martes, 27 de octubre de 2026

27 octubre 2026 La Razón (opinión)

 

27 octubre 2026 



Las víctimas del terrorismo manifiestan su desaprobación por la reforma de las indemnizaciones aprobada por Interior

Denuncian que Marlaska ha incumplido el compromiso de establecer un régimen sancionador de los actos de enaltecimiento

La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) ha manifestado "su profundo malestar con la reforma de las indemnizaciones anunciada por el Ministerio del Interior que, lejos de acabar con las desigualdades entre víctimas con sentencia y sin sentencia, genera otras nuevas. La reforma parte de una premisa falsa: que las víctimas con sentencia han cobrado indemnizaciones superiores. La realidad es que la inmensa mayoría ha percibido las mismas cantidades que las víctimas sin sentencia, siendo una minoría las que han recibido importes superiores. A ello se suman otros aspectos técnicos que introducen nuevas diferencias de trato entre víctimas".

Denuncian "las falsas expectativas generadas en el colectivo, al que se ha hecho creer que sus indemnizaciones se verían incrementadas cuando, en realidad, serán pocos los beneficiados y, además, el cobro de las cantidades previstas se demorará hasta tres años. Especialmente grave resulta el oscurantismo, la precipitación y la falta de información con los que se ha gestionado esta reforma, anunciada precisamente en un contexto preelectoral".

"La incertidumbre y las respuestas poco claras que están recibiendo las víctimas por parte del Ministerio del Interior sobre quiénes podrán beneficiarse y qué cantidades les corresponderán están generando una nueva situación de revictimización. La equiparación de las indemnizaciones era una reivindicación histórica de las víctimas y un compromiso del Ministerio del Interior. Sin embargo, no puede utilizarse el cumplimiento de ese compromiso como pretexto para aprobar precipitadamente, al final de la legislatura, una reforma que genera nuevas desigualdades. Más aún cuando otros compromisos igualmente importantes, como la aprobación de un régimen sancionador frente a los actos de enaltecimiento del terrorismo o de un protocolo de actuación tras un atentado terrorista, siguen sin cumplirse y, una vez finalizada la legislatura, permanecerán guardados en un cajón. Las víctimas del terrorismo merecen soluciones reales, no anuncios precipitados que generan falsas expectativas y nuevas injusticias", subrayan.

Opinión:

Una víctima del terrorismo real (no inventada) me ha hecho llegar esta noticia y lo cierto es que me ha sorprendido (o no tanto) lo que he leído. Por ello, analizo la información por partes.

Primero. Como desde tiempos inmemoriales, se mezcla la opinión de UNA asociación concreta de víctimas del terrorismo con la idea de que es la opinión de LAS víctimas del terrorismo. Es decir, como si LAS víctimas (la totalidad) pertenecieran a esa asociación y como si fuera la única opinión que pueda existir en el colectivo.

Segundo. Para que la Asociación Víctimas del Terrorismo sea presentada como  si fuera portavoz de LAS víctimas del terrorismo ¿han consultado la opinión a sus miembros?

Tercero. Las víctimas del terrorismo que pertenecen a la AVT ¿ya han sido informadas acerca de la nueva ley? Si no lo han sido ¿cómo podrán opinar al respecto?

Cuarto. Entre sus miembros ¿hay personas que no ostentan los requisitos establecidos para ser consideradas víctimas del terrorismo?

Quinto. ¿Están actualizados los listados o continúan apareciendo personas que, desgraciadamente y por el paso del tiempo, han fallecido?

Por lo tanto, decir que “LAS víctimas del terrorismo manifiestan su desaprobación por la reforma de las indemnizaciones aprobada por Interior” es aportar una información inexacta o, para decirlo más claro, es DESinformación. Y sino ¿por qué ya he recibido mas de 40 consultas de víctimas del terrorismo preguntando por el mencionado Real Decreto Ley? ¿Por qué no llaman a las asociaciones a las que pertenecen? Ya puestos ¿por qué no llaman al propio Ministerio para ser informadas? ¿Conocen de la existencia de la Subdirección General de Apoyo a Víctimas del Terrorismo?

