miércoles, 6 de julio de 2022

06 julio 2022 (2) La Vanguardia

06 julio 2020


La Transición, un periodo con luces y muchas sombras

El libro 'Las otras víctimas. La violencia policial durante la Transición (1975-1982)' presenta un análisis exhaustivo y riguroso sobre las 134 personas fallecidas debido a la impunidad de los distintos cuerpos policiales, con métodos todavía heredados de la dictadura

Hay hechos y personas que merecen su lugar en la Historia. Las otras víctimas. La violencia policial durante la Transición (1975-1982) de David Ballester, ensayista y doctor en Historia Contemporánea por la Universitat Autònoma de Barcelona, les proporciona ese lugar. Editado por Prensas de la Universidad de Zaragoza, el libro aporta una investigación inédita hasta el momento. Se trata de un análisis minucioso de un ámbito a menudo soslayado en el relato general de la Transición: las 134 víctimas de la violencia policial.

“No había un estudio detallado y riguroso de las víctimas de la violencia policial durante este periodo”, asegura Ballester. “Normalmente se mezclaban las víctimas de la ultraderecha con las del terrorismo o se ponían en el mismo saco a los últimos fusilados del franquismo… Había un hueco historiográfico que debía ser llenado”, destaca. Con este libro, el autor ha querido “hacer una relación rigurosa y exhaustiva, sin exageraciones, porque también en este ámbito a veces nos encontramos con un discurso ideologizado en el sentido de cuantos más, mejor”, aunque también admite que podría haber más casos.

Las otras víctimas analiza esa violencia policial estableciendo tres parámetros: el gatillo fácil, las víctimas en la represión de movilizaciones de todo tipo y las que sufrieron con la práctica de la tortura. La obra ofrece cifras y estadísticas, además de la debida contextualización del periodo histórico y un capítulo dedicado a los cuerpos policiales. Igualmente, se presentan al lector las fichas de todas y cada una de las víctimas. “Hay una parte importante que se descarga mediante código QR y presenta fichas individualizadas con la voluntad de aportar el máximo de información posible”, apunta Ballester.

Este libro arroja luz sobre un periodo político oficialmente idealizado, pero también lleno de sombras ya que no fue tan idílico como se transmite en algunos discursos oficiales. Estas víctimas perdieron la vida por los continuados excesos policiales que tuvieron lugar entre el 20 de noviembre de 1975 y el 2 de diciembre de 1982. “Hechos que sucedieron en las calles y en las comisarías, sin que los diferentes gobiernos del periodo actuaran con la necesaria diligencia para poner fin a este tipo de violaciones de los derechos humanos”, afirma el autor.

En un capítulo inicial, Ballester se pregunta si la Transición fue modélica o inmodélica, pacífica o violenta. “Durante una parte significativa del periodo no había democracia y, una vez conseguido un régimen parlamentario y luego constitucional, este no resultó ser un producto inmaculado”, afirma en el libro. Para él, que tenga “evidentes lunares y zonas grises, no implica necesariamente que se cuestione su esencia democrática. “La violencia policial no se fue modulando hasta que las instituciones democráticas fueron tomando forma y se concretaba el cambio político”, remarca.

Tras la reflexión sobre algunos aspectos claves de la Transición, el autor analiza la evolución de los cuerpos policiales durante ese periodo, también protagonistas de este relato, y la necesaria transformación que habría tenido que realizarse en sus filas. “La ausencia de toda depuración en los cuerpos policiales, al lado de una notable falta de decisión y coraje por parte de los responsables políticos, hicieron del ámbito policial una de las tachas más lacerantes del proceso democratizador”, apunta Ballester. De hecho, tal y como señala, “no se los puede desligar de un entramado institucional del cual dependían”.

De la relación de víctimas mortales, en la categoría de gatillo fácil se englobarían 91 casos, los más frecuentes. Le siguen la represión en la calle, con 38 fallecidos, y luego las cinco víctimas que murieron tras ser sometidas a torturas. Además, estas 134 personas eran gene de toda condición. De hecho, solo una ostentaba un cargo público, concejal en una pequeña localidad, y otras dos pertenecían a una organización terrorista. Menos de una quinta parte del total, 23 personas, militaba en una organización política o sindical.

Tras numerosos ejemplos, el libro pone de manifiesto que los excesos y abusos constantes de diversos miembros de los distintos cuerpos policiales –con métodos heredados de la dictadura– se extendieron por todos los rincones de la geografía española. Una de las características transversales de todos los casos es “la impunidad de la que gozaron los perpetradores”, señala el historiador en el libro. Una situación que se vio acompañada con la indefensión en la que quedaron las víctimas y sus familiares.

“Es gente que ha estado olvidada. La hija de una víctima me dijo: ‘Nunca nadie se ha acercado a nosotros a preguntarnos qué nos ha pasado”, comenta el autor. En ese sentido, Ballester remarca que “hoy en día solo se han establecido en fecha reciente medidas reparadoras por parte de algunas comunidades autónomas”. El investigador, con esta obra, muestra la invisibilidad que han tenido estas víctimas durante decenios. Para él, ni se hizo justicia en su momento ni tampoco ahora.

La presión de familiares y entidades memorialistas y el papel de algunos medios de comunicación han hecho que este asunto, años después, despierte cierto interés en la sociedad. Pero la falta de reconocimiento demuestra que la sombra de la dictadura sigue siendo larga y que la democracia actual sigue presentando carencias. “Creo que la Ley de Memoria Democrática, para ser completa, debería reconocer a las víctimas de la violencia policial durante la Transición. Y, modestamente, me gustaría que este libro ayudase en este sentido”, concluye.


05 juliol 2022 Conferència al “Centre Pica d’Estats” a Barcelona

 

05 juliol 2022

Conferència al “Centre Pica d’Estats” a Barcelona

Ahir dimarts vaig tenir l’honor de poder oferir información als asistents a la trobada sota el tema “La realitat social de les victimes del terrorisme”.

Començant poc després de les 19:00 hores varem sortir del local del carrer Durán i bas pasades les 22:00. Mes de tres hores de col·loqui, intervencions, opinions i contrast de dades que van servir, com va dir una de les asistents “per tenir arguments que explicar a qui fa política amb les victimes del terrorisme i poder rebatre la impresió de que totes están molt ben cuidades”.

Varem parlar de la história del terrorisme a Catalunya, de diferents atemptats i de la questió assistencial, penal i médica de la inmensa majoría de victimes anónimes amb detalls mes especíufics de la tasca de assistència integral que la UAVAT porta a terme amb mes de 260 afectats dels atemptats de agost2017.

Evidentment, el millor de la sessió… el col·loqui.

Gràcies al Club Excursionsita Pica d’Estats i a la Xarxa Veinal Gótic per la excel·lent organització i fins la propera. En vindrán mes.

