04 septiembre 2026
'Cronos': el miedo, la rabia y el caos de
los atentados de las Ramblas
Fernando González Molina dirige un
trepidante thriller sobre las 124 horas del dispositivo policial que se creó
desde el ataque terrorista hasta la muerte del último sospechoso
El 17 de agosto de 2017 se produjo un atropello
masivo en Las Ramblas.
Al principio, nadie entendía qué había ocurrido, y el caos y el miedo se
apoderaron de Barcelona. Pronto quedó claro que había sido un atentado
terrorista y el pánico y la
angustia aumentaron. En ese momento se arrancó el protocolo 'Operativo Cronos'
de respuesta antiterrorista, iniciando una cuenta contrarreloj para detener a
los responsables y evitar futuros atentados. Éste es el drama real que cuenta 'Cronos', la nueva película de Fernando González Molina,
reconstrucción minuto a minuto de una tragedia que conmocionó al mundo entero.
El atentado fue uno de esos
momentos en que todo el mundo recuerda dónde estaba. González
Molina, por ejemplo, había ido a descansar unos días a casa de
sus padres en Pamplona. Desde el primer momento que saltó la noticia, no pudo
dejar de ver la televisión. Las imágenes de la locutora en una plaza Cataluña
vacía y desolada tenían tintes apocalípticos. «Recuerdo cómo esa noche me fui a
dormir con la televisión encendida. Estaba estirado en la cama cuando hablaron
por primera vez del ataque en Cambrils y tuve la sensación que aquello no había
acabado todavía y me invadió el miedo», afirma.
El guionista de la película, Alberto Marini, que trabajó en la documentación del atentado con los
periodistas Nacho Carretero y Arturo Lezcano, estaba en esos momentos en
Ecuador preparándose para escribir la serie 'La unidad' sobre la Comisaría
General de Información, encargada de los temas de terrorismo. Rápidamente, les
escribió para saber qué había pasado y la respuesta que obtuvo le dejó helado.
«Sobre todo sentían culpabilidad, como si hubiesen fallado de algún modo al no
haber sido capaces de prever lo que sucedió», asegura.
La película, construida como un angustiante thriller, sigue
las 124 horas después del ataque terrorista y todo el operativo que se
construyó en apenas minutos para poder saber lo que sucedió y atrapar a los
responsables. Arranca, por tanto, en el minuto cero después del atropello, sin
necesidad de mostrar de forma directa lo que ocurrió. «Pensamos que era mucho
más potente ver la furgoneta a través de los ojos de los policías. Esa reacción
era más escalofriante. En aquel momento, en el dispositivo policial que se
montó, todos sabían quién había estado en las Ramblas y había visto aquel
infierno en primera persona y quién no. Podían estar preparados teóricamente
para tener una respuesta rápida, pero no para ver lo que se encontraron allí»,
asegura González Molina.
La película, por tanto, huye
del morbo y se centra, sobre todo, en el operativo policial. El guion tiene tres
tramas principales, la lucha desesperada por atrapar a los terroristas; los
enfrentamientos cainitas entre los diferentes cuerpos de seguridad por
controlar el relato de la información; y, por último, el miedo, la rabia y la
sorpresa de la policía y los agentes sociales de la localidad de Ripoll, de
donde eran los terroristas. «Hasta que no vieron las imágenes, muchos todavía
no querían dar crédito que aquellas personas que ellos habían tratado desde
niños habían sido capaces de matar a tanta gente. Todavía hoy el trauma
continúa», asegura Marini.
El actor estaba aquel 17 de
agosto de 2017 en casa de sus padres con su hijo y
recuerda la estupefacción del primer momento. «Me acuerdo que dos amigos de la
familia de origen musulmán llegaron a casa con comida y regalos sólo para
pedirnos perdón. Tenían miedo y también estaban consternados. Se sentían
culpables. Vi en primera persona cómo podía abrirse una brecha entre
comunidades y entendí todo lo que vino después, como los partidos islamófobos
salidos de Ripoll. Aquel día fue un antes y un después», asegura Auquer.
La actriz Mónica López tenía
que ir a Sants el día siguiente de los atentados por una gira de una obra de
teatro. Uno de sus compañeros llegó temblando a la estación y les contó que ese
día estaba en las Ramblas y era una de las personas que estuvieron seis horas
encerrados en las tiendas de la zona, con los mossos pasándoles agua por debajo
de las persianas metálicas, momento que muestra muy bien la película. La actriz
interpreta a una agente que conocía personalmente a los terroristas y que tenía
una amistad directa con sus familias. «No se puede frivolizar con el tema de la
integración y ponernos medallas porque ponemos a esos niños en aulas que
después abandonamos. Aquellos terroristas está clarísimo que no estaban
integrados como todos creían», afirma.
Por su parte, Diana Gómez interpreta
a Daniela, personaje inspirado en Patricia Plaja, por aquel entonces jefa de
comunicación de los Mossos
d'Esquadra. «No sé por qué, pero cuando me dijeron de hacer pruebas para
el personaje sentí que yo era la única actriz que podría interpretarlo. No sé
de dónde saqué esa seguridad, pero entonces conocí a Patricia y vi que era la
sensación perfecta para reflejar al personaje», asegura.
Mossos, Generalitat,
Policía Nacional, Gobierno, todos parecen luchar por controlar el relato de un
atentado que sacudió a España. «Me acuerdo mucho de lo tweets. El contexto es
el que era, con Rajoy y Puigdemont sin hablarse durante seis meses y Trapero,
el jefe de los Mossos, como figura pública que luego, con lo que pasó en
octubre, pagó las consecuencias», remata la actriz.








