martes, 20 de abril de 2021

19 abril 2021 (2) eldiario.es (opinión)

19 abril 2021

 


Explosivos, manuales terroristas y símbolos nazis, entre los objetos hallados al descubrir en Tenerife el primer taller ilegal de impresión 3D de armas de España

Entre los objetos se ha encontrado una réplica de un fusil de asalto AR-15 de Airsoft, una carabina con mira telescópica, varios tubos metálicos para hacer cañones, un visor holográfico, un molde de plástico para hacer armazones y diversas piezas de arma corta (varillas, alzas, puntos de mira, disparadores, muelles, martillo, entre otras)

La operación, realizada el pasado 14 de septiembre, ha sido dirigida por el Juzgado de Instrucción número 3 de Santa Cruz de Tenerife, el cual ha mantenido secreto de sumario hasta la fecha.

Primer taller ilegal de armas 3D de España

La investigación comenzó cuando agentes especializados en la materia detectaron la existencia de una persona que, de forma ilícita, realizaba compras a través de Internet de piezas fundamentales de armas de fuego y sustancias explosivas.

Tras analizar toda la información obtenida se estableció el correspondiente dispositivo operativo, practicando cuatro registros en Tenerife.

Cuando los agentes entraron en uno de los locales pudieron comprobar cómo una de las impresoras 3D se hallaba operativa y en pleno funcionamiento. Se estaba imprimiendo un armazón de arma corta que encontraba ya prácticamente acabado.

El detenido, además, disponía de gran cantidad de piezas fundamentales, todas ellas complementarias para su ensamblaje al armazón fabricado en 3D. De esta forma, el arrestado podía fabricar de forma completa un arma de fuego corta.

Impresión tridimensional

La fabricación aditiva (conocida como impresión tridimensional en 3D) es una tecnología disruptiva que incrementa de forma exponencial el peligro de la proliferación de armas de fuego facilitando el acceso a las mismas a grupos criminales o terroristas.

En octubre de 2019, en Alemania se cometió un atentado terrorista contra una sinagoga judía en el que, entre otras armas y explosivos, se utilizó un fusil fabricado con una impresora 3D.

La Comisaría General de Información está a la vanguardia de la lucha contra estas nuevas modalidades delictivas y actualmente una inspectora de esa Comisaría representando a España lidera un grupo de trabajo de las policías europeas, dentro de la plataforma EMPACT FIREARMS, dedicada a combatir amenazas emergentes en este ámbito y, concretamente, la respuesta a la amenaza que supone la impresión tridimensional de armas de fuego.

Dentro de las actividades planificadas en este ámbito está prevista la celebración, en el Complejo Policial de Canillas (Madrid) de la Policía Nacional, de un Congreso Internacional dedicado a las Armas de Fuego y Amenazas Emergentes en el Siglo XXI.

De igual forma, el Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria, por medio de Vigilancia Aduanera codirige en el marco de la plataforma Empact Firearms la acción operativa sobre tráfico ilícito de armas a través de paquetería.

Esta operación pone de manifiesto las sinergias creadas con el trabajo conjunto entre fuerzas policiales aduaneras y del Ministerio del Interior, y que España fomenta dentro de la UE a través de la Acción sobre tráfico ilícito de armas del Grupo de Cooperación Aduanera del Consejo de la Unión liderada por el Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales durante el periodo 2020-2021.

Opinión:

¿Qué legislación se le aplicará a este individuo? ¿La Ley antiterrorista? ¿Qué es peor, cortar una carretera o fabricar armas en 3D?

Cada uno que responda lo que crea más conveniente.

 

 

 

19 abril 2021 Diario de Navarra

19 abril 2021

 


Pamplona coloca 22 placas en recuerdo a las víctimas de ETA

El Ayuntamiento de Pamplona ha colocado 22 placas en recuerdo de otras tantas víctimas del ETA, no 17 como por error se indicó en la información publicada ayer. ETA asesinó en la capital navarra a 27 personas, en 23 atentados.