04 julio 2022 La Verdad de Murcia

04 julio 2022 

 

La Audiencia juzga a una red yihadista liderada desde Murcia

La Fiscalía pide doce años para Abderrahmane T., que actuó presuntamente como «guía» del grupo desde la cárcel

La Audiencia Nacional juzga desde hoy a los cinco presuntos miembros de una red yihadista que, mientras cumplían condena en prisión entre 2014 y 2019 por pertenencia a organización terrorista, se habrían conjurado para «cohesionar a todos» los presos por delitos relacionados con el terrorismo islamista. El objetivo era que ninguno «se viera tentado a abandonar la yihad armada».

Aunque estaban en prisiones diferentes, se comunicaban mediante cartas. El presunto promotor de esta red es Abderrahmane T., quien habría actuado como «guía» de estos yihadistas primero desde la cárcel de Estremera, en Madrid, y después desde Murcia. La Fiscalía pide 12 años de cárcel y 10 de libertad vigilada para cada uno de estos cinco yihadistas, a los que acusa del delito de constitución de grupo terrorista. Se da la circunstancia de que los cinco acusados que se sientan en el banquillo ya habían sido condenados por la propia Audiencia Nacional. En concreto, Abderrahmane T., conocido como Mohamed A, fue condenado a 14 años en 2008

Abderrahmane T. ingresó en la cárcel de Estremera en diciembre de 2015, donde estuvo hasta febrero de 2018. «Con intención de llamar la atención de los reos que pudieran mostrar simpatía con la organización terrorista Daesh o que hubieran sido condenados por actividades relacionadas con el terrorismo islámico», hizo en 2017 una serie de pintadas, como la bandera de Estado Islámico, en el interior de la prisión. Tras pasar por la cárcel madrileña, el acusado fue trasladado a Murcia, donde siguió «de nuevo» actuando como «guía» de los presos. Reclamó a la dirección del centro que agrupara a los reos «islamistas» en el mismo módulo, pero su petición fue rechazada, a lo que él respondió iniciando una huelga de hambre, que se prolongó 45 días, pues quería hacerles ver que la yihad conlleva sacrificios

03 juliol 2022 (2) TV3 (link)

03 juliol 2022

Programa “FAQS”

Entrevista amb Cristina Garrido, mare de Juan Alberto González, víctima mortal en la’temptat de Bataclan (París)

https://www.ccma.cat/tv3/alacarta/preguntes-frequents/francisco-marco-i-els-atemptats-de-paris-amb-cristina-garrido-i-joan-carles-peris/video/6166796/

La entrevista sobre els atemptats es des de el minut 01:23:20 al 02:02:45

Crec, personalment, que tot el que diu la Cristina Garrido es incontestable però les declaracions que van des de 01:59:00 fins a 02:00:40 son absolutament concluents.

I ara que vingui al ministre de Interior a dir-me, amb en Miquel Iceta al seu costat, el que em va dir al 10 d’abril de 2019 a la porta del carrer Borrell 22 de Barcelona:  “la Oficina de Víctimas funciona exce-len-te-men-te”.

Per cert, aquel día no vaig poder anar a veure el Barça - Manchester de Champions…

03 julio 2022 El País (opinión)

 03 julio 2022 El País

 

"Saber la verdad sirve para seguir viviendo"

A Maixabel Lasa, de 71 años, le faltan dedos en las manos para contar cuántas veces ha visto la película que lleva su nombre y que narra su tragedia. La primera vez que se enfrentó a la pantalla estaba "muy nerviosa". Maixabel, estrenada hace apenas un año, "tendrá futuro", vaticina. "Yo la habré visto un par de veces. Refleja bastante bien lo que ocurrió", interviene Luis Carrasco, de 52 años, uno de los etarras que participó en el año 2000 en el asesinato del marido de Maixabel, el político vasco Juan María Jáuregui. La víctima, que había sido gobernador civil de Guipúzcoa, recibió dos tiros por la espalda en un bar de Tolosa.

La cinta, dirigida por Iciar Bollaín, recrea la entrevista que ambos mantuvieron en la prisión de Nanclares de Oca (Álava) en 2011, donde Carrasco le dijo que estaba arrepentido y Maixabel le ofreció una segunda oportunidad.

Desde aquel encuentro histórico, víctima y victimario —así hablan de sí mismos— han seguido en contacto telefónico y personal. Hace unos días charlaron, ante jueces del Grupo Europeo de Magistrados por la Mediación (GEMME), en un acto sobre justicia restaurativa, un modelo alternativo que pone en el centro la reparación del daño a la víctima. El diálogo, en el Colegio de la Abogacía de Barcelona —referente en el impulso de la mediación— puso las emociones a flor de piel. EL PAÍS los reunió de nuevo unos días después, por videoconferencia, cuando estaban ya de vuelta en el País Vasco.

Maixabel, que fue directora de atención a las víctimas del Gobierno vasco, está ahora jubilada y dedica parte de su tiempo a hablar de "las cosas buenas que tiene la justicia restaurativa". Luis permanece en tercer grado penitenciario con control telemático y ha reiniciado su vida laboral. Conversan sobre aquella entrevista que abrió la Vía Nanclares, sobre el perdón y sus límites, y sobre cómo se puede pasar página sin olvidar.

 

Pregunta. Han pasado 11 años y siguen en contacto. ¿Qué saben el uno del otro?

Maixabel. Sí, hemos hablado, nos hemos visto algunas veces... Sé las cosas que él me cuenta. Yo le pregunto por el trabajo y la familia. Sé que su madre falleció hace tiempo.

Luis. Hablamos de la familia, de alguna cuestión política... Cosas convencionales.

P. Cuando hablan, ¿siempre está presente el asesinato?

M. Entre la víctima y el victimario se construye un vínculo casi invisible que se prolonga en el tiempo. No sé decirte por qué, pero me sirve para entender lo que pasó.

L. Siempre me siento atravesado por esa cuestión. Ella no es una persona cualquiera, es alguien a quien he hecho mucho daño.

P. El encuentro en Nanclares de Oca, aquel 26 de mayo de 2011 ¿en qué les cambió?

M. Me embarqué en los encuentros con presos de ETA porque pensé que era bueno para el futuro de la convivencia, porque estas personas más pronto o más tarde saldrían de la cárcel. Al salir de aquel encuentro, sentí como si me hubiera quitado un peso de encima, sentí una paz interior. Pienso que a Juan Mari le habría parecido bien, porque él hablaba con todo el mundo.

L. A mí me ha servido para mirarlo todo de otra forma. Hay mucha diferencia entre la forma de pensar y mirar la vida que tenía antes y la que tengo ahora.

P. Luis, ¿Cómo vivió el proceso por el que llegó a la convicción de que debía pedir perdón?

L. Te das cuenta de que te has equivocado en un montón de cosas, que has hecho mucho daño... E intentas darle la vuelta.

P. ¿Ocurrió algo en particular?

L. No sabría explicarte qué pasó, no sé si hubo algo que lo encendió... Imagino que sí, pero no sé explicártelo.

P. Desde el punto de la vista de la víctima, ¿cuál es el proceso del perdón y cuáles sus límites?

M. La palabra perdón tiene connotaciones religiosas y está muy sobada, se usa para todo. Cuando Luis me lo pidió, en la cárcel, le dije que no le iba a decir si le perdonaba. Pero sí le dije que le daría una segunda oportunidad, y eso implica preocuparme por él, por su trabajo, por su futuro... Las personas que han hecho ese recorrido de autocrítica deberían recibir ayuda de las instituciones para su reinserción.

