viernes, 9 de enero de 2026

08 enero 2026 Crónica Vasca (opinión)

08 enero 2026 



Sortu propone a Xabier Iraola como líder y mantiene en la dirección al exjefe de ETA David Pla

El sustituto de Arkaitz Rodríguez fue uno de los creadores de Ernai y, según la formación, "su recorrido militante se ha basado en la trayectoria y la tradición política de la izquierda abertzale"

Xabier Iraola ha sido propuesto para ocupar el puesto de coordinador general de Sortu tras la salida de Arkaitz Rodríguez, tal y como adelantó el diario Naiz.

La nueva dirección de Sortu, partido que controla EH Bildu, incluye más cambios, porque habrá hasta seis caras nuevas. En cambio, otros ocho dirigentes continuarán en sus cargos. Uno de los que continuará al frente de la formación es David Pla, el último jefe de ETA, conocido por leer el comunicado del cese de los atentados. 

La lista que liderará el partido está compuesta por ocho mujeres y siete hombres. Según sus hacedores, se caracteriza por ser "intergerneracional" y porque mantiene el "equilibrio territorial".

Según ha informado el partido en un comunicado, la votación sobre la candidatura tendrá lugar del 21 al 23 de enero y al día siguiente concluirá el IV Congreso de Sortu que se celebrará, en Ficoba (Irun), donde dará a conocer el equipo completo de 15 personas que el Consejo Nacional presentará para la dirección.

Nuevo líder

Xabier Iraola (San Sebastián, 1993) fue uno de los creadores de Ernai, la organización juvenil de la formación independentista y miembro de su dirección, precisa el comunicado.

Graduado en Educación Primaria, Iraola es natural de la Entidad Local Menor de Igeldo, donde inició "su trayectoria militante desde muy joven".

Además, es secretario de Herrigintza de Sortu desde 2021, cargo que asumió al tomar el relevo de Pello Otxandiano.

Trayectoria en la izquierda abertzale

Sortu remarca que Iraola alcanzó la edad adulta "en los inicios de un escenario sin lucha armada de ETA" y afirma que "forma parte de una generación que ha crecido y se ha formado en el nuevo ciclo de Euskal Herria".

"Desde la organización juvenil hasta Sortu, su recorrido militante se ha basado en la trayectoria y la tradición política de la izquierda abertzale. Ha contribuido al trabajo para convertir el independentismo de izquierdas en un proyecto político sólido, atractivo y transformador para este país", concluye.

El pasado mes de junio Sortu decidió adelantar un año el IV Congreso, previsto para enero de 2027, y en septiembre los militantes aprobaron el reglamento, el cronograma y la Comisión de Garantías.

El pasado 22 de octubre el Consejo Nacional de Sortu presentó la ponencia base Herri gogoa, que fue respaldada por la militancia a finales de diciembre.

 

La elección de la dirección y de otros órganos constituye la segunda fase congresual que concluirá con la celebración del IV Congreso de Sortu el 24 de enero en Ficoba.

Opinión:

Por un tema personal, ayer por la tarde tuve que desplazarme fuera de Barcelona y coincidí con alguien a quien no veía desde unos dieciséis años atrás.

En un ambiente muy cordial estuvimos recordando aquellos tiempos en los que sufrir un atentado terrorista era poco menos que una lacra social y, por lógica, hablamos sobre la actualidad informativa. Y me comentó sobre la noticia que acabo de publicar.

Escuché con mucha atención sus argumentos en los que culpaba a los políticos (a algunos más que a otros) de la situación que se está viviendo y cuando me permitió aportarle mi opinión, solo tuve que recordarle aquello de que “es preferible que tomen posesión de un escaño que de una pistola”, que “en ausencia de la violencia, se podía hablar de todo” o que “sabría ser generoso con aquellos que abandonaran la violencia”.

Fue curioso que, ya que atacaba a ciertos políticos, al preguntarle si sabía quien y cuando había dicho eso me respondiera con los nombres de seis políticos pero no acertara ninguno. Cuando le mostré quien lo había dicho, sonrió y me dijo “contigo no se puede, tienes muchos datos en la memoria”.

Luego hablamos sobre la salida de los etarras que habían salido de las cárceles y entendió que los motivos no son políticos sino jurídicos, que dependiendo del año de la comisión del atentado se aplicaba el Código Penal correspondiente y que no son los gobiernos sino los jueces los que proceden a poner en libertad a los delincuentes. Los datos eran concluyentes.

Coincidimos plenamente en que es muy doloroso ver cómo terroristas hacen una vida normal, como si nada hubiera ocurrido. Pero la legislación permite que recuperen lo que algunos llaman “vida social” y sus derechos civiles.

 Al final,  como en los viejos tiempos, me invitó a tomar unas cervezas y unas patatas bravas fuera del lugar del encuentro. Las patatas muy buenas, por cierto.

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