miércoles, 28 de enero de 2026

27 enero 2026 (26.01.26) (3) El Correo

27 enero 2026 (26.01.26) 



La justicia llega tarde

Consuelo Ordoñez, hermana de Gregorio Ordóñez y presidenta de Covite.

Se cumplen treinta y un años del asesinato de mi hermano, Gregorio Ordóñez, a manos de ETA. Treinta y un años desde que la organización terrorista silenció, con un disparo en la nuca, a un servidor público honesto, valiente y profundamente comprometido con mejorar la vida de sus conciudadanos. El tiempo pasa, pero hay heridas que no cicatrizan, no porque las víctimas nos aferremos al pasado -como hay quienes sugieren con mala fe-, sino porque el Estado de Derecho no ha cumplido plenamente con una de sus obligaciones esenciales: garantizar nuestros derechos a la justicia y a la verdad.

A finales de diciembre de 2014, cuando el asesinato de Gregorio estaba a punto de prescribir, presenté una denuncia contra quienes integraban la cúpula de ETA. Lo hice movida por la convicción de que quienes ordenaron matar son tan responsables -o incluso más- que quienes apretaron el gatillo. Gracias a mi denuncia, la Audiencia Nacional interrumpió la prescripción y accedió a investigar a cinco dirigentes de ETA por su presunta responsabilidad intelectual en el asesinato de mi hermano.

Durante estos más de once años de instrucción, la Guardia Civil ha aportado información de enorme relevancia, incluida documentación interna de ETA que permite reconstruir la cadena de mando y el proceso de decisión que condujo al asesinato de Gregorio. En enero de 2025, un auto judicial ordenó el procesamiento de los cinco dirigentes investigados por haber planificado el crimen. Un año después de ese auto, la pregunta resulta inevitable: ¿a qué espera la Justicia para juzgar a los presuntos responsables intelectuales del asesinato de Gregorio Ordóñez?

La lentitud de la Justicia también es una forma de injusticia. Aun así, mi familia representa casi una excepción dentro del conjunto de las víctimas de ETA. Al menos, los tres autores materiales del asesinato de Gregorio fueron juzgados y condenados, aunque la última sentencia llegara dieciséis años después del crimen. Muchas otras víctimas no han tenido ni siquiera eso. Cerca del 40% de los asesinatos de ETA permanecen completamente impunes y, en muchos otros casos, la respuesta judicial ha sido parcial o incompleta. Solo 76 familias de víctimas han visto cómo todos los responsables del asesinato de sus seres queridos rendían cuentas ante la Justicia. Este dato, por sí solo, evidencia un fracaso rotundo del Estado de Derecho con las víctimas de ETA.

La justicia y la verdad no son una prerrogativa que el Estado pueda administrar a conveniencia, sino derechos de las víctimas y del conjunto de la ciudadanía. Son pilares irrenunciables de cualquier democracia que merezca ese nombre. Las víctimas del terrorismo hemos confiado en el Estado de Derecho, incluso cuando ese mismo Estado nos ha fallado. Y, pese a ello, nunca hemos optado por tomarnos la justicia por nuestra mano. Si en este país no ha habido un conflicto, ha sido precisamente porque las víctimas lo hemos evitado.

Hay quienes quieren blanquear estas escalofriantes cifras de impunidad alegando que, en los 'años de plomo', el Estado estaba desbordado y que investigar los crímenes de ETA era especialmente difícil por el amplio apoyo social y político del que gozaba la organización terrorista. Es cierto que esas circunstancias existieron, pero no eximían a quienes debían impartir justicia de cumplir con su obligación. De hecho, hubo profesionales que sí lo hicieron, y por eso hay asesinatos cometidos en los años más duros del terrorismo que están esclarecidos.

El cierre de sumarios en cuestión de horas o de días, como ocurrió en demasiados casos, evidencia la falta absoluta de investigación. Y sin investigación, es imposible identificar a los culpables. Esta práctica no se limitó exclusivamente a los 'años de plomo', sino que se prolongó a lo largo de toda la trayectoria criminal de ETA. Tras años analizando decenas de sumarios judiciales y autos de incoación y archivo, he llegado a una conclusión tan incómoda como evidente: en la mayoría de los casos sin resolver, la impunidad no fue consecuencia de la pericia de los asesinos, sino de la impericia de quienes estaban obligados a impartir justicia y no lo hicieron.

En medio de tanta frustración, la reapertura del sumario de Gregorio ha dejado un elemento de esperanza: la existencia de dos testigos protegidos, antiguos miembros de ETA, dispuestos a colaborar para esclarecer la autoría intelectual de su asesinato. Su decisión tiene un valor que trasciende este procedimiento concreto. Significa romper una disciplina mafiosa férreamente impuesta durante décadas por la izquierda abertzale, basada en el silencio, la obediencia y la prohibición de arrepentirse y colaborar con la Justicia. Dar ese paso implica quedar fuera de ese entorno y asumir un coste personal altísimo, que estas dos personas están pagando.

Precisamente por eso, y porque nadie adopta una decisión así por oportunismo, creo que su arrepentimiento es sincero. Ojalá algún día pueda agradecérselo en persona.

27 enero 2026 (2) eldiario.es (opinión)

27 enero 2026 



Los talleres sobre la violencia del terrorismo: un desafío de enseñar el pasado

“Más allá de las siglas o la ideología que intente justificar la violencia, el foco de cualquier iniciativa educativa debe ser la defensa innegociable de los derechos humanos”

Jagoba Álvarez Ereño

Una vez más, Isabel Díaz Ayuso, vuelve a usar a ETA y las víctimas para hacer una crítica política. Esta vez fue hace escasos días con motivo del acto de homenaje a Gregorio Ordoñez por el aniversario de su asesinato a manos de ETA. En aquel atril dijo: “Si nace un nuevo Gregorio Ordoñez en el País Vasco que pueda ganar ampliamente en las urnas, ¿volvería a tener que vivir escoltado?”. Apenas dos meses antes la presidenta de la Comunidad de Madrid dijo que ETA está “preparando su asalto al País Vasco y Navarra”.

Hay ocasiones en las que hay que saber estar a la altura del cargo, pero por alguna razón los hay que se esmeran en comportarse de manera indigna.

La utilización espuria de la memoria de las víctimas del terrorismo de ETA es un habitual en determinadas personas que ostentan algún cargo de representación política. Esto resulta contraproducente para las nuevas generaciones que no han conocido, afortunadamente, el horror del terrorismo.

La propia Comunidad de Madrid comenzó en octubre con unos talleres ('Pasado y presente del terrorismo de ETA: el testimonio de los jóvenes') con charlas de 50 minutos a lo largo del primer trimestre, extensibles al 2026. Esta iniciativa provocó una oleada de críticas que denunciaron la falta de rigor histórico, un marcado sesgo ideológico y la exclusión de las asociaciones mayoritarias de víctimas.

