jueves, 12 de marzo de 2026

11 marzo 2026 (3) Barna Diario (opinión)

11 marzo 2026 



Barcelona rinde homenaje a las víctimas del terrorismo

La plaza de Sant Jaume acogió un minuto de silencio encabezado por el alcalde Jaume Collboni y autoridades municipales, en homenaje a quienes sufrieron los atentados y en apoyo a sus familias

Minuto de silencio en memoria de las víctimas del terrorismo

Este miércoles, la plaza de Sant Jaume se llenó de solemnidad para rendir homenaje a las víctimas del terrorismo, coincidiendo con el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo y el aniversario del atentado del 11-M.

El acto fue encabezado por el alcalde Jaume Collboni, acompañado de otras autoridades municipales, quienes guardaron un minuto de silencio en recuerdo de quienes sufrieron aquellos ataques y para transmitir su apoyo a las familias afectadas. Además, el consistorio colocó un pendón con crespón negro en el balcón del Ayuntamiento como símbolo de respeto y memoria.

Participación de autoridades y asociaciones de víctimas

La ceremonia contó con la asistencia de personas vinculadas a asociaciones de víctimas, así como de representantes institucionales como Eva Giménez, secretaria general de la Presidencia de la Generalitat, y Carlos Prieto, delegado del Gobierno en Catalunya. El acto subrayó la unidad institucional frente al terrorismo y la importancia de mantener viva la memoria de quienes perdieron la vida.

22 años del 11-M: un recuerdo imborrable

Este año se cumplen 22 años del atentado más mortífero de la historia de España. El 11 de marzo de 2004, una célula yihadista colocó bombas en cuatro trenes de Cercanías en Madrid, causando 191 muertos y cerca de 2.000 heridos.

Posteriormente, la Unión Europea declaró el 11 de marzo como Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo, para rendir homenaje a todas las personas que han sufrido ataques terroristas en el continente.

Opinión:

Para empezar, agradecer la convocatoria y la organización del Ajuntament de Barcelona para recordar y homenajear a las víctimas del terrorismo coincidiendo con el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo.

Para terminar, comentar que las “personas vinculadas a asociaciones de víctimas” presentes en el acto lo hicimos representando a la Unitat d’Atenció i Valoració Afectats Terrorisme” (UAVAT) y a la Associació 17-A “Volem saber la veritat”. También hubo una representación del SASPAT del Departamento de Interior de la Generalitat de Catalunya.

Minutos después, representantes de ambas entidades nos desplazamos hasta la Plaça Vila de Madrid para visitar el lugar que la Casa de Madrid erigió como reconocimiento a los ciudadanos de Barcelona por el apoyo y soporte mostrado.

11 marzo 2026 (2) Publico (opinión)

11 marzo 2026 



No a la guerra. Y el trío del 11-M

Víctor Sampedro

José María Aznar es el único dirigente del "Trío de las Azores" que no se ha retractado de las mentiras con las que nos llevó a la Guerra de Irak. De hecho, aquel conflicto respondía a los planes colonialistas que ahora pretenden culminarse con la Guerra contra Irán. La excusa bélica para masacrar Irak era la existencia de armas de destrucción masiva. No las había. Ahora se esgrime el plan atómico iraní que el propio Trump presumía de haber paralizado este verano pasado.

Tony Blair y George W. Bush se excusaron de las mentiras que vertieron sobre la capacidad militar de Sadam Hussein. Los dos se parapetaron en supuestos errores cometidos por los servicios de inteligencia. José María Aznar, en cambio, se ha negado a disculparse de haber apoyado aquella guerra. En su opinión, colocó a España entre las naciones que determinaban la geoestrategia mundial. Bien se ve ahora que llevaba razón y en la dirección que señalaba.

Lo que la Guerra de Irak reportó a Aznar y a su familia está por determinar. Lo patente es que entraron en los círculos de la elite mediática y financiera internacional. Es decir, los que hacen las guerras y sacan tajada de ellas. 23 años después se ha crecido. Y son capaces de presentar un genocidio sine die como una guerra defensiva.

El holocausto en curso ya no es contra los gazatíes, sino contra todo aquel que desafíe el orden imperial. Y no aplauda la macroperación inmobiliaria que hará de Gaza un resort turístico. Y la guerra de liberación que convertirá a Irán en una democracia laica y vibrante.

En un lapsus reciente (2022), George W. Bush se deslizó calificando la invasión de Irak como "totalmente injustificada y brutal". José Manuel Durão Barroso (primer ministro portugués, anfitrión en las Azores) declaró que se sintió "engañado" por los documentos que le enseñaron Bush, Blair y Aznar durante la cumbre. Todos, menos el último, buscaron excusas para sus mentiras.

