martes, 11 de octubre de 2011

14 enero 2001 El Mundo del Siglo XXI

14 enero 2001  

 Aprofitant la celebració del 10 anys de la delegació catalana de l’antiga AVT molts medis ens vàrem posar en contacte amb l’AMIC Robert Manrique per realitzar reportatges i noticies puntuals. Un altre dels diaris que varen publicar una molt bona informació va ser “El Mundo” a través de la redacció de la Sandra Par.




La AVT celebra sus 10 años de existencia en Cataluña
Critica los “complejos” con que se aborda el problema vasco
La coartada de la sangre
Las víctimas catalanas del terrorismo denuncian el uso político que hacen los gobernantes de los atentados de ETA

“Ponga una víctima en su mesa”. Con esta macabra expresión, heredera del popular chascarrillo que se usaba en la posguerra referido a los pobres, ironizan las víctimas catalanas del terrorismo sobre la instrumentalización política de que son objeto quienes han padecido en sus carnes el horror de la sinrazón etarra.

La asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) celebró ayer el décimo aniversario de su delegación en Cataluña, fundada tras la mayor masacre de vETA en esta comunidad que dejó 21 muertos y 45 heridos en Hipercor. Una de las víctimas, Roberto Manrique, empleado en la carnicería del supermercado, fue uno de sus más activos impulsores.

Manrique, junto con Juan Antonio Corredor y María del Carmen Pérez, miembros también de AVT y ésta última víctima de Terra Lliure, hablaron con serenidad de la labor desarrollada por la asociación en sus 10 años de trabajo, consagrados a asistir jurídica, material y moralmente a las víctimas.

No quisieron cargar las tintas contra la clase política –AVT se define como una “organización apolítica de carácter benéfico asistencial”- pero tampoco ocultaron su tremendo escepticismo hacia los gobernantes y dirigentes políticos.

Las víctimas del terrorismo proponen una reflexión sobre los homenajes a los fallecidos, como el que ayer se organizó en San Sebastián en memoria del ex ministro Ernest Lluch y las ya obligadas manifestaciones tras cada atentado.

Su lectura es que la concienciación de la ciudadanía ha aumentado mucho en los últimos años, pero por lo mismo ha ido acompañada de una mayor utilización de los partidos políticos del fenómeno etarra. “Bienvenidos sean todos los homenajes, pero el problema que tienen es el uso político”, aseguró Juan Antonio Corredor.

Además de la explotación electoral, la AVT denunció los “complejos políticos” con que los gobernantes abordan el problema vasco. “No entenderemos nunca por qué aún se pone en una misma lista a los que matan y a los muertos”, comentó Manrique, en referencia a un reciente acto convocado por Gesto por la Paz donde las últimas víctimas de ETA compartían pancarta con los cuatro etarras muertos este verano mientras manipulaban un coche con explosivos. “Es  inexplicable por qué se les reconocen méritos a los que matan”, añadió el delegado de AVT.

Los miembros de la asociación reconocieron que el “mejor regalo” para celebrar los 10 años de su fundación fue la detención, en la madrugada de ayer, de dos integrantes del ‘comando Barcelona’ de ETA. A renglón seguido, sin embargo, apuntaron la responsabilidad del gobierno del PNV edn la perpetuación del terrorismo: “¿Por qué la Ertaintza no hace lo mismo? ¿En qué colabora el gobierno vasco para que acabe el problema de ETA?” se preguntó Corredor, con una formulación retórica que no necesitaba respuesta.

AVT empezó en Cataluña con 18 familias asociadas, y ahora ya tiene más de 500 en nómina. Manrique destacó que una de las principales misiones de la asociación ha sido inculcar en las víctimas una cultura generosa y alejada del revanchismo. “Es importante el papel de AVT como generadora de ilusión en la víctima y también su labor de reconducción de la venganza; nadie se ha tomado la justicia por su mano”, explicó.

Manrique ilustró con una anécdota la diferente aproximación al fenómeno de ETA en la sociedad vasca y la catalana. “Un hostelero vasco me comentó hace poco que no entendía cómo al día siguiente de Hipercor no aparecieron incendiados todos los restaurantes vascos de Barcelona”. Un ejemplo ilustrativo

           







































No hay comentarios:

Publicar un comentario