Mientras tanto, una víctima y una abogada estuvimos reunidos ayer lunes toda la mañana con miembros del Departament de Interior de la Generalitat de Catalunya para intercambiar impresiones e información sobre, entre otras, esta misma cuestión.

Como se decía allá por los años 80 y 90… “permanezcan atentos a la pantalla” porque pronto llegarán novedades…

lunes, 26 de octubre de 2026

26 octubre 2026 (25.10.26) (2) Diario Vasco (opinión)

 

26 octubre 2026 (25.10.26) 



Fernando Garrido, hijo del general Garrido asesinado por ETA junto a su esposa e hijo

«Estar con el asesino de mi familia era un reto, creo su arrepentimiento, pero fue agotador emocionalmente»

«Sonó el bombazo y tembló todo. Fue tremendo. Yo solo pensaba cómo se lo iba a decir a mis hermanos, pero no tuve el coraje»

«Aquel día mis padres y mi hermano Daniel iban a ver los colores del otoño en el Pirineo navarro. Yo iba a ir con ellos, pero en el último momento dije que no, que me quedaba haciendo cosas en San Sebastián. Les despedí en el Gobierno Militar, me quedé un rato por allí y sonó el bombazo. Tembló todo. Fue tremendo y, de repente, intuí lo que había pasado. Fui hasta el Boulevard y lo vi todo. Estaba llegando la Policía y decían '¡aléjense, aléjense...!'. Había mucho humo y sangre por todos los lados». Fernando Garrido recuerda el momento más duro de su vida, el día que ETA asesinó a su padre, el general de brigada y gobernador militar de Gipuzkoa, Rafael Garrido, de 59 años, a su madre Daniela Velasco, de 57, y a su hermano Daniel, estudiante de Magisterio, de 21. Ocurrió el 25 de octubre de 1986, era sábado y faltaban pocos minutos para las diez y media de la mañana cuando dos miembros de ETA aprovecharon un semáforo en rojo y subidos a una moto depositaron sobre el techo del coche de los Garrido una olla bomba de gran potencia que asesinó en el acto al matrimonio. El joven Daniel murió al llegar al hospital. En el atentado también falleció una joven portuguesa, María José Teixeira, de 27 años, y hubo catorce transeúntes heridos. Los terroristas sabían que el coche estaba completamente blindado, salvo por la parte superior, y con la moto en marcha dejaron allí el artefacto. El general se debió dar cuenta de la maniobra de los terroristas, dijo algo y el soldado Norberto Jesús Ferrer que conducía el vehículo logró salvarse al abrir la puerta y lanzarse al suelo. Hace unas semanas, Fernando Garrido mantuvo un encuentro privado y sin cámaras en el refugio de Lizarraga, en Pirineos, con uno de los terroristas que iba en aquella moto, Josemi Latasa. Y al final hubo abrazo. Ambos participaban en una grabación del programa 'Salvados', de La Sexta, emitido el pasado septiembre. «Estar con el asesino de mi familia era un reto, creo su arrepentimiento, pero el encuentro fue agotador emocionalmente», explica. Hoy, a las 12 del mediodía, con motivo del 40 aniversario, en el lugar el atentado, familiares y víctimas harán un homenaje.

 

–En el Boulevard de San Sebastián, junto a la calle Legazpi, donde ETA asesinó a parte de su familia, hay tres placas que recuerdan a sus padres y a su hermano. Las colocó el Ayuntamiento en 2021, en su memoria. ¿Reconforta saber que la ciudad les recuerda?

–Claro que sí, todas estas cosas reconfortan. Pasó lo que pasó, pero es necesario que se sepa. No puede quedar en el olvido. No solo por nosotros, sino por toda la sociedad. Y porque hay que intentar que no vuelva a pasar.

–Son cuatro décadas de ausencia, ¿qué le viene a la cabeza al pensar en ellos tres?