La (ultra)derecha sin complejos que representa Aznar no necesita explicarse ni justificarse. Es lo que tiene un supremacista, que se cree Dios. El sistema político-mediático sigue sin exigirle a Aznar y a sus conmilitones una mínima rendición de cuentas. Tampoco se le pregunta ahora sobre la contrapartida a cambio de los regalos y viajes que le hizo Epstein.

Aznar marca desde hace casi 25 años la línea política de una (ultra)derecha que miente con impunidad. Más aún, presume de valiente. Es lo que tienen los matones. Que si nadie les para los pies revictimizarán a las víctimas sobre las que desarrolla su necropolítica. Desgobiernan privando a algunos de nuestros vecinos y seres más queridos del derecho a tener derechos. Hablo, por ejemplo, de migrantes, familiares LGTBIQ+ y de abuelos en las residencias. Dicen que son delincuentes y violadores, pederastas lujuriosos o que… "de todas formas iban a morir". Reparen, por favor, que esas expresiones definen muy bien a quienes figuran en la lista de Epstein.

Desgobiernan sin reconocer los derechos humanos; siquiera el primero, el derecho a la vida. No es una crítica. Lo afirma el documento en el que el trumpismo se define a sí mismo. Habla, textualmente, de "derechos naturales otorgados por Dios." La ley natural y divina. Sí, han leído bien. Cito a la Casa Blanca. Quizás ahora se entienda que la Guerra de Irán es un choque entre fundamentalismos religiosos. Y de ningún modo una guerra humanitaria.

La (ultra)derecha supremacista considera que hay humanos "desechables". Hacen caja. Y no paran. Y yo no pensaba publicar nada sobre el 11-M en este 22 "aniversario". Hace dos hice lo que estaba en mi mano para erradicar los bulos que el gobierno de Aznar sembró sobre la participación de ETA en los atentados yihadistas del 11 de marzo de 2004. Reuní testimonios de víctimas, policías y directores de medios de comunicación con ideologías muy opuestas.

Todos coincidían en denunciar las mentiras y las insidias de quienes siguen sosteniendo que ETA marca la agenda política de la nación. Ya saben, Franco murió y chimpún. ETA, en cambio, sigue más viva que nunca. No conocen otro dolor que el propio. Aunque se lo digan las propias víctimas de ETA. Y vuelven a la carga. Me he despertado con la noticia de que Mayor Oreja retoma la conspiración sobre el 11M: "No fue un atentado islamista, fue más propio de un servicio secreto". No entiendo el titular: transmite una afirmación entrecomillada que carece de todo fundamento. Es, aunque quien lo escribió no lo pretendiese, publicidad al bulo. Y al libro. 

Mayor Oreja no aporta prueba alguna. Habla desde la "convicción". También cuando convocan 'akelarres' de la ultraderecha mundial contra el aborto y la homosexalidad. Es lo que tienen los integristas, sus creencias son la Verdad. Y no necesitan evidencias ni documentos. No las han aportado nunca. No necesitan hacerlo. Es lo que tiene ser una voz "oficial" en el Reino de España.

Con todo, dos periodistas como la copa de un pino, José Antonio Zarzalejos y Gumersindo Lafuente, sostienen que les cesaron por no secundar la conspiranoia del 11-M. Uno dirigía ABC y otro ElMundo.es. Publicó sus palabras la misma editorial que publica las (des)memorias de Aznar. Según Zarzalejos,  "quien influye decisivamente en mi cese es Esperanza Aguirre […] un consejero llegó a enseñarme un SMS de ella pidiendo mi relevo con un improperio que no reproduzco por respeto" (p.101).  Lafuente, por su parte, relata que Aguirre "me hizo un comentario premonitorio: Parece que hay problemillas en esto de elmundo.es, yo ya he limpiado los que tenía en Telemadrid" (p.132). Días después llegó el cese.

Atando cabos. El aznarismo transmutó en aguirrrismo. Y, después, en ayusismo. Formaron el Trío del 11-M. Les tocó arrojar mentiras sobre los muertos del frente interno, la retaguardia civil de la guerra de Irak. El 11-M fue una represalia por participar. Así lo anunció por el propio Bin Laden cuando las elecciones del 14 de marzo de 2004 aún no tenían fecha. El PP y Aznar siguen sosteniendo que las perdieron por los atentados.

Campan a sus anchas. Galopan sobre las tumbas de sus víctimas. Representan a uno de cada dos asesinados por todos los terrorismos en la Comunidad de Madrid. Son uno de cada cuatro a nivel estatal. Y siguen negándoles a los familiares la autoría de sus verdugos. Reabren las heridas de su memoria con la sal de sus mentiras. Impiden que cierren. Viven del conflicto y el dolor ajeno. Pásalo.

Opinión:

Leído el libro “Voces del 11-M. Víctimas de la mentira”, nada más que añadir.