P. Luis, usted ha comentado en ocasiones que en el pasado no sentía ninguna empatía, que estaba imbuido del fanatismo de ETA. ¿Cómo llegó a ese punto?

L. Muchas veces me he preguntado por qué terminé en ETA. Es complicado. Influye la personalidad de cada uno, si es permeable al entorno... El momento histórico también es otro ahora.

P. En la entrevista, como refleja la película, queda claro que Luis no sabía quién era Jáuregui, ni conocía su trayectoria política y vital.

M. Siempre era así. Cosificar a la persona a la que iban a matar les ayudaba a hacerlo. Tampoco mataban mirando a los ojos, sino por detrás. Cuanto menos supiesen, más fácil era.

P. Han pasado 11 años desde aquella entrevista, y más de 20 desde el asesinato. ¿Siguen presentes esos sucesos cada día de sus vidas o el tiempo ayuda a poner distancia?

L. El tiempo sirve para dar de ti mismo otra cara... En cierto modo, te vas humanizando. No sé si es la manera de decirlo, pero para mí fue muy importante acercarme a Maixabel y escuchar a otras víctimas. Me cambió mucho mirar el mundo de las víctimas, me sirvió para sentirme mejor.

P. ¿Y usted, Maixabel?

M. En Nanclares pude ponerle cara a la persona que me había hecho daño. En el juicio lo había intentado, quería mirarles a los ojos [a Carrasco y a los otros dos miembros del comando Buruntza de ETA condenados por el asesinato, Ibón Etxezarreta y Patxi Xabier Makazaga]. Pero no pude porque empezaron a hacer ruido y fueron desalojados de la sala.

P. ¿Han vuelto a hablar sobre la entrevista?

M. Sí, no siempre que nos vemos, pero la hemos comentado.

P. ¿Qué les queda de ese encuentro? A veces, el recuerdo modifica la realidad de lo que pasó, pero quedan las sensaciones...

L. A mí me queda la sensación de haber hecho lo que tenía que hacer porque lo sentía así.

M. Los recuerdos de aquel encuentro van cambiando, efectivamente. Pero hay cosas que no se olvidan. La sensación que me dio Luis es que estaba totalmente arrepentido, y esa sensación sirve para seguir adelante.

P. Los encuentros con presos arrepentidos de ETA son un ejemplo de la justicia restaurativa. ¿De qué sirve este modelo frente al proceso penal tradicional?

M. En un juicio, la víctima no sabe nada de lo que quiere saber, nadie le pregunta su opinión. En el encuentro, pude preguntar a quien me había hecho daño mirándole a los ojos. Conocer la verdad sirve para pasar página y seguir viviendo. Y para no transmitir rencor. Yo quiero explicarles a mis nietos lo que pasó, pero no transmitirles odio.

L. El proceso penal no pacifica el daño. Estas entrevistas sirven para darte cuenta de que has causado un daño irreparable y, en parte, para poder curarte a ti mismo.

Opinión:

La banda terrorista ETA ha destrozado a cientos, a miles de familias. El terrorismo como tal nos a destrozado la vida y el futuro y la salud a miles de personas. Algunas de ellas eran miembros de partidos políticos concretos y otras muchas ni siquiera pertenecíamos ni militábamos en ninguna sigla política.

Pasado el tiempo hay quien dice que el terrorismo es un problema político. Para otros, en cambio, es un problema social o ideológico. Pero se diga lo que se diga, está muy claro que algunas víctimas tenemos como objetivo prioritario que NADIE más pase por lo mismo que hemos pasado nosotros.

Y si para el beneficio del colectivo ciudadano hay que hacer cosas que a nivel personal no nos agraden o no nos apetezcan, las hacemos. Lo más estúpido del caso es que exista quien no lo hace o quien ni siquiera es víctima del terrorismo, pero se cree con el derecho de opinar sobre nuestras decisiones personales.

Por no hablar de los impostores que se abrazan como lapas a alguna que otra víctima mientras, a su espalda, la machacan y viven del dolor ajeno. Allá cada cual con su conciencia, si es que la tienen.

Maixabel, Maria y tant@s otr@s: seguimos adelante y quien no lo entienda o quien no lo quiera entender, que se lo haga mirar.

Pero lecciones de dignidad por parte de esos impostores y pseudovíctimas que viven muy bien gracias a nuestro trabajo y esfuerzo, ni una.


01 julio 2022 (3) La Sexta

 

01 julio 2022 La Sexta

'Guerra fría' en España

El terrorismo canario del MPAIAC: así presionó EE.UU. al Gobierno de Adolfo Suárez para que entrara en la OTAN

En este vídeo, la Sexta Columna analiza las presiones recibidas por el Gobierno de España, por aquel entonces presidido por Adolfo Suárez, por parte de ambos bloques de la Guerra Fría respecto a su ingreso en la OTAN.

Con la muerte de Franco, España se convirtió en el escenario de una batalla de la Guerra Fría en el que Estados Unidos presionaba al Gobierno de Adolfo Suárez para que ingresara en la OTAN y la URSS para que se mantuviera fuera.

Mientras desde el bloque soviético se enviaban amenazas a altas horas de la noche, desde EE.UU. se llegó a presionar con la independencia de Canarias que promovía el grupo terrorista MPAIAC. "Me llama una tarde Adolfo Suárez y me dice que han conseguido información de Estados Unidos de que el MPAIAC es una creación suya, y de que si no entramos en la OTAN lo activarán", cuenta a laSexta Columna José Manuel Otero Novas, ministro de la presidencia con Adolfo Suárez.

En el vídeo sobre estas líneas, laSexta Columna explica la relación entre este grupo terrorista y el accidente de avión en el aeropuerto de Los Rodeos, así como la forma en que el líder del MPAIAC, Antonio Cubillo, fue acuchillado en Argel y su organización desapareció poco después de que España aceptara entrar en la OTAN.

Gladio, la red armada de la OTAN

Antonio Romero investigó los vínculos de esta red armada clandestina con España y llegó a reunirse con un antiguo miembro de la red, que le confirmó que el país "jugó un papel clave". Así lo recuerda en laSexta Columna.

 

 

01 julio 2022 (29.06.22) (2) eldiario.es

 

01 julio 2022 (29.06.22) 


Asociaciones de víctimas no acudirán al homenaje a Miguel Ángel Blanco en Ermua en rechazo a las políticas de Sánchez

Dignidad y Justicia (DyJ) y la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) no asistirán el viernes en Ermua al homenaje a Miguel Ángel Blanco, el concejal del PP asesinado por ETA hace ahora 25 años. Otras organizaciones como Covite respaldan el acto porque lo ven “merecido”, aunque señalan que no podrá asistir nadie de la junta directiva.

El acto se celebra el viernes por la mañana en el Izarra Centre del municipio vizcaíno y está previsto que asista el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro del Interio, Fernando Grande-Marlaska, entre otras autoridades.