–El tema siempre está allí. Va pasando el tiempo, pero nunca se olvida. El tiempo suaviza, cicatriza la herida, pero de vez en cuando se abre. Eso ocurre, sobre todo, en los aniversarios como en esta ocasión. En la familia no gusta recordar lo que pasó, lo que necesitamos es recordarles a ellos. Cuando nos juntamos con la familia, siempre destacamos lo bueno, las cosas que hacíamos con ellos, pero del atentado no hablamos.

–¿Este año habrá también reunión familiar?

–Nos reunimos siempre alrededor de la fecha, toda la familia, los hermanos, tíos, la familia de Calahorra, porque mi padre era riojano, la de Navarra, mi madre era de Sangüesa, y los de Donosti también. Siempre nos hemos juntado en Jaca, pero ahora el único hermano que queda de mi madre, el tío Silverio, que vive ahí en Donosti, está mayorcete, y lo haremos allí. Primero una misa y después una comida de buen ambiente.

–¿Cómo les recuerda?

–Mi padre era una persona muy especial, una persona muy querida, y activa en todos los sentidos, muy religioso también. A veces tenemos una imagen del Ejército..., pero mi padre era especialmente abierto, hablaba cinco idiomas, le gustaba mucho viajar, le gustaba la montaña y nos supo meter ese gusanillo, igual que el del esquí. Era muy lanzado. Venía de la Embajada de Bonn y pidió el destino a San Sebastián. Se intentó integrar en lo que pudo en la sociedad vasca, de hecho en cuanto llegó se puso a estudiar euskera. Mi madre era una mamá perfecta de la época, entre comillas, cuidadora de sus hijos y luchadora. La mejor mamá. Y mi hermano... Con veintiún años, en plena juventud, estudiando Magisterio, era muy deportista y también juerguista. Da mucha pena los tres. Pero, un chico de veintiún años...

–Con su hermano Daniel ¿tenía una relación estrecha?

–Sí, todos los hermanos. Todos éramos muy piña porque una de las cosas que intentó mi padre y creo que logró y se demuestra en la actualidad, es la unión que mantenemos. En eso insistía mucho. Y cuando pasó esto, nos concentramos todos en esa piña de manera aún más intensa. Es muy fuerte lo que nos une, lo que nos queremos y lo que luchamos por mantenernos unidos, más aún que antes.

–Aquel día se despidió de ellos cuando se marchaban a Pirineos.

–Yo estaba con mis expediciones al Himalaya y Andes y mis retos personales y demás. Acababa de hacer el récord del mundo de permanencia en altura, eso fue muy sonado. Y casualmente, entre expedición y expedición, estaba en Donosti con ellos.

–Estuvo a punto de subirse al coche...

–Lo decidí en el último momento. Les dije que me quedaba en Donosti y les despedí en la puerta del Gobierno Militar. Fui de los primeros en llegar al lugar del atentado. Un espectáculo tremendo. Aquello fue muy gordo, hubo muchos heridos. Aparte de mi familia, hubo otra señora que murió también. Aunque ya lo sabía pregunté: '¿Era el coche del general?'. Me dijeron: 'Sí, sí'. Yo estaba en estado de shock, sin creérmelo. Estuve un rato allí y después me volví despacio hacia el Gobierno Militar. Empezaron a llegar los compañeros de mi padre... Yo estaba totalmente en blanco, pero sobre todo pensaba en cómo se lo iba a decir a mis hermanos. Ese era mi pensamiento. Al final no pude, yo no se lo dije. Se lo dijeron los compañeros de mi padre. No tuve el coraje de hacerlo. Fue muy emotivo después cuando fueron llegando a Donosti. Muy duro. Muy duro.

–Esas imágenes no se borran...

–No, sobre todo se me quedó grabado el ruido de la explosión. Durante muchos años cuando oía ruidos como los fuegos artificiales me estremecía. Era algo que se me había metido en el subconsciente. Ahora ya no. Me costó tiempo volver a Donosti, al principio era demasiado fuerte, demasiados recuerdos.

–Los años 80 fueron especialmente crueles. ¿Hablaban sobre terrorismo, su padre les dijo alguna vez si temía por algo?