Según el historiador Casquete y el periodista Luis R. Aizpeolea, el taller incurre en errores de bulto. Por ejemplo, mientras en la charla se afirmó que el 80% de los asesinatos de ETA ocurrieron en democracia, los datos del 'Informe Foronda' sitúan esa cifra en casi el 95%. A esto se suma la imprecisión en las cifras de fallecidos ya que los ponentes hablaban de “unos cientos”, por no hablar también de que el carácter “racista” que el taller atribuye a ETA es otro error historiográfico de las personas que han diseñado este taller.

¿Por qué se contó para esto con una asociación inexperta como Ego Non en estas cuestiones? Las víctimas que acuden a dar estas charlas deben tener un trabajo previo, en muchos casos con acompañamiento psicológico. Resulta curioso que no se haya querido contar con asociaciones de víctimas como FVT, AVT o COVITE, con una larga experiencia en el trabajo con las víctimas. Sorprende, más aún, que no se hayan querido contar con entidades que sin representan a víctimas del terrorismo tienen una dilatada experiencia de años de trabajar con víctimas de violencia armada.

Es importante que se multipliquen en las aulas iniciativas pedagógicas sobre estos temas de nuestro pasado. Por eso, lo ideal para las nuevas generaciones es que los participantes pasen por una preparación previa con expertos y deban ser muy rigurosos con el tratamiento de la información histórica.

¿Hablamos de pedagogía o de cuestión política? Decía acertadamente, sobre estos talleres, la diputada socialista Rafaela Romero que hablar de ETA en presente contribuye a la “revictimización”.

En esta cuestión juegan un papel fundamental las víctimas educadoras. La educación juega un papel fundamental en la construcción de una sociedad más tolerante y pacífica, y uno de los métodos más poderosos para lograrlo es a través de los testimonios de las víctimas del terrorismo. Incorporar los testimonios de las víctimas del terrorismo dentro de los programas educativos tiene un gran valor pedagógico, ya que permite tratar temas complejos como la violencia, la intolerancia, el odio y la venganza desde una perspectiva humanista y constructiva.

Si hablamos de pedagogía, entonces debemos hablar de todas las víctimas del terrorismo y eso debe incluir necesariamente de las víctimas de los GAL, el BVE, la Triple A, Grupos Armados Españoles, Guerrilleros de Cristo Rey o ultraderecha. No hacerlo convierte a los talleres en un proyecto limitado desde el inicio. No incluir a las víctimas de la violencia por motivaciones políticas implica que los talleres surgen con un hándicap importante.

En Madrid, por ejemplo, podrían trabajar con los testimonios de los testigos en el atentado ultraderechista que costó la vida a los cinco abogados laboralistas en enero de 1977 o el asesinato de Arturo Ruiz García el día antes cerca de la Gran Vía madrileña. También podrían trabajar con los familiares de José Luis Alcanzó, apaleado hasta la muerte en septiembre de 1979 por jóvenes de extrema derecha (relacionados con Fuerza Nueva) en el parque del Retiro y que reconocido oficialmente como víctima del terrorismo en 2001. Hay más testimonios: las personas que conocieron a Yolanda González Martín, asesinada en febrero de 1980; o los que conocían a Juan Carlos García Pérez asesinado en Ciudad Lineal en mayo de ese año.

Más allá de las siglas o la ideología que intente justificar la violencia, el foco de cualquier iniciativa educativa debe ser la defensa innegociable de los derechos humanos. Trabajar la vulneración de estos derechos sin distinciones, provenga del terrorismo de ETA o de cualquier otra forma de violencia política. En Euskadi se hace.

Si el objetivo es construir una sociedad democrática, no se pueden establecer jerarquías entre las víctimas. Reconocer el sufrimiento causado por grupos como el GAL, el BVE o la extrema derecha, junto al de las víctimas de ETA, no resta importancia a ninguna tragedia. La realidad es que refuerza el mensaje de que ninguna causa política está por encima de la dignidad humana y la vida. Solo a través de una mirada inclusiva y rigurosa se puede desactivar el discurso del odio y evitar que las nuevas generaciones hereden los sesgos del pasado.

Solo cuando seamos capaces de honrar a todas las víctimas y rechazar toda violencia con la misma firmeza, estaremos preparando a los jóvenes para un futuro donde la convivencia y el respeto a los derechos humanos sean los únicos protagonistas.

Opinión:

No dudo de la buena intención del señor Jagoba Álvarez Ereño en sus reflexiones presentadas en el presente artículo.

Pero al preguntarse por las razones por las que no se cuenta con algunas siglas concretas, quizás ha olvidado que, en muchas ocasiones, la mayor parte de víctimas (con alguna honrosa excepción) que aparecen en esas charlas son personas que siendo (o no) víctimas del terrorismo utilizan esas oportunidades para ofrecer una visión partidista y política a nivel personal sobre el problema que genera el ser víctima de un atentado terrorista. Lo que llamaríamos propaganda o proselitismo.

¿Sería esta una de las causas por las que no se cuenta con esa opinión? Vale la pena preguntarse sobre la cuestión.

Y no me invento nada. Por mi parte, llevo desde 1990 ofreciendo charlas y conferencias en multitud de lugares y reto a que alguien pueda decir que he aprovechado una sola oportunidad para trasladar mensaje de contenido político y partidista.

La próxima conferencia, este viernes 30 de enero coincidiendo con el Dia Internacional de la Paz.

27 enero 2026 El Periódico de Catalunya

27 enero 2026 



Maixabel Lasa, viuda de ETA: "El ser humano es capaz de lo mejor y de lo peor, todo el mundo merece una segunda oportunidad"

La exdirectora de la Oficina de Víctimas del Terrorismo del Gobierno Vasco y viuda de Juan María Jáuregui, Maixabel Lasa, defiende la justicia restaurativa como un camino hacia la comprensión y el cierre emocional en una mesa redonda en la que comparte su experiencia personal a partir de los encuentros mantenidos con exmiembros de ETA

"El ser humano es capaz de lo mejor y de lo peor, todo el mundo merece una segunda oportunidad". Estas solemnes palabras pueden sonar vacías de significado cuando las pronuncia un tertuliano de segunda, pero en boca de Maixabel Lasa dibujan una imagen muy distinta, cargada de compasión, perdón y redención.

La exdirectora de la Oficina de Víctimas del Terrorismo del Gobierno Vasco es también viuda de Juan María Jáuregui, exgobernador civil de Gipuzkoa y dirigente socialista asesinado por ETA el 29 de julio del año 2000. Su trayectoria personal está marcada por el dolor, pero también por una firme apuesta por el diálogo y la reparación.

Este martes por la tarde, junto al abogado Eduardo Santos Itoiz, consejero-secretario del Consejo de Navarra, Lasa ha defendido en el Colegio de Abogados de Palma la justicia restaurativa como un camino hacia la comprensión y el cierre emocional en la mesa redonda titulada 'Maixabel: un testimonio real de justicia restaurativa'.