11 marzo 2026 El Mundo del Siglo XXI (opinión)

11 marzo 2026 


Terrorismo

El Gobierno vasco reúne en secreto en un caserío a 17 presos con cinco víctimas de ETA

La Consejería socialista de Justicia organiza charlas entre víctimas y presos fieles a Bildu como antesala de su semilibertad. La Fiscalía ha avalado la salida de 'Txeroki' por su participación en este programa de "justicia restaurativa"

El Gobierno vasco reunió el pasado 3 de julio en secreto, en un apartado caserío de Alzo (Guipúzcoa), a 17 presos de ETA con cinco víctimas de la extinta organización terrorista para que pasaran el día juntos. Víctimas y etarras compartieron charlas, paseos en grupos reducidos y mantel a lo largo de unas nueve horas, en presencia de dos altos cargos del Departamento de Justicia que dirige la socialista María Jesús San José. El encuentro forma parte del programa de «justicia restaurativa» que el Gobierno vasco (PNV-PSE) despliega desde finales de 2024 con absoluto sigilo, y que está sirviendo como estación previa a la cascada de semilibertades concedidas a los condenados de ETA, reivindicación central de Bildu al Gobierno de Pedro Sánchez.

Según ha podido saber EL MUNDO de fuentes penitenciarias, la intención del Gobierno vasco era que al menos en aquella primera salida de julio participaran 21 presos de la cárcel alavesa de Zaballa; entre ellos, nombres conocidos como Juan Antonio Olarra Guridi o María Soledad Iparraguirre ('Anboto'). Sin embargo, la iniciativa no fue acogida de forma pacífica en el centro penitenciario.

El equipo de psicólogos, jefes de servicio y trabajadores sociales de Zaballa rechazó la participación de cuatro etarras debido a los muchos años que les quedaban para cumplir sus condenas y porque no habían accedido antes a ninguna salida programada. Fue el caso de Juan Luis Rubenach, Juan Carlos Besance, Iratxe Sorzabal y la propia Anboto; cuatro vetos que el Gobierno vasco admitió. En todo caso, los psicólogos de la cárcel no quisieron acudir a la jornada.

Aquel día, las cinco víctimas -ninguna de ellas cabeza visible de las asociaciones de víctimas del terrorismo- y los etarras pasearon por el pueblo, almorzaron en el caserío Arretxe e intercambiaron reflexiones sobre sus experiencias, como las razones para militar en ETA y el sufrimiento padecido por los atentados. Al almuerzo conjunto asistieron José María Bastos, director de Justicia del Gobierno vasco, y Pablo Martínez Larburu, director de Servicios Penitenciarios.

Se da la circunstancia de que este caserío fue violentamente incendiado en 1999. En él residía Pilar Zuriarrain, una ex edil del PNV y abogada que se encontraba tramitando varias denuncias judiciales contra algunos ayuntamientos de Herri Batasuna (HB). El PNV lo interpretó como una práctica «mafiosa» del brazo político de ETA. El ataque se atribuyó a ese entorno y HB se negó a condenarlo.

Charlas y talleres

El Gobierno vasco anunció en 2022 su voluntad de impulsar este proyecto en el marco de su Estrategia Vasca de Justicia Restaurativa 2022-2025, y con el fin de avanzar en la convivencia entre vascos tras el final de la banda, disuelta en 2018. Sin embargo, los detalles del programa, su ejecución y sus resultados no han trascendido hasta hoy. Tampoco las asociaciones de víctimas han sido informadas.

Fuentes oficiales del Departamento de Justicia consultadas ayer por EL MUNDO indicaron que el Gobierno vasco nunca ha ocultado la existencia de este programa, pero que lo trata con la «discreción» y «confidencialidad» debidas, especialmente para proteger a las víctimas.

El programa constó, en una primera fase, de talleres o charlas entre etarras y mediadores dentro de prisión. Más tarde se organizaron «círculos restaurativos» entre víctimas y victimarios. Cabe destacar que la ex jefa de ETA Iratxe Sorzabal se resistió a verse con las víctimas alegando que fue torturada por la Guardia Civil.

Sobre el papel, el propósito es ayudar a la reinserción de los condenados. La idea es que presos y víctimas se reconozcan mutuamente desde el punto de vista «humano». La huella que ha dejado casi medio siglo de asesinatos, secuestros y amenazas se aborda sin limitarse a la visión jurídica o a la moral, y priorizando la mirada familiar, social y cultural.