–Mi padre era muy lanzado, muy echado para adelante. Él sabía lo que había, naturalmente, porque fueron unos años muy malos. Pero él había decidido ir a San Sebastián. No vivía con miedo.

–Hace unas semanas, se pudo ver en el programa 'Salvados', de La Sexta, cómo uno de los asesinos de su familia, Josemi Latasa –en libertad desde 2013 tras rechazar la violencia–, relataba cómo él y otro terrorista cometieron los asesinatos. ¿Cuando se vieron en privado, fuera de cámara, hablaron de los detalles del atentado contra su familia?, ¿le pidió que le explicara cómo lo hicieron?

–Cuando estuvimos él y yo solos en el refugio de Lizarraga, estaba también la mediadora, muy maja por cierto. Nos había preparado a los dos, cada uno por su lado. Ella me preguntó si yo quería que me contara detalles. Y yo le dije, claramente, que no. Que no me interesaba. Y me sigue sin interesar. Esto es como un tema de supervivencia mental. Nunca me ha interesado. Yo no sabía o no quería saber los nombres de los dos que iban en la moto o cuántos años les cayeron... Te vas enterando al final, pero nunca me interesó especialmente ni los nombres ni cómo fue al detalle el atentado. Y cuando nos juntamos los dos ahí en el refugio, no se habló del tema. Hablamos de montaña, y luego él se desahogó, se abrió, demostró su dolor, su arrepentimiento que yo ya sabía por la carta que me envió hace 15 años. Pero no tocamos el tema de los detalles porque yo no quise, porque es revolver de nuevo todo ese barro que se va asentando con el tiempo. Cuanto menos, mejor.

En esa carta, a la que ha tenido acceso este periódico, Latasa le pide «perdón». Le dice que se alegra de que «el tiempo haga más liviano tu dolor» y que, por otra parte, es «consciente que el mismo esté a tu lado durante el resto de tus días. A mí, al revés que a ti, el dolor ha pasado de superficial a ser consciente y latente; en un principio y amparado en la justificación, tan sólo era como un acto que deseaba olvidar, pero, cada vez y con más frecuencia, es la confirmación de la gran equivocación que fue mi vida y del daño que causé con la materialización de mis actos. Desde que fui capaz de mirar en el espejo de mi vida y ver la cruda realidad que en él se reflejaba, no ha pasado día, semana, mes que no sea consciente del dolor producido».

–¿El encuentro con Latasa le sirvió, lo necesitaba?

–Para mí fue primero un reto. Lo que me ha aportado ha sido un tema de superación para mí. Es un poco como lo que hicimos en Irlanda, el Glencree. Es un tema no agradable, no placentero, porque te revuelve todo. Pero es un reto para mí, con la autorización de mis hermanos, de mi familia. Y el saber que a esa persona atormentada, –porque es una persona que vive atormentada por lo que hizo, además ahora todo su colectivo son enemigos suyos, tiene a todo el mundo en contra, tanto los unos como los otros– se le puede echar una mano, pues bienvenido. Para mí ha sido eso. Estoy muy contento del tema.

–¿Cree su arrepentimiento?

–Sí, a ver, aclaremos eso. A mí cuando me escribió una carta hace 15 años, esa carta es real, ¿quién puede dudar que no es un arrepentimiento real? Ya sé que ahora hay mucha polémica con cartas que les hacen firmar para reducir condenas y esas cosas. Este es otro tema. Yo, en este caso concreto, acepté hacer el encuentro porque es un arrepentimiento sincero. Es la base de todo. Esa persona está arrepentida de verdad, no solo de lo nuestro, sino de todo lo que hizo. Y para mí ha sido un reto.

–¿En qué detalles descubre ese arrepentimiento?

–Por las palabras que dice en la carta que me envió, de verdad está expresando su dolor, es una carta sincera. Claramente, cualquier persona que lea esa carta tiene que ver que esa carta es sincera. Eso no puede ser mentira. Es sincera, punto. Después gustará o no, alguno opinará que no debíamos haber hecho eso o sí, pero esa carta es sincera.

