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julio 2026 (08.07.26)
La
comisión del Congreso sobre los atentados de 2017 se reúne el martes para
tratar de cerrar sus conclusiones
La
comisión del Congreso sobre los atentados de 2017 en Cataluña votará el martes
unas conclusiones marcadas por el choque entre independentistas y partidos
estatales.
La
comisión del Congreso constituida en febrero de 2024 para analizar los
atentados yihadistas perpetrados en Cataluña en agosto de 2017 volverá a
reunirse el próximo martes con el objetivo de someter a votación sus
conclusiones, tras una labor de investigación que se ha prolongado durante dos
años y medio.
Hace
unas semanas, los distintos grupos parlamentarios registraron sus propuestas de
dictamen y serán esos textos los que se debatirán y votarán en la sesión del
martes. Si alguna de las propuestas logra el respaldo suficiente, el informe
resultante se remitirá posteriormente al Pleno para su validación definitiva.
Junts
y ERC reclaman que la Cámara reconozca "negligencias" del Estado en
la prevención de los ataques, un planteamiento que rechazan PSOE, PP y Vox,
según se desprende de los documentos de conclusiones a los que ha tenido acceso
Europa Press.
En
sus escritos, Junts sostiene que "una parte de la responsabilidad" de
los atentados se debió a "una negligencia o temeridad de los servicios
secretos" por no transparentar los vínculos del Centro Nacional de
Inteligencia (CNI) con Abdelbaki Es-Satty, el imán de Ripoll (Girona) señalado
como cerebro de los ataques.
Junts
cuestiona la investigación judicial y la muerte del imán
Para
Junts, esos lazos se ocultaron "por una decisión política", al
producirse los atentados a pocas semanas del referéndum del 1 de octubre,
priorizando los "intereses políticos y partidistas" del Ejecutivo del
PP "por delante de unas víctimas inocentes que tenían derecho a saber toda
la verdad de lo que acababa de suceder".
El
grupo independentista asume la tesis defendida en su día por el comisario José
Manuel Villarejo de que al CNI "se le fue de las manos" su relación
con el imán de Ripoll y responsabiliza a la cúpula del Ministerio del Interior
dirigido entonces por el 'popular' José Ignacio Zoido y a la responsable
política de los Servicios de Inteligencia, la vicepresidenta primera Soraya
Sáenz de Santamaría. Extiende además sus críticas al actual Gobierno de
coalición, al considerar que no se ha procedido a desclasificar toda la
documentación relativa a este asunto.
Junts
llega incluso a poner en duda que el imán falleciera en la explosión previa de
Alcanar (Tarragona) y sostiene que la causa judicial no despejó todos los
"interrogantes esenciales" sobre el "origen, la preparación y
las posibles responsabilidades de los hechos". Por ello, reclama que la
Fiscalía promueva nuevas diligencias judiciales.
Sumar,
por su parte, plantea en sus conclusiones que la Fiscalía General del Estado
valore la apertura de diligencias preprocesales de investigación "como
mecanismo excepcional de satisfacción del derecho a la verdad". La
formación plurinacional aboga por "impulsar la elaboración de un relato
público, oficial, institucional y riguroso" sobre los atentados "como
condición para el cierre emocional colectivo, la dignificación las víctimas y
la prevención de narrativas conspirativas".
ERC
habla de "fallo institucional grave" y pide reformas
ERC
sostiene que el Estado "falló en la prevención" y apunta a una
"posible negligencia en la gestión de la información" que CNI y
Mossos tenían sobre Es Satty, aunque sin llegar tan lejos como Junts. "Sin
afirmar que los servicios del Estado conocieran previamente la preparación
concreta de los atentados, la comisión considera que existen indicios para
apreciar una actuación presuntamente negligente", señala su propuesta.