En un comunicado, Dignidad y Justicia (DyJ) ha anunciado que no participará en este acto para no coincidir con Sánchez. “Acerca a 'Txapote'”, señala en referencia al etarra condenado como autor material del atentado perpetrado contra el exconcejal de Ermua en 1997, “y acude al homenajea a Miguel Ángel Blanco; eso es de hipócritas, de Judas”, ha indicado Daniel Portero, presidente de la asociación.

“La presencia de Pedro Sánchez, un presidente que se apoya en los herederos de ETA para gobernar, es una humillación a las víctimas del terrorismo”, añade Portero, que recuerda que a Miguel Ángel Blanco lo asesinaron porque el Gobierno de José María Aznar (PP) se negó a la pretensión de la banda terrorista de acercar a sus presos al País Vasco.

El también diputado del PP en la Asamblea de Madrid ha denunciado que EH Bildu se ha negado a apoyar una declaración reciente mediante la que se ha convocado una concentración el 12 de julio en recuerdo de Miguel Ángel Blanco.

Por su parte, fuentes de la AVT han adelantado a preguntas de Europa Press que tampoco asistirán al acto programado en Ermua. La asociación tampoco participó en el reciente homenaje en el Congreso por el día de las víctimas del terrorismo en rechazo a las políticas de Sánchez. “No se puede homenajear a las víctimas del terrorismo y gobernar con el apoyo de los que son los herederos del brazo institucional de ETA”, defendieron.

Tanto AVT como DyJ se han mostrado muy críticas con el acercamiento de presos de ETA y con otras medidas como consensuar la nueva Ley de Memoria con EH Bildu, extendiendo hasta 1983 la posibilidad de recibir ayudas por parte de las víctimas, lo que incluiría a las del GAL en los primeros años del Gobierno de Felipe González. Entienden que busca “reescribir” la historia y “victimizar” a los terroristas.¡

Fuentes de Covite, por su parte, sí han respaldado el acto que se celebra en Ermua el próximo viernes. “Nos parece un homenaje merecido y lo apoyamos”, han señalado a preguntas de Europa Press, matizando que, aunque no puede ir nadie de la junta que preside Consuelo Ordóñez, está previsto que sí vayan socios del colectivo.

Opinión:

Ardo en deseos de saber si al acto acudirá el señor que en febrero de 2007 me dijo que “Miguel Ángel Blanco ya está amortizado” o alguno de esos que son capaces de abrazarse con víctimas a las que, no hace tanto, insultaron por ejercer su decisión individual de mantener un encuentro (o encuentros) con miembros de la banda terrorista ETA.

Por no hablar de aquellos que dicen que no debe hacerse política con “LAS” víctimas del terrorismo. No me perderé la revisión de ninguna de las fotos.

Y desde el cariño y aunque en la mayoría de ocasiones no coincidamos en las maneras, un abrazo a Mari Mar.

viernes, 1 de julio de 2022

01 julio 2022 libertaddigital.es (opinión)

  01 julio 2022 

 

En memoria de los 11 miembros del PSOE asesinados por ETA

Como no parece que vaya a haber una contestación interna en el PSOE, habrá que apelar a sus votantes

Tras el repugnante espectáculo protagonizado el pasado jueves en el Congreso de los Diputados por el Gobierno y los herederos políticos de ETA, a los que Pedro Sánchez ha convertido en socios preferentes con tal de permanecer en el poder, creo que lo mejor que puedo hacer es rendir un homenaje a los once militantes y cargos públicos del PSOE asesinados por ETA, dejando constancia de sus nombres y de la fecha y el lugar en que fueron asesinados.

1. D. Germán González López, militante del PSOE y de la UGT. Asesinado el 27 de octubre de 1979 en Villarreal de Urrechu (Guipúzcoa).

2. D. Enrique Casas Vila, secretario de Organización del PSE, senador por designación autonómica y diputado autonómico. Asesinado el 23 de febrero de 1984 en San Sebastián.

3. D. Vicente Gajate Martín, militante del PSOE y de la UGT, policía municipal en Rentería (Guipúzcoa), donde fue asesinado el 17 de octubre de 1984.

4. D. Fernando Múgica Herzog, histórico dirigente del PSE y hermano del exministro de Justicia Enrique Múgica. Fue asesinado el 6 de febrero de 1996 en San Sebastián.

5. D. Fernando Buesa Blanco, vicelehendakari del Gobierno de coalición PNV-PSE. Portavoz del PSE en el Parlamento vasco. Fue asesinado, junto con su escolta –el ertzaina Jorge Díez Elorza–, el 22 de febrero de 2000 en Vitoria.

6. D. Juan María Jáuregui Apalategui, gobernador civil de Guipúzcoa en 1994. Fue asesinado el 29 de julio de 2000 en Tolosa.

7. D. Ernest Lluch Martín, militante del PSC. Ministro de Sanidad y Consumo en el Gobierno de Felipe González, fue asesinado el 21 de noviembre de 2000 en Barcelona.

8. D. Froilán Elespe Inciarte, primer teniente de alcalde en el Ayuntamiento de Lasarte-Oria (Guipúzcoa), donde fue asesinado el 20 de marzo de 2001.

9. D. Juan Priede Pérez, concejal del PSE en Orio (Guipúzcoa), localidad en la que fue asesinado el 21 de marzo de 2002.

10. D. Joseba Pagazaurtundúa Ruiz, militante del PSE y jefe de la Policía Municipal de Andoáin (Guipúzcoa), donde fue asesinado el 8 de febrero de 2003.

11. D. Isaías Carrasco Miguel, concejal del PSE en Mondragón (Guipúzcoa), donde fue asesinado el 7 de marzo de 2008.

Estremece transcribir los nombres y los datos de estos once militantes o cargos públicos del PSOE. Fueron asesinados por ETA por el hecho de ser españoles y estar afiliados o representar en las instituciones a un partido que, al menos entonces, defendía la Constitución y la unidad de España.

En la actualidad, el PSOE, con su secretario general al frente, no tiene ningún empacho en pactar y buscar el apoyo parlamentario de quienes no han condenado ninguno de esos crímenes; de quienes como mucho dicen que aquello fue un error y que hubo sufrimiento para "las dos partes en conflicto", como si se hubiera tratado de una guerra y negando por tanto que hubo víctimas y verdugos.

¿No queda en el PSOE, en sus dirigentes, en su militancia, un mínimo de dignidad y de respeto a las víctimas causadas en sus filas por ETA, para enfrentarse a Pedro Sánchez y decirle que basta ya de tanta indecencia? ¿Pueden haber caído tan bajo los dirigentes y los militantes de un partido que ha sufrido en sus filas, al igual que la UCD, AP, PP o UPN, el embate del terrorismo?

Como no parece que vaya a haber una contestación interna en el PSOE, habrá que apelar a sus votantes. Que tomen buena nota de la inmoralidad que está cometiendo al apoyarse en Bildu, y que cuando llegue la hora de votar –empezando por Andalucía, el próximo 19 de junio– lo tengan en cuenta y castiguen donde más duele a un partido: negándole su voto.

