viernes, 1 de mayo de 2026

01 mayo 2026 (27.04.26) El Mundo del Siglo XXI (opinión)

01 mayo 2026 (27.04.26)


La política y la crueldad

Ana Iríbar


Yo ni he olvidado ni he perdonado. Quien sí lo hace por todas nosotras es el departamento de justicia del Gobierno Vasco. Incluso se vanaglorian de la diligencia con la que aplican en el 100.2 para excarcelar a los etarras que lo solicitan

Es difícil entender el trasfondo de crueldad intencionada que se esconde detrás de muchas decisiones políticas, especialmente cuando estas se resuelven en el marco de la democracia; tan difícil, como para el hombre del medievo entender que la tierra gira alrededor del sol, que es redonda y azul, una gota perdida entre millones de galaxias. Pero la crueldad, como bien nos explica José Ovejero en su Ética de la crueldad que inspira estas líneas, contamina no solo paisajes, personajes y acción en el cine, en el arte, en la literatura; también está presente en la acción política, en el poder, en palabras del filósofo.

El primer síntoma de la crueldad institucionalizada lo padecieron las víctimas del terrorismo de ETA en Euskadi. Con el silencio de sus vecinos y la desafección de las instituciones; incluso antes de serlo, en las pintadas en las calles, en el portal de su casa, su rostro en la diana de la condena a muerte en los carteles de la parte vieja donostiarra. Hoy está presente en el muro del socialismo gobernante, en la execrable línea divisoria que establece el nacionalismo entre quienes son nacionalistas y quienes no lo somos. Bajo el roble del sempiterno conflicto vasco que justificaba cada asesinato y que domina los diseños curriculares que dicta el Gobierno Vasco para cada nueva generación de maestros. El recurrente tema del conflicto vasco sigue siendo la trampa con la que el nacionalismo más radical y la izquierda más nacionalista atraen a los más jóvenes a su tela de araña. El conflicto con el Estado Español es además la herramienta que sostiene la red del patriotismo vasco, recientemente exaltado en Bilbao y Pamplona. En el colmo del cinismo, el secretario general de Sortu promete en el día de la patria vasca, «dar a la gente un trocito de seguridad que le permita ser más feliz», en su particular república vasca. No sé qué felicidad ni qué zulo nos espera a quienes ni compartimos su ideología feroz, ni defendemos su república independiente; a los que somos, incluso, constitucionalistas y votamos al Partido Popular para más inri. Viniendo de alguien como Otegi, que militó en las filas de la organización terrorista ETA, esa promesa de «seguridad» es inquietante. Resulta desconcertante ver como siguen alimentándose del conflicto, no como un problema a resolver, sino como la solución que blanquea los medios criminales que utilizaron para mantener vivo su proyecto político y ocupar el poder. Las 853 víctimas de ETA ya han sido reducidas a simples daños colaterales del conflicto, arrinconadas, denostadas.

No es fácil descubrir la verdad que se esconde tras el escenario tramposo de la política actual. Llamar a las cosas por su nombre le costó la vida a Gregorio Ordóñez. Cuando Gregorio irrumpe en la política encabezando la lista de Alianza Popular en las municipales del 83, el País Vasco es un páramo ideológico gobernado por el nacionalismo y dominado por el terror de ETA. Lo hace para increparnos, sin contemplaciones, como un espejo molesto que refleja nuestra falta de empatía con las víctimas, nuestro miedo, nuestro silencio, nuestra voluntaria renuncia a significarnos públicamente contra ETA, y para devolvernos la dignidad. ETA no perdonará ni su fuerza imparable, ni su contagioso coraje público, ni sus éxitos electorales y cumplirá su amenaza de muerte doce años después.

Ya ha transcurrido más de una década desde que ETA anunciara el «final de la violencia armada» y el Lehendakari Urkullu sentenciara «es el momento de pasar página». En el País Vasco y en el resto de España se abona con indeseable crueldad el jardín de la democracia con el olvido, con el miedo, con el blanqueamiento de ETA. No se exige a los etarras su colaboración con la justicia para esclarecer sus crímenes, pero sí se nos reclama a sus víctimas que perdonemos, la reconciliación con el asesino de nuestro padre, hermano, hijo, marido. A mí me sucedió la noche del 24 de enero de 1995, acabábamos de enterrar a Gregorio Ordóñez. Un periodista me formuló ambas preguntas: ¿perdona?, ¿olvida? Yo ni he olvidado ni he perdonado. Quien sí lo hace por todas nosotras es el departamento de justicia del Gobierno Vasco. Incluso se vanaglorian de la diligencia con la que aplican en el 100.2 para excarcelar a los etarras que lo solicitan. Es la ley, me cuentan. Es la negociación, pienso. Los socialistas de la ejecutiva vasca de justicia se saltan las Juntas de Tratamiento Penitenciario y al mismísimo Juez de Vigilancia Penitenciaria. A ellos les basta una simple carta manuscrita que los terroristas escriben al dictado; yo me tuve que conformar con un casquillo de nueve milímetros Parabellum. ¿Quién vela hoy para que los terroristas cumplan íntegramente sus penas?

Hubo un tiempo en el que los éxitos policiales, el activismo social de Gesto por la Paz y la unión de los demócratas que defendía Gregorio Ordóñez, nos hicieron acariciar la idea de la derrota de ETA. El gobierno de José María Aznar trabajó con firmeza para alcanzarla. Gregorio no pudo ver el Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo, ni la Ley de Partidos Políticos y la consiguiente ilegalización de Herri Batasuna, ni la movilización constitucionalista al grito del «¡Basta Ya!» No fueron años fáciles. Más de cuarenta mil personas vivieron con escolta por enfrentarse al terror de ETA en Euskadi, la banda de la crueldad llamaba a socializar el sufrimiento de los constitucionalistas. Renunció a las armas en el año 2011, pero no a su proyecto político.

