ha colaborado con la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo y la Asociación de Vecinos de El Pozo del Tío Raimundo en el acto conmemorativo del 11-M.

Por lo que se ha podido saber, para este año esta Concejalía ha querido modificar lo que se ha venido haciendo en anteriores años, ha querido cambiar el formato y, lo más importante, cambiar el mensaje, el relato; cosa que las dos asociaciones antes mencionadas no han consentido. Así pues, incluso la Concejalía hizo otro acto en la misma estación de El Pozo por la mañana, acto al que apenas asistieron personas. Tal vez pretenda hacer un acto al estilo del que organizan otras concejalías o ayuntamientos donde aparecen muchas instituciones y organizaciones y la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo asiste como invitada sin ni tan siquiera tomar la palabra.

Si conectamos el hecho de que El PP incorpora a Vito Quiles en su cierre de campaña en Aragón con el proceder de la Concejalía de Puente de Vallecas ante este aniversario del 11-M y con la aparición de Vito Quiles en el acto de la tarde en la estación de El Pozo… pues todo cuadra: blanco y en botella.

Al acto asiste el PSOE (no organiza) lo mismo que pueden asistir otras organizaciones e instituciones. Si el PP no quisiera asistir, será su decisión. En cualquier caso, a Vito Qiles le ha “salido el tiro por la culata” porque lo que ha conseguido es visibilizar que en dicho acto el PSOE estaba al lado de las víctimas y el PP alejado de ellas.

Hablando este asunto de Vito Quiles con un fotógrafo en días posteriores, me decía que es mejor no hacerle caso porque lo que busca es provocar y que le hagan publicidad. Es cierto, le dije. Pero es aún más cierto le dije que dejar pasar por alto estas actitudes y situaciones, no contestarlas, no denunciarlas públicamente, no darlas a conocer a la sociedad es una forma de que aparezcan como verdades lo que son falsedades y provocaciones, lo que también comprendió. Me da pena que la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo y la Asociación de Vecinos de El Pozo del Tío Raimundo no hayan hecho una Nota de Prensa o un Comunicado dando a conocer a la sociedad y a sus socias y socios su postura ante lo ocurrido con “una puesta de pie en pared” para prevenir situaciones similares que puedan darse próximamente.

 

20 marzo 2026 (13.03.26) El Mundo del Siglo XXI (opinión)

20 marzo 2026 (13.03.26) 



Media­do­res socia­les ges­tio­nan las citas entre eta­rras y víc­ti­mas

Una ONG de ayuda a delin­cuen­tes se encarga del pro­grama «res­tau­ra­tivo» del Gobierno vasco por 235.000 euros L «Parece una cha­puza. La ‘vía Nan­cla­res’ sí bus­caba la auto­crí­tica y no ofre­cía bene­fi­cios»

Una organización sin ánimo de lucro especializada en la reintegración social de marginados y delincuentes es la encargada por el Gobierno de Imanol Pradalespara llevar a cabo el programa de «justicia restaurativa» entre presos y víctimas de ETA. Se trata del Instituto de Reintegración Social de Euskadi/Euskadiko Birgizarteratze Institutua (IRSE-EBI), con sede en Bilbao. El Departamento de Justicia, en manos de la consejera socialista María Jesús San José, le ha otorgado desde 2023 cuatro subvenciones nominativas por un valor total de 235.000 euros bajo el concepto de «Proceso Justicia Restaurativa y Convivencia».

El programa, que arrancó tras el traspaso al País Vasco de la competencia en prisiones, está sirviendo de antesala para la concesión del régimen de semilibertad -el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario- a varios condenados. Es el caso del ex dirigente de ETA Mikel Garikoitz Aspiazu (Txeroki): la Fiscalía ha avalado que salga de la cárcel de Martutene durante el día, de lunes a viernes, por el «compromiso» con «los procesos de sanación y reparación emocional» de las víctimas que habría demostrado en estos talleres y encuentros.