–¿Qué sintió al escuchar pedirle perdón mirándole a los ojos?

–Lo veo bonito, para que me entiendas, dices: ¡qué valiente...! Dices, ¡ostras, ojalá hubiera más! Ese reconocimiento, ese enfrentarse a todo su colectivo no tiene que ser fácil, hay que ser muy echado para adelante para hacer algo así.

–¿Cuál fue el momento más emotivo de ese encuentro en privado?

–Todo, todo. Sobre todo al final que nos dimos un abrazo. Fue bastante breve, una hora o así, pero fue todo muy emotivo y para mí un reto, creo su arrepentimiento, pero fue agotador emocionalmente. Yo llevaba ya varias noches sin dormir pensando a ver lo que va a decir o lo que no, aunque sabía que había muy buena voluntad por su parte. Iba a estar sentado enfrente y acabé agotado ese día. Tardé varios días en recuperarme del agotamiento emocional.

–¿Hubo lágrimas?

–Él sí. Yo me contuve. Intenté tomármelo lo más frío posible, pero estoy muy contento de haberlo hecho. Y hasta ahora, el 99,99% de los comentarios de amigos, de familiares, de gente que me ha encontrado andando por Jaca, han sido positivos o muy positivos. Ha merecido la pena. Habrá también algunos que piensen que no. De acuerdo. Pero yo, por mi parte, estoy muy contento de haberlo hecho.

–¿Le ha llegado alguna crítica?

–No. Además, a los íntimos ya les he dicho que si llegan críticas que ni me las enseñen. Al que le guste bien y al que no también. Sí me fastidió una cosa porque antes de la emisión, cuando empezaron a sacarlo en redes hubo un comentario de 'ya están blanqueando a ETA', y dices, oye, pero esperad a ver el programa porque lo último que hace ese programa es hablar bien del mundo abertzale, los pone fatal Josemi Latasa.

Opinión:

GRACIAS Fernando. Leer esas palabras es coincidir en todas y cada una de tus opiniones.

26 octubre 2026 La Razón (opinión)

 

26 octubre 2026 



ETA no ha vuelto, nunca se fue

Su proyecto sigue vivo, y vigilarlo no es hacer campaña, sino cumplir con las víctimas y con el Estado de derecho

España se ha acostumbrado a repetir que ETA fue derrotada. Se ha dicho tantas veces, y con tanta seguridad, que se dejó de comprobar. Las detenciones en Irun obligan a preguntarse si no habremos confundido el silencio de las armas con la desaparición de la amenaza.

Los hechos, tal como constan en los autos judiciales, son estos, dos jóvenes de Jardun han ingresado en prisión sin fianza por terrorismo. En su vehículo había planos de zulos que fueron de ETA, listados con nombres de guardias civiles, matrículas anotadas, fotografías de entrenamientos para realizar acciones armadas y el clonado del móvil de un Policía Nacional. Quien guarda esas cosas no hace memoria histórica. Prepara algo.

La banda dejó de matar, pero su proyecto no desapareció, se disolvieron las siglas, el relato no. Jardun reúne, según las fuerzas de seguridad, entre 200 y 300 militantes, y hereda de ETA la exigencia de amnistía para los presos y el desprecio por quienes, como la izquierda abertzale institucional, les parecen blandos. A esto se suman dos datos importantes, el abogado que los representa fue condenado por integración en ETA y el hijo de “Txapote” milita en Jardun.

Ninguno prueba por sí solo la culpa de los detenidos, pero cuesta no ver la parte simbólica, una generación nueva que recoge el testigo del odio. Y aquí las urnas dejan de ser un telón de fondo. El 29 de noviembre votan los españoles y quien gobierne a partir de entonces, del color que sea, heredará una lección que esta semana ha quedado a la vista, acabar con los atentados no es acabar con el terrorismo. Quedan la vigilancia de quien se organiza en la sombra, el amparo de las víctimas, la persecución de los delitos que aún no han tenido respuesta y una pedagogía que no se rinda al “eso ya pasó”.