En 2011, Maixabel Lasa se reunió con el exetarra Luis Carrasco y en 2014 con Ibon Etxezarreta, ambos implicados en el asesinato de Juan María Jáuregui, quienes le pidieron perdón en la prisión de Nanclares de Oca en el marco de estos encuentros restaurativos. Los dos habían roto previamente con la organización terrorista. "Fueron ellos quienes quisieron hablar conmigo", explica Lasa, quien ha subrayado en numerosas ocasiones que su marido habría estado de acuerdo con este proceso, convencido de que el diálogo era una vía necesaria para poner fin a la violencia. "Ha sido más curativo que una condena de treinta años", sentencia.

El abogado Eduardo Santos Itoiz explica que la justicia restaurativa es un proceso todavía poco conocido que sitúa a las víctimas en el centro. Señala que, con la excepción de Navarra, País Vasco, Andalucía y Catalunya, este modelo está poco desarrollado en el conjunto del Estado español. "Es justicia para las víctimas y se busca que el agresor asuma una mayor responsabilidad", explica Santos.

"Cuando has hecho algo tan extremo como matar, deshacerte de todas las capas de justificación que te han llevado hasta ahí es un proceso muy lento y muy doloroso", añade.

La historia de Maixabel Lasa fue llevada al cine en la película Maixabel, dirigida por Icíar Bollaín y ganadora de tres premios Goya. La protagonista subraya que este proceso contribuye a la recuperación de las personas implicadas: "Las personas con las que hablé no son las mismas que cometieron el atentado; se han convertido en otra gente. Este proceso ayuda a la rehabilitación".

Santos explica que la justicia restaurativa busca actuar alejándose de las visiones puramente punitivas del procedimiento penal. Añade que el sistema penal actual, aunque persiga la rehabilitación, termina dejando al condenado aislado en la cárcel, despojado de casi todo. "Se convierte en un esclavo de sus propios demonios", señala, y recuerda que un proceso restaurativo sirve precisamente para "volver a humanizarlo".

lunes, 26 de enero de 2026

26 enero 2026 elplural.com (artículo)

26 enero 2026 



Carta abierta de Roberto Manrique, víctima de ETA, a Ayuso: No todo vale

Sus declaraciones son una nueva muestra del uso partidista que se realiza con el dolor ajeno

Han transcurrido unos días desde el cruce de declaraciones entre la presidenta de la CCAA de Madrid, Isabel Diaz Ayuso y Consuelo Ordóñez, hermana de Gregorio, asesinado por la banda terrorista ETA el 23 de enero de 1995. Y en estos pocos días muchas víctimas hemos podido contrastar y compartir nuestras propias opiniones al respecto. Por ello me permito hacer pública una reflexión que podrá ser compartida, o no, por el amable lector que lea estas líneas… pero que podría servir como argumento para plantearse el porqué se ha llegado a esta situación tan lamentable en el que se cruzan declaraciones por las declaraciones de un alto cargo político con una víctima concreta.

Las declaraciones de Ayuso ¿son una nueva muestra del uso partidista que desde sectores políticos se realiza con el dolor ajeno? Obviamente sí y no es ni mucho menos la primera ni será, desgraciadamente, la última. La reacción de Consuelo ¿es coherente al conocer, de primera mano, la vivencia iniciada aquel maldito día de enero de 1995? Obviamente, también.

Cuando se escuchan las declaraciones de la señora Ayuso surgen una serie de preguntas que deberían tener respuesta corta. Sus asesores, los que le preparan sus intervenciones ¿son veteranos de la política o son recién llegados? ¿no tienen memoria o caso de tenerla piensan que el resto de los mortales no la tenemos? ¿creen que en la historia no existen episodios que las hemerotecas recogen con un golpe de teclado? ¿siguen convencidos de que “LAS” víctimas del terrorismo, de las que se arrogan la propiedad, tenemos un criterio igualitario?

Pues a los que no recuerdan el pasado, a los que no quieren que alguien les recuerde aquellos años duros, difíciles y complicados en los que los asesinos de ETA destrozaban vidas día tras día, a los que hablan de lo que ni siquiera vivieron… les recordaré algunas frases célebres de personas a las que, seguramente, conocen personalmente pero que su selectiva memoria no les permite recordar:

"Yo he querido que los ciudadanos españoles sep. . . supieran y tuvieran muy claro que el Gobierno y yo personalmente ha autorizado contactos con el entorno del movimiento vasco de liberación nacional, lo he autorizado personalmente y quiero que los españoles lo sepan, evidentemente, otra cosa distinta es los. . . la materialización de lo que si ha. . . da lugar a un proceso de reuniones o conversaciones, la materialización, lo concreto, el detalle de eso que tiene que estar sujeto al principio como es lógico de la discreción y de la reserva, y estoy seguro que el mantenimiento de ese principio me van a prestar ustedes su colaboración y su comprensión ENTUSIASTA. Y naturalmente si se llega a un final del cese de la violencia, eso será por todos y para todos, no será de unos contra otros, será de todos y para todos, y todos naturalmente habrán contribuido a ello, y todos participaran del mismo, pero por ese lado, por el lado de los diálogos con los partidos políticos, con los diálogos con las formaciones políticas, especialmente por el dialogo con la oposición parlamentaria, yo sugeriría claramente mucha tranquilidad porque hay muchas razones para que todos los grupos parlamentarios y todos los partidos en este caso y el principal partido de la oposición esté sumamente tranquilo en esta cuestión"

"Merecería la pena hacer el esfuerzo de la generosidad si con ello conseguimos la paz".

“Estaría dispuesto a sentarme con ETA”

“La expresión MLNV es la precisa, la acertada. Yo la utilizo con frecuencia”.

"Desde que no nos matan no tenemos proyecto”.

En las agendas y en la memoria de algunas víctimas aparecen frases similares, en boca de personas a las que la señora Ayuso presta poco menos que devoción respetuosa, admiración y siempre respaldo y confianza.

Pero resulta que esas mismas víctimas y muchas otras estamos hartas del uso político y partidista que se hace de todo lo relacionado con el crimen terrorista perpetrado por diversas bandas terroristas, ETA entre ellas. Y nos cansa el ser noticia por los rifirrafes y las controversias, incluso los enfrentamientos en los que aparece gente que habla en nuestro nombre como si nos hubieran preguntado la opinión o hubieran tenido el detalle humano de rebajarse para hablar con las víctimas desconocidas y anónimas cuya opinión no les importa lo más mínimo.

Hace más de 20 años, algunas víctimas ya advertíamos que situaciones como la vivida estos días ocurrirían y nos duele acertar en nuestras percepciones. En estos años son cada vez más las que se han ido dando cuenta de la realidad y compartimos propósitos y objetivos. Entre ellos, uno prioritario: que nadie más sufra por el dolor que otros ya hemos pasado.

