1 agost 2001
En la tasca d’en Robert Manrique ha estat una constant el fet de fer pública qualsevol situació referent al terrorisme, malgrat no fos compartida per altre gent o per les administracions. Aquesta forma de ser li ha portat molts problemes però no li ha impedit continuar amb la seva trajectòria. Al contrari que alguns altres, sempre ha dit el que creia que havia de dir des de el respecte i amb una intenció totalment constructiva.
Malauradament el seu exemple no ha estat seguit per molts que ara s’han autoproclamat portaveus de les víctimes.
Un exemple de la claredat en les idees i al mateix temps la saviesa per presentar-les la trobem en aquest noticia apareguda a l’agost de 2001:
¿Gamberrada o atentado?
Ante el rosario de explosiones registradas en entidades bancarias y oficinas de trabajo, se corre el peligro de minimizar la importancia de las mismas y atribuirlas a una simple ‘gamberrada’ de jóvenes contestatarios. Lo que está claro es que este tipo de acciones no son improvisadas y ponen de manifiesto una cierta experiencia y organización, tal como explicó ayer el Conseller de Interior, Xavier Pomés. El delegado en Cataluña de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Roberto Manrique, ha dado un toque de atención. La triste experiencia acumulada le ha llevado a reclamar a las autoridades “españolas y catalanas” que definan si las explosiones producidas ayer en una oficina de Trabajo de la Generalitat y las perpetradas en julio en cajeros de “La Caixa ” son o no son terrorismo, o si se puede calificar de simple gamberrada o “una explosión sin más”. Manrique recordó que en estas explosiones se han utilizado temporizadores “lo que indica que no es algo de niñatos a quienes se les ocurre tirar algo que explota y marchan corriendo. Hay un evidente conocimiento de explosivos y premeditación en la acción”. Hay quien asegura que en Cataluña no existe ‘kale borroka’ y que, tal como ironiza Manrique, que “aquí no pasa nada”. Pero lo que ocurre en esta comunidad se empieza a parecer mucho a lo que ocurre en las calles del País Vasco o a lo que se denomina ‘terrorismo de baja intensidad’, que no deja de ser terrorismo, al fin y al cabo, y por tanto, provoca intranquilidad. Por todo ello, el representante de AVT ha instado a las personas lesionadas en estos atentados a que se hagan las revisiones médicas de inmediato y que reclamen lo que les corresponda porque “si de momento creen que no pasa nada y dentro de unos meses ven que hay secuelas, nadie les va a hacer caso”. Lamentable peregrinaje el de estas víctimas de estas “explosiones sin más”.
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