 

 

 

18 abril 2021 (2) Deia (opinión)

18 abril 2021

 


El PP registra una ley para garantizar el control de las víctimas

Su propuesta en el Congreso pide que las víctimas participen en la ejecución de la condena de los presos

El PP ha solicitado que las víctimas del terrorismo de ETA puedan participar en la ejecución de las condenas y alegar o recurrir los acercamientos de estos presos a cárceles próximas a Euskadi, así como el derecho a ser informadas de cualquier tipo

de beneficio penitenciario. El grupo parlamentario del PP ha registrado una Proposición de Ley Orgánica que modifica hasta cuatro leyes orgánicas. El PP registró esta iniciativa en el Congreso el mismo día en que Instituciones Penitenciarias acordó el traslado de otros cinco presos de ETA. “Que las víctimas puedan participar en la ejecución de la condena para evitar la posibilidad de que determinadas decisiones judiciales o de autoridades penitenciarias otorguen beneficios a los penados sin la participación de las victimas mediante recursos o alegaciones”, señala el texto de la iniciativa. Se insta también a que los ayuntamientos acaten la prohibición de los homenajes. El PP pide además que los requisitos de acceso al tercer grado de los presos por terrorismo sean acreditados mediante informes de la Audiencia Nacional y de la Fiscalía adscrita a la misma, toda vez que han cumplido con las responsabilidades civiles o dan muestras de que abandonan los fines terroristas y Manifestación de Sortu ayer en Bilbao. Foto: Juan Lazkano colaboran con las autoridades.

Opinión:

¿Ha preguntado el PP la opinión a “LAS” víctimas o solamente cuenta con la opinión de aquellas que pertenecen a su partido o les hacen el juego partidista? ¿No han pensado que hay acceso a la información sin necesidad de tener que presentar propuestas en el Congreso? ¿Por qué no presentaron la misma propuesta cuando gobernaban, incluso con mayoría? ¿Por qué no presentaron esa propuesta cuando acercaron más de 400 terroristas durante el mandato del presidente Aznar?

Conclusión: siguen intentando el uso partidista del dolor ajeno pero no se dan cuenta de que, cada vez mas, hay víctimas que se van uniendo a aquellas que llevamos años peleando para denunciar que no compartimos, en absoluto, esa utilización partidista del dolor ajeno.

 

18 abril 2021 Diario Vasco

18 abril 2021

 


Fuera de consenso

Iñaki Adúriz

No deja de ser problemático lo que ocurre en este país, en materia de la memoria reciente y de reconocimiento y reparación de las víctimas del terrorismo. Así, se observa que, en el seno de determinados organismos, como el Consejo Vasco de Participación de Víctimas del Terrorismo (CVPVT), constituidos para la participación de estas y la puesta en marcha de políticas concretas en este ámbito, se acaban de consensuar planteamientos que lo hagan más factible e incidan mejor en la sociedad. Lo que no deja de ser esperanzador, sobre todo, si se piensa que los mismos son el resultado de tres años de trabajo y algo de provecho habrá que sacar, si se quiere que las víctimas sirvan de guía para la consecución de una sociedad libre y cohesionada que se sigue echando en falta. Y, en efecto, hace un mes (el 10 de marzo, por el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo del día siguiente), que el CVPVT dio a la luz un documento consensuado entre asociaciones de víctimas y las instituciones vascas, cuyo título no solo expresa con claridad fines y contenidos, sino los cuatro ejes que lo sostienen. Me refiero al denominado ‘Pasos a dar en materia de reconocimiento y reparación de las víctimas del terrorismo (1º eje), así como para mejorar y hacer más eficiente la contribución de estas víctimas tanto en el plano educativo (2º) como en los procesos de reflexión crítica sobre el pasado (3º) y, en general, en el diálogo entre diferentes (4º)’.

 

No viene mal advertir que el documento desea clarificar lo que se quiere decir cuando se habla de víctimas y de terrorismo, que, en síntesis, no es otra cosa que, en primer lugar, hablar de la violencia de ETA y organizaciones afines, y de la violación sostenida de los derechos humanos y de libertades fundamentales que tal violencia ha supuesto en las personas que la padecieron. Más si cabe, cuando, en el presente, no se critica la misma por una parte de la sociedad vasca, no solo por el hecho de que no se condene ni se pida perdón, ante el ejercicio de esa práctica criminal, sino al contemplar, incluso, hoy en día, que se jalea y homenajea a los que intervinieron en ella. En este sentido, tales actos suponen para las víctimas caer en la ‘victimización secundaria’, ‘retraumatización’ o ‘revictimización’ que sin duda hay que erradicar, no sin cerciorarse de que «constituyen claros síntomas de anormalidad democrática», en una sociedad que, por otro lado, «declara reconocer la injusticia de la violencia terrorista». Por lo demás, si el rechazo a estos reconocimientos públicos atraviesa de principio a fin el documento, el tema (2º), que desarrolla la valiosa aportación educativa de las víctimas, se ve dañado por tales actuaciones. Si la esencia de estas muestras de bienvenida se resume en ver cómo héroes y seres de valía a homenajeados y victimarios, ¿qué suerte de reconocimiento les queda a las víctimas, qué validez obtienen de la sociedad que aplaude a los primeros, y cuál será su papel, tanto desde un punto de vista de la educación formal, ya iniciado y con posibilidades de ampliarlo en un futuro cercano, como no formal?