Opinión:


Podría responder a este artículo recordando aquellas tristes y patéticas intentonas de utilizar al colectivo de víctimas del terrorismo en un Congreso celebrado en Valencia, creo que en 2006.

No sirvió de nada aquel interés desmesurado en el intento de cargarse la conferencia de Don Gregorio Peces-Barba. Tampoco sirvió que intentaran vender a ciertos medios el “éxito” del boicot a aquella conferencia porque de 400 asistentes presentes solo se levantaron y se marcharon una treintena (por cierto, el respeto as uno de los padres de la constitución que tanto dicen defender ¿dónde se lo dejaron aquel día?)

Pero creo que mi opinión no vale para nada cuando leo la respuesta de una víctima del terrorismo, hija de un padre asesinado y, precisamente uno de los once a los que se intenta utilizar para hacer política partidista.

RESPUESTA DE MARIA JAUREGUI: Cayetano González, si de verdad quiere respetar la memoria, al menos la de mi aita, le agradecería que diera su opinión utilizando para ello argumentos políticos, y no a las víctimas.

Como decía Johan Cruyff “no hace falta disir nada mas”.

29 junio 2022 (5) Diario Vasco (opinión)

29 junio 2022 


 

Cadena perpetua para el principal acusado de los atentados de París

Salah Abdeslam es condenado a la pena máxima en Francia en un macrojuicio en el que los 20 procesados han sido hallados culpables de los ataques que dejaron 130 muertos en 2015

Los 20 acusados en el macrojuicio de los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París y Saint-Denis, en los que murieron 130 personas y 350 resultaron heridas, fueron condenados este miércoles por un tribunal de la capital francesa a penas de entre dos años de prisión y cadena perpetua sin reducción de pena. No obstante, pueden recurrir la sentencia.

La Fiscalía había solicitado penas entre cinco años de prisión y la cadena perpetua para cinco de los acusados, implicados en mayor o menor medida en los atentados. Salah Abdeslam, el único superviviente de los comandos terroristas que atentaron el 13 de noviembre de 2015, fue condenado por un tribunal de París a cadena perpetua sin posibilidad de reducción de pena. Se trata de la pena máxima en Francia y raramente se suele pronunciar.

Abdeslam fue declarado culpable de «asesinatos en banda organizada, en relación con una empresa terrorista». El tribunal consideró al yihadista «co-autor» de los atentados, al estimar que «el conjunto de objetivos (seis en total en París y Saint-Denis) debían ser considerados como una sola y misma escena del crimen», explicó el presidente del tribunal Jean-Louis Péries al leer el veredicto.

El terrorista, que al inicio del proceso proclamó ser «un combatiente del Estado Islámico», formaba parte de los comandos que llevaron a cabo una serie de ataques yihadistas coordinados en seis puntos de la capital francesa: en las inmediaciones del estadio Stade de France en Saint-Denis, en varias terrazas de bares y restaurantes parisinos y en la sala de conciertos Bataclan.

El yihadista, que proclamó su inocencia durante el juicio, aseguró que él no es un asesino porque no mató a nadie. Sostuvo que se arrepintió en el último momento y no activó su cinturón de explosivos. En realidad, en el proceso quedó demostrado que el chaleco explosivo no funcionó, lo que, según el presidente del tribunal, «pone seriamente en entredicho las declaraciones de Salah Abdeslam en cuanto a su renuncia» a cometer el atentado.

Mohamed Abrini, que acompañó a los comandos a París antes de regresar a Bruselas la noche antes de los atentados, fue condenado a cadena perpetua con un periodo de seguridad de 22 años. Seis de los acusados, que se cree que podrían estar muertos, han sido juzgados en rebeldía.

Con la lectura del veredicto se pone fin al macrojuicio de los peores atentados de la historia de Francia. El juicio, que arrancó el 8 de septiembre de 2021, ha durado casi diez meses. Ha sido un auténtico maratón judicial con cinco magistrados y sus suplentes, 14 acusados en el banquillo, 542 tomos de dossier de instrucción, 2.578 partes civiles, 330 abogados y 141 medios acreditados.

400 testigos

A lo largo de las audiencias, unos 400 testigos –víctimas, familiares de las víctimas y expertos- han testificado, entre los que destaca el expresidente francés François Hollande. El exmandatario socialista se encontraba en el Stade de France asistiendo a un partido amistoso entre España y Alemania cuando se produjo la primera explosión.

Abogados, acusados, víctimas, familiares de víctimas y jueces han tratado de encajar todas las piezas de este enorme puzle judicial. Seis años y siete meses después de los atentados, muchas de esas piezas no terminan de encajar y han quedado preguntas sin resolver. De los nueve terroristas que participaron directamente en los ataques, ocho están muertos. Fallecieron al explotar sus cinturones explosivos o fueron abatidos por la Policía francesa.

Pocas horas antes de que se conociera el veredicto, Life for Paris, una de las asociaciones de víctimas de los atentados del 13 de noviembre de 2015, anunció su disolución en 2025, 10 años después de los atentados. «El fin del proceso debe marcar también el principio de un 'después' que todos esperamos, aunque no conocemos la forma», dijo la asociación de víctimas en un comunicado. Será la hora de tratar de pasar página a unos ataques que marcaron para siempre sus vidas.

«La condena a cadena perpetua de Salah Abdeslam es un alivio para toda la nación francesa», escribó en Twitter la líder ultradrechista Marine Le Pen, tras la lectura del veredicto.

Opinión:

Tener contactos con algunas de las víctimas de los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París es un argumento mas para estar pendiente de todo lo relacionado con lo ocurrido y revisar la sentencia es una muestra de ello.

Una de las víctimas me ha enviado la sentencia y, al leerla, se presentan razones de peso para poder recordar un asunto que para algunos no existe y para otros, en cambio, es motivo para DESinformar o directamente mentir a sus lectores u oyentes.

La pregunta que mucha gente se hace es ¿y por qué en España, con seis décadas de terrorismo y tantas y tantas víctimas, no se hacen sentencias como esta? ¿Por qué no se castiga con cadena perpetua a los terroristas que han cometido tantos asesinatos y han dejado tantos heridos en sus macabras actividades asesinas?

Bueno, pues ahí va la respuesta que aprendí en noviembre de 1989 tras una breve charla con Santiago Montaner y Juli de Miquel, abogados que llevaron la causa penal de víctimas del atentado en Hipercor. Resulta que la sacrosanta e intocable e invariable Constitución Española no recoge la “cadena perpetua” como castigo por los delitos cometidos.

Una respuesta así de fácil y así de simple.

Y lo mismo se puede aplicar si se habla de la “pena de muerte”.

Y ahora, los que siguen con la sonata de “qué mierda de condenas aplican los jueces en España” que vayan y cambien la, repito, sacrosanta e intocable e invariable Constitución Española.

Ah, tampoco se podría aplicar la retroactividad.

