viernes, 18 de noviembre de 2011

19 mayo 2008 El Correo Español

 
19 maig 2008

El segon acte d’homenatge a les víctimes del terrorisme es va fer al teatre “Kursaal” de Sant Sebastià. Fent un repàs a la difícil situació a la que s’enfrontaven les víctimes aquells dies en Robert va considerar que era el moment de fer arribar als màxims representants del Govern Basc la realitat sense embuts però molt ben documentada.
La nit abans de la Jornada en Robert va preparar un escrit per entregar-li al Lehendakari al matí seguent
El company D.S. Olabarri de “El Correo” va passar la informació següent:

“Lehendakari, piense en la tortura que sufrimos”

“Lehendakari, piense en las torturas que sufrimos las víctimas”. Este es el espíritu de la carta que Roberto Manrique, secretario general de la asociación catalana de víctimas del terrorismo, entregó ayer en persona a Juan José Ibarretxe minutos antes de que empezase el segundo acto institucional de homenaje y reconocimiento a los damnificados. Víctima de la masacre de ETA en Hipercor en 1987, Manrique escenificó así el malestar de un gran número de víctimas después de la resolución aprobada el viernes en el Parlamento vasco -con los votos del tripartito, EHAK y Aralar- en la que se acusa al Gobierno central de “amparar” de manera “sistemática” a la Guardia Civil y a la Policía ante las denuncias de tortura.

Este hombre forma parte de las asociaciones autonómicas que el sábado se reunieron por espacio de dos horas y media en un hotel donostiarra para decidir qué medidas adoptar en relación al acuerdo adoptado por la Cámara vasca. En esa reunión se barajó la posibilidad de no acudir al acto de ayer, aunque finalmente, por respeto a los organizadores y a las propias víctimas, decidieron acudir y exponer sus quejas a través de un comunicado y en persona, dirigiéndose directamente a los firmantes del texto.

Eso es lo que hicieron ayer un importante número de afectados cuando, al entrar en el Kursaal, fueron recibidos por los dirigentes de los partidos políticos. Así, el periodista Gorka Landaburu, víctima de ETA, la familia de López Lacalle, asesinado por la banda terrorista, y damnificados como Eloy Ruiz Cortadi y Francisco Zaragoza no pasaron por alto la posibilidad de exigir explicaciones a dirigentes como Ibarretxe y la parlamentaria de Aralar Aintzane Ezenarro, entre otros. Incluso hubo gente que se marchó del salón de actos en el momento en el que Ibarretxe subió al escenario.

Roberto Manrique, sin embargo, fue un paso más allá. Le entregó al lehendakari una carta en la que se quejó de las mociones sobre tortura y en la que, escogiendo al azar diez heridos por el terrorismo y aún a riesgo de parecer “demagogo”, estableció “un promedio de los días de baja padecidos por estos damnificados. El resultado obtenido es que, después de un atentado, cada víctima pierde 807 días laborables.

En este sentido, comparó también el sufrimiento de las personas que han padecido amputaciones o graves secuelas por un atentado con las supuestas “torturas” sufridas por el presunto miembro de ETA Igor Portu, acusado de volar la T-4 del aeropuerto de Barajas. “Con todo el respeto, leéte esto y después hablamos”, le dijo Manrique a Ibarretxe para concluir.

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