Con todo, volviendo al documento presentado por el CVPVT, tampoco hay que olvidar que, cuando se habla de víctimas y de terrorismo, también, se habla del «GAL, BVE, GAE y organizaciones similares», cuya violencia provocó víctimas mortales y graves sufrimientos, así como del rechazo que provocan estos grupos y las vulneraciones de derechos humanos producidas en «situaciones de complicidad, impunidad, aquiescencia o pasividad de estamentos del estado». Pues bien, tales consensos que hacen surgir un texto provechoso para ir decantando soluciones gubernamentales, en relación con las víctimas del terrorismo y, al final, con la apertura de vías que conduzcan a terrenos más próximos a la convivencia que a la coexistencia de este país, parece que se ignoran en el plano de las actuaciones políticas del día a día. El 24 de marzo, EH Bildu, desaprobó la moción –iniciativa de la Fundación Buesa, Gogoan y Elkarbizi– que, con el visto bueno de Eudel y, por ello, impulsada desde los ayuntamientos de Euskadi, exigía y exige el cese de homenajes públicos (‘ongi etorris’) a expresos de ETA. Y de ahí que se aparte del consenso del resto de formaciones políticas que sí la aprobaron y aprueban y, a su vez, del consenso logrado en el seno del CVPVT. Las razones resumidas del desmarque serían que, por un lado, se quiere sacar provecho político de convertir unos actos ‘sencillos’ (‘humanos y muestras de cariño’) en algo mucho más exagerado (se emplean verbos como ‘sobredimensionar’ y ‘distorsionar’) y, por otro, que habría que ver este asunto con, por así decirlo, ‘otra óptica’, de cara a la «resolución integral de las consecuencias del conflicto político» y a la búsqueda de «una convivencia verdaderamente inclusiva y democrática». En fin, que suena a voluntad de rebajar al máximo la memoria de las víctimas y de indicar cuál es ‘la verdadera solución’ a tomar, no contemplada, claro está, por todos los demás.

 

lunes, 19 de abril de 2021

17 abril 2021 (2) ABC (opinión)

17 abril 2021

 


La llave entregada

Ignacio Camacho

El control de las cárceles vascas era una letra pendiente de pago desde los acuerdos para la ‘normalización’ de ETA

Si se te revolvía el estómago con los acercamientos de presos etarras, procura aprovisionarte de antiácidos en la farmacia. Los vas a necesitar para digerir el traspaso consumado al País Vasco de las competencias de gestión penitenciaria. Acuerdo cerrado aunque para no interferir en las elecciones de Madrid, como si eso fuera posible, no se formalizará en una firma hasta mayo. Y sí, significa exactamente lo que estás pensando. Por supuesto que la legislación general sobre prisiones seguirá, faltaría más, a cargo del Estado. Y por supuesto también que buena parte de los terroristas trasladados por Marlaska no están todavía en Euskadi sino en territorios aledaños. Pero puedes apostar a que, como en Cataluña con los líderes del ‘procés’, no vas a tardar mucho en ver a algunos reputados carniceros beneficiarse de la progresión de grado.

Ése es el sentido final de la operación. Esto no va de reinsertar a estafadores y traficantes, sino de un paso más en la ‘normalización’ política de lo que queda de ETA. Una contrapartida aplazada, como una letra de cambio pendiente de pago, desde la negociación sobre el cese de la violencia. Todo va encajando: la implicación de los nacionalistas y Bildu en los Presupuestos de este año; la aproximación, viernes tras viernes, de los asesinos de trayectoria más sangrienta con el solo trámite de la firma de una carta-formulario; la interlocución con los intendentes del post-terrorismo como parte del bloque de respaldo sobre el que Sánchez sostiene su mandato. En ese escenario, donde el mundo abertzale se disputa la hegemonía social palmo a palmo, el control de las cárceles es la herramienta clave que el PNV necesita para asentar su liderazgo. Nada menos que el futuro de los viejos mentores de la banda en sus manos.