Desgraciadamente, parece que hay quien dedica toda oportunidad a mezclar temas intentando obtener rédito político, siempre con la frase tan manida de que “estamos con “LAS” víctimas” pero si no pensamos como deciden que debemos pensar, ya no lo están.

Como bien dice Consuelo, “no todo vale”.

24 enero 2026 La Opinión de Murcia (opinión)

24 enero 2026 



El joven detenido en Cartagena, tras salir en libertad de la Audiencia Nacional: "Yo no soy yihadista, estoy en contra de todo acto de terrorismo"

"Soy una víctima, le daba 'likes' a publicaciones de esta chica (la arrestada en Ferrol) y me pidió que hiciese unas transferencias", manifiesta Salaheddine, el cartagenero de 21 años que fue capturado en su casa La Palma y está libre después de declarar ante el juez en Madrid

«Yo soy una víctima». Así se expresa Salaheddine, el cartagenero de 21 años de edad que fue detenido el pasado martes en su casa de La Palma y este viernes declaraba en la Audiencia Nacional, en Madrid, ante la sospecha de que tuviese vínculos con el yihadismo .

Antonio Piña, titular del Tribunal Central de Instancia Nº 6 de la Audiencia Nacional, decretaba la libertad con cargos del joven cartagenero, al tiempo que mandaba a prisión provisional (tal y como solicitó la Fiscalía) a la mujer arrestada en Galicia en el marco del mismo operativo.

Y precisamente por su relación con la vecina de Ferrol, apunta Salaheddine, se vio él en este embrollo. «Esto empezó cuando yo conocí a esta chica y empezamos a salir», afirma el chico, que atiende a La Opinión «agotado», minutos después de salir por su pie de la Audiencia Nacional y solo deseando llegar a su casa a descansar.

«Después de un tiempo decidimos dejarlo», comenta sobre su vínculo con la chica, de solo 19 años, detenida y ya encarcelada. «Estábamos en un estado de prometidos, hablábamos, yo le daba 'likes' y a ella le aparecían», narra.

Según el cartagenero, «ella se volvió de esa manera (en referencia a que, supuestamente, se radicalizó) cuando estábamos en esa etapa de cero contacto».

"Me engañó"

Sin embargo, el contacto se retomó y «ella después me pidió que hiciera unas transferencias», relata el vecino de La Palma. De esas transferencias vienen los cargos por uno de los delitos que se investigan: financiación del terrorismo.

Cabe recordar que los investigadores desplazados desde la capital de España a Cartagena no hallaron en la vivienda (donde el joven reside con su padre y hermanas, pues su madre falleció recientemente) ni explosivos ni armas ni rastro alguno que hiciese suponer que este vecino estuviese planeando un atentado. El juez, tras escucharlo, determinó que no supone ningún riesgo que esté en libertad. No se trata, consideró, de ningún ‘soldado’ del ISIS que esté organizando un ataque terrorista, estima.

La chica de Galicia, prosigue «me enviaba vídeos de la gente que me decía que necesitaba esa ayuda, la de las transferencias. «Me pedía hacer bizum, yo fui una víctima de esa mujer, me engañó», incide el vecino de La Palma.

Lo que hizo en Internet dejó un rastro digital que puso sobre la pista a los profesionales de la Comisaría General de Información. Cuando arrancaron las pesquisas, el nombre de Salaheddine salió a la palestra. Y eso que «yo no tengo nada que ver con esto», insiste.

El joven salía sonriente de la Audiencia Nacional, portando en las manos los papeles que acreditan su libertad. Antes de comparecer delante del juez Piña, el chico, asistido por el abogado Miguel Gonzálvez, ya había declarado el día antes, durante más de cuatro horas, ante la Policía Nacional.

Llamar a la familia

Tras subir, alegre, la rampa del tribunal que lleva a la vía pública, lo primero que hizo el muchacho fue contactar con su familia. «Ya hablé con ellos y están bien», celebra, «no están tan preocupados». En la noche de este viernes ya pudo volver a dormir en su cama: al salir de la Audiencia, fue trasladado en coche hasta la Región. Donde espera retomar su vida y dejar atrás este mal trago.

Salaheddine hace hincapié en que él no es yihadista. «Estoy en contra de todo acto de terrorismo, no me gusta nada ese tema», destaca al respecto.

El despliegue en La Palma desarrollado por agentes de la Comisaría General de Información sobresaltó a los vecinos a primera hora del martes, al toparse con efectivos fuertemente armados, pertrechados con chalecos antibalas y pasamontañas en sus rostros.

El cartagenero, sobre los investigadores, valoró que el trato de la Policía Nacional para con él fue exquisito en todo momento. «Todo muy bien, perfecto, me han tratado bien», agradece.

El juez, por otro lado, decretó el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para la joven detenida en el barrio de Recimil, en Ferrol, al ver indicios de que está implicada, supuestamente, en una red de apoyo al yihadismo.

Opinión:

Quizás no habrá que seguir juzgando al joven de Cartagena por colaboración en ningún tipo de delito pero lo de hacer “transferencias” debería pensarlo muy mucho antes de acceder a ese tipo de peticiones… aunque puestos a pensar, conozco casos de muy buena gente que fueron engañados por “supuestos amigos y colaboradores” con la tontería de dejar firmados folios en blanco para “ganar tiempo y no tener que venir al despacho una vez por semana”.

Sí, esas cosas pasan, sobre todo cuando los impostores abundan alrededor de la buena gente.

23 enero 2026 Voz de Galicia (opinión)

23 enero 2026



Prisión sin fianza para la joven detenida por financiación del terrorismo yihadista en Ferrol

Fue arrestada en el barrio de Recimil y también se le atribuyen delitos de autoadoctrinamiento y enaltecimiento del terrorismo; declaró esta mañana en la Audiencia Nacional

risión provisional y sin fianza para la joven detenida en Ferrol el pasado martes, dentro de un operativo contra el yihadismo. Así lo decretó el juez de la Audiencia Nacional, Antonio Piña, tras tomarle declaración esta mañana. A la mujer se le atribuyen los delitos de financiación del terrorismo yihadista, autoadoctrinamiento y enaltecimiento del terrorismo. Y fue arrestada en el barrio de Recimil.

Durante el operativo también fue detenido un vecino de Cartagena (Murcia), que quedó en libertad provisional tras prestar declaración esta mañana. El operativo fue coordinado desde Madrid y desarrollado por agentes de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional.

Según informa la agencia Efe, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional ha adoptado esta decisión a petición de la Fiscalía tras tomar declaración a los dos detenidos. Además de los arrestos del martes, se realizaron entradas y registros en viviendas de Cartagena y Ferrol.

La investigación corrió a cargo de la Audiencia Nacional y de la Comisaría General de Información. El arresto de Ferrol se realizó en una vivienda de la calle Ortigueira del barrio de Recimil, de donde salió la mujer esposada y con la cabeza tapada. Los agentes se llevaron de allí cajas con material determinante para dicha investigación.

Opinión:

Empezar agradeciendo la excelente labor realizada para conseguir que aquellos que puedan estar ejerciendo labores de apoyo al terrorismo sean localizados, detenidos, juzgados y si hay pruebas concluyentes, condenados.

Por otro lado, cuando leo noticias al respecto de la gente detenida por financiación del terrorismo yihadista, siempre me viene a la memoria la duda de si podría haber alguien que tras ser condenado por financiación del terrorismo, años después pudiera ser reconocido como víctima del terrorismo…

Y créanme, tengo respuesta a esta pregunta. Es lo que tiene leerse y diseccionar los 68.000 folios del sumario por los atentados de agosto de 2017 en Catalunya. Lo que desconozco es si eso mismo lo han hecho los responsables jurídicos o policiales competentes en la materia.

jueves, 22 de enero de 2026

22 enero 2026 Escola Waldorf - Vimeo (link)

 

22 enero 2026



Visita a Escuela Waldorf-Els Til·lers y video Vimeo

Hoy miércoles 22 de enero he tenido el placer de repetir visita a la Escuela Waldorf-Els Til·lers de Bellaterra.

El encuentro con los responsables ha sido tan cálido y afectuoso como la primera vez pero también ha sido interesante contactar con nuevos estudiantes y compartir el tiempo en una charla amistosa (llamarlo conferencia no sería lo correcto).

Las preguntas y las reflexiones que los estudiantes han presentado han sido muy enriquecedoras y, al mismo tiempo, el motivo para aportar diferentes propuestas de cara al futuro, un futuro que recoja palabras como las más utilizadas palabras como “pensar”, contrastar”, “resiliencia” o “diálogo”.

Pero hoy, además, me he encontrado con una sorpresa que ha venido a consecuencia de lo que conocemos como redes sociales. Es evidente que, para prepararse la visita y las preguntas, han investigado mucho.

Pero lo han hecho de tal manera que incluso han encontrado una entrevista que ofrecí allá por 2005 y que ni siquiera sabía que existía, y menos en las redes. Una entrevista que (desconozco quién o quienes) han colgado en mayo de 2025, y que aparece en una plataforma de alojamiento y distribución de video en línea de la que aporto el link para quien quiera visionarla.

Según se desprende de los comentarios, se grabó en 2005, en la época en la que fui presidente de la asociación catalana. Una entrevista de la que ahora, veinte años más tarde, actualizaría solo algunas palabras al hablar de ciertas personas…

Por lo demás, nada que añadir, porque pocas cosas han cambiado.

En enlace es el siguiente: https://vimeo.com/1084967836

21 enero 2026 elconfidencial.com (opinión)

21 enero 2026



En el Centro Memorial de Vitoria

La sociedad en la diana de ETA: objetos y testimonios de uno de los periodos más oscuros del terrorismo

La exposición 'La socialización del sufrimiento (1995-2020)' arroja luz sobre uno de los periodos más oscuros del terrorismo de ETA. La muestra está comisariada por los historiadores Antonio Rivera y Eider Nafarrate

El 29 de marzo de 1992, una operación conjunta de la Guardia Civil y la Policía francesa descabezó a ETA, con la detención de su cúpula directiva en Bidart (Francia), un golpe que, a la postre, dirigió a la organización terrorista a dar un giro estratégico en su actividad, un nuevo plan que posteriormente se denominó "socialización del sufrimiento". Este giro estratégico inauguró una nueva era en la historia del terrorismo en Euskadi y se puso en marcha a partir de 1995, cuando ETA y su entorno, a través de la 'kale borroka' extendieron sus objetivos a amplios sectores de la sociedad vasca.

Una época cuyos orígenes, ejecución, consecuencias y objetivos plasma la exposición "Socializar el sufrimiento (1995-2010)", que exhibe desde hoy el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo en Vitoria.

Comisariada por los historiadores Antonio Rivera y Eider Nafarrate, la exposición reúne objetos, documentos, imágenes y testimonios. Los de las víctimas podrían haber sido miles, pero la muestra apuesta por personalizar el sufrimiento causado por la llamada "violencia de persecución" en Asun Olaeta.

Cinco cócteles molotov

La viuda de Joseba Markaida, quien fue concejal socialista en Getxo, ha relatado en la presentación de la exposición los atentados y el acoso que su familia sufrió por parte de sus propios vecinos. En enero de 2001 su domicilio fue atacado con cinco cócteles molotov, dos de los cuales penetraron en la vivienda y causaron un incendio algunas de cuyos restos pueden verse en la exposición: un calcetín quemado y fragmentos de cristales de los artefactos incendiarios.

"¿Cómo se puede odiar a un compañero de juegos de toda la vida? ¿Por qué ese odio?", se pregunta Olaeta, quien ha relatado que dos de sus hijos tuvieron que cambiar de centro de estudios, uno de ellos incluso de ciudad, ante el hostigamiento que la familia padecía por parte del entorno de ETA. "Afortunadamente todo eso pasó, pero ahora que no se olvide que ha habido vecinos tuyos que te han venido a matar", ha reflexionado. El ambiente de hostigamiento y persecución fue tan generalizado que la familia Olaeta se acostumbró -"como dicen que ocurre en las guerras"- a hacer vida más o menos normal. "Ahora lo pienso y me horrorizo. ¿Cómo hemos podido vivir de esa manera?", se pregunta, al tiempo que recuerda que todavía hay víctimas que requieren tratamiento psicológico tras aquellos años.

Junto al calcetín quemado, se pueden observar objetos de otras víctimas, como los que portaba el concejal del PP Manuel Zamarreño cuando fue asesinado o los que tenía encima Fernando Buesa, exvicelehendakari y dirigente del PSE, también víctima de ETA.

La ponencia 'Oldartzen'

La exposición parte de Bidart y repasa elementos históricos que explican aquella etapa, como los documentos del debate interno de la izquierda abertzale que finalizó con la aprobación de la ponencia 'Oldartzen' en 1995. Una ponencia que, a diferencia de lo que se ha repetido muchas veces, no incluye la formulación de la "socialización del sufrimiento", aunque sí contiene elementos que encajan con esa estrategia. La muestra exhibe testimonios y reflexiones de distintos líderes de la izquierda abertzale que apuntalan esa estrategia, como las palabras de Juan Mari Olarra en marzo de 1995, apenas dos meses después del asesinato de Gregorio Ordóñez: "Hasta ahora solo hemos sufrido nosotros, en estos momentos están viendo que el sufrimiento comienza a repartirse".

"Hubo una teorización implícita en sus propios testimonios", ha resumido Eider Nafarrate, quien además ha aportado datos que apuntalan la existencia de una estrategia deliberada por "socializar el sufrimiento": Entre 1995 y 1997 se contabilizaron 3.000 atentados de ETA y de su entorno a través de la violencia callejera y de persecución.

El historiador Raúl López Romo ha explicado que la violencia política necesita de un grupo que la legitime, como ocurrió con la izquierda abertzale. "No eran solo unos cuantos miembros de ETA, era un tipo de violencia comunitario", ha señalado.

Un último apartado de la exposición pone el foco en el contexto político en el que ocurrieron aquellos hechos, en especial en los "tremendos errores políticos" -en palabras de Antonio Rivera- que el PNV cometió al sellar el Pacto de Lizarra y firmar pactos con ETA que excluían a todos los no nacionalistas de Euskadi.

"Estuvo a punto de conseguirse el sueño de ETA, una sociedad con dos bandos y un gobierno que solo gobernaba para una parte de la sociedad vasca", ha agregado.

Opinión:

Bienvenida sea toda exposición que aporte información sobre lo que fue el terrorismo de la banda terrorista ETA.

Pero no acierto a entender que se explique que fue tras “la detención” de la  “cúpula directiva en Bidart (Francia)” cuando ETA decidió el giro estratégico de lo que se conoce como "socialización del sufrimiento".

Y digo que no lo entiendo porque plasman esa exposición y esa socialización del sufrimiento" a partir del año 1995.

Sinceramente, me parece que poner un coche bomba con 300 kilos de explosivos en un supermercado en Barcelona ya podría denominarse TAMBIEN socialización del sufrimiento". Fue en 1987, el 19 de junio.

Y si me apuran ¿podría catalogarse TAMBIEN el atentado en la cafetería Rolando de Madrid (calle del Correo) el 13 de septiembre de 1974 como “socialización del sufrimiento"?

Por lo visto ¿hay quien opina que atentar contra establecimientos de carácter civil no implica definirlo como “socialización del sufrimiento"?

¿Consta que la banda terrorista ETA atentara, en el País Vasco, de modo indiscriminado en algún centro civil (supermercado, cafetería, bar, biblioteca, mercado…)?

Con toda sinceridad, no se si creer lo que me comentaba una víctima esta mañana: “es que solo les importa lo que ha ocurrido en el País Vasco”. Pues espero que no sea así.

 

martes, 20 de enero de 2026

18 enero 2026 Diario RED (opinión)

18 enero 2026 


Cuando las víctimas se convierten en razón de Estado

El periodista Àlex Romaguera desmonta en su último libro ‘Víctimas SA’ cómo el dolor ha sido jerarquizado, instrumentalizado y utilizado como arma política en la España postfranquista

Durante décadas, el relato oficial sobre el terrorismo en España ha sido presentado como un terreno moralmente incontestable. Un espacio blindado frente a la crítica, donde el dolor funcionaba como argumento definitivo y la víctima como figura sagrada. Pero ¿qué ocurre cuando ese dolor se jerarquiza, se administra y se instrumentaliza políticamente? ¿Qué pasa cuando el reconocimiento deja de ser un acto de justicia y se convierte en una herramienta de poder?

Estas son las preguntas que atraviesan ‘Víctimas SA’, el nuevo libro del periodista Àlex Romaguera, publicado por la editorial Txalaparta. Un ensayo incómodo, documentado y deliberadamente provocador que se adentra en uno de los terrenos más sensibles de la memoria democrática española: la construcción política del concepto de “víctima del terrorismo” y su uso como pilar de un relato de Estado.

Romaguera no cuestiona el sufrimiento ni la legitimidad del dolor. Lo que pone bajo la lupa es el marco que decide qué víctimas cuentan, cuáles quedan fuera y con qué objetivos. “En el Estado español, el reconocimiento a las víctimas del terrorismo ha seguido una lógica excluyente: no todas las muertes cuentan igual, ni todo dolor merece reparación”, sostiene el autor. “El sufrimiento ha sido jerarquizado, condicionado y utilizado según los intereses políticos en juego”.

El punto de partida del libro es claro: el reconocimiento institucional de las víctimas no ha sido neutral. Al contrario, ha servido para consolidar un relato hegemónico que legitima determinadas políticas, invisibiliza otras violencias y blinda una arquitectura de impunidad heredada de la Transición. De ahí el título. “‘Víctimas SA’ no es una provocación gratuita”, explica Romaguera. “Habla de cómo el dolor se ha convertido en un recurso político, gestionado, protegido y utilizado por el Estado y por determinadas organizaciones afines”.

El monopolio del dolor

Uno de los conceptos centrales del libro es el de “monopolio”. Romaguera analiza cómo determinadas asociaciones —con la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) como actor principal— han pasado de desempeñar una función de acompañamiento y apoyo a convertirse en agentes políticos de primer orden. “La AVT acaba funcionando como un lobby”, afirma. “Un actor que presiona al poder político, judicial y mediático para imponer un único marco interpretativo del pasado”.

Ese marco, sostiene el autor, se articula sobre una idea clave: solo existe una violencia digna de memoria pública. Todo lo demás —la violencia de Estado, los GAL, la extrema derecha, los abusos policiales, el franquismo y la Transición— queda fuera del duelo legítimo. “Se construye un relato donde parece que solo ha habido una violencia y unas víctimas verdaderas”, explica. “El resto desaparecen del espacio público”.

El libro recorre cronológicamente este proceso desde los años ochenta hasta la actualidad, mostrando cómo ese monopolio se consolida a través de leyes, subvenciones, presencia mediática y pedagogía institucional. La Ley de Víctimas del Terrorismo de 1999 y su ampliación en 2011 son, para Romaguera, piezas clave de este engranaje. “La ley establece quién puede ser considerado víctima y quién no”, subraya. “Y deja fuera, de manera deliberada, a quienes sufrieron violencia por parte del propio Estado o de estructuras paraestatales”.

De la calle a los tribunales

Uno de los capítulos más reveladores de ‘Víctimas SA’ es el que analiza la transformación de determinadas asociaciones en arietes ideológicos. Romaguera documenta cómo, especialmente a partir de los años 2000, la AVT lidera una estrategia de confrontación permanente contra cualquier intento de diálogo, desescalada o revisión del pasado.

“Durante la presidencia de Francisco José Alcaraz se produce un giro radical”, recuerda el periodista. “La AVT pasa a encabezar movilizaciones masivas contra el Gobierno socialista, contra cualquier proceso de paz y contra avances en derechos civiles, alineándose con organizaciones como HazteOír o el Foro de la Familia”.

La ofensiva no se limita a la calle. El libro describe una intensa actividad judicial orientada a disciplinar el espacio cultural y político. “Hay abogados vinculados a estas asociaciones que se dedican a presentar querellas contra artistas, escritores o periodistas”, explica Romaguera. “No buscan ganar siempre, buscan generar miedo y marcar límites”.

La batalla por las aulas

Uno de los frentes menos visibles —pero más determinantes— que aborda el libro es el educativo. ‘Víctimas SA’ analiza cómo el relato hegemónico sobre el terrorismo y las víctimas se ha trasladado también a las aulas, mediante programas subvencionados, materiales didácticos y charlas institucionales dirigidas a estudiantes.

“En esos materiales solo aparece una violencia”, denuncia Romaguera. “No hay contexto, no hay pluralidad, no hay reflexión crítica”. El autor advierte de que esta pedagogía selectiva no busca comprender el pasado, sino fijar una memoria cerrada desde edades tempranas, inmunizada frente a cualquier cuestionamiento.

Lejos de fomentar una cultura de derechos humanos, sostiene, estos programas refuerzan una visión maniquea del conflicto político y social reciente, donde el Estado aparece siempre como sujeto neutral y determinadas violencias quedan directamente borradas del relato. “La memoria se convierte así en un instrumento de adoctrinamiento”, apunta el periodista, “no en una herramienta democrática”.

Puertas giratorias y alineamientos políticos

Uno de los aspectos más delicados del libro es el que aborda las conexiones entre asociaciones de víctimas y partidos políticos. Romaguera habla sin ambages de puertas giratorias. “Hay al menos quince personas que han pasado por juntas directivas o presidencias de la AVT y que luego han acabado en las filas del PP o de Vox”, afirma. “Eso no es una casualidad, es una estrategia”.

El ensayo documenta nombres, trayectorias y alineamientos, mostrando cómo el discurso victimista se integra de forma natural en la agenda de la derecha y la ultraderecha. “El concepto de víctima se convierte en un arma política”, sostiene Romaguera. “Sirve para deslegitimar al adversario, para criminalizar el disenso y para frenar cualquier intento de revisión histórica”.

El papel de determinados medios de comunicación y de la jerarquía eclesiástica completa el cuadro. “Existe una estructura de poder muy sólida”, señala el autor. “Medios, Iglesia, asociaciones y partidos operan de forma coordinada para sostener un mismo relato”.

Las otras víctimas

Frente a ese relato único, ‘Víctimas SA’ reivindica a quienes han sido sistemáticamente excluidos del duelo público. Víctimas de la violencia de Estado, de los GAL, de grupos de extrema derecha, de abusos policiales, del franquismo y de la Transición. “Todas han sufrido, pero no todas han sido reconocidas”, resume Romaguera.

El libro recoge datos, informes y marcos internacionales para cuestionar esa exclusión. “Según Naciones Unidas, todas las víctimas tienen derecho a la verdad, la justicia y la reparación”, recuerda el autor. “En España ese principio no se cumple”.

Romaguera señala las leyes vasca (2016) y navarra (2019) como excepciones parciales que abren grietas en el relato estatal, al reconocer a víctimas de violencias no encuadradas en el terrorismo clásico. Pero insiste en que el problema es estructural. “Mientras sigan vigentes la ley de amnistía del 77 y la ley de secretos oficiales del 68, habrá impunidad”, afirma. “Cincuenta años después de la muerte de Franco, el Estado sigue protegiendo un modelo de silencio”.

Una pregunta abierta

‘Víctimas SA’ no ofrece respuestas cómodas ni soluciones simples. Es, ante todo, una interpelación. Una invitación a revisar cómo se ha construido la memoria oficial y a preguntarse a quién sirve. “No se trata de restar dolor a nadie”, concluye Romaguera. “Se trata de entender que el sufrimiento no puede convertirse en una herramienta de poder”.

El libro deja al lector ante una pregunta incómoda: ¿qué democracia puede construirse sobre una memoria selectiva? Y quizá por eso incomoda tanto.

Opinión:

La información presentada es digna de estudio y de ser conocida, entre otras razones porque algunas víctimas del terrorismo llevamos desde hace más de dos décadas explicando la misma situación.

Me ha gustado leer en la información que la cuestión de la que habla el libro se inicia “a partir de los años 2000”… justamente lo que dije en noviembre de 2002 y que ya se comentó en este mismo blog en su momento. Me consta que algunos de los estudiantes de derecho, de ciencias de la información, sociología o psicología con los que tengo contactos y colaboro a menudo han consultado el libro y les ha aclarado muchas dudas.

Es seguro que habrá a quien no le guste lo que se explica pero en el libro se comentan momentos de lo que ha ocurrido en muchos casos durante los últimos casi 25 años. En cambio, otras víctimas (entre las que me incluyo) no hemos aceptado las ofertas y propuestas recibidas.

Es lo que hay.

lunes, 19 de enero de 2026

17 enero 2026 El País

17 enero 2026 



La Audiencia Nacional condena a seis años y medio de cárcel a dos hombres por exaltar el terrorismo yihadista en Melilla

Difundían vídeos violentos en redes sociales y adoctrinaban a jóvenes en reuniones presenciales

Dos hombres se dedicaron, entre 2015 y 2022, a adoctrinar a jóvenes en reuniones que se celebraron en Melilla; también se dedicaron a difundir en redes sociales imágenes, vídeos y audios de “alto contenido violento”, en los que invitaban a “combatir a los enemigos del Islam” y defendían que las mujeres con burka estaban “más cerca del paraíso que las que no se tapan”. La Audiencia Nacional les ha condenado a seis años y medio de prisión por su “intensa labor” de exaltación del terrorismo islámico en España.

Los magistrados consideran que Rachid Akouad y El Ourdani Zaroith, de nacionalidad marroquí, actuaron como “vector de la ideología radical yihadista” entre 2015 y 2022. Por ello, les condenan como autores de un delito de adoctrinamiento terrorista para la incorporación a una organización o grupo terrorista.

Según recoge la sentencia, ambos asumieron y exaltaron los postulados del ideario del Estado Islámico y la “visión ultraortodoxa del Islam”. Y, poco a poco, invitaron “a terceros” a sumarse.

Zarioh empezó en Facebook, con un perfil que “llegó a contar con 267 seguidores”. Publicaba contenido en abierto “en favor del ideario terrorista”: combatientes con banderas, imágenes belicistas contra Occidente e Israel. Culpaba a “Occidente” de “los males que sufre la población musulmana”.

En la lista de mensajes que difundía constan también fotos de cuerpos desmembrados o decapitados y vídeos en los que se criticaba la vestimenta de las mujeres, a la que atribuía “la culpa del aumento de los niños frutos del adulterio”. Además de valerse de la red social creada por Mark Zuckerberg, compartía las publicaciones por WhatsApp y Telegram.

En su casa en Melilla, encontraron “numerosos discursos o sermones” de predicadores del “salafismo radical”, una rama del Islam en consonancia con los postulados de organizaciones terroristas. También hallaron vídeos sobre combates, entrenamientos militares y ataques, e incluso grabaciones en las que figuran personas que fueron condenadas por terrorismo yihadista por la propia Audiencia Nacional.