El caso de 'Txeroki'

En teoría cualquier plan enmarcado en la llamada «justicia restaurativa» requiere que los condenados accedan a él con voluntad sincera de reparación y no para conseguir beneficios penitenciarios. No obstante, la participación en este programa de talleres y encuentros ha servido al menos de argumento jurídico para que la Fiscalía haya avalado la controvertida aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario -la llamada semilibertad- al ex dirigente de ETA Mikel Garikoitz Aspiazu ('Txeroki').Condenado a casi mil años de prisión, Txeroki está saliendo de la cárcel guipuzcoana de Martutene de lunes a viernes desde enero, con la obligación de dormir en el centro.

Según la Fiscalía, Txeroki cumple los requisitos para ver mejoradas sus condiciones gracias al plan de «justicia restaurativa», puesto que con su participación en él «ha certificado su compromiso serio, riguroso e irrevocable de apoyar a las víctimas de terrorismo en sus procesos de sanación y reparación emocional potenciando la explicación frente a la justificación».

«Aspiazu Rubina viene participando en el programa de talleres de justicia restaurativa», esgrimió la Fiscalía el 2 de febrero en un insólito comunicado. «En estos talleres que se han venido desarrollando desde el 15 de octubre de 2024 ha participado en la totalidad de las sesiones de preparación y en todos los círculos restaurativos que han incluido contacto directo con víctimas y familiares de asesinados por la banda terrorista ETA».

Más allá de Txeroki, al menos seis de los participantes en el programa de Zaballa están saliendo de prisión: Olarra Guridi y Ainhoa Mujika (condenados a más de mil años), Jon Bienzobas (sentenciado por el asesinato de Francisco Tomás y Valiente), Gregorio Vicario (secuestror de Cosme Delclaux y José María Aldaya), Idoia Mendizabal y Óscar Zelarain.

Vaciar las cárceles

El artículo 100.2 es una medida de carácter excepcional que permite al condenado salir unas horas de prisión, aunque con los presos de ETA se ha convertido en ordinaria. Las asociaciones de víctimas denuncian que a través de esta vía -una suerte de atajo previo al tercer grado, que es mucho más exigente y revocable por los tribunales-, los reclusos fieles a Bildu están saliendo de la cárcel antes de tiempo sin haber colaborado con la Justicia ni haber deslegitimado el terrorismo. El contexto político es la estable alianza forjada entre el PSOE y Arnaldo Otegi, que en octubre de 2021 dijo: «Tenemos a 200 presos en la cárcel y si para sacarlos hay que votar a favor de los Presupuestos, pues los votaremos».

Bildu prohíbe el arrepentimiento a sus reclusos, que reciben el sello institucional de la reinserción firmando cartas y otros escritos muy medidos, mientras el partido aún los presenta como «presos políticos» que deben ser liberados. En cambio, quienes rompieron con ETA y su mundo, como los de la llamada vía Nanclares, son repudiados por Bildu y excluidos de su red de apoyo político y económico.

Hoy apenas medio centenar de etarras siguen en segundo grado. Desde que Sánchez transfirió la competencia de las cárceles al País Vasco, en octubre de 2021, cerca de cien han obtenido el tercer grado y unos 30, el 100.2, aunque la lista de estos últimos no se hace pública. No consta que hayan ayudado a esclarecer crímenes ni que hayan repudiado públicamente el terrorismo que practicaron.

Opinión:

Ya tardaban en aparecer los que están en contra de las decisiones totalmente personales e individuales de víctimas del terrorismo que, defendiendo su propio criterio y libertad personal, optan por tener esos encuentros.

Y oh casualidad, son los mismos que callaron, no aparecieron, que ni tan siquiera dieron nunca la cara cuando el entonces ministro de Interior Mayor Oreja dijo que “estaría dispuesto a sentarse con ETRA”, justo diez días después de que la banda terrorista asesinara en Madrid rompiendo así una nueva “tregua”, tregua que el gobierno se tragó entera cuando accedió a plantear la Ley de Solidaridad con Víctimas del Terrorismo de diciembre de 1999 aportando un periodo temporal acotado a esa misma fecha. Es decir, entendiendo que la banda terrorista ETA ya no atentaría nunca más… y hablamos del año 2000…

Pues por mi parte acepto cualquier iniciativa que lleve, dentro de la legalidad, a conseguir un único objetivo: que nadie más sufra lo que ya hemos sufrido otros… y si además eso conlleva que los asesinos (al menos algunos) reconozcan el daño causado, mejor que mejor.

Por otro lado, dejar claras un par de cositas. La primera, que no debe ser una reunión muy secreta cuando se conoce perfectamente. La segunda, que es curioso que ahora se diga que de las cinco víctimas “ninguna de ellas cabeza visible de las asociaciones de víctimas del terrorismo” mientras que, en cambio, cuando alguna “cabeza visible” aporta su opinión se venda como opinión de “LAS” víctimas del terrorismo.

Un poco raro todo ¿no? ¿O simplemente es posicionamiento partidista ante la noticia que incumbe a miles de personas?

