lunes, 2 de febrero de 2026

30 enero 2026 El Correo

30 enero 2026 



«Me duele que en el PP nadie, y menos Ayuso, siga el legado de Goyo»

La hermana de Gregorio Ordóñez alerta sobre el peligro que supone que «el odio y el fanatismo lo haya invadido todo»

Consuelo Ordóñez sigue en boca de todos. La semana pasada tuvo un polémico intercambio de declaraciones con Isabel Díaz Ayuso sobre la figura de su hermano Gregorio, teniente alcalde de San Sebastián asesinado por ETA en 1995. Y días después solicitó al Gobierno vasco un encuentro restaurativo con un preso condenado por ese crimen, Juan Ramón Carasatorre.

– Le indignó el tuit de Díaz Ayuso sobre su hermano Gregorio.

– Yo no aguanto el cinismo y la hipocresía de determinados líderes del PP. Y, en especial, de Ayuso. Hace poco estuvimos en Madrid pidiendo la modificación de una ley injusta que parieron en 2018 y que maltrataba a las víctimas de ETA. Dejaba fuera a todos los que habían sufrido atentados en Madrid si no estaban empadronados en la capital. ¡Qué barbaridad! Dejaba fuera a todos los que lo sufrieron en el País Vasco y se fueron a Madrid, muchos con una mano delante y otra detrás, y llevan 40 años viviendo allí. No soporto las injusticias que han hecho nuestros políticos con las víctimas. Se lo pedimos al PP y luego tuvimos que recurrir a la oposición. Y nos trataron fatal. Querían dejar fuera a cinco víctimas de la Asamblea de Madrid. No he visto algo igual en mi vida. No consiento que esa persona –alude a Díaz Ayuso–, a la que le han dado igual las víctimas, manosee el nombre de mi hermano. Me duele que en el partido nadie, y menos ella, siga su legado.

– Usted le recordó que Goyo no era un hombre de banderas.

– No, ni de banderas ni de nombrar la patria a cada rato, ni nada. Él era fuerista. Se consideraba primero donostiarra y luego ya vasco y español. Para él no había colores a la hora de trabajar para San Sebastián.

– Ayuso replicó horas después que usted «tiene problemas personales con el PP».

– El único problema, y no es personal, es que ellos han cumplido todas las exigencias de ETA, con mentiras y trampas al Estado de Derecho. Se quejan de que están –EH Bildu– en el Congreso y los pusieron ellos. Lo primero que hicieron fue legalizar a Sortu en junio de 2012. Les avisamos de que llegaba la sentencia y no quisieron renovar el Constitucional hasta una semana después para que les legalizara. Es el PP quien les ha sentado en el Congreso.

– Ya tuvo hace tiempo otro encontronazo con Ayuso cuando ella dijo que «ETA está viva».

–Una persona que no distingue si ETA está viva o no... ¿Cuál es la diferencia? ¡Vidas! Personas con nombres y apellidos, como el de mi hermano, que estarían vivas si ETA no hubiera existido. Esa es la diferencia. No se puede tener tantas faltas de respeto. ¿Recuerda el 'que te vote Txapote'? Esto viene de largo ya. No respetan nada. Ni a sus propios compañeros asesinados por ETA.

Renegar de forma pública

–Estamos viviendo un rebrote de los incidentes y los señalamientos a ertzainas.

– El odio lo ha invadido todo. El fanatismo y el odio. Nosotros fuimos víctimas de aquello en el País Vasco y lo inoculaban los líderes de la izquierda abertzale. Estamos jugando con el odio.

– ¿Por qué?

–Creo que es algo global. El fanatismo es lo que vende. Se ha puesto de moda. En la historia de la humanidad, los fanatismos lo único que traen son guerras. Y no lo estamos viendo. Por eso hablo de 'derecha abertzale', porque se antepone la patria a los derechos de los ciudadanos. Fanatismo no es sólo el que dispara, hay fanatismo en las palabras. Estamos viendo fanatismo de un lado y del otro. Todo fanatismo es malo. Un fanático del PSOE también es malo porque no entenderá que critique los terceros grados que está dando el PSE.

– Considera que «son fraudulentos porque no están arrepentidos».

– Queremos que hagan lo que hicieron los de la 'vía Nanclares': declaraciones públicas. ¿Y qué les pasó? Que les expulsaron. El delito de terrorismo es un delito público; no es un delito privado. Por eso tienen que renegar de forma pública. Los presos deben desmarcarse de quienes no les dejan arrepentirse. Con el PNV –en la Consejería de Justicia y Derechos Humanos– les dimos distintas formas para acreditarlo y no nos hicieron ni caso. Y con el PSE siguen igual. Aquí hay una consigna que viene de ese 'final de ETA negociado' que denunciamos. Están siguiendo sus exigencias. ¿Por qué ahora nadie va a Colón con las salidas de presos? No va ni Vox.

«Se pasa la ley por el forro»

– ¿Está el PSE forzando las costuras de la ley con los terceros grados?

– No, es que se está pasando la ley por el forro. Los signos de arrepentimiento se los pasan por ahí. Nos quieren imponer una carta –de los presos de ETA– que ni siquiera la escriben ellos y nos dan un fragmento. Deben renegar públicamente. Ese día me lo creeré. Creo en las segundas oportunidades y los cambios cuando son de verdad.

– Critica que el Gobierno vasco no le da los datos sobre las medidas que aplican para flexibilizar el segundo grado.

– Es que mienten. Dicen que van a dar más información a las víctimas y, cuando la pedimos, nos la niegan. Y tenemos que saberlo porque salen y algunos tienen alejamiento de las víctimas.

– Hay casos de presos, con muchos crímenes, que no pueden ir a numerosos municipios. ¿Quién vigila que esos reos no se acerquen a sus víctimas?

– Debería ser la Ertzaintza. Están concediendo muchos con el 117 –el artículo del reglamento que les permite algunas salidas– y no nos lo notifican. Se lo dicen a la víctima directamente. Deberían tomar las mismas medidas que en un tercer grado. No pueden incumplir lo que dicen las sentencias de no acercarse.

– Usted ha pedido un encuentro restaurativo con Juan Ramón Carasatorre, condenado por el crimen de Goyo. ¿Cree que se lo aceptarán?

– Sé que eso depende también de Carasatorre. Un encuentro es bidireccional, para víctima y victimario.

– ¿Qué esperas de esa reunión con Carasatorre?

– Quiero comprobar si está arrepentido o no. Lo hice también con Valentín Lasarte –en 2012–. Le voy a preguntar por los crímenes que están sin resolver. Quiero que me diga qué sabe de ellos. Tanto de las víctimas como de lo que pasó. Algo sabrá. Lasarte, al que le hice 40 preguntas, no me contestó a nada. No veo que a Carasatorre le hayan quitado de las listas de 'presos políticos' de Sortu, ni declaraciones públicas suyas donde se arrepiente. Eso es lo que quiero ver.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario