21 enero 2026
En
el Centro Memorial de Vitoria
La
sociedad en la diana de ETA: objetos y testimonios de uno de los periodos más
oscuros del terrorismo
La
exposición 'La socialización del sufrimiento (1995-2020)' arroja luz sobre uno
de los periodos más oscuros del terrorismo de ETA. La muestra está comisariada
por los historiadores Antonio Rivera y Eider Nafarrate
El
29 de marzo de 1992, una operación conjunta de la Guardia Civil y la Policía
francesa descabezó a ETA, con la detención de su cúpula directiva en Bidart
(Francia), un golpe que, a la postre, dirigió a la organización terrorista a
dar un giro estratégico en su actividad, un nuevo plan que posteriormente se
denominó "socialización del sufrimiento". Este giro estratégico
inauguró una nueva era en la historia del terrorismo en Euskadi y se puso en
marcha a partir de 1995, cuando ETA y su entorno, a través de la 'kale borroka'
extendieron sus objetivos a amplios sectores de la sociedad vasca.
Una
época cuyos orígenes, ejecución, consecuencias y objetivos plasma la exposición
"Socializar el sufrimiento (1995-2010)", que exhibe desde hoy el
Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo en Vitoria.
Comisariada
por los historiadores Antonio Rivera y Eider Nafarrate, la exposición reúne
objetos, documentos, imágenes y testimonios. Los de las víctimas podrían haber
sido miles, pero la muestra apuesta por personalizar el sufrimiento causado por
la llamada "violencia de persecución" en Asun Olaeta.
Cinco
cócteles molotov
La
viuda de Joseba Markaida, quien fue concejal socialista en Getxo, ha relatado
en la presentación de la exposición los atentados y el acoso que su familia
sufrió por parte de sus propios vecinos. En enero de 2001 su domicilio fue
atacado con cinco cócteles molotov, dos de los cuales penetraron en la vivienda
y causaron un incendio algunas de cuyos restos pueden verse en la exposición:
un calcetín quemado y fragmentos de cristales de los artefactos incendiarios.
"¿Cómo
se puede odiar a un compañero de juegos de toda la vida? ¿Por qué ese
odio?", se pregunta Olaeta, quien ha relatado que dos de sus hijos
tuvieron que cambiar de centro de estudios, uno de ellos incluso de ciudad,
ante el hostigamiento que la familia padecía por parte del entorno de ETA.
"Afortunadamente todo eso pasó, pero ahora que no se olvide que ha habido
vecinos tuyos que te han venido a matar", ha reflexionado. El ambiente de
hostigamiento y persecución fue tan generalizado que la familia Olaeta se
acostumbró -"como dicen que ocurre en las guerras"- a hacer vida más
o menos normal. "Ahora lo pienso y me horrorizo. ¿Cómo hemos podido vivir
de esa manera?", se pregunta, al tiempo que recuerda que todavía hay
víctimas que requieren tratamiento psicológico tras aquellos años.
Junto
al calcetín quemado, se pueden observar objetos de otras víctimas, como los que
portaba el concejal del PP Manuel Zamarreño cuando fue asesinado o los que
tenía encima Fernando Buesa, exvicelehendakari y dirigente del PSE, también
víctima de ETA.
La
ponencia 'Oldartzen'
La
exposición parte de Bidart y repasa elementos históricos que explican aquella
etapa, como los documentos del debate interno de la izquierda abertzale que
finalizó con la aprobación de la ponencia 'Oldartzen' en 1995. Una ponencia
que, a diferencia de lo que se ha repetido muchas veces, no incluye la
formulación de la "socialización del sufrimiento", aunque sí contiene
elementos que encajan con esa estrategia. La muestra exhibe testimonios y
reflexiones de distintos líderes de la izquierda abertzale que apuntalan esa
estrategia, como las palabras de Juan Mari Olarra en marzo de 1995, apenas dos
meses después del asesinato de Gregorio Ordóñez: "Hasta ahora solo hemos
sufrido nosotros, en estos momentos están viendo que el sufrimiento comienza a
repartirse".
"Hubo
una teorización implícita en sus propios testimonios", ha resumido Eider
Nafarrate, quien además ha aportado datos que apuntalan la existencia de una
estrategia deliberada por "socializar el sufrimiento": Entre 1995 y
1997 se contabilizaron 3.000 atentados de ETA y de su entorno a través de la
violencia callejera y de persecución.
El
historiador Raúl López Romo ha explicado que la violencia política necesita de
un grupo que la legitime, como ocurrió con la izquierda abertzale. "No
eran solo unos cuantos miembros de ETA, era un tipo de violencia
comunitario", ha señalado.
Un
último apartado de la exposición pone el foco en el contexto político en el que
ocurrieron aquellos hechos, en especial en los "tremendos errores
políticos" -en palabras de Antonio Rivera- que el PNV cometió al sellar el
Pacto de Lizarra y firmar pactos con ETA que excluían a todos los no
nacionalistas de Euskadi.
"Estuvo
a punto de conseguirse el sueño de ETA, una sociedad con dos bandos y un
gobierno que solo gobernaba para una parte de la sociedad vasca", ha
agregado.
Opinión:
Bienvenida sea toda exposición que aporte información
sobre lo que fue el terrorismo de la banda terrorista ETA.
Pero no acierto a entender que se explique que fue tras “la
detención” de la “cúpula directiva en
Bidart (Francia)” cuando ETA decidió el giro estratégico de lo que se conoce
como "socialización del sufrimiento".
Y digo que no lo entiendo porque plasman esa exposición y
esa socialización del sufrimiento" a partir del año 1995.
Sinceramente, me parece que poner un coche bomba con 300
kilos de explosivos en un supermercado en Barcelona ya podría denominarse
TAMBIEN socialización del sufrimiento". Fue en 1987, el 19 de junio.
Y si me apuran ¿podría catalogarse TAMBIEN el atentado en
la cafetería Rolando de Madrid (calle del Correo) el 13 de septiembre de 1974 como
“socialización del sufrimiento"?
Por lo visto ¿hay quien opina que atentar contra
establecimientos de carácter civil no implica definirlo como “socialización del
sufrimiento"?
¿Consta que la banda terrorista ETA atentara, en el País
Vasco, de modo indiscriminado en algún centro civil (supermercado, cafetería,
bar, biblioteca, mercado…)?
Con toda sinceridad, no se si creer lo que me comentaba
una víctima esta mañana: “es que solo les importa lo que ha ocurrido en el País
Vasco”. Pues espero que no sea así.

No hay comentarios:
Publicar un comentario