La ilusión de la derrota policial, política y social de la organización terrorista ETA se quiebra con la negociación política firmada por el presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero y Arnaldo Otegi y se sella hoy con el gobierno de Pedro Sánchez. Son el paradigma de la crueldad contemporánea. ¿No es de una crueldad intolerable ver salir de la cárcel, uno a uno, a auténticos asesinos en serie, etarras con años de condena a sus espaldas, fruto de una negociación política indecente, entre un gobierno y una banda terrorista? ¿No es de una crueldad insoportable someternos a sus víctimas a la posibilidad de cruzarnos con ellos en la calle, cuando la propia sentencia exige su alejamiento del lugar donde cometieron su crimen? ¿Pedirnos a los familiares que perdonemos? ¿No es de una crueldad impúdica exhibir año tras año, fotografías de etarras en una carrera que aparentemente celebra el euskera? ¿No es de una crueldad indecente ver a la coalición EH Bildu disfrutar de honores, sillones, acuerdos innombrables, sentados confortablemente en sus escaños en ayuntamientos, gobiernos, diputaciones, en el congreso de los diputados de España, un país y unas instituciones que ellos mismos no reconocen ni en sus programas electorales, y sin haber renunciado ni denunciado a ETA? Cada apretón de manos del presidente del gobierno de España y la portavoz de EH Bildu no escenifica la victoria, su victoria, sino la crueldad del poder. Ambos saben que las cuentas con la democracia, con las víctimas de ETA, con tantos años de soledad, de amenazas, de secuestros y asesinatos, de crímenes sin resolver, no están saldadas.

Cuando la crueldad es el factor dominante en las decisiones políticas que solo ambicionan el poder, la sociedad se duele, se agrieta como la tierra seca después de una tormenta. No sé quién reparará los cristales rotos de la librería Lagun, que ya cerró. Los cristales rotos de la ventana de solidaridad y generosidad de los miles de vascos que resistieron y se enfrentaron durante décadas, en los institutos y las universidades, en los juzgados y en la política, desde la prensa, en las calles de Euskadi, a la banda terrorista ETA. Los cristales rotos de los cementerios, de las tumbas de las víctimas profanadas. De los juicios que nunca llegarán, del silencio sobre la historia de ETA, sobre el significado político de sus víctimas inocentes. El tiempo corre en nuestra contra. Se contará otra historia, la contarán otros. ¿Quién hablará de Gregorio Ordóñez cuando hayamos muerto? ¿Dónde está tu libertad, Euskadi? ¿Dónde tu justicia, España?

Opinión:

Durante los últimos días he tenido la oportunidad de hablar con diferentes víctimas sobre lo que está ocurriendo con las puestas en libertad de muchos miembros de la banda terrorista ETA. Y más todavía con algunas que han tenido la oportunidad de leer el artículo de la señora Ana Iríbar que, como bien explica, en enero de 1995 vio cómo la banda asesina destrozaba su futuro y el de su familia al asesinar a su esposo, Gregorio Ordóñez.

Ese año 1995 fue clave en diferentes aspectos que vale la pena recordar. Primero, porque fue el año en el que se vio plasmada la modificación solicitada durante 1994 por un grupo de víctimas kamikazes que nos recorrimos España solicitando firmas (lo que ahora sería una ILP) para que los terroristas cumplieran íntegramente sus condenas y, por lo tanto, se modificara el Código Penal vigente hasta entonces que databa de la dictadura franquista, concretamente del año 1973, que ofrecía beneficios y por lo tanto rebajas de condena a los delincuentes, terroristas incluidos.

Un dato que quizás la señora Iríbar desconoce es que el asesino que cometió el crimen contra su esposo ya debió ser juzgado con el Código Penal modificado gracias a la labor de ese grupo de víctimas, porque el acto criminal se cometió en 1995. Por lo tanto, ese asesino ya debería cumplir, como mínimo, siete años más que los que atentaron antes de 1995.

Curioso, esa modificación se aprobó durante el mandato de Felipe González y fue un año después cuando José María Aznar accedió al poder. Pocos meses después de alcanzar la cima, aprobó unos indultos a diferentes miembros de Terra Lliure. Y no pasó nada.

Entrando de nuevo en el artículo Leemos que “el gobierno de José María Aznar trabajó con firmeza para alcanzar [la derrota] de ETA”. Quizás por la urgencia de aquellos momentos no recuerdan que fue el propio señor Aznar, presidente del gobierno, quien dijo tres años después del asesinato de Gregorio Ordóñez y un año después del asesinato de Miguel Ángel Blanco que “yo y los españoles sabremos ser generosos con aquellos que abandonen la violencia” o que “es preferible tomar posesión de un escaño que de una pistola”… a mi modo de ver, una curiosa manera de trabajar “con firmeza para alcanzar [la derrota] de ETA”.

Lo de identificar a los asesinos etarras por las siglas del MNLV… ya si eso, lo hablamos otro día.

Aunque no sé, reconozco que puedo estar equivocado pero no veo que esa sea la manera de alcanzar la derrota de nadie. De hecho, el mismo grupo de víctimas kamikazes al que me refería anteriormente aún esperamos la explicación solicitada al señor Aznar por aquellas y otras frases similares que declaró tras el anuncio de una tregua por parte de la banda terrorista ETA.