Una de las actividades organizadas ha sido una jornada que 17 presos de la cárcel alavesa de Zaballa compartieron con cinco víctimas de ETA el pasado 3 de julio en el caserío Arretxe de Alzo (Guipúzcoa). Según las fuentes penitenciarias consultadas por EL MUNDO, en ella participaron dos mediadores.

Uno de ellos fue el director gerente de IRSE-EBI, Juan Luis Fuentes Nogales, que es licenciado en Derecho. La asociación es también la responsable de gestionar el Servicio de Atención a la Víctima, un eficaz servicio de orientación a las víctimas de todo tipo de delitos que trabaja desde los juzgados vascos y por el cual el Departamento de Justicia le abona 5,9 millones de euros.

El otro mediador fue Julián Carlos Ríos Martín. Según su currículum, Ríos Martín es profesor de Derecho Penal en la Universidad Pontificia de Comillas y ha trabajado como «facilitador de los equipos de procesos restaurativos de victimización terrorista (ETA, GAL, 11-M) y en abusos sexuales en la Iglesia». En concreto, colaboró, aunque no desde un papel protagónico, con el equipo de mediadores que entre 2009 y 2012 desarrolló la denominada vía nanclares.

El precedente de la 'vía Nanclares'

La vía Nanclares es el precedente más inmediato del actual programa. Impulsada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, supuso el acercamiento de decenas de presos a la cárcel de Nanclares de la Oca -hoy Zaballa- para que rompieran con ETA y con la férrea disciplina que les imponía su cúpula. Con la llegada de Mariano Rajoy, la iniciativa fue desmantelada.

Los resultados fueron numéricamente escasos. Apenas una veintena de etarras culminó este proceso de ruptura con ETA, arrepentimiento público y reinserción. Desde el punto de vista social el balance fue mejor: aquellos presos se convirtieron en activos disidentes de ETA y de la izquierda abertzale que ya entonces lideraba Arnaldo Otegi, a quien exigieron que asumiera su responsabilidad en los atentados. Algunos de ellos suelen asistir a actos de homenaje en recuerdo de los asesinados, y su discurso de deslegitimación del terrorismo es meridiano.

Las cabezas visibles fueron Joseba Urrosolo Sistiaga y Carmen Gisasola, dos históricos de ETA que han sido repudiados por Bildu y sus marcas.

Dos personas que estuvieron involucradas en la vía Nanclares, y que hablan bajo condición de anonimato, subrayan que las diferencias con el actual programa son importantes.

«Esto es una cosa muy distinta. Parece una chapuza. En la vía Nanclares sí se buscaba la autocrítica real de los presos. Ellos hicieron público su arrepentimiento y aquello fue valioso para la sociedad», apunta uno de los conocedores de aquel proyecto.

La segunda fuente detalla que entonces «había dos cosas muy claras»: por un lado, se exigía un rechazo expreso de la violencia; por otro, «el objetivo no era que recibieran beneficios penitenciarios», aunque estos pudieran llegar a darse con el tiempo. «Ahora parece que el arrepentimiento no es público y que los beneficios son lo más importante».

En un paper  sobre la experiencia de la vía Nanclares cofirmado por Julián Carlos Ríos en 2014, el mediador se refería así a los presos que accedían al programa: «Nos preocupaba que su motivación pudiera ser obtener réditos penales y beneficios penitenciarios. Cuando se trata de atentados terroristas, con crímenes gravísimamente sancionados, penas de larga duración y condiciones muy estrictas de cumplimiento y el plus de la dispersión geográfica, no era absurdo prever intereses espurios».