 

29 junio 2022 (4) elespañol.com (opinión)

 

29 junio 2022 


 

Barcones ofrece su colaboración con la Asociación de Víctimas del Terrorismo de la Comunidad

La delegada del Gobierno en Castilla y León considera importante tener un espacio edificado "sobre la verdad de lo que sucedió"

La delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, ofreció hoy su total colaboración en las reivindicaciones planteadas por la Asociación de Víctimas del Terrorismo de la Comunidad, centradas en el respeto a la memoria de las víctimas y la defensa de los derechos de viudas, viudos, huérfanos y huérfanas.

Así lo expresó durante su visita a la sede de la Asociación de Víctimas del Terrorismo de Castilla y León, en la localidad vallisoletana de Arroyo de la Encomienda, donde mantuvo un encuentro con el presidente de la asociación, Sebastián Nogales, y otros integrantes del equipo directivo.

Según informa la Delegación del Gobierno, la visita se realiza atendiendo a la invitación del presidente de la asociación, a quien ofreció su total colaboración en las reivindicaciones planteadas, centradas en el respeto a la memoria de las víctimas y la defensa de los derechos de viudas, viudos, huérfanos y huérfanas.

Virginia Barcones también manifestó su interés en asistir a alguna de las charlas-coloquio que imparten Sebastián Nogales y otros miembros de la AVT de Castilla y León a estudiantes de centros educativos de la Comunidad para trasladarles sus testimonios como víctimas del terrorismo y para que conozcan la realidad de la violencia terrorista en la historia reciente del país.

Según la delegada, “es muy importante concienciar a las generaciones más jóvenes de construir espacios en los que sea posible encontrarse y convivir y, en el caso del terrorismo, ese espacio debe estar edificado sobre la verdad de lo que sucedió, sobre el triunfo final de las víctimas del terrorismo frente a la sinrazón y la violencia”.

Las víctimas del terrorismo de Castilla y León recibieron el pasado lunes un homenaje por parte de la Junta con una ofrenda, lectura de un manifiesto, condecoraciones y la firma de un protocolo de colaboración con las cuatro universidades públicas.

Opinión:

Qué gran acierto nombrar al amigo Sebas como presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo en Castilla-León.

Ahí lo dejo y quien conoce la historia del colectivo de víctimas desde hace, mínimo 20 años, ya entenderá por qué lo digo…

 

miércoles, 29 de junio de 2022

29 junio 2022 (27.06.22) (3) El País (opinión)

29 junio 2022 (27.06.22)

 


Día de las víctimas del terrorismo

Un Congreso casi vacío homenajea a las víctimas del terrorismo

La dirección del PP se ausenta de un pleno casi vacío y Vox sale a la puerta de las Cortes para protestar ante la presencia en el acto de Bildu

El Congreso guarda un minuto de silencio por las víctimas del terrorismo

Hemiciclo del Congreso casi vacío este lunes, durante el homenaje a las víctimas del terrorismo.

 

Más tristeza que malestar o indignación. Eso es lo que transmitieron en la mañana de este lunes los responsables de las asociaciones de víctimas del terrorismo que acudieron al nuevo homenaje institucional que las Cortes les rindieron para recordar su dolor, su fortaleza y las demandas que aún tienen pendientes. El acto resultó muy deslucido, porque el hemiciclo apareció casi vacío de parlamentarios, al no coincidir con ninguna sesión de pleno y al boicotearlo tanto el PP como Vox, en distinto grado. No acudió nadie de la dirección popular, excepto los miembros de la Mesa del Congreso. Y todos los componentes de Vox prefirieron salir a la puerta principal y noble de los leones para expresar su protesta ante la presencia en el salón de EH Bildu, que ya lleva participando en este tipo de homenajes desde 2019.

La presidenta del Congreso, la socialista Meritxell Batet, y el presidente de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Tomás Caballero, quisieron subrayar en sus respectivos discursos la importancia de la unidad política y social para no condenar al olvido el sufrimiento de tantos cientos de víctimas. Pero esa unidad, políticamente, ya brilla por su ausencia. Desde la dirección de la Fundación se lamentó, especialmente, la falta de colaboración y el partidismo en este caso del PP, al no estar presentes en el hemiciclo ningún miembro de la dirección de su grupo (aunque algunos habían confirmado antes que sí acudirían). No estuvo la portavoz y secretaria general, Cuca Gamarra; ni los secretarios generales y adjuntos del grupo, Carlos Rojas y Guillermo Mariscal. La representación del PP se limitó a sus dos componentes de la Mesa, Ana Pastor y Adolfo Suárez Illana.

El Gobierno estuvo representado por cinco ministros (Interior, Presidencia, Justicia, Comercio y Turismo y Agricultura), el PSOE contó con su portavoz, al igual que el PNV y EH Bildu.

Batet y Caballero destacaron que se organizaba este lunes 27 de junio la conmemoración del Día de las Víctimas del Terrorismo porque así lo acordaron por unanimidad todos los grupos el 11 de marzo de 2010, seis años después del peor y más cruento atentado sufrido por España y tras aprobarse también unánimemente en la Ley de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo el 22 de septiembre de 2011. El año pasado la ceremonia también se preparó en el salón de plenos, para realzar su perfil institucional, pero aún había muchas restricciones físicas por la pandemia y el vacío en el hemiciclo resultó menos estruendoso.

La presidenta de las Cortes Generales focalizó gran parte de su intervención de recuerdo y consideración con las víctimas en recordar que esa unidad que en ocasiones parece ahora tan perdida fue la que ayudó a la derrota hace 11 años de ETA, un éxito colectivo de la democracia española: “Lo alcanzamos gracias al diálogo permanente entre partidos y organizaciones sociales y a la clara conciencia de los principios y valores cardinales que estaban en juego. De esta manera logramos que la democracia tuviera una sola voz frente a los violentos. La voz del rechazo sin paliativos a la violencia; la voz del apoyo constante a la labor de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, de jueces y fiscales; la voz, en fin, del reconocimiento y solidaridad con las víctimas”

Batet insistió: “Esa unidad contra el terrorismo debe legítimamente enorgullecernos a todos. Porque la política se muestra como una actividad más noble cuando sirve a la defensa de los derechos fundamentales, cuando está del lado de las víctimas, protegiéndolas y amparándolas. Esa unidad frente a la sinrazón de quienes han pretendido imponer sus ideas mediante la violencia forma parte de la constitución material de nuestro sistema democrático. Es uno de los consensos básicos sobre los que se asienta nuestra vida en democracia”. 

Los aplausos que recogió el mensaje de Batet fueron escasos porque en la sala y en las tribunas había más representantes de asociaciones de víctimas (unas 15) o víctimas que parlamentarios. Varias asociaciones muy vinculadas políticamente a la derecha, como la Asociación de Víctimas o Dignidad y Justicia, tampoco acudieron. Tampoco lo hizo Covite. Rechazan, como hizo Vox y su portavoz, Iván Espinosa de los Monteros, desde el exterior de la puerta de los leones, que se pueda considerar un acto unitario y de apoyo a las víctimas cualquier actividad en la que colabore o esté presente algún miembro de EH Bildu, a los que consideran herederos políticos de ETA. Espinosa lanzó así ese dardo desde la escalinata de entrada del Congreso: “Las víctimas han sido abandonadas por la mayoría de los políticos”.