Por lo visto y leído, ahora el problema es que “no se exige a los etarras su colaboración con la justicia para esclarecer sus crímenes, pero sí se nos reclama a sus víctimas que perdonemos, la reconciliación con el asesino”. Mi atentado fue en junio de 1987, con el Código Penal franquista todavía vigente, y no recuerdo que nadie les exigiera nada cuando fueron puestos en libertad en 2013 o en 2014. Es más parece que nadie recuerda que asesinaron a 24 personas: un guardia civil, un policía nacional y 22 civiles (de los más de cien heridos, servidor incluido, ya ni hablo…)

¿Alguien habló de burla a “LAS” víctimas? ¿Apareció algún político o pseudopolítico opinando sobre la cuestión? ¿Alguno de los que ahora todavía son políticos en activo dedicaron un solo minuto de su apreciado y escaso tiempo a preguntarnos la opinión? ¿O a, simplemente, preguntarnos “cómo están ustedes”?

Obviamente, ya conocen la respuesta.

Ah, un detalle más: tampoco recuerdo que nadie me reclamara que perdonara o que me reconciliara con nadie.

En cuanto a lo relacionado con Bildu, siempre me he preguntado las razones por las que cuando un partido tuvo la mayoría absoluta en el gobierno jamás propuso ilegalizar a esa sigla política. No sé, quizás vuelvo a equivocarme o es que soy muy susceptible (el que sería torracollons en català) pero me gustaría conocer las razones para no hacerlo en aquel momento. Aunque quizás sean las mismas razones por las que se abstuvieron el otro día para no dar respaldo a la ilegalización de ese mismo partido. Hace 48 horas que espero las explicaciones de las víctimas (o no víctimas) que llevan años exigiendo ese tipo de cosas y que se creen con el derecho de marcar los criterios al resto aunque jamás nos hayan consultado al respecto. Y como me decía una víctima de GRAPO, ¿por qué algunas asociaciones ahora permanecen en silencio?

Y eso por no hablar de los que apoyaron al partido de la oposición en aquellos durísimos años tras los atentados del 11-M en Madrid y que ahora realizan declaraciones totalmente distintas por la decisión tomada por ese mismo partido. ¿Es lo que tiene el llegar a pisar moqueta por haber usado tanto dolor ajeno?.

Eso ya sería motivo para otra opinión. Ejemplos hay de sobras. Pero las cosas son como son y si están documentadas, no se pueden ocultar.

miércoles, 29 de abril de 2026

28 abril 2026 TV3 (opinió)

28 abril 2026 






"Avui: 50 anys en portada": el primer diari en català després del franquisme, a "Sense ficció"

L'Avui va sortir al carrer el 23 d'abril del 1976, diada de Sant Jordi. Durant 50 anys, ha estat testimoni directe de la història del país i ha contribuït a construir un llenguatge periodístic propi en català

El documental "Avui: 50 anys en portada", del "Sense ficció", repassa la trajectòria del diari Avui, el primer en català des del 1939 i un projecte que va obrir camí allà on no n'hi havia. Al llarg dels seus 50 anys, l'Avui ha tingut un paper clau en la història recent de Catalunya i en el desenvolupament del periodisme en llengua catalana. A través de les seves portades més emblemàtiques, el documental proposa un viatge periodístic i emocional per la memòria col·lectiva del país, on cada titular esdevé un testimoni del seu temps.

El naixement del primer diari en català després de la dictadura

L'Avui va sortir al carrer el 23 d'abril del 1976, diada de Sant Jordi. Impulsat per més de 34.000 ciutadans, el projecte va esdevenir molt més que un mitjà de comunicació, ja que es va convertir en un símbol de recuperació cultural i d'identitat.

La dictadura de Franco havia castigat doblement la premsa a Catalunya, ja que no només limitava la llibertat d'expressió arreu de l'Estat, sinó que prohibia també el periodisme diari en català. A les acaballes del franquisme, un grup d'activistes, encapçalats per l'empresari Josep Espar Ticó, va impulsar la idea d'un diari en llengua pròpia. Per fer-ho possible, es va posar en marxa una campanya de finançament popular a través de comptepartícips, ciutadans que aportaven diners de manera altruista per fer realitat el projecte.

La resposta va ser extraordinària: més de 34.000 catalans van aportar recursos econòmics i van convertir la iniciativa en un moviment col·lectiu de país. Paral·lelament, els promotors van iniciar les gestions a Madrid per obtenir el permís necessari per publicar el diari, una autorització que finalment va arribar el gener del 1976. En pocs mesos, el tàndem format pels periodistes Josep Faulí i Josep Maria Cadena va organitzar una primera redacció capaç de posar en marxa el diari, que va veure la llum la primavera d'aquell mateix any.

En els seus 50 anys de trajectòria, l'Avui no només ha explicat la història de Catalunya, amb una mirada compromesa amb la cultura i la realitat del país, sinó que també ha contribuït a construir un llenguatge periodístic propi en català, que s'ha convertit en un referent per a diverses generacions de professionals de la comunicació.

Testimoni dels grans esdeveniments dels darrers 50 anys

Al llarg de cinc dècades, el diari ha estat testimoni privilegiat dels principals esdeveniments del país, des de la primera victòria electoral de Jordi Pujol l'any 1980, fins a la crisi de la covid-19, passant per l'atemptat d'Hipercor, els Jocs Olímpics de Barcelona 1992 o el procés independentista.

"Avui: 50 anys en portada" recorre aquesta trajectòria a través de les seves portades, que es converteixen en testimonis vius dels moments clau que han definit la Catalunya contemporània. Però aquestes pàgines no són només imatges del passat: són finestres obertes a la memòria col·lectiva d'un país que es reconstrueix després de la censura i la repressió.

A partir d'aquí, el documental fa un recorregut per aquestes cinc dècades de periodisme, a través de les persones que van fer possible que el diari fos competitiu malgrat les dificultats estructurals: la falta d'una empresa sòlida, la precarietat econòmica i l'etiqueta persistent d'una certa proximitat al poder. També es recupera la mirada dels directors que han marcat el rumb del projecte, com Santiago Ramentol, Vicenç Villatoro, Vicent Sanchis, que va haver d'afrontar el moment crític de la fallida del 2004, Xavier Bosch o Xevi Xirgu.