Las circunstancias son obviamente distintas. Entonces ETA estaba activa e impedía a los presos que colaborasen con las instituciones penitenciarias. A quienes lo hacían los expulsaba. Ahora la organización no existe, Otegi es socio estratégico del Gobierno de España -mediante un pacto que él describe como un canje de presupuestos por presos- y es Bildu quien dicta las consignas a los reclusos: no arrepentirse públicamente, pero sí cumplir con los pasos que se les ofrecen para salir de la cárcel cuanto antes, y hacerlo con discreción. Sin entrevistas, fotos, fiestas ni homenajes.

El 3 de julio, en el caserío Arretxedos altos cargos del Departamento de Justicia, el mismo que decide las semilibertades de los presos, almorzaron con las víctimas y los etarras.

Opinión:

He dejado pasar una semana desde la aparición de esta noticia para comprobar si alguien se dedicaba a contrastar lo que se cita en al misma.. Han pasado siete días y no me consta que nadie haya salido a explicar otra versión sobre varios datos que se explican y que, si no se aclaran, son una nueva muestra de desinformación.

Vamos allá.

Dice la información que “la vía Nanclares es el precedente más inmediato del actual programa. Impulsada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, supuso el acercamiento de decenas de presos a la cárcel de Nanclares de la Oca –hoy Zaballa-  para que rompieran con ETA y con la férrea disciplina que les imponía su cúpula. Con la llegada de Mariano Rajoy, la iniciativa fue desmantelada”.

Pues ese desmantelamiento no es tan cierto como parece. Lo explico por experiencia personal. Cuando se me planteó un encuentro con uno de los autores del atentado en Hipercor y tras una serie de los normales contactos previos, la propuesta me llegó de modo formal y serio, aproximadamente, en mayo de 2011.

Cierto, el presidente del gobierno era Rodríguez Zapatero.

Pero parece que hay gente que olvida que en noviembre de 2011 hubo elecciones generales en España y un cambio de gobierno en el que se inició la etapa de Mariano Rajoy con diez escaños por encima de los necesarios para obtener la mayoría absoluta. Repito, noviembre de 2011.

Los detalles para aquel encuentro continuaron después de las elecciones y la victoria del Partido Popular con el señor Jorge Fernández Díaz como nuevo ministro de Interior y fue en mayo de 2012, más de un año después de presentada la propuesta de modo formal, cuando desde el gobierno ya liderado por el señor Mariano Rajoy se me confirmó que el encuentro con el terrorista sería en junio, concretamente el día 15.

Por lo tanto, reitero que con la llegada de Mariano Rajoy no se desmanteló absolutamente nada, al menos conmigo. Y me consta que en otros casos, ya fueran o no víctimas, tampoco.

Otro tema. Los que opinan que los actuales contactos, estos encuentros entre terroristas y víctimas son una “chapuza”… ¿qué dirían ahora si leyeran las declaraciones del presidente del gobierno e España en 1998? ¿Ya no recuerdan que esas declaraciones las hizo un minuto después de que la banda terrorista ETA ofreciera “otra tregua”?

Duele recordar que en 1998 la banda terrorista ETA perpetraba asesinatos y que en el periodo de la “tregua”  duró desde octubre de 1998 hasta que la rompieron en enero de 2000. Duele recordar que fue precisamente en 1999 cuando alguna víctimas, abogados y psicólogas presentamos lo que luego fue aprobado como Ley Extraordinaria de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo. Pero duele todavía más recordar las frases que adjunto, realizadas por el presidente del gobierno español.

¿Qué ha cambiado desde 1998 hasta 2026? Pues aunque parezca molestar a ciertos personajes, la situación es absolutamente distinta. Cuando se habló de “generosidad” o de “cambio en la legislación penitenciaria”, la banda terrorista ETA estaba activa y solamente ofreció una tregua de mierda… tregua de mierda que el gobierno se comió con patatas porque, oh casualidad, la ley presentada tenía como máxima temporalidad la fecha de entrada en vigor. ¿Significaba eso que se creyeron que la banda terrorista ETA ya no atentaría más a partir de diciembre de 1999? ¿Por qué no se lo pregunta alguien al señor Aznar o al señor Álvarez Cascos?