Habrá quien responda, y con razones, que dos detenidos no son una banda armada, que la presunción de inocencia sigue vigente y que será el juez, no la opinión pública, quien determine qué significan unos planos antiguos, unos listados y unas fotografías, que Jardun niega los hechos y habla de montaje, y que la propia ETA lleva años disuelta, sin que los análisis de seguridad apunten a un regreso de los atentados. También se dirá que usar el caso como munición electoral banaliza el terrorismo, que las víctimas merecen respeto y no ser utilizadas como argumento de campaña, y que agitar el miedo a una banda que ya no existe puede ser, en el fondo, otra forma de explotación política. Son objeciones serias y conviene tomarlas como tales.

Opinión:


Pues qué lástima que el autor de esta información no fue uno de los asistentes ayer domingo (sí, domingo, porque aquí no sabemos lo que es un día festivo) a la visita guiada y posterior tertulia que ofrecí en la sede de la “extinta” UAVAT. Entre las 11:00 y las 15:00 para ser más exactos.

Y digo que es una lástima porque habría podido escuchar cómo, desde octubre de 2011, hay víctimas que hemos conseguido un objetivo prioritario en nuestras vidas: que nadie más sufra lo que otros hemos sufrido.

Habría podido escuchar cómo alguien decía que pese a los casi 400 atentados que quedan por resolver ¿qué sería preferible para intentar solucionarlos? ¿Hacerlo con la banda terrorista ETA todavía activa o hacerlo con la actual situación? ¿Hacerlo con la execrable amenaza de que cientos de terroristas estuvieran activos o con el hecho de dos detenidos por ya veremos finalmente qué delitos?

Dice el autor que “LAS víctimas merecen respeto y no ser utilizadas como argumento de campaña”. Pues efectivamente, eso mismo es lo que muchas llevamos exigiendo aunque parece que todavía seamos una molestia.

Sinceramente, para mí y para otras muchas víctimas la banda terrorista ETA se fue para no volver. Llevamos más de quince años sin tener que condenar ningún atentado, sin tener que preparar actos de recuerdo y homenaje porque estos asesinos ya han dejado de serlo…

Por cierto, dice que “el proyecto de ETA sigue vivo” y entiendo que se refiere al proyecto de una supuesta independencia… pero parece olvidar aquello que se publicó ya en 1999, precisamente en mitad de una “tregua” que la banda terrorista ETA presentó en octubre de 1998. Y sino, recomiendo la lectura de esta información.

https://www.elmundo.es/elmundo/1999/abril/20/nacional/reunion.html

Para terminar, hay quien no tiene memoria o no recuerda lo que algunos dijeron en el pasado. Por suerte, aún existen las hemerotecas.

23 octubre 2026 (4) RTVE

 

23 octubre 2026



La Audiencia Nacional amnistía a los doce CDR procesados por terrorismo

El Tribunal de Justicia Europeo avaló en julio amnistiar los delitos que no vulneren los derechos humanos

Los doce investigados estaban procesados pero aún no habían sido juzgados

La Audiencia Nacional ha amnistiado a los doce miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR) procesados por terrorismo por supuestamente planear acciones violentas contra edificios en Cataluña en respuesta a la sentencia del 'procés' en 2019.

En un auto, al que ha tenido acceso RTVE, el tribunal aplica la ley de amnistía a los doce investigados, que aún no habían sido juzgados, tres meses después de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) avalara el perdón de los delitos de terrorismo cuando no comporten vulneraciones graves de los derechos humanos.

Tras la pregunta lanzada por la la Audiencia Nacional, el TJUE aclaró que la normativa no colisiona con la legislación comunitaria, ni afecta a los intereses financieros de la Unión, ni tampoco es contraria a la directiva en materia de terrorismo.

El auto de la sección tercera de la Audiencia Nacional, relata que tras unir al procedimiento la resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, se dio traslado a las partes y se alzó la suspensión, dando plazo a las partes para que formularan sus alegaciones "sobre el alcance y los efectos de dicha sentencia".