En aquest viatge històric, el relat periodístic es creua amb els grans esdeveniments del país i amb les veus dels seus protagonistes, tant coneguts com anònims. Hi apareixen figures com Jordi Pujol i Lluís Llach, però també històries personals com la de Marga Labad, víctima de l'atemptat a l'Hipercor; la gesta esportiva de l'equip femení d'hoquei herba campió als Jocs Olímpics del 1992; o el testimoni d'Helena Soler, professora represaliada després de l'1 d'octubre.ç

Opinió:

Des del primer cop que el diari Avui (després ElPuntAvui) em van contactar, han passat prop de 35 anys. Sempre he rebut una col·laboració absoluta per part de molts dels seus membres… en Vicenç Villatoro, Ivan Vila, David Portabella, Elena Encinas, Anna Serrano, Òscar Palau, Oriol Duran, Jordi Panyella, Xavi Aguilar, Sara Muñoz, Toni Padilla, Manel Cuyàs, Gemma Busquets… Gràcies a tots.

I gràcies també perquè la informació d’aquest “Sense Ficció” recorda la situació viscuda per tantes víctimes de l’atemptat a Hipercor. Com molt bé explica la Marga, un dels problemes amb els quals ens vàrem trobar a l’inic de tot plegat va ser la impossibilitat de poder contactar entre les mateixes víctimes, com va quedar molt palès l’octubre de 1989 quan ni tan sols vàrem ser informats oficialment del judici que s’havia de portar a terme a l’Audiència Nacional.

Malauradament, aquella manca de contacte conseqüent a l’absoluta manca d’interés per part de l’administració competent en la matèria, va fer que no fos fins temps després de la primera sentència quan vàrem poder fer la tasca de recerca… amb el problema que molt bé explica la Marga: que moltes víctimes no van poder adherir-se al primer recurs.

I val a dir que quan es van poder afegir, l’Estat va respondre que estaven fora de termini.

Crec que sobre aquest últim tema, algú li va passar a un eurodiputat la informació ja fa molts anys, però, que jo sàpiga, encara no han respós. Fora bo que ho preguntessin a qui va aportar aquesta informació i a qui la va rebre.



lunes, 27 de abril de 2026

25 abril 2026 (3) Ajuntament de Barcelona

25 abril 2026 


El Castell de Montjuïc, de estreno 

El espacio patrimonial abre un centro de interpretación que explica la historia del recinto y la vinculación que ha tenido con la montaña.

Un nuevo centro de interpretación situado en el Castell de Montjuïc (fotografia: HEMAV) ayudará desde el sábado, 25 de abril, por la tarde, a los visitantes del centro a entender mejor la historia del recinto, una de las grandes edificaciones de la montaña de Montjuïc. Es un espacio completamente renovado que pasa de cuatro a siete salas y que incorpora en la presentación museográfica documentación, audiovisuales y recursos fotográficos diversos.

El proyecto de remodelación que se inaugura el sábado por la tarde, ha sido comisariado por el arqueólogo e historiador Josep Maria Vila y por el historiador Ricard Conesa. Ellos han dirigido un proyecto financiado con fondos Next Generation en el marco del Pla de Sostenibilitat Turística en Destinació Barcelona, que ha permitido ganar diversos espacios expositivos que se inaugurarán próximamente.

Vila y Conesa han revisado rigurosamente las fuentes documentales, arqueológicas y arquitectónicas vinculadas al Castell y nos cuentan la evolución de recinto, contextualizando el papel que ha tenido en la historia barcelonesa. Conocerás personajes clave, episodios y momentos históricos de la máxima importancia, como la represión de los movimientos anarquistas del siglo XIX. Y te contarán cómo es que el Castell acabó convertido en un equipamiento público. 

Los diferentes bloques temáticos combinan la información histórica con materiales fotográficos, audiovisuales y unos objetos que ayudan al público a entender la importancia del castillo en la historia de la ciudad. No te pierdas la última sala, donde podrás ver un tramo del baluarte del siglo XVII, recuperado en la última intervención arqueológica.

Testimonios audiovisuales, recreaciones digitales y cartografías históricas te harán entender que este espacio ha tenido mil y una vidas y que, en su momento, fue un elemento patrimonial de primer orden dentro de la arquitectura militar de su tiempo.

La renovación del centro de interpretación del Castell de Montjuïc es una más de una serie de obras financiadas con los Fondos Europeos Next Generation. Estos trabajos han permitido renovar salas y espacios diferentes del recinto, y crear espacios expositivos que abrirán al público a lo largo del año 2026.

Más información sobre el Castell de Montuich en la web.

25 abril 2026 (2) metropoliabierta.com (opinión)

25 abril 2026 



Mucho más que un mirador: así es el nuevo recorrido por las entrañas del Castell de Montjuich

El proyecto ha sido comisariado por el arqueólogo e historiador Josep Maria Vila y el historiador Ricard Conesa, quienes han diseñado un nuevo discurso expositivo a partir de una revisión rigurosa de fuentes documentales, arqueológicas y arquitectónicas.

El Castell de Montjuich de Barcelona inaugura este sábado la remodelación de su Centro de Interpretación, que pasa de 4 a 7 salas con el objetivo de reforzar el relato histórico del recinto y su vinculación con la montaña.

Según ha informado el Ayuntamiento de Barcelona, la intervención incorpora una museografía ampliada que combina documentación, material audiovisual y recursos fotográficos para facilitar la comprensión cronológica y temática de la historia del castillo.

Nuevo discurso expositivo

El proyecto ha sido comisariado por el arqueólogo e historiador Josep Maria Vila y el historiador Ricard Conesa, quienes han diseñado un nuevo discurso expositivo a partir de una revisión rigurosa de fuentes documentales, arqueológicas y arquitectónicas.