 

martes, 10 de marzo de 2026

09 marzo 2026 Diario de León (opinión)

09 marzo 2026 



Irene Montero pide a Interior protección tras recibir amenazas de muerte de un grupo neonazi

La eurodiputada de Podemos Irene Montero ha denunciado ante la Policía Nacional que ha recibido amenazas de muerte por parte de una organización neonazi calificada de terrorista por el FBI estadounidense y ha pedido protección al Ministerio del Interior. Fuentes del partido morado han señalado que los mensajes violentos se han sucedido «en los últimos días» y en los mismos se detallan la ubicación de su domicilio, «en el que residen sus hijos menores de edad y su pareja», el exvicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias.

La dirigente de Podemos y exministra de Igualdad ha denunciado estos hechos ante la Policía y reclama a Interior «que garantice su protección y la de su familia».

Diario Red, periódico del conglomerado mediático de Iglesias, publica que las amenazas provienen de la organización terrorista Grupo 764 y que la Brigada de Información ha elevado el nivel de alerta tras valorar los mensajes como creíbles y comunicárselo a la propia Montero. El mensaje detalla un plan de ataque contra la integridad física de Montero y su entorno. El autor se identifica como miembro de la red 764 y justifica sus intenciones bajo una narrativa de «venganza contra la sociedad» tras haber sufrido supuestos maltratos en instituciones psiquiátricas en México antes de trasladarse a España.

El FBI y la Interpol han catalogado al Grupo 764 (también conocido como The 764 Network) como una de las amenazas de terrorismo más peligrosas de la actualidad. Se definen como Extremistas Violentos Nihilistas, beben de fuentes del neonazismo y su objetivo no es político en el sentido tradicional, sino la aceleración del caos mediante el terrorismo, la tortura psicológica y el asesinato. Originado en plataformas de videojuegos como Roblox o Minecraft y coordinado en canales de Telegram y Discord, el grupo se especializa en la extorsión de menores y la inducción al suicidio o la automutilación.

Países como Canadá y Nueva Zelanda ya los han declarado oficialmente como grupo terrorista. En EE. UU, su fundador, Bradley Cadenhead, cumple una condena por pornografía infantil, pero la red sigue operando de forma descentralizada.

En España, la actividad se ha detectado principalmente en el ámbito del ciberdelito y la radicalización de jóvenes en foros de extrema derecha. Hace un año, un joven de 23 años, identificado como H. F. P., fue detenido por agentes de la Guardia Civil por amenazar con atacar varios colegios en las localidades Yátova, Chiva, Buñol y Siete Aguas, en Valencia. Aseguró que pertenecía al Grupo 764.

Opinión:

Aporto esta información porque toca un tema que, desgraciadamente, no parece importar demasiado a las autoridades competentes.

Si se consulta la quién es víctima del terrorismo según la legislación vigente encontramos que la ley Extraordinaria de Solidaridad con las víctimas del Terrorismo de diciembre de 1998 dice que serán consideradas como víctimas “las víctimas de actos de terrorismo o de hechos perpetrados por persona o personas integradas en bandas o grupos armados o que actuaran con la finalidad de alterar gravemente la paz y seguridad ciudadana”.

Además, no deja de ser curioso que cuando otros países consideran a ciertos grupos como “terroristas” nadie lo pone en duda.

¿Se entiende o hago un dibujito?

05 marzo 2026 (2) ABC (opinió)

05 marzo 2026 



Las víctimas de ETA exigen a Bolaños y Armengol sacar a 'Gara' de la exposición de la Constitución

Tanto la AVT como Dignidad y Justicia remiten cartas a la presidenta del Congreso mientras la Fundación Miguel Ángel Blanco escribe también al ministro de Presidencia

Concesión pornográfica a los asesinos, desprecio, humillación innecesaria, grave ofensa, traición... el grueso de las asociaciones de víctimas del terrorismo ponen pie en pared ante el relato que traslada la exposición por la Constitución organizada por el Gobierno en el Congreso. «La exposición sitúa a las víctimas en un rincón junto a sus verdugos, representados por el diario Gara«, denuncia Dignidad y Justicia, en alusión a que la muestra sigue incluyendo una portada de ese periódico -que ejerció como altavoz de ETA- y reserva un espacio poco visible para las víctimas, como denunció ABC tras su inauguración.

Tanto esta organización como la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) y la Fundación Miguel Ángel Blanco han dirigido cartas a la presidenta de la Cámara Baja, Francina Armengol, por separado para expresarle su profundo malestar por el resultado y pedirle que la portada de 'Gara' salga de la exhibición fotográfica. Aunque se expone en el Congreso, la muestra ha sido organizada por el Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes por lo que la presidenta de la Fundación Miguel Ángel Blanco, Marimar Blanco, también ha remitido la carta a Félix Bolaños.