Aprovecho a decir también que hacer esas preguntas fueron el principio del fin de la ANTIGUA AVT.

Ahora, en 2026, hace escasamente tres días se han cumplido 25 años del último atentado terrorista de la banda ETA en Catalunya. 25 años sin asesinatos y más de 14 años del fin de la banda terrorista ETA. Pero el problema para muchos que callaron entonces o se olvidan ahora de cuanto ocurrió en 1998 es que en 2026, con una situación totalmente distinta, se lleven a cabo propuestas que ellos mismos pensaron entonces… 28 años antes.

Para terminar, una reflexión. Los “representantes de LAS” víctimas del terrorismo que ahora aparecen opinando ¿dónde estaban en 1998? ¿Qué dirían si escucharan aquellas mismas frases de 1998?

Pues eso.

19 marzo 2026 Dia de Valladolid

19 marzo 2026 



La yihadista detenida en Tudela acepta dos años de cárcel

La española, de 35 años, ha sido juzgada este jueves en la Audiencia Nacional, aceptando la condena por delito de autoadoctrinamiento terrorista para difundir en internet contenidos con un papel más activo de la mujer en el yihadismo

Una española de 35 años detenida en 2023 en Tudela de Duero ha aceptado en un juicio celebrado en la Audiencia Nacional ser condenada a dos años y seis meses de prisión por delito de autoadoctrinamiento terrorista para difundir en internet contenidos con un papel más activo de la mujer en el yihadismo.

La Audiencia Nacional ha celebrado este jueves el juicio a M.V.T.M. en el que en virtud de un acuerdo de conformidad el fiscal ha rebajado de cinco a dos años y medio de cárcel su petición de pena para la acusada tras declararse esta culpable de los hechos.

De esta forma, informa Efe, la sentencia recogerá los hechos narrados en el escrito de acusación de la Fiscalía que señala que M.V.T.M., que estuvo en prisión provisional desde su detención el 11 de julio de 2023 hasta el 21 de marzo de 2024.

La Fiscalía mantiene que M.V.T.M. pretendía capacitarse y difundir en redes sociales su formación obtenida con propaganda terrorista que preconiza un papel "más activo" de la mujer en el terrorismo yihadista y búsquedas en internet sobre el manejo de armamento y fabricación de armas caseras.

Añade que además almacenó en sus dispositivos imágenes en las que aparecen mujeres y niños portando o haciendo uso de armas.

Entre las imágenes que guardaba destaca la de una mujer cubierta con 'niqab' y guantes negros, portando un fusil y realizando el símbolo del 'tawhid', el gesto de la unicidad de Dios que se hace con el dedo índice elevado al cielo y que se identifica con el yihadismo.

"Esta imagen refleja un nuevo rol para la mujer en el que desarrolla un papel más activo y violento en la yihad, además de lo que hasta ahora se le había asignado, que era el cuidado de la familia y la educación de sus hijos, dejando el lado bélico a los varones", apunta el representante del Ministerio Público en su escrito de acusación.

También se la relaciona con un grupo de Telegram llamado "La vida de los extraños", en cuya publicación principal aparece una mujer con velo integral y al fondo el logotipo del Dáesh junto al siguiente mensaje en árabe: "Que no se te ocurra vestirte como las mujeres que van semidesnudas, ni arrancar el cabello de la cara ni dejar el pelo descubierto".

Y se ha constatado que a través de redes sociales ha mantenido relación con investigados por terrorismo en terceros países y del análisis de los contactos de su agenda se ha descubierto que dos de ellos figuraban en investigaciones internacionales en relación a la difusión de propaganda yihadista, agrega la Fiscalía.

Además de los dos años y seis meses de prisión la acusada ha aceptado la medida de dos años de libertad vigilada y el cierre de sus redes.