La actuación se ha financiado con fondos europeos Next Generation, que han permitido impulsar la renovación museográfica, la investigación previa y la incorporación de nuevos recursos tecnológicos orientados a la divulgación patrimonial.

El nuevo recorrido contextualiza el papel del castillo en la historia de Barcelona a través de personajes y episodios clave, desde la represión de los movimientos anarquistas del siglo XIX hasta su recuperación como equipamiento público.

Opinión:

Solo agradecer al Ajuntament de Barcelona la invitación recibida para asistir a la presentación del proyecto del que, en un futuro, podremos aportar mucha información. En la presentación estuvimos presentes los miembros de las juntas de UAVAT (Unitat d’Atenció i Valoració Afectats per Terrorisme) y de la Associació 17-A Volem Saber la Veritat.

 

 


viernes, 24 de abril de 2026

24 abril 2026 (20.04.26) Catalunya plural (opiniò)

24 abril 2026 (20.04.26)




Àlex Romaguera: “La instrumentació del dolor només provoca divisió i enfrontament en el si de la societat”

Àlex Romaguera i Vendrell és periodista especialitzat en temes vinculats a la lluita pels drets humans i a la memòria històrica. Fa poc ha publicat el llibre “Victimas S.A” en el que analitza l’ús polític de determinades associacions de víctimes del terrorisme a l’Estat Espanyol. Anteriorment havia publicat Víctimes en so de pau i Llums i Taquígrafs: Atles de la corrupció als Països Catalans. Actualment, és col·laborador de la Directa, Gara i Público

En el llibre afirmes que hi ha una lògica excloent en el reconeixement de les víctimes. Per què creus que l’Estat espanyol s’ha sentit més còmode reconeixent algunes morts i invisibilitzant d’altres, com les de la “guerra sorda” o la violència policial?

Aquesta iniquitat té a veure amb el discurs segons el qual Espanya va assolir la democràcia a partir d’un procés pacífic i modèlic. Per sostenir aquest relat, ha calgut ocultar el fet que gairebé mig miler de persones que abocaven per una veritable ruptura amb la dictadura van morir en mans de la Policia Armada i les trames negres que durant la dècada dels 80 –“Els anys de plom”- operaven sota les ordres dels governs de l’època. Assumir aquestes vulneracions seria com admetre que l’actual Estat s’ha bastit través de la repressió contra els sectors dissidents, raó per la qual tant el PP com el PSOE posen l’accent en què la violència només ha vingut dels grups insurreccionals, i, salvant alguna excepció, que les altres morts són fruit d’episodis en què les forces d’ordres han hagut d’actuar d’acord amb el dret a la legitima defensa.

Quins són els mecanismes o criteris polítics que acaben dictant qui és una ‘víctima de primera’ i qui queda relegada a la ‘segona categoria’?

Els criteris venen fixats per la Llei estatal de solidaritat amb les víctimes, aprovada el 1999, i la posterior ampliació el 2011 amb la Llei de reconeixement i protecció integral. Mitjançant aquestes normes, s’estableix que són víctimes oficials les causades per ETA, els GRAPO, el gihadisme i altres grups o individus considerats terroristes per haver actuat contra l’ordre establert; mentre que, en un segon estadi, figuren les provocades per grups ultres i el “terrorisme d’Estat” (els GAL), les víctimes del qual han hagut de batallar individualment per ser admeses en la llei. En canvi, contravenint el Conveni internacional per la repressió del finançament del terrorisme, que les Nacions Unides va adoptar el 2001, han quedat fora de qualsevol reparació i reconeixement les víctimes comeses per les forces i cossos policials. Així és com s’ha delimitat a qui cal catalogar com a víctima i qui no se’n pot considerar com a tal, la qual cosa projecta una memòria sesgada respecte a la violència registrada des del tardofranquisme fins a l’actualitat. 

Quin és el paper d’associacions com l’AVT, COVITE o el Foro de Ermua? Al llibre observes que aquestes entitats han deixat de ser grups de suport per convertir-se en ariets ideològics d’un projecte polític concret?

Sobretot és l’Associació Víctimes del Terrorisme (AVT) qui exerceix aquest rol. Primer, quan el PP i el PSOE van conferir-li la presidència de la Fundació Víctimes del Terrorisme (FVT), l’ens creat el 2001 per encabir les entitats que es dediquen a atendre i donar suport psicològic i legal a les víctimes. Però després tot va canviar arran dels atemptats gihadistes de l’11 de març de 2004 als trens de rodalies de Madrid. A partit d’aquell moment, i sota la presidència de Francisco José Alcaraz, l’AVT va aparcar l’equidistància per apuntar-se a l’anomenada ‘Teoria de la conspiració’ que ‘El Mundo’, ‘La Razón’ i altres mitjans conservadors van ordir contra el PSOE de Rodríguez Zapatero, a qui van acusar d’haver-se catapultat a la Moncloa gràcies a la massacre. No sols això: des d’aquell instant, i amb l’ajuda de l’ala dura del PP, la jerarquia catòlica i altres associacions de víctimes afins, s’ha dedicat a arremetre contra els successius governs progressistes, titllant-los de traïdors a les víctimes per haver negociat la fi de la violència al País Basc, posar en risc la unitat d’Espanya per pactar amb el nacionalisme basc o català en el Congrés o, mitjançant les lleis pel dret a l’avortament o el matrimoni homosexual, trencar els principis catòlics que, segons aquests grups, han de regir la societat. Atiant el dolor de les víctimes, doncs, és com la AVT i aquelles entitats que giren al seu entorn s’han convertit en veritables instruments de l’ofensiva reaccionària que avui protagonitzen la dreta i l’extrema dreta a l’Estat espanyol.