Pese a que cada asociación ha redactado su misiva, las tres coinciden en que la exposición transmite un relato distorsionado de lo que fue ETA que resulta humillante para las víctimas. Además destacan la gravedad de que esto lo esté generando una exposición institucional, colocada en la sede de la soberanía nacional.

En su carta a Armengol, la Asociación de Víctimas del Terrorismo -la mayoritaria- solicita que la exposición sea reformulada «y que esta nueva versión se ajuste a la realidad». «Como esta historia tenemos que contarla las víctimas, y no nuestros verdugos, estamos abiertos a colaborar (...) en la elaboración de los paneles relativos a las víctimas del terrorismo», señala la entidad que preside Maite Araluce.

La AVT deja constancia de su «profundo pesar por el resultado final» de la muestra y denuncia también el pequeño espacio reservado. «En una esquina, además junto a la portada del ya extinto diario 'Gara', altavoz de los terroristas, lo que constituye a nuestro juicio un desprecio hacia las víctimas del terrorismo y sus familias. También transmite una visión sesgada de la historia que pretende manipular el relato y el blanqueamiento de quienes ejercieron el terrorismo», denuncia.

«Lo más grave de esa exposición no es que aparezca una portada de 'Gara'. Lo verdaderamente grave es que esa sea la imagen elegida para representar lo que ha supuesto el terrorismo —y, en concreto, el terrorismo de ETA— en la historia reciente de nuestro país», carga. A partir de aquí, la AVT recuerda que la principal amenaza para la Transición democrática fue «el terrorismo de extrema izquierda: el de ETA y el de otros grupos» y advierte que «reducir ese periodo a una imagen como esa desvirtúa la gravedad de lo sucedido».

«Entienda que para las víctimas del terrorismo todo esto suponga una humillación y un desprecio a nuestra dignidad», ruega a la presidenta del Congreso

Por su parte, la Fundación Miguel Ángel Blanco solicita «formalmente» tanto a Armengol como a Bolaños «la retirada inmediata de cualquier referencia al diario 'Gara'». Esta asociación traslada a ambos su «más profunda indignación» por la inclusión de esa cabecera y les advierte de la «grave ofensa» que supone para la memoria de las víctimas del terrorismo y para sus familias.

Para Marimar Blanco «resulta especialmente grave» que el Congreso «sitúe en una exposición institucional a ese medio al mismo nivel que otros». «Esa equiparación no es neutral. Para las víctimas del terrorismo supone una profunda distorsión del relato democrático y una humillación innecesaria para quienes padecieron directamente la barbarie terrorista», explica.

Por último, la también senadora popular defiende que la Cámara Baja «debe ser un lugar de memoria, respeto y dignidad hacia las víctimas del terrorismo, nunca un espacio en el que se normalice a quienes durante años difundieron la propaganda y la narrativa de ETA».

Dignidad y Justicia va aún más allá y apunta a la dependencia que los socialistas tienen de Bildu como la causa del resultado final de la exposición. «Equiparar a víctimas y verdugos de este modo es una traición a las primeras y una concesión pornográfica a los asesinos», denuncia. En esta línea, carga contra el hecho de que la exposición sitúe «a las víctimas en un rincón junto a sus verdugos, representados por el diario proetarra 'Gara', que en tantas ocasiones ha servido para vehicular la voz de los terroristas».

Dignidad y Justicia reconoce no esperar «mucho de este Gobierno que se mantiene en el poder precisamente gracias a los votos de sangre del brazo político de ETA», pero no renuncia a pedir a Armengol que «piensen de nuevo lo que han hecho y actúen como merecen las víctimas de la barbarie».

Para el presidente de esta organización, Daniel Portero, la exhibición de la portada de 'Gara' es una prueba más de que el pacto entre PSOE y Bildu conlleva una revisión del relato histórico sobre ETA. Por ello, también traslada a Armengol «nuestra más honda preocupación por el trato dado a las víctimas». «El Estado de derecho se ha construido gracias a la sangre de las cientos de víctimas que han dado su vida por los demás (...) No tiene sentido, por lo tanto, que la casa de todos los españoles, la que representa la soberanía del pueblo, desprecie a quienes han sido fundamentales para su creación y mantenimiento. Porque así es como nos sentimos», subraya.

Portero aprieta recordando una verdad que hoy resulta incómoda para los socialistas: «El Congreso de los Diputados y todos sus componentes tienen la obligación moral de mantener la memoria y la dignidad de quienes permitieron que ellos hoy puedan estar ahí».