Tomás Caballero, presidente de la Fundación de Víctimas, pronunció un discurso de agradecimiento primero a los presentes y sobre todo a lo que significan las Cortes Generales del país. Refrescó para la memoria general y para las actas de la sesión que en España se han contabilizado 1.452 víctimas mortales de diferentes tipos de terrorismo y miles de heridos, amenazados y extorsionados. Destacó el trabajo de todos los que colaboraron para llegar a la derrota de ETA y a la promulgación de la pionera Ley de Reconocimiento y Protección Integral de las Víctimas del Terrorismo. Y se dejó para la parte sustancial de su discurso los asuntos pendientes. Varios e importantes.

“Inquietud y pesar”

El representante en el acto de las víctimas quiso mencionar, en ese sentido, que en el camino por recorrer aún queda “la imprescindible equiparación de las indemnizaciones a las víctimas de atentados de todos los grupos terroristas sin resolver y sin sentencia”. Y también profundizar en lo que llamó como “la vertiente prestacional” de esa ley de reparación, para asegurar una atención más adecuada a las víctimas mayores, en línea con lo que propuso el rey Felipe VI en su proclamación.

Tomás Caballero fue respetuoso y educado en su alegato, pero no se dejó en el tintero “la inquietud y el pesar” que percibe actualmente en todo el colectivo de víctimas. Y lo planteó con la fórmula de unas preguntas retóricas sobre si los representantes políticos de verdad creen que nos acercamos hacia el objetivo de la victoria total del Estado de Derecho y al reconocimiento, dignidad, memoria y normalización de la convivencia que merecen las víctimas sobre los que fueron sus verdugos. Y se autorrespondió que no. Y hasta lamentó que aquel Pacto de Estado por las Libertades y contra el Terrorismo, alcanzado en 2001, “espejo de una unidad democrática contra el terrorismo, ahora no existe”.

Las asociaciones de víctimas reivindican ahí de manera generalizada que se pongan en marcha todos los mecanismos necesarios para arrojar luz a los más de 300 asesinatos de ETA sin resolver, que se acabe con los homenajes a los presos etarras a su salida de las cárceles y que se construya un relato “ajustado a la realidad de lo acontecido, haciendo de la educación a las nuevas generaciones la bóveda bajo la que cobijar una memoria alejada del olvido”. Caballero armó todas esas quejas sobre la base del informe elaborado por una delegación de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo que acudió a España en 2021 y que concluyó en 41 folios con estas y otras quejas. Y finalizó: “Señorías, no olviden, no ignoren, no busquen excusas”. El homenaje acabó con un minuto de silencio y con la interpretación de la Sonata en Fa para dos saxofones de Jean-Marie Londeix por parte de unos estudiantes del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Recogieron algunos tímidos aplausos.

Opinión:

Agradecer a los compañeros de la Asociación 11-M Afectados por Terrorismo que me hayan enviado la presente información.

Es normal, ellos sí estaban en el acto y son la asociación mayoritaria (por causas obvias, desgraciadamente), de víctimas del terrorismo yihadista.

Que nadie se deje engañar.

Y ahora, después del día de celebración, deberían seguir trabajando por asistir a las víctimas de los atentados de agosto2017 por ejemplo... pero claro, primero tendrán que localizarlas...

 

29 junio 2022 (2) El País (opinión)

29 junio 2022 


 

Víctimas desamparadas

El Congreso de los Diputados estuvo prácticamente vacío el lunes durante el homenaje a las víctimas del terrorismo que se realiza cada 27 de junio, el mismo día en el que en 1960 murió Begoña Urroz, de 22 meses, asesinada por una bomba. El gesto de apoyo que la sociedad realiza a través de sus representantes a quienes vieron sus vidas destrozadas por el delirio de la violencia terrorista quedó esta vez oscurecido por los cálculos partidistas de algunas fuerzas políticas, que prefirieron enfatizar sus pequeñas diferencias frente a la unidad necesaria de un país democrático para luchar contra cualquier manifestación de esa lacra.

Del Partido Popular solo asistieron sus dos representantes en la Mesa del Congreso y los diputados de Vox no participaron y exhibieron su protesta por la presencia de EH Bildu en un acto al que la coalición abertzale lleva asistiendo desde 2019.

Este desaire a las víctimas volvió a mostrar hasta qué punto los ademanes de la extrema derecha contaminan al PP y rompen el clima que permitió derrotar hace 11 años a ETA, un “éxito colectivo” en palabras de la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, en el que se logró que “la democracia tuviera una sola voz frente a los violentos”.

Es esa voz única la que hoy parece rota, y aumenta el desamparo de las víctimas. Unas horas antes de ese homenaje murió Patxo Unzueta, el periodista que trabajó durante más de 40 años en esta cabecera y que fue seguramente el responsable de la mayor parte de los editoriales que se ocuparon de terrorismo. Por su lugar de origen y por su trayectoria personal, estuvo concernido por la violencia etarra y supo construir con finura y rigor los argumentos que combatieran y desmontaran la lógica de los asesinos y, también, las estratagemas de quienes pretendieron sacar provecho político de sus acciones. Ante el horror de cada atentado puso por delante la firmeza de la razón y supo controlar la carga emocional que desataban para poder mirar el futuro sin rencor ni resentimiento. Alguna vez iba a acabar la violencia, alguna vez iba a resultar necesario tener memoria de lo ocurrido y no olvidar, pero tampoco renunciar a avanzar hacia adelante con generosidad y valentía.

Para hacerlo iba a ser imprescindible la unidad en torno a la solidez de las instituciones, el respeto a las leyes, la atención a las víctimas. Un homenaje en un hemiciclo casi vacío, el desprecio al marco legal que permite a Bildu participar en política y el desdén por los que siguen sufriendo: eso fue lo que el lunes se escenificó en Madrid con la gesticulación de Vox y la práctica ausencia del PP.

Las disonancias son siempre legítimas en política; lo que es indigno es instrumentalizar el dolor de quienes padecieron el terror para erosionar una unidad que solo cobra sentido en el respeto de la legalidad.

Opinión:

Solo decir que he tenido el honor de agradecer personalmente a la Directora de El País el editorial de hoy miércoles. Pepa Bueno ha tenido la deferencia de atender mi llamada y dedicarme muchos minutos de su precioso y ocupado tiempo para recoger mi agradecimiento y el de muchas otras víctimas con las que he tenido el placer de comentar el editorial.

Es conocido que la opinión de muchas víctimas no coincide con la “versión oficial” que algunos intentan hacer llegar a la opinión pública y si además se puede dar a conocer desde el editorial de un medio de comunicación, hay que reconocerlo.

 

 

29 junio 2022 El Mundo del Siglo XXI (opinion)

29 junio 2022

 


 

El PSOE, Bildu y las víctimas

El lunes pasado era 27 de junio, fecha para celebrar el homenaje a las víctimas del terrorismo desde 2010, año en que se hizo por vez primera. Se eligió el 27 de junio por ser el día en que murió en la estación de Amara de San Sebastián la niña Begoña Urroz, de 22 meses, víctima de la bomba incendiaria que había colocado el Directorio Revolucionario Ibérico de Liberación (DRIL) fundado el año antes por exiliados españoles y antisalazaristas portugueses.