Quin paper juguen el finançament públic i el suport de partits com el PP o Vox en la consolidació d’aquestes associacions com a grups de pressió?

És cabdal, perquè allà on governen, siguin municipis, diputacions provincials o autonomies, les reguen amb una gran quantitat de diners. En general, les partides es canalitzen en forma de subvencions pels serveis que aquestes entitats haurien de prestar a les víctimes. A l’hora de la veritat, però, només serveixen perquè facin proselitisme del seu missatge maniqueu en publicacions, activitats lúdiques o en les condecoracions amb què distingeixen a càrrecs polítics, escriptors o estaments policials i militars de la seva corda. Amb aquests fons, i els que obtenen de forma ordinària des del Ministeri de l’Interior o per mitjà de la Fundació Víctimes del Terrorisme, aconsegueixen que la seva propaganda arribi a àmplies capes de la població.

Parles d’un relat hegemònic, com s’articula aquest relat?

Son diverses les vies amb què es projecta. Una són les terminals mediàtiques que en reprodueixen el discurs, entre les quals els diaris ‘El Mundo’, ‘La Razón’, ‘ABC’, els digitals ‘Ok Diario’ o ‘Libertad digital’, a més de la ‘COPE’, ‘Telemadrid’ i desenes de plataformes que operen a les xarxes socials. En segon lloc, la presència a l’espai públic a partir de campanyes com ‘El itinerario de la libertad’, a Madrid, ‘Zaragoza no os olvida’, a la capital de l’Aragó, i altres destinades a col·locar plaques en els punts on s’han produït assassinats d’ETA, els GRAPO o el gihadisme, obviant posar-ne en els llocs on hi ha hagut morts per part de l’extrema dreta, el “terrorisme d’Estat” o les forces policials. Després cal afegir la presència, en qualitat d’acusació particular, a judicis contra activistes bascos però també contra qualsevol músic, artista, escriptor o intel·lectual que es posiciona a favor de l’acostament dels presos, o contra aquells municipis que no pengen la bandera espanyola al balcó del consistori. En tercer lloc, amb les desenes d’activitats de mindfulness que ofereix a l’entorn familiar de les víctimes, així com les curses populars i altres iniciatives impulsades conjuntament amb els sindicats més conservadors de la Guàrdia Civil i la Policia Nacional. Sense oblidar, com a forma de inocular el seu relat, la presència en escoles i instituts, en els quals la AVT difon els seus ‘Cuadernos de concienciación’ a fi que l’alumnat rebi la seva visió unívoca i parcial de la violència registrada a l’Estat. I, per últim, els actes que organitza al Centre Memorial de Víctimes, situat a Vitòria, les cerimònies d’homenatge a les víctimes, els comunicats, a banda dels congressos, les taules rodones, les concentracions i les marxes que impulsa amb l’objectiu de pressionar els partits i marcar l’agenda política.

Al llibre apuntes que el dolor s’ha usat com a arma llancívola. Quines són les conseqüències té per a la convivència democràtica la utilització de les víctimes?

Té una gran repercussió social, ja que la instrumentació del dolor només provoca divisió i enfrontament en el si de la societat, quan si alguna funció poden tenir les víctimes és esdevenir un antídot contra la violència i, a través del seu testimoni, mostrar que els conflictes poden abordar-se de forma pacífica i dialogada. Així ho consideren la majoria d’elles, les quals observen amb estupor com se les instrumentalitza per reforçar unes determinades posicions, sense que mai se les hagi consultat l’opinió, i que, mentre unes són mereixedores de reconeixement, altres són bandejades a raó de les seves idees, quan totes haurien de ser tractades en peu d’igualtat. Emprar el dolor com a mitjà per atacar l’adversari només fa que el sentiment de venjança i la polarització s’escampi entre l’opinió pública, obviant que posar en relleu les diferents vivències pot vacunar-nos contra l’odi i ajudar a que empatitzem amb l’altre perquè, allò que va patir, no es produeixi mai més.

Per què les víctimes de les forces de seguretat continuen topant amb un mur? Quins són els principals impediments, legals o polítics, perquè rebin la mateixa reparació que les del terrorisme?

Les accions dels funcionaris públics estan blindades per la llei estatal i el monopoli de la violència que li confereix l’Estat a través de la Carta Magna i altres disposicions. L’única salvetat són les lleis basca de 2016 i la navarra de 2019, adoptades pels respectius parlaments amb el propòsit de garantir la reparació i el reconeixement de les víctimes que aquests han causat. Dues normes que, d’alguna manera, venen a subsanar aquest dèficit, si bé a la resta de l’Estat les vulneracions comeses pels cossos policials segueixen gaudint d’impunitat, tal com han denunciat reiteradament un gran nombre de víctimes i diversos organismes i experts en resolució de conflictes.

Quins passos hauria de fer l’Estat per aplicar un model de justícia restaurativa real per a tothom? 

El més urgent es desconstruir aquest marc d’impunitat que es va aixecar amb els Pactes de la Moncloa. En particular la Llei d’Amnistia del 1977, de la qual els relators de les Nacions Unides en reclamen la derogació per haver exonerat els criminals franquistes. I, en aquesta línia, abolir dues normes claus adoptades en el darrer tram de la dictadura: la Llei de condecoracions de 1964 i la Llei de secrets oficials de 1968, la qual faculta a l’Estat tenir sense desqualificar episodis com els GAL o els mateixos crims de Franco durant cinquanta anys. Resultat d’aquesta anomalia és que, davant la negativa de l’Estat a revisar el passat, molts dels assassinats perpetrats en la Transició s’estan dirimint a hores d’ara a l’Argentina. De manera que, només abordant aquestes reformes, a les quals cal afegir la supressió de l’Audiència Nacional -hereva del Tribunal de Orden Público (TOP)-, la depuració dels estaments policials i judicials provinents de la dictadura i el respecte pel Pacte Internacional de Drets Civils i Polítics (aprovats per l’ONU el 1966), l’Estat espanyol podrà iniciar un veritable procés de justícia transicional que l’homologui a la resta de democràcies del món.