La transferencia está prevista, cierto es, en el vigente Estatuto de Gernika. También en los de otras comunidades, desde Andalucía a Galicia, que nunca han mostrado demasiado interés en pedirla o cuando lo han hecho, caso de Canarias, no han sido oídas. Sólo en Cataluña y País Vasco se trata de una prioridad asociada a su reclamación de soberanía y a la consiguiente relación con sus respectivos conflictos independentistas. Lo que ha sucedido con los condenados por la insurrección catalana es de general conocimiento. Lo que va a ocurrir a plazo medio, o tal vez corto, con los reclusos etarras es fácil de colegir sin excesivos dones proféticos. El nacionalismo no sólo persigue mitos simbólicos; es muy persistente en los hechos y cimenta su implantación política en arrancar cesiones que pueda vender como éxitos. Éste representa la derrota –una más– de las víctimas, y se lo ha entregado Sánchez con plena conciencia de que va a desembocar en otra colección de ultrajes. Recuérdalo cuando te hierva la sangre al ver a los criminales disfrutando de una semilibertad recién concedida por las calles.

Opinión:

Vaya vaya… no tenía conocimiento de que en las cárceles habían asesinos carniceros que podrán beneficiarse de la progresión de grado. Sinceramente, pensaba que los miembros de las bandas terroristas eranm precisamente eso: terroristas, asesinos, torturadores, cafres, impresentables, descerebrados… pero jamás había pensado que yo compartiera la misma profesión que ellos.

Es lógico pensar que yo no practico ni de lejos las labores que sí llevan a cabo terroristas, asesinos, torturadores, cafres, impresentables, descerebrados…  y por ello considero que alguien que se gana la vida escribiendo debería disculparse ante el uso indecente, indigno, asqueroso, repugnante, denigrante, insultante… que su comparación hablando de “carniceros” cuando debería adjetivarles de otro modo es, a todas luces, un error (diría que es una cagada pero no quiero cometer el mismo error que el señor Camacho, porque realizar la acción de cagar es mucho más digna que la comparación por el expresada).

Por otro lado, ya puestos, entiendo que el señor Camacho ya tiene una edad y por ello me gustaría saber donde estaba o qué decía cuando un gobierno acercó a más de 400 terroristas (sí, terroristas y no carniceros).

Ah, se me olvidaba. Toda la explicación sobre la diferencia entre carnicero y asesino me toca muy de cerca… cuando el coche bomba de los asesinos de ETA explotó en Hipercor y me dejó inválido, yo trabajaba en el hipermercado como carnicero.

Espero una disculpa.

 

17 abril 2021 El País

17 abril 2021 

 


 

 

Interior ha detenido desde diciembre a seis captadores yihadistas en las cárceles 

En los últimos cuatro meses, también han sido arrestados dos exreclusos por hacer proselitismo del ideario violento del ISIS tras salir de prisión

El Ministerio del Interior ha detenido, en cuatro operaciones antiyihadistas desarrolladas en las cárceles desde diciembre, a seis presos que intentaban atraer a otros reclusos a postulados extremistas. El último, el pasado jueves, en el centro penitenciario de Murcia II. En este mismo periodo han sido arrestados otros dos presuntos islamistas que acababan de ser excarcelados. Instituciones Penitenciarias tiene bajo control a 223 presos que, o bien entraron en prisión por yihadismo o, tras hacerlo por delitos comunes, se han radicalizado.

A sus 31 años, I. S. no era un desconocido para la Policía Nacional cuando el jueves fue detenido en la prisión de Murcia II, en la localidad de Campos del Río, acusado de adoctrinar a otros reclusos en el ideario del Estado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés). En noviembre de 2017 había sido arrestado, y desde entonces estaba en prisión, acusado de ser un “reportero” de la yihad, utilizado para distribuir en tiempo real propaganda del ISIS a través de las redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea. Entonces, captaba con estos contenidos a jóvenes en Ceuta, a los que facilitaba información para desplazarse a zonas de conflicto. Ahora, sin los medios informáticos que disponía cuando estaba en libertad, utilizaba su liderazgo en prisión para atraer a otros presos al islamismo radical. 

Con su arresto, ya son cuatro las operaciones antiyihadistas desarrolladas desde diciembre en las cárceles españolas, con el resultado de seis internos y un antiguo recluso detenidos. Además, un quinto operativo concluyó con el arresto de un exinterno radicalizado en la cárcel que hacía labores de proselitismo. En diciembre de 2020, la Guardia Civil detuvo en la prisión de Las Palmas II a Yassine K, condenado por delitos comunes y que mostraba su intención de crear una célula para atentar cuando fuera excarcelado. El pasado 10 de marzo, los arrestados eran Mohamed F., de 40 años, en el Centro Penitenciario de Daroca (Zaragoza) y Mohamed A., de 43 años, y Karroubi B., de 62, en la prisión de Murcia II. Integraban presuntamente una célula que instigaba con amenazas a otros presos musulmanes a seguir los postulados del ISIS. Los tres cumplían condenas por delitos comunes. 