Según
Esquerra, "La falta de transmisión de información a los Mossos d'Esquadra
antes de los hechos constituye un elemento central de posible negligencia
institucional y evidencia un fallo en los estándares de coordinación, lealtad
institucional y prevención que deben regir la actuación de los poderes públicos
ante amenazas terroristas", lo que configura un "fallo institucional
grave" que, a su juicio, obliga a depurar responsabilidades políticas y a
abordar reformas estructurales para que no se repita un escenario similar.
Junts,
ERC y Sumar coinciden también en reclamar la desclasificación íntegra de la
documentación relacionada con los atentados, una petición que no comparten ni
PSOE ni PP.
Coordinación
antiterrorista y papel de los cuerpos de seguridad
Las
propuestas registradas por los grupos incluyen referencias a la necesidad de
reforzar la coordinación entre todas las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y los
servicios de inteligencia en materia antiterrorista y de bases de datos. El
PSOE subraya, no obstante, que en los últimos años ya se han producido avances
en este ámbito que deben consolidarse.
Los
socialistas resaltan la "responsabilidad" y "eficacia" con
la que actuaron los Mossos y defienden que la relación entre los distintos
cuerpos policiales y el CNI "se siga sustentando bajo el principio de
lealtad mutua". Plantean además "formalizar los canales
internacionales de alerta sobre personas o entornos de riesgo" y mejorar
la coordinación entre Instituciones Penitenciarias y Fuerzas de Seguridad para
detectar procesos de radicalización en internos.
Sumar
recuerda que el nivel actual de coordinación entre los cuerpos policiales es
muy superior al de 2017, "lo que evidencia que las mejoras eran posibles y
necesarias", y reclama seguir profundizando en esa línea.
En
cuanto a la atención a las víctimas, el PSOE reconoce que la coexistencia de
fuentes de información diversas (judiciales, sanitarias, policiales) ha
provocado "dificultades prácticas" para su identificación completa,
por lo que propone "mejorar los sistemas de coordinación y registro"
y reformar la Ley de Víctimas del Terrorismo para incorporar una
"definición más amplia, inclusiva y material de víctima del terrorismo,
ampliando su reconocimiento, asistencia y protección".
El
PP, por su lado, admite que la radicalización de los autores y la preparación
del atentado frustrado por la explosión de la vivienda de Alcanar, "como
ocurre en muchos casos en los que se actúa con células pequeñas y aisladas, fue
inadvertida por todas las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con
competencias en materia de crimen organizado y terrorismo", incluidos los
servicios de inteligencia (CNI y CITCO). No obstante, remarca que "en
ningún caso se puede pretender que fue un acto de negligencia".
Los
populares insisten en que el imán de Ripoll "no era confidente ni
colaborador" del CNI, la Policía o la Guardia Civil y que el CNI "no
tuvo la más mínima responsabilidad" en los atentados, como tampoco
"la tuvieron los Mossos d'Esquadra, el Cuerpo Nacional de Policía o la
Guardia Civil".
El
PP quiere que conste igualmente "el uso partidista de la información"
por parte del entonces presidente catalán Carles Puigdemont, que negó que los
Mossos hubieran recibido la alerta emitida en mayo de 2017 por la CIA sobre un
posible atentado en Las Ramblas cuando posteriormente se acreditó que sí se
había remitido.
Polémica
por los bolardos y valoración de Vox
Además,
los populares subrayan que, pese a mantenerse el nivel 4 de alerta
antiterrorista y a que la Policía había propuesto para las Navidades de 2017 la
instalación de obstáculos en zonas de gran afluencia como medida preventiva,
esa protección no se aplicó en Barcelona.
Vox,
en línea con el PP, recuerda que la comisión parlamentaria se impulsó a
instancias de Junts y ERC y concluye que sus trabajos no han aportado elementos
novedosos ni han permitido confirmar "ninguna de las graves sospechas que
justificaron su impulso".
"Por
el contrario, sus trabajos han servido para confirmar la solidez de las
investigaciones policiales y judiciales desarrolladas en su momento y para
evidenciar la falta de fundamento de muchas de las acusaciones que durante años
se han vertido desde determinados ámbitos políticos", recoge el texto
presentado por Vox.