Los magistrados también destacan que Zarioh mantuvo conversaciones con su sobrino menor de edad, de 12 años. Señalan que se prevalió de su “relación de parentesco” y de su “ascendencia” sobre él para formarle en los postulados propios de organizaciones de terrorismo yihadista.

Clases de artes marciales a jóvenes de Melilla

Por su parte, consta que Akoudad se valió de internet para estudiar los postulados del Estado Islámico y para obtener material que luego utilizó para “formar” a jóvenes que viven en Melilla a través de WhatsApp y Telegram. Según la sentencia, el condenado llevó a varios de estos seguidores a vivir en su casa para que vieran los vídeos de adoctrinamiento. En su domicilio, tenía dos salas de reuniones que preparó con un atril y una televisión.

Además de estos encuentros, los magistrados destacan que Akoudad se reunía con estos jóvenes en sitios públicos de Melilla y les enseñaba artes marciales. Varias de estas reuniones fueron grabadas por el acusado y los asistentes.

La Audiencia Nacional condena a ambos a seis años y medio de prisión −la Fiscalía pedía siete años de prisión para cada uno− debido a la cantidad y calidad del material difundido y los canales utilizados para su publicación. Además, les inhabilita durante 12 años para trabajar en oficios educativos o deportivos. También les impone una multa de 5.700 euros a cada uno.

viernes, 16 de enero de 2026

16 gener 2026 RM Visita a despatx de la UAVAT del president del PP de Barcelona

16 gener 2026 



Visita a despatx de la UAVAT del president del PP de Barcelona

El passat dimecres, el president del PP a Barcelona Daniel Sirera, va visitar la seu de la UAVAT a TorreJussana. Cal dir que ha estat la primera visita d'un representant d’aquest partit en els gairebé vuit anys de història de la UAVAT i que, a partir d’ara, ja no podré dir a qui em pregunti que “el Partit Popular encara no ha vingut ni trucat des de febrer de 2018”. Ara ja ho han fet, ja tocava.

En el decurs de la visita vàrem parlar sobre la realitat de les diferents temàtiques relacionades amb l’assistència a ”las” víctimes del terrorisme tant en l'àmbit estatal com autonòmic iniciant la mateixa en un resum (molt breu) de la tasca duta a terme amb víctimes dels atemptats de l’agost de 2027 a Catalunya i, per lògica, de la tasca engegada allà per finals de l’any 1989.




Un recorregut i les explicacions corresponents pels mapes i part de la documentació que tenim al despatx i en els que es pot revisar la història del terrorisme a casa nostre. Una història que, òbviament, és desconeguda per qui no pregunta o no veu la informació que presentem a tothom que la vol veure.

Ara nomès queda esperar a que las questions que vàrem comentar vegin la llum i tothom colabori perque s'acompleixin.








jueves, 15 de enero de 2026

14 enero 2026 (2) La Razón (opinión)

14 enero 2026 



El juez comunica su procesamiento por videoconferencia a "Josu Ternera", que se niega a declarar

Pedraz procesó al exdirigente etarra por integración en organización terrorista en la causa por la financiación de ETA a través de las "herriko tabernas"

El magistrado de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha comunicado al exdirigente de ETA José Antonio Urrutikoetxea, "Josu Ternera", su procesamiento por el "caso herriko tabernas", la financiación de la banda terrorista a través de los locales sociales de Batasuna. Lo ha hecho por videoconferencia, pues es exjefe de ETA ha comparecido desde los juzgados de Bayona, en Francia, donde tiene un juicio pendiente a la espera de su entrega a España por varias causas.

Según fuente jurídicas, "Josu Ternera" -que ha estado representado también en la Audiencia Nacional por el letrado Gonzalo Boye- se ha limitado a pedir un traductor de euskera y a comunicar al instructor que se acogía a su derecho a no declarar. Sí ha querido intervenir su abogado en Francia, quien ha pedido permiso al juez para efectuar unas alegaciones. Su intención, según las fuentes consultadas, era poner de manifiesto que dado que Francia no ha autorizado que se le investigue por estos hechos (Pedraz cursó en diciembre una nueva OEDE con este objetivo, que la Justicia gala examinará el 25 de febrero) el procesamiento no era pertinente.

Pero, según las fuentes consultadas, el instructor no le ha permitido realizar esa declaración.

"Uno de los máximos dirigentes"

El juicio del "caso herriko tabernas" se celebró en 2013 y se saldó con una veintena de condenados, pero entonces "Josu Ternera" estaba huido de la Justicia española, pues no fue detenido en Francia hasta 2019.

Tras analizar la documentación intervenida al exdirigente etarra tras su arresto, Pedraz amplió su procesamiento por estos hechos al considerarle "uno de los máximos dirigentes de la banda terrorista ETA" desde que huyó de España en 2002 y su pista se perdió para las Fuerzas de Seguridad y hasta su detención en 2019. La documentación que se le intervino en el país vecino, sostiene el magistrado de la Audiencia Nacional, "estaba únicamente al alcance del reducido y muy restringido número de integrantes de ETA, que han de considerarse como sus entonces dirigentes".

Reclamado por varias causas

El exjefe de ETA, de 74 años, se encuentra desde entonces en Francia pendiente de un juicio que tenía que haberse celebrado en octubre del pasado año, pero que tuvo que ser aplazado al próximo abril por motivos de salud.

En España, está reclamado -entre otros- por el atentado contra la casa cuartel de Zaragoza de 1987, en el que fueron asesinadas once personas (cinco de ellas menores de edad) y por el atentado contra la terminal T4 del aeropuerto de Barajas que el 30 de diciembre de 2006 puso fin a la tregua de ETA bajo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Opinión:

Una vez más aprovecho la ocasión para recordar que el susodicho terrorista también podría ser responsable de los atentados cometidos en Catalunya en los años 1986 y 1987, ya que una vez detenido el número uno de la cúpula (Santiago Arróspide, alias “Santi Potros”) en septiembre de 1987, el tal “Josu Ternera” pasó a ser el número uno.

Obviamente, si ascendió a número uno es que era el número dos y no podemos olvidar que la banda terrorista ETA siempre mantenía una cúpula de tres individuos, que eran las que marcaban los objetivos y tomaban las decisiones.

¿Alguien se atreverá a abrir este melón? Por mi parte y por la de muchas víctimas de aquellos dos años, no hay ningún problema.

14 enero 2026 El Correo (link)

14 enero 2026 



Declaraciones del jefe de la Ertzaintza sobre el menor detenido por «terrorismo yihadista» en Salvatierra

https://www.elcorreo.com/alava/declaraciones-jefe-ertzaintza-sobre-menor-detenido-terrorismo-20260114132133-vi.html