Los hechos "no suponen graves violaciones de los derechos humanos"

En su texto, el TJUE confirmaba "la extinción de la responsabilidad penal de cualquier persona que haya cometido, en un periodo delimitado y en el contexto de un proceso de independencia", actos que no hayan causado de forma intencionada "graves violaciones de derechos humanos".

A la vista de esa fundamentación jurídica, dicen los magistrados de la Audiencia Nacional, la ley de amnistía "no contradice las Directivas Europeas", y establece la extinción de la responsabilidad penal "para reducir tensiones institucionales y facilitar un escenario de reconciliación".

Los hechos que son objeto de este procedimiento, prosigue el auto firmado por Francisco Vieira, Jesús Eduardo Gutiérrez y Fermín Echarri, "aunque calificados provisionalmente de un delito de terrorismo, no suponen graves violaciones intencionadas de los derechos humanos".

Por todo ello, declaran el sobreseimiento y libre archivo de las actuaciones seguidas en la sala contra los doce investigados "por la extinción de su responsabilidad penal", y se dejan sin efecto, si no se ha hecho ya, las medidas cautelares que se hubiesen adoptado.

Las partes tienen ahora un plazo de diez días para recurrir esta decisión.

Puigdemont celebra la decisión de la Audiencia

Tras conocerse la decisión de la Audiencia Nacional se ha pronunciado el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, para asegurar que se trata de "una gran noticia", aunque advierte que "llega muy tarde y después de un sufrimiento injusto".

En un mensaje difundido a través de las redes sociales, Puigdemont ha asegurado que el caso ha supuesto un "linchamiento mediático obsceno" y "una vulneración flagrante de derechos fundamentales".

"Me alegro de que se haya cerrado finalmente un caso tan sensible y tan malintencionado, (empezando por el nombre de la operación)", ha dicho. Dicho dispositivo había sido denominado como Operación Judas.

23 octubre 2026 (3) elespañol.com

 

23 octubre 2026



La Audiencia Nacional aplica la amnistía a los 12 CDR procesados por delitos de terrorismo y archiva la causa

Antes de la entrada en vigor de la polémica ley, la Fiscalía solicitaba penas de hasta 27 años de prisión. Una vez se aprobó la norma, acabó pidiendo el archivo.

La Audiencia Nacional ha aplicado la Ley de Amnistía a los 12 miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR) procesados por graves delitos de terrorismo y ha archivado la causa para ellos.

El tribunal de la Sección Tercera de la Sala de lo Penal concede, por tanto, el sobreseimiento libre a Eduardo Garzón Bravo, Esther García Canet, Sonia Pascual Guiral, Queralt Casoliva Rocabruna, Germinal Tomás Aubeso, Alexis Codina Barberán, Jordi Ros Solá, Rafael Joaquín Delgado López, Ferran Jolis Guardiola, Xavier Buigas Llobet, David Budria Altadill y Clara Borrero Espejo.

Todos ellos estaban procesados por delitos de terrorismo y la Fiscalía llegó a solicitar en su contra penas de entre ocho y 27 años de cárcel.

Pero aquello sucedió antes de que el Parlamento español aprobase la polémica norma que amnistió los delitos cometidos en pos del proceso de independencia de Cataluña.

Y los CDR, a los que pertencían los procesados, eran unos grupos radicales y, en ocasiones, violentos que se gestaron en torno al procés y que pretendían la desconexión de este territorio del resto de España.

Ahora bien, una vez entró en vigor la Ley de Amnistía, la Fiscalía, de hecho, pidió el archivo de esta causa, como así ha acabado sucediendo.

El tribunal, en una resolución fechada este viernes, se alinea con el Ministerio Público y subraya que el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ya concluyó que la norma no era contraria al Derecho europeo.

Ni siquiera, a la directiva de la UE dedicada a la lucha contra el terrorismo.

Por ello, ahora, los magistrados Francisco Vieira, Jesús Eduardo Gutiérrez y Fermín Echarri, por unanimidad, han decretado el sobreseimiento libre —es decir, con valor de cosa juzgada— de esta causa.