Basta repasar las fotos para percibir la escasa entidad de un homenaje en el que la figura más relevante es Mertxe Aizpurua, condenada por enaltecimiento del terrorismo. Se ausentaron los diputados del PP y de Vox y la práctica totalidad de las asociaciones de víctimas del terrorismo en protesta por el blanqueamiento del Gobierno a los restos del brazo político de la banda terrorista.

Comprendo muy bien el repelús, aunque los ausentes tal vez debieron planificar un homenaje alternativo para que las víctimas tuvieran una representación de la soberanía nacional que sí pensaba en ellas, aunque no fuese en el pleno del Congreso. Pero cómo no se va a comprender, cuando el principal partido del Gobierno pactaba ayer con su socio principal EH Bildu una ampliación de la Ley de Memoria Democrática para que el reconocimiento y reparación de las violaciones de DDHH llegase hasta cinco años después de aprobada la Constitución, es decir, hasta el 31 de diciembre de 1983.

El asunto es llamativo porque 1983 es el primer año de actuación de los GAL, que en octubre secuestraron, torturaron y asesinaron a José Antonio Lasa y José Ignacio Zabala. El 4 de diciembre secuestraron en Hendaya a Segundo Marey, a quien confundieron con el etarra Mikel Lujua Gorostiola. El 19 de diciembre fue asesinado Ramón Oñaederra, Kattu. Los GAL cerraron el año el 28 de diciembre en San Juan de Luz con el asesinato de Mikel Goikoetxea, Txapela. El último atentado, en 1987, fue la bomba con la que asesinaron a Juan Carlos García Goena, un objetor sin relación con ETA.

El PSOE, junto a Unidas Podemos, quería poner el punto final un año antes, pero aceptaron finales del 83 para que no se les pudiese acusar de olvidar a las víctimas del GAL, que tocan al PSOE. Para los socialistas, las víctimas de los GAL no pueden ser consideradas personas caracterizadas por su lucha por la consolidación de la democracia, los derechos fundamentales y los valores democráticos.

El acuerdo PSOE- EHBildu no será apoyado por todos los secuaces del Gobierno, pongamos que hablo de ERC, pero es porque a Rufián y su tropa les parece insuficiente todo lo que no sea derogar la Ley de Amnistía.

Este mismo lunes se nos moría en Bilbao de madrugada Patxo Unzueta, el periodista que con más rigor y lucidez retrató este tiempo tan desapacible. Sería una iniciativa afortunada la de hacer una suscripción, una derrama para regalar a sus señorías dos libros esenciales de Patxo: Sociedad vasca y política nacionalista y Los nietos de la ira: nacionalismo y violencia en el País Vasco y el que escribió junto a José Luis Barbería, ¿Cómo hemos llegado a esto?, que también podría leerse con signos de admiración.

Opinión:

Al leer el titular y en el contexto de la noticia, me han vuelto a la memoria aquellas declaraciones del Presidente del Gobierno en 1998 cuando dijo que “siempre es mejor tomar posesión de un escaño que de una pistola. Ahora lo que hay que evitar es que se intente compatibilizar ambas cosas” o cuando dio permiso para aquella reunión entre tres representantes del Gobierno (Arriola, Martí Fluxá y Zarzalejos) con la plana mayor de Herri Batasuna (para mas datos, la reunión se desarrolló en un chalet del bello pueblo burgalés de Ibeas de Juarros).

Pero como la memoria (y las agendas con apuntes) son extensas, también recuerdo aquella portada del Diario de Sevilla en la que a finales de enero de 2000 y tras la rotura de la tregua etarra con el asesinato de pedro Antonio Blanco, el entonces Ministro de Interior dijo que “estaría dispuesto a sentarme con ETA”, aunque no decía para qué. ¿Quizás para hablar del tiempo o de ciclismo? ¿O quizás para seguir la conversación mantenida en una cena en 1986, creo que con el dirigente de Herri Batasuna Txillardegi, meses antes del atentado en Hipercor?

Uy, la memoria, cuán traicionera puede llegar a ser…

En cuanto a la frase “se ausentaron… la práctica totalidad de las asociaciones de víctimas del terrorismo en protesta por…” me gustaría aplicar la información que aparece en un listado de 2019 referente a las asociaciones de víctimas existentes y comparar lo de la “práctica totalidad de…”.

Invito a revisar la siguiente relación y, quien lo desee, que haga un recuento de lo que significa la “práctica totalidad” para algunos…

Asociación Andaluza de Víctimas del Terrorismo

Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M

Asociación Canaria de Víctimas del Terrorismo

Asociación Catalana de Víctimas Organizaciones Terroristas

Asociación Dignidad y Justicia

Asociación de Ertzainas y Familiares Víctimas del Terrorismo

Asociación Extremeña de Víctimas del Terrorismo

Asociación de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado Víctimas Terrorismo

Asociación Murciana de Víctimas del Terrorismo

Asociación Navarra de Víctimas del Terrorismo

Asociación Plataforma de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo

Asociación Riojana de Víctimas del Terrorismo

Asociación SOS Víctimas de España

Asociación Víctimas del Terrorismo

Asociación Víctimas del Terrorismo de Castilla-León

Asociación Víctimas del Terrorismo de la Comunidad Valenciana

Asociación Víctimas del Terrorismo por la Paz

Asociación Víctimas del Terrorismo Santiago Apóstol

Asociación Zaitu ProVíctimas persecución, amenazas y exiliados por ETA

Centro Español por la Ley y la Justicia

Colectivo de Víctimas del Terrorismo

Fundación Alberto Jiménez Becerril

Fundación Fernando Buesa Blanco Fundazoia

Fundación Gregorio Ordóñez

Fundación Manuel Giménez Abad

Fundación Tomás Caballero

Fundación Profesor Manuel Broseta

Fundación ProDerechos Humanos Miguel Angel Blanco

Fundación Rodolfo Benito Samaniego

 

AVISO: se debe tener presente que hay muchas víctimas del terrorismo que, al estar en diferentes entidades al mismo tiempo, seguramente estarían representadas tanto por las asociaciones que estuvieron presentes en el acto como las que no lo estuvieron.

Otro dato a tener en cuenta es que algunas no llegan, tal y como se observa al revisar las subvenciones del Ministerio de Interior, ni al 1% de representatividad en el mundo de “las” víctimas del terrorismo.

Ah, se me olvidaba: algún día habrá que explicar la razón real para que el 27 de junio sea el día considerado como “de las víctimas del terrorismo en España”. Un adelanto: el responsable fue alguien llamado Ernest Lluch con la mínima colaboración de un servidor y todo empezó un 19 de junioo de 1999 en el Parque de la Pegaso en La Sagrera. Así que a los que llevan años hablando de que fue una iniciativa de “vete a saber quién”… un día habrá que explicarlo junto a la conversación con un sacerdote vasco.

Ernest, grácies per tot l’interés que vas mostrar en aquest tema.