Opinió:

Llegir la información de la Carme Porta i el llibre de l’Àlex Romaguera em porta a aquells anys de feina com a delegat a Catalunya del que sempre anomeno com ANTIGA AVT.

I és ben cert que en el llibre es pot captar perfectament el que van ser aquells anys de lluita per defensar els drets de totes les víctimes del terrorisme que ens van donar la seva confiança i comprovar com, malauradament, els interessos partidistes, polítics i fins i tot personals de molta gent, entre ells els d’alguns vividors del dolor aliè, van aconseguir el propòsit prioritari dels que manaven: treure del mig a la gent que pogués denunciar l’ús inapropiat de terrorisme  I DE “LES” VÍCTIMES per assolir objectius polítics.

Però amb el qual no comptaven era en què hi hauria un grup d'aquelles víctimes dels pitjors anys del terrorisme que, per sobre d'ideologies personals, continuaríem defensant el dret a pensar amb criteri propi i amb la recerca del benefici col·lectiu: que ningú més passes pel que ja havíem passat tants altres.

El llibre és molt clarificador de la situació que algunes víctimes portem denunciant des de fa dècades i, per fi, sembla que es comença a demostrar QUIEN ES QUIEN en tot el món de l'anomenada victimologia terrorista.

Ara només queda que sigui la mateixa administració competent la que es dediqui a comprovar moltes de les coses que s'expliquen en el llibre. Mentrestant, els de sempre, els que portem més de mitja vida, més de 35 anys en aquesta tasca, continuarem fent la feina que d'altres haurien de fer si, realment, estiguessin dedicats a l'assistència al col·lectiu de víctimes del terrorisme i, per sobre de tot, al respecte a la pluralitat ideològica en un grup de gent tan ampli, malauradament, com el nostre.

23 abril 2026 RTVE (opinión)

23 abril 2026 


El exjefe de ETA Txeroki reconoce el daño causado y pide perdón a las víctimas del terrorismo en una cart
 

La Audiencia Nacional ha tenido en cuenta esa carta, redactada en marzo, para concederle un permiso de seis días

En la misiva asegura que su forma de pensar actual "viene de lejos" y que es consecuencia de "su evolución personal"

El que fuera jefe militar de ETA Garikoitz Aspiazu, alias Txeroki, ha reconocido en una carta manuscrita, que ha incorporado a su expediente penitenciario, el daño causado por los delitos que cometió y ha pedido perdón a las víctimas del terrorismo.

El juez de la Audiencia Nacional ha tenido en cuenta esa carta para concederle un permiso de seis días. Txeroki reconoce y siente el daño que la banda terrorista causó a todas las víctimas "sin excepción" y cita expresamente a las que él provocó personalmente.

Garikoitz Aspiazu Rubina (Bilbao, 1973), considerado jefe de ETA hasta su detención en 2008, fue condenado en 2011 a 377 años de prisión por la Audiencia Nacional, mientras que en Francia acumulaba penas que suman más de 30 años. Entre los múltiples atentados que se le atribuyen, está el que perpetró ETA contra dos guardias civiles españoles en la localidad gala de Capbreton el 1 de diciembre de 2007, cuando Txeroki dirigía el aparato militar.

Txeroki asegura en su carta, que redactó en marzo, que su forma de pensar y de sentir actual "viene de lejos" y que "en gran medida es consecuencia de la experiencia, de la madurez y de la evolución personal".

No obstante, añade, el nacimiento de su hijo en 2017 y de su hija tres años después "han sido dos acontecimientos importantes para consolidar y profundizar" su "compromiso y determinación por crear puentes y construir entre diferentes una sociedad mejor".

En la misiva, que se incluyó en el expediente para que el Gobierno Vasco le concediera la semilibertad el pasado mes de febrero, sostiene que educar a sus hijos en valores como el "respeto, la tolerancia, la no violencia, el diálogo o la paz" es, junto con "sanar en lo posible el dolor de las víctimas, la mayor aportación" que puede hacer a la convivencia.

Permiso de seis días

En su permiso de seis días, Txeroki deberá llevar una pulsera de control telemático para constatar la prohibición de acercarse a sus víctimas.

El titular de la Plaza 1 de la Sección de Vigilancia Penitenciaria del Tribunal Central de Instancia, José Luis Castro, ha concedido este permiso tras pedirlo la Junta de Tratamiento de la prisión de San Sebastián, donde Txeroki está interno, tras constatar la "positiva evolución del penado".

En conformidad con la Fiscalía, este magistrado considera que procede acceder a este permiso dado lo avanzado de la condena, de la que Aspiazu se licencia en octubre de 2027, la asunción de sus delitos, la petición de perdón a las víctimas y el repudio de la actividad delictiva y del uso de la violencia.

Aspiazu está actualmente en régimen de semilibertad, en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, que está pendiente de ser revisado por el juez de Vigilancia Penitenciaria, según indica la Audiencia Nacional en un comunicado.

Desde principios de 2026, Txeroki puede salir de prisión de lunes a viernes con la obligación de regresar a dormir, unas salidas que consideró procedentes la Fiscalía, que el pasado mes de febrero exigió que este exjefe de ETA pidiera perdón a las víctimas causadas en Francia, lo que no había hecho hasta entonces.

Txeroki tiene causas pendientes en la Audiencia Nacional.

Txeroki tiene causas penales pendientes en la Audiencia Nacional, pero el juez de Vigilancia Penitenciaria considera, al igual que la Fiscalía, que ello "no debe ser impedimento para el disfrute de permiso" pues el juzgado puede requerir la puesta a disposición para declarar o asistir a la práctica de diligencias.