Y es que, tal y como recuerda Marimar Blanco, además de ejercer «como un periódico de propaganda de la organización terrorista ETA», 'Gara' «señaló públicamente a quienes defendían la Constitución y la libertad en el País Vasco» y que «muchos de ellos terminaron siendo víctimas de la violencia terrorista». «Las víctimas recuerdan cómo, mientras ETA asesinaba, ese mismo periódico no solo justificaba políticamente sus crímenes, sino que trataba sus atentados como éxitos», añade.

La coincidencia en malestar, diagnóstico y reclamación es muy importante porque pone de manifiesto que representa al grueso del movimiento de víctimas. Congreso y Gobierno no pueden argumentar que se trata de una crítica aislada. La Agencia Efe, que preside uno de los exsecretarios de Estado de Comunicación con Pedro Sánchez, Miguel Ángel Oliver, es la que ha cedido las fotografías que se exhiben.

Opinión:

Para empezar, aporto el link de la noticia, para que quien lo desee, pueda leer los escritos de cada una de las TRES siglas que aparecen en la noticia.

Link:

https://www.abc.es/espana/victimas-eta-exigen-bolanos-armengol-sacar-gara-20260305083800-nt.html

Por otra parte, es motivo de estudio que en la noticia aparezca la frase “el grueso de las asociaciones de víctimas del terrorismo ponen pie en pared” cuando, según la relación oficial suman más de 30 las asociaciones, fundaciones, plataformas, entidades y otras variedades… pero “el grueso” son TRES.

Y ahora pregunto: cuando se haga lo mismo con la portada en la que se entrevistaba a uno de los responsables de los cuatro atentados del 11 de marzo de 2004 (mañana se cumplen 22 años), ¿reaccionarán del mismo modo?

Para terminar ¿alguien puede decir, con la mayor verosimilitud y concreción posible, cuantas víctimas pertenecen a esas siglas? Conste un añadido: digo víctimas reconocidas como tal por la legislación… los amigos de, los primos de, los nietos de y cositas similares, va a ser que no son víctimas del terrorismo.

Y algo más. Si una víctima está en una asociación que protesta y, al mismo tiempo también está en una asociación que no protesta ¿cuál de las dos le representa?

 

 

 

jueves, 5 de marzo de 2026

05 marzo 2026 (28.02.26) Diario Vasco (opinión)

05 marzo 2026 (28.02.26) 



«Las víctimas nos han enseñado que hay que comprender el pasado para cambiar el futuro»

Estudiantes de bachillerato · Un centenar de alumnos de Jesuitas comparte una charla intergeneracional con Pili Zabala y José Aguilar, dos víctimas del GAL y de ETA

En el salón de actos de Jesuitak Ikastetxea de San Sebastián se hace el silencio cuando Pili Zabala, hermana de Joxi Zabala, secuestrado, torturado y asesinado por los GAL, y José Aguilar, guardia civil herido por una bomba trampa de ETA en Alsasua, relatan los pasajes más crudos de su vida a un centenar de alumnos de primer curso de Bachillerato, participantes en la iniciativa del centro 'El conflicto vasco, contado por sus protagonistas'.

Los alumnos Martín Sagarzazu, Imanol Ubierna, Iker Mansoa e Izaro Arrazola ponen voz al trabajo que llevan a cabo con sus compañeros en el aula. Expresan que se sienten «afortunados» de tener delante a Pili y José «porque es una oportunidad para conocer más sobre este tema que no está en nuestro día a día», agradecen que les hayan enseñado «que hay que comprender el pasado para poder cambiar el futuro» y que «escuchar sus vivencias de primera mano puede ayudarnos a ser mucho más conscientes de la realidad que se ha vivido en Euskadi no hace tanto tiempo». Concluyen también que «la desinformación hace mucho daño».

En la charla, el objetivo es crear un diálogo intergeneracional «porque hay muchas cosas que podemos aprender mutuamente», expone el moderador, el jesuita Elías López, y ver «qué hacer con las violencias que vivimos hoy en nuestra sociedad». Los estudiantes se disponen a aprender de la experiencia extrema de dos víctimas de diferentes violencias que con el tiempo han sido capaces de encontrarse y compartir escucha y respeto por el sufrimiento del otro. Lo cuentan ellas mismas a través de sus recuerdos y su aprendizaje. «Ninguna idea que necesite una gota de sangre para defenderse es válida», coinciden las dos víctimas.

Pili Zabala rompe el hielo y relata el drama que vivió su familia desde el día en que la Guardia Civil apareció en su casa, de noche, a las dos de la madrugada, buscando a su hermano Joxi. «Había cruzado la frontera, vivía en Francia y ya no vino más». Ella tenía 15 años cuando Joxi y su amigo Joxean Lasa fueron secuestrados. Explica a los estudiantes que con su misma edad, creció con un hermano «desaparecido y escuchando muchas veces justificaciones de ese tipo de violencia». «Estuve 28 años sin hablar porque suponía recordar hechos traumáticos que te generan una emoción dolorosa», señala.