Solo dos días después caía en Melilla un exrecluso que, durante su paso por la prisión de Morón (Sevilla), había difundido material yihadista. Su actividad se descubrió tras detectar los funcionarios que un familiar intentaba pasarle durante una visita una pequeña memoria informática con vídeos y cánticos del ISIS. El 26 de marzo era detenido en la cárcel de Córdoba Kamal Mohamed D., condenado por yihadismo a seis años de cárcel, y, un día después el expreso Mohamed A., quien había cumplido una pena de dos años y dos meses por enaltecimiento del terrorismo y que, cuando salió de prisión el año pasado, no pudo ser expulsado a su país de origen, Marruecos, por la pandemia. Ambos habían mantenido presuntamente su actividad yihadista tras coincidir, en 2018, en la cárcel de Botafuegos (Algeciras), donde aparecieron varias pintadas relacionadas con el Estado Islámico. 

“Las cárceles son un caldo de cultivo yihadista. Por eso seguimos pendientes de los terroristas que entran en prisión, para evitar que sigan allí con su actividad”, señala uno de los agentes de la Policía Nacional que ha participado en la última detención. La Fiscalía también apunta en el mismo sentido. En su última memoria, constataba que “día a día proliferan las investigaciones de organizaciones o grupos terroristas yihadistas en el interior de las prisiones, lo cual denota la dificultad de la reinserción de los internos condenados por dichos delitos, así como su peligro como adoctrinadores”. Y concluía: “Los centros penitenciarios se han convertido en uno de los focos principales de captación, radicalización y adoctrinamiento”.La fiscalía ponía como ejemplo el arresto, en febrero de 2019, de cinco presos en la cárcel de Valdemoro (Madrid) en la Operación Kafig. El cabecilla del grupo proponía a presos cometer atentados cuando salieran de la cárcel. Un año antes, la Guardia Civil había desmantelado en la Operación Escribano una red presnete en 17 cárceles en la que participaban 26 reclusos musulmanes, entre ellos dos condenados por el 11-M.El profesor de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla Manuel R. Torres, integrante del Grupo de Estudios de Seguridad Internacional (GESI), coincide en que las cárceles son “un entorno caliente de radicalización desde hace años”. Sin embargo, Torres hace una lectura positiva de las recientes operaciones: “Demuestran que existe un control eficaz sobre lo que se mueve dentro de las cárceles. Esto no se produce, por ejemplo, en Francia, donde ni siquiera existe un censo de los presos radicalizados”.En España, tras los atentados del 11 de marzo de 2004, Instituciones Penitenciarias puso su foco en estos presos y, años después, comenzó a aplicar  un protocolo para detectar la radicalización. Este manual divide a los reclusos yihadistas en tres grupos. El primero, formado en la actualidad por 108 internos, lo conforman los condenados por terrorismo. El segundo está integrado por 41 que entraron en prisión por delitos comunes, pero han derivado a postulados religiosos de defensa de la violencia. El tercero engloba a los denominados “presos vulnerables” que, por su situación personal, corren el riesgo de ser captados. Interior incluye en este a 74 internos. “Estos 223 presos han sido dispersados por las cárceles para evitar que creen un frente común”, detalla un experto de Instituciones Penitenciarias en procesos de radicalización.

Identificación, control y reinsercion

 

Instituciones Penitenciarias combate, desde 2008, el yihadismo en las cárceles con los Grupos de Control y Seguimiento, integrados por funcionarios que recopilan información sobre los reclusos sospechosos. Las últimas operaciones policiales se han iniciado, precisamente, con datos obtenidos por estos grupos. Además de dispersar a los reclusos yihadistas, como en su día hizo con los de ETA, Prisiones ofrece a estos internos, desde 2016, participar en un programa de desradicalización. Los resultados han sido, hasta ahora, muy discretos. De la treintena que se apuntan al año, la mayoría lo abandona. Interior estudia revisarlo.

 

 

sábado, 17 de abril de 2021

16 abril 2021 (15.04.21) Cadena SER (Link)

16 abril 202  (15.04.21) 

 


Programa “El balcó”

 

Amb Carla Turró. L’anàlisi de l’actualitat, amb entrevistes, reportatges, tertùlies i tota la informació.

Link:

https://play.cadenaser.com/audio/ser_cat_elbalco_20210415_190000_203000/?ssm=whatsapp

Entrevistes amb:

Afectat per incendi a Gironella de 1994

Gloria Riba, supervivent de accident ferroviari a les Franqueses del Vallés al 1979

Cristina Subirats,orfe a causa del sinistre de l’avió de Germanwings el 24 de març de 2015

Miguel López Montoro, víctima de l’atemptat de La Rambla de agost de 2017

Andrés Cuartero, psicóleg