El magistrado considera que "la declaración como investigado en las causas pendientes, sería una clara oportunidad para que el penado manifieste su colaboración con la Administración de Justicia".

Entre las causas pendientes, figura su presunta relación con el abandono por miembros de la banda de un vehículo, el 21 de junio de 2007, en la autopista A-49 a la altura de Ayamonte (Huelva) en dirección de la frontera portuguesa con 80 kilos de explosivos.

Opinión:

La noticia y el trasfondo de la misma merece un estudio a fondo, estudio que he podido comentar y también discutir durante muchos años con cientos de víctimas (y no víctimas). Estudio que presenta una serie de reflexiones.

Para empezar, ver que hay quien ahora pone el “grito en el cielo” cuando la concesión de permisos a terroristas ha sido una constante durante décadas, me demuestra la hipocresía de algunos y el desconocimiento de otros. Y en muchos casos, la hipocresía y el desconocimiento se unen.

Obviamente no me agrada que terroristas que han asesinado o han colaborado en asesinatos estén en la calle antes del cumplimiento íntegro de la condena a la que fueron castigados. Claro que no me gusta… y creo que a muy poca gente le gusta esa circunstancia.

Pero hay algo que debemos recordar. ¿Qué dice la legislación española al respecto? Pude explicar esta situación en una conferencia hace unos días a un grupo de estudiantes, algunos de los cuales quieren estudiar derecho y pude constatar que entendieron, perfectamente, la diferencia entre legalidad y justicia 

Dicho esto, los que ahora tanto protestan, ¿recuerdan aquello de “yo y los españoles sabremos ser generosos con aquellos que abandonen la violencia”? ¿Dónde estaban cuando el presidente del gobierno dijo eso en 1998? ¿Recuerdan que fue un año después del cruel secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco? ¿Qué dirían ahora si un presidente del gobierno declarara lo mismo?

Por otro lado ¿no se ha exigido durante décadas que los terroristas reconozcan el daño causado? ¿no se ha exigido durante décadas a los asesinos que pidieran perdón a las víctimas que causaron?

Entiendo, porque a mí también me pasa, que jode mucho ver que asesinos confesos y condenados están en la calle. Tenemos derecho a desconfiar de que sus declaraciones actuales sean sinceras. Incluso podemos desconfiar de que esa sinceridad sea solo una pantalla. Hasta podemos creer que intentan engañar a la ciudadanía.

Pero ¿dónde estaban entonces, cuando la situación era muchísimo más complicada y difícil, los que tanto protestan ahora? Cuando los terroristas salían a la calle sin mostrar arrepentimiento, ni pedir perdón a sus víctimas ¿dónde estaban los que tanto protestan ahora? Cuando se inició la llamada Vía Nanclares ¿sabemos lo que decían entonces los que ahora opinan?

Es más: ¿revisamos los listados de excarcelaciones?



miércoles, 22 de abril de 2026

22 abril 2026 (5) EuropaSur

 

22 abril 2026 



Padre Rubén de Algeciras: Víctima colateral de terrorismo

Tribuna libre

Manuel Gutiérrez Luna, Magistrado, ex presidente de la Sala de Apelación del TSJA y de la Sección 7ª de la Audiencia de Cádiz

El autor considera que el sacerdote de La Palma y dos feligresas merecen un reconocimiento como víctimas colaterales, en su calidad de testigos presenciales, del asesinato de Diego Valencia

El asesinato de don Diego Valencia Pérez, sacristán de la Iglesia de La Palma, en Algeciras, ocurrido el 25 de enero de 2023, se encuentra en la actualidad pendiente de la resolución de varios recursos de casación ante el Tribunal Supremo. La Sala de la Audiencia Nacional que juzgó a Yassine Kanjaa descartó que se tratase de un delito con carácter de terrorista, pese a haber producido temor y terror en cierta parte de la población algecireña, al tiempo que una grave alteración de la paz pública.

Junto al fallecido y su familia, cuyos miembros se hallan faltos de consuelo, hay que registrar otras víctimas importantes, si bien de carácter colateral: el padre Rubén Vargas Candón, sacerdote de La Palma, y dos señoras –doña Narcisa y doña Josefa– que se hallaban presentes en el patio de la iglesia cuando se produjo la agresión mortal al señor Valencia.

El padre Rubén y las dos señoras sufren desde entonces unas secuelas de carácter psíquico, toda vez que les es imposible olvidar la imagen del asesino esgrimiendo una catana, con la que amenazó a los presentes, y el riesgo que sufrieron de ser agredidos.

Ver una agresión de ese calibre contra una persona buena y que colaboraba en la Iglesia, como era Diego, y sentir la posibilidad de correr la misma suerte dejó un impacto en esas tres personas que solo sus mentes podrían describir.

El Padre Rubén y las dos señoras citadas testificaron en el juicio celebrado en la Audiencia Nacional, exponiendo cuanto vieron y padecieron en aquel momento y días sucesivos, no pudiendo hacer nada por evitar cuanto sucedió, incluyendo los gritos de Kanjaa contra la religión católica y su intención de asesinar a fieles cristianos.

Las dos señoras y el Padre Rubén merecen un reconocimiento por parte de alguna institución, ya sea estatal, autonómica o local. Los tres estuvieron cercanos a quien dio muerte de forma brutal a Diego Valencia y sufrieron tanto la violencia vivida como las amenazas. Ese reconocimiento formaría parte de la Justicia restaurativa a estas personas, que aunque no pertenecientes al ámbito familiar del fallecido, sí padecieron daños psíquicos.

Finalmente, cabe esperar que el Tribunal Supremo considere lo ocurrido como un crimen cometido por un yihadista y con carácter de terrorismo.