Zabala cuenta a Aguilar y a los alumnos lo que sufrieron en su casa. «Mi padre era camionero y nos decía: '¡Cuántas veces he llorado en la cabina del camión porque no podía seguir buscando a Joxi porque tenía que trabajar para mantener a la familia!'». Su ama se dio cuenta de que estaba perdiendo también a su marido y acabó acompañándole en el camión. «Ella rezaba el rosario, hacía punto y comían el bocadillo. Así un viaje tras otro». A Joxi y Joxean los torturaron, los llevaron a Busot, les dispararon tres tiros en la cabeza y los enterraron en cal viva. Sus cuerpos fueron identificados en 1995.

Una bomba trampa

José Aguilar sufrió heridas graves en un atentado de ETA en 1988. Era el 23 de diciembre y tenía 26 años. Llevaba dos años destinado como guardia civil en Alsasua. Varias granadas impactaron contra el cuartel y salió a tratar de detener el ataque. «Esa noche era la última que trabajaba porque me iba a casar el día 5 de enero. Me subí a un depósito de agua y vi de dónde salían los explosivos y decidí ir hacia allí. Sin enterarme que estaba ya en la zona de los lanzagranadas, pisé directamente una trampa bomba. El comando Nafarroa de ETA había decidido sembrar el perímetro de bombas trampa para provocar el máximo daño posible», relata. La explosión le dejó sin una pierna y con heridas graves en la otra. Herido en el bosque prometió que si salía de esa perdonaría a quienes habían puesto la bomba. Esa oportunidad le llegó en 2022 cuando participó en un encuentro restaurativo con un preso de ETA en la prisión de Burgos. «Nada más vernos, sin decir ni una sola palabra, nos dimos un abrazo. ¿Por qué? No tengo ni idea, no estaba preparado. A partir de ahí nos reconocimos, con esa dignidad innata que cada persona tiene. Yo vi su sufrimiento y él vio el mío. Él me contó cómo había sido su vida, y yo le conté la mía», explica. Ese primer paso, remarca, le dio «fuerzas para perder el miedo y para conocer a personas maravillosas como Pili».

La charla avanza y los alumnos buscan cómo trasladar este aprendizaje al contexto de otros conflictos, los que viven los jóvenes hoy «en medio de una sociedad muy polarizada» en la que sobresale el fenómeno migratorio. Describen lo positivo de la migración, pero también esos clichés negativos de personas que llegan de otros países. «Es uno de los temas que nos toca más profundamente, hay muchísima desinformación y muchas veces opinamos sin saber lo que la gente ha sufrido», reconocen.

Los alumnos buscan respuestas y preguntan a las víctimas invitadas: «¿Cómo dais ese paso de sentaros juntos y de conversar sobre algo que os ha producido tanto dolor?». José Aguilar responde que «los problemas no se arreglan solos, hace falta un gesto valiente de dar ese primer paso, y acudir a mirar a los ojos a la otra persona».

Opinión:

Leer esta información remitida por una víctima que reside en Navarra me hace pensar en las declaraciones de tanto “recién llegado” al mundo de la “opinilogía” sobre victimología terrorista que incluso se creen ser idóneos para hablar de estos temas aunque jamás les vi en una sola asamblea ni reunión de víctimas cuando la banda terrorista ETA estaba activa. Vaya esta opinión para todas ellas y que entiendan que si, como van diciendo por ahí, la juventud no conoce la historia del terrorismo en España puede ser por una razón que no quieren aceptar: que esa información debe hacerse desde el punto de vista social y no desde el punto de vista ideológico cuando los recién llegados usan ese tiempo para hablar de partidismo político y de adoctrinamiento a unas ideas preconcebidas, a menudo absolutamente personales y que, en  absoluto, representan a “LAS” víctimas.

Por ello, desde aquí mi homenaje a Pilar Zabala y, si se me permite, además de mi homenaje también enviar mi agradecimiento y admiración a José Aguilar, quien fue delegado de la ANTIGUA AVT en Navarra en aquellos años tan difíciles coincidiendo con mi etapa como delegado en Catalunya.

Conozco a Pilar desde hace unos años y compartimos muchas opiniones en relación a los distintos tipos de terrorismo sufridos… pero conozco a José Aguilar desde 1990 y puedo asegurar que, por su experiencia propia y ajena, es de las pocas voces más autorizadas para hablar sobre la cuestión.

Y si a alguien (presidentes/as, asesores/as, especialistas/as…) les molesta lo que acabo de escribir, que venga y me lo diga.

04 marzo 2026 (2) Gran Vía Radio (tertulia)

04 marzo 2026 



Programa “Forum cultural” con Josep Pons

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