23 octubre 2026 (2) Onda Cero

 

23 octubre 2026 



Alerta de amenaza yihadista en España: Interior informa de posibles ataques a policías y manifestantes

Foros terroristas han compartido instrucciones sobre cómo ejecutar los ataques y las herramientas necesarias para infligir el máximo daño posible.

La Oficina de Coordinación de Ciberseguridad (OCC), órgano adscrito al Ministerio del Interior, ha enviado una alerta informativa a los mandos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la que se advierte de que se han detectado mensajes en foros terroristas pidiendo utilizar los disturbios callejeros para atentar contra "policías y manifestantes".

Según un documento interno, los expertos han localizado una web del entorno yihadista afín al Dáesh donde se produce este llamamiento para atentar durante las manifestaciones que se están produciendo en toda Europa.

La detección se produjo en el marco de las labores habituales de monitorización que la Oficina desarrolla de forma permanente sobre espacios digitales de propaganda extremista, y señala a agentes y manifestantes como los principales objetivos.

Las instrucciones para atacar

El llamamiento incluye manuales e instrucciones detalladas para ejecutar las acciones violentas, así como sugerencias para emplear armas blancas y explosivos contra los objetivos. El objetivo es maximizar el impacto y forzar la exposición de los agentes desplegados.

"En los ataques con explosivos se recomienda el martirio", señala Interior, haciendo referencia a la inmolación. Por otro lado, en los ataques con cuchillos, se explican las longitudes exactas que debe tener el arma para infligir el máximo daño posible, así como las zonas del cuerpo donde el ataque "garantiza el éxito".

Asimismo, la alerta apunta a las grandes manifestaciones europeas como una oportunidad para causar un elevado número de víctimas.

España mantiene el nivel cuatro de alerta

Ante la amenaza terrorista que sufre Europa desde hace varios años, España instaló el nivel 4 de alerta antiterrorista. Esta nueva advertencia sitúa el foco en la seguridad de las manifestaciones y en la necesidad de prevenir posibles ataques contra los participantes y los efectivos policiales desplegados para garantizar el orden público.

Por el momento, la alerta detectada está siendo analizada por las autoridades competentes para determinar su alcance y las medidas preventivas necesarias.

23 octubre 2026 eldiario.es

 

23 octubre 2026 



La Policía no encuentra “nada” en las coordenadas de Navarra que tenían los detenidos por terrorismo como posible ubicación de un zulo con armas

En colaboración con la Ertzaintza y bajo la tutela de la Audiencia Nacional, han revisado las coordenadas en Urbasa encontradas a los dos miembros de la organización Jarki acusados de terrorismo y encarcelados

Agentes de la Policía Foral de Navarra, en colaboración con la Ertzaintza y en el marco de una operación coordinada por la Audiencia Nacional, han acudido esta semana a una sima de la sierra de Urbasa, una zona montañosa próxima a Álava, para intentar localizar el antiguo zulo de ETA cuyas coordenadas fueron halladas en posesión de dos integrantes de la organización Jarki a finales de septiembre. “No había nada”, exponen a este periódico fuentes policiales conocedoras del operativo.

Estas dos personas, un varón de 34 años y una mujer de 22, han sido acusados de delitos de terrorismo y están en prisión preventiva desde este martes por orden del magistrado de la Audiencia Nacional Antonio Piña. Fueron localizados en septiembre en un control de carretera en compañía de una tercera persona de nacionalidad irlandesa y relacionado con la disidencia del IRA. Pero en ese momento no fueron arrestados. Ellos mismos acudieron la pasada semana a la comisaría de la Ertzaintza de Irún y, posteriormente, fueron trasladados a Madrid.

La Ertzaintza, en la primera información oficial sobre este caso, resaltó que los investigados tenían “antecedentes relevantes” y que poseían coordenadas de posibles depósitos de “armas y explosivos”. Ese supuesto zulo estaba en Urbasa, pero esta semana han acudido allí efectivos de la Policía Foral, han rastreado el lugar identificado en la documentación incautada y “no había nada”, exponen las fuentes consultadas.