06 mayo 2026
Lahcen Benali, el asesino de Esplugues, ingresó en un hospital psiaui´çatrico
después del incidente de 2022
Poco a poco se van conociendo más detalles de Lahcen Benali, el hombre marroquí de
37 años que este sábado, a plena luz del día, y con un cuchillo de grandes
dimensiones, asesinó a una mujer
de unos 40 años en Esplugues de Llobregat. Ayer ingresó en la unidad de psiquiatría de la prisión de Brians
1 —como avanzó ayer ElCaso.com—, donde fue trasladado
después de declarar ante el juzgado de guardia que lo recibió, después de estar
varios días detenido. No es la primera vez que acaba en un centro de este tipo.
Según ha podido saber ElCaso.com, el
hombre, cuando fue detenido en Burgos, el año 2022, también fue ingresado
en un hospital psiquiátrico,
después de ser dejado en libertad. El hombre, que atacó a policías con piedras después de haber generado
diversos incidentes violentos en el centro de esta ciudad, fue arrestado
por atentado contra agentes de la
autoridad. Los mismos policías, sin embargo, dejaron sin efecto la
detención y lo trasladaron al módulo de psiquiatría del Hospital Universitario
de Burgos. No llegó a pasar a disposición judicial en aquel momento, por su
inestabilidad mental. Aquel hecho, como el de Esplugues, no reúne suficientes
elementos para ser conmsiderado, por Informació, como un acto yihadidsta. El
hombre aseguró que quería matar policías e, incluso, siempre según la versión
de un testigo, hizo consignas
islamistas haciendo referencia a Alá, en castellano, además de
otros gritos en árabe —así consta en el informe de detención en Burgos—, pero,
a pesar de que fue investigado, no se encontró ningún vínculo con el yihadismo ni ningún proceso de
radicalización o reclutamiento islamista radical, según han explicado fuentes
de la lucha antiterrorista de la policía española en ElCaso.com.
"Episodio psicótico"en
Burgos
Facultativos médicos, en aquella ocasión, y tal como
ha podido saber este medio, que ha tenido acceso a las diligencias policiales,
diagnosticaron un episodio
psicótico a Lahcen Benali, después de ser estabilizado. Consta,
según el médico que lo exploró, que, aunque tenía un discurso fluido,
tenía tendencia a descarrilar,
con contenido con ideas delirantes y presentaba alucinaciones auditivas. Después de ser ingresado en el módulo de
detenidos de este hospital, quedó en libertad e ingresado en el mismo centro. A
la policía española no le constan más hechos similares de este hombre ahora
arrestado en Catalunya. En el historial de Lahcen Benali sí que hay otro incidente en Roquetas de Mar, en Almería, con un enfrentamiento con
la Guardia Civil, aunque tampoco se relaciona en ningún caso con el yihadismo.
En el caso de Esplugues, es similar al de Burgos, aunque con un resultado mucho
más trágico. Armado con un cuchillo, se paseó por el barrio de Finestrelles, junto a la frontera con la
ciudad de Barcelona, y atacó por la espalda a la mujer china. Después, la remató, le cortó el cuello. Se enfrentó con otras personas y escapó por la
Diagonal, hasta que pudo ser arrestado por agentes de los Mossos, con quienes
también se enfrentó y amenazó con el cuchillo, aún lleno de sangre, después de
haber asesinado a la mujer joven poco antes. Según varios testimonios, el hombre hizo gritos en árabe y
también hizo referencia a Alá, aunque la Comissaria General
d'Informació ha analizado todo el incidente y también toda la información
que se ha podido conseguir del hombre y de sus pertenencias, y no hay ningún
indicio de radicalización y, por lo tanto, por ahora, sin perjuicio de que
salgan nuevos elementos desconocidos hasta ahora, no se trata el crimen de
Esplugues como un atentado yihadista.
Este martes, 5 de mayo, los Mossos entregaron a Lahcen
Benali al juzgado de guardia de Esplugues, que ordenó, de acuerdo con la
Fiscalía, el ingreso en la prisión de Brians 1 del supuesto asesino. El
hombre está acusado de asesinato —la
Fiscalía ve alevosía, por el ataque por la espalda— y también de homicidio en grado de tentativa —por
el hombre que atacó— y de otros delitos, como amenazas graves, daños
y lesiones —también hirió a un agente de los Mossos durante la
detención—. Ha pasado la primera noche en prisión, ingresado en la unidad de
psiquiatría, según ha podido saber ElCaso.com. La investigación sigue en marcha,
por parte de la Divisió d'Investigació Criminal (DIC) de los Mossos, con los expertos
en homicidios, para cerrar todos los detalles. Con el terrorismo como un
elemento que, por ahora, está descartado, la policía explica que no cierra
nunca ninguna puerta y que se agotan todas las vías. Que varios testigos
dijeran en los momentos iniciales del incidente, tal como consta en
documentación policial, que habían oído gritos islamistas y nombrar a Alá, hizo
que se mirara el ataque con lupa. Por ahora, sin embargo, no consta que Lahcen
Benali hubiera formado parte de ningún proceso de radicalización o de
reclutamiento por parte de elementos yihadistas. El escrutinio al detalle de
todas sus pertenencias, también su móvil, será clave para acabar de descartar
esta vía.
Consignas islamistas
Si según testigos profirió consignas islamistas,
nombrando a Alá, incluso en castellano, como en el caso de Burgos, ¿cómo es que la policía no trata al arrestado
como un yihadista? Fuentes policiales consultadas por ElCaso.com aseguran
que no se puede relacionar con este tipo de delito cualquier ataque de una
persona musulmana si no se puede
acreditar su radicalización, consumo de propaganda o reclutamiento por
parte de otras personas vinculadas al terrorismo islamista. Si no se puede
probar su relación orgánica con grupos terroristas o que sea un lobo solitario,
autorradicalizado, como el hombre
abatido en Cornellà, el año 2018, o el hombre arrestado en Badalona, en
2024, por atacar un restaurante McDonald’s, no se puede acusar de terrorismo ni
tratar el caso como un posible atentado.
Además, aunque algunos de los arrestados magrebíes
gritan "Alá" cuando son detenidos o cuando están bajo custodia de los
Mossos, la mayoría no tiene ningún tipo de vínculo con el terrorismo islamista.
Siempre que los agentes patrulleros hacen constar que arrestados o alguna
persona hace algún grito de este tipo, desde la Comissaria General
d’Informació los analizan e investigan por si pueden tener cualquier tipo
de vínculo o si son consumidores de material yihadista, pero habitualmente se
trata de personas que saben, por su prolífico expediente delictivo, cómo hacer
enfadar a los Mossos que los arrestan o los están vigilando en las
comisarías. La falta de información oficial por parte de los Mossos, por
directrices políticas y por el secreto de sumario, ha permitido la difusión de
informaciones falsas —como que la víctima era una menor— y ha complicado un
crimen muy doloroso en Esplugues.
Opinión:
Quiero
empezar esta opinión felicitando a Guillem RS porque en su información recuerda
lo sucedido en marzo de 2024 en Badalona. Hay mucho que hablar sobre lo
ocurrido en el centro comercial Mágic Badalona y en este humilde blog lo he ido
comentando cada vez que las noticias aportaban la oportunidad para hacerlo.
Y
la termino diciendo que todavía queda mucho trabajo por hacer en estos asuntos.








