21 septiembre 2026 (13.09.26)
Fernando Garrido, víctima de ETA, sabe lo que dirán de él tras aceptar reunirse por medio de Salvados con el hombre que mató a su familia
Fernando
Garrido relata en Salvados por qué ha aceptado reunirse por medio del programa
con el miembro de ETA que asesinó a su familia y destaca que no quiere hacer
"un espectáculo" de este encuentro.
Fernando Garrido sabe que aceptar un
encuentro con Josemi Latasa,
uno de los miembros de ETA que participa en el asesinato
de sus padres y su hermano, puede generar críticas. Por eso, antes de
sentarse frente a él, deja claro que no
busca hacer "un espectáculo".
La
propuesta llega a través de Salvados.
El equipo del programa se pone en contacto con Latasa para conocer su historia
y es él quien plantea que le gustaría conocer a Garrido y reunirse con él.
"Por eso, te llamamos, te localizamos y te hicimos llegar la
propuesta", le explica Gonzo a Garrido.
En 1986,
ETA asesina a los padres y a un hermano de Fernando Garrido. Uno de los
ejecutores del atentado es Josemi Latasa, quien, tras pasar por prisión,
abandona la organización, critica sus métodos y pide
perdón a las víctimas. Años después, escribe una carta a Garrido que acaba abriendo la puerta a un posible encuentro entre ambos.
Garrido
recuerda que está en la oficina cuando recibe la llamada y que decide tomarse
la propuesta con cautela. "Despacio,
¿no? Lo que yo no quería era hacer un espectáculo", explica sobre
su primera reacción.
Finalmente,
Garrido aceptó reunirse con Latasa, aunque puso por delante una condición: que
el encuentro se desarrollara con la máxima discreción. Antes de que se
produjera, el propio Garrido pidió a Salvados que no se grabara la conversación.
"Quiero que sea lo más discreto
posible, porque no estoy yo solo", trasladó al programa.
El motivo
de su petición tiene que ver con las personas que también forman parte de su
historia. "Es que yo no soy yo solo en este tema. Yo soy con mis hermanos,
con mi familia e incluso con todas las víctimas del terrorismo. Yo no quiero soltar cualquier cosa porque
puedo producir mucho dolor. Yo hago esto porque creo que es bueno. Se
entienda o no, se comparta o no. Lo hago porque creo que es bueno, si no, no lo
haría", señala Garrido.
El hijo y
hermano de las víctimas del atentado también es consciente de que su decisión
puede generar críticas. "Me
van a dar", reconoce cuando habla de lo que cree que dirán de él
después de aceptar reunirse con el hombre que participó en el asesinato de su
familia.
Garrido
explica que precisamente por eso quiere proteger a quienes le rodean y evitar
que sus palabras o las imágenes del encuentro puedan ser utilizadas para
generar más dolor. "No por mí, sino por todos los que me rodean, sobre
todo a los más íntimos. Puede herir a quienes no opinan como yo y los 'haters' pueden utilizarlo.
Por mi parte, quiero que sea lo más discreto posible, aunque no lo va a ser. Ya
verás que me van a dar en el sentido virtual de la
palabra, aunque ya estoy mentalizado".
Latasa también afronta el encuentro con dudas sobre cómo debe
dirigirse a Garrido. Gonzo le comunica que Fernando ha aceptado reunirse con él
y el programa recurre a una mediadora que ya ha hablado con el exmiembro de ETA
para preparar el encuentro. "Yo no voy a saber cómo tratarle, cómo
saludarle, si darle la mano o no", reconoce Latasa.
Garrido,
por su parte, considera que la presencia de una mediadora
puede ayudar a que el momento resulte menos violento. El encuentro
se plantea así desde la intermediación de Salvados,
que se ofrece a facilitar la conversación entre ambos después de que Latasa
expresara su deseo de conocer a Garrido.
La
intención de Latasa es, además, mantener esa conversación en un ámbito alejado
de la exposición pública. Tras aceptar el encuentro, establece ante el programa
su propia condición: "Es
una cosa entre él y yo".
La
reunión se produce, por tanto, bajo las condiciones planteadas por ambos:
Garrido quiere preservar la intimidad de su familia y de las víctimas y Latasa
pretende que la conversación tenga un carácter personal. Salvados facilita ese encuentro entre
una víctima y quien participó en el asesinato de sus familiares, dentro
de un programa que aborda las consecuencias que la violencia
de ETA ha dejado en sus protagonistas y el proceso hacia un posible
perdón.
Opinión:
Tranquilo Fernando, somos muchas las
víctimas que entendemos que hay que seguir dando pasos para que se conozca la realidad
del terrorismo de la banda ETA y cómo hay también miembros de la misma que se
atreven a aportar sus opiniones reconociendo que tanto dolor solo sirvió para
dejar familias destrozadas.
En cuanto a tu preocupación de que el
encuentro no fuera “un espectáculo”, más tranquilidad todavía. El espectáculo
lo dan aquellos que se dedican a hablar sobre cosas que jamás hicieron. Como
decía José Mari Calleja, en aquellos años tan duros “ni estaban ni se les
esperaba”.
Y es más, algún día llegará en el que
quedarán al descubierto todos esos (y esas) que van por la vida arrogándose
historias jamás vividas, heridas jamás sufridas y actividades jamás realizadas.
Eso sí será un espectáculo. Y espero poder
verlo juntos. Y con muchas otras víctimas que conocemos perfectamente quien es
quien en esta mundo de “las” víctimas del terrorismo, tanto a nivel político
como a nivel de supuestas víctimas-
Gracias Fernando por la claridad, la
valentía y la dignidad mostrada en toda tu vivencia desde el día del maldito
atentado.








