martes, 18 de mayo de 2021

18 mayo 2021 (3) La Razón (opinión)

18 mayo 2021 

 


Qué esperar de los jueces

José Luis Requero, Magistrado

A comienzo de los ochenta del pasado siglo el terrorismo nos azotaba. Quedaba mucho para la eficacia policial de años después y estaba por aflorar el lamentable error que fue el terrorismo de Estado. Con ese ambiente el entonces presidente del gobierno, Felipe González, exigió de la Justicia un compromiso en la lucha contra el terrorismo. Le respondió el primer presidente del Consejo General del Poder Judicial, Sainz de Robles: los jueces no estamos para asumir tal compromiso, sino para juzgar en Derecho al acusado de cometer un delito terrorista.

Cabría deducir de esas palabras quizás que los jueces somos miopes, ensimismados en un mundo de leyes, dados a la alquimia jurídica, ajenos a las necesidades –y dramas– de la calle, lo que invitaba a ignorarnos. O a controlarnos. Sin embargo aquella respuesta recordó nuestro verdadero –y difícil– compromiso: cumplir y hacer cumplir la ley, ley que garantiza una vida social, política o económica mínimamente ordenada, civilizada, y de respeto a los derechos y libertades. Así los tribunales «echan una mano» completando y perfeccionando las previsiones genéricas de las leyes. Esa es parte de su función.

Desde ese compromiso chirrían los planes de quienes quieren inculcarnos otro, con su ideología o sus intereses políticos o, sin más, que hagamos por ellos lo que les incomoda. Si eso es malo, peor es que haya jueces dispuestos a ser una pieza más en el complejo motor que mueve esas estrategias ideológicas o políticas; o al contrario, hábiles gripadores de unas leyes que no coinciden con esos otros intereses. Esta es la más dañina politización de la Justicia.

Ha habido ocasiones extremas en las que la Justicia ha suplido la pasividad del legislador, han sido iniciativas dudosas pero aplaudidas por el profano o por el político aprovechón. Un ejemplo fue la «doctrina Parot». Desarticulado un sanguinario comando, todo eran felicitaciones; luego vendrían centenarias o milenarias condenas de cárcel. Y el olvido. Pero, como dice el tango, veinte años no es nada y al cabo de ese tiempo, o menos, el terrorista saldría libre gracias a un Código Penal más propio de la castiza crónica negra. Vino el escándalo y nació la «doctrina Parot», de creación judicial, para arañar unos años más de cárcel que mitigasen inasumibles excarcelaciones. Se salvaba así la pasividad del legislador hasta que tuvo a bien regular un sistema de cumplimiento de penas acorde a la gravedad de los delitos.

Pero no todo afecta a la Justicia penal, impactante y mediática, y lo dicho vale, por ejemplo, para la contencioso-administrativa, la que a diario juzga en Derecho el ejercicio del poder, no el político, sino su vertiente administrativa. Esto también invita a la confusión: no somos cogobernantes o un negociado del organigrama administrativo, pero tampoco caballeros andantes, mata dragones, llamados a batir a peligrosas Administraciones que sojuzgan a inocentes ciudadanos. Tocará hacer lo que toque en Derecho: unas veces confirmar lo hecho por esas Administraciones y otras amparar al afectado por su mala actuación.

Es un equilibrio difícil, como procurar que la eficacia no esté reñida con la legalidad y no viene mal recordar que, como decía ya la Ley de la Jurisdicción Contencioso-administrativa de 1956, si un tribunal «anula los actos ilegítimos de la Administración no tan sólo no menoscaba su prestigio y eficacia, sino que, por el contrario coopera al mejor desenvolvimiento de las funciones administrativas y afirma y cimenta la autoridad pública». Así se ha juzgado a la Administración como quien es y al decir el Derecho se han marcado las pautas de una buena y eficaz Administración, superando los recelos decimonónicos que contraponían eficacia al Derecho, al juez.

El sábado fue el décimo aniversario del 15-M, un movimiento espontáneo en sus inicios que pronto manipuló el populismo. Y sigue atascada la renovación del Consejo General del Poder Judicial. Dos hechos dispares en apariencia. El primero recuerda que hubo –y hay– un sano deseo de regenerar una política cada vez más sombría y encanallada, cargada de cinismo, desdeñosa de límites legales; el segundo muestra que vamos a peor de seguir unos y otros los usos de la mala política: la que quiere instrumentalizar a la Justicia, frustrando un deseo de regeneración que, pese al hastío, permanece.

Opinión:

Conocí al Magistrado Requero en mi época como delegado en Catalunya de la antigua AVT mientras estuvo destinado a la Audiencia Nacional. Me pareció un magistrado muy competente y con las ideas muy claras.

Y esa impresión ha continuado, pese a la pérdida de contacto, hasta hoy. Sobre todo al leer lo que escribe, textualmente: “Desarticulado un sanguinario comando, todo eran felicitaciones; luego vendrían centenarias o milenarias condenas de cárcel. Y el olvido. Pero, como dice el tango, veinte años no es nada y al cabo de ese tiempo, o menos, el terrorista saldría libre gracias a un Código Penal más propio de la castiza crónica negra”… una forma muy particular de explicarlo evitando el compromiso.

Pero ya lo hago yo: además de ser “un Código Penal más propio de la castiza crónica negra”, habría que añadir que la definición más correcta sería que fue gracias al Código Penal franquista de 1973, de la época de la dictadura.

Esa es la verdadera razón por la que cientos de terroristas (y delincuentes de cualquier otra calaña) fueron excarcelados… me lo enseñaron dos excelentes penalistas como fue Santiago Montaner y como es Juli de Miquel en octubre de 1989 tras el primer juicio por el atentado de Hipercor.

Por mucho que algunos políticos y ciertos “representantes de las” víctimas se empeñen en explicar lo contrario obviando la legislación vigente y aportando posturas personales a la ideología partidista que más les agrada, las cosas son como son y acaban por conocerse.

Y lo que queda…

 

 

 

18 mayo 2021 (2) Diario Vasco (opinión)

18 mayo 2021

 


El Gobierno quiere incluir el Memorial de las Víctimas en el circuito cultural vasco

Una decena de directores de museos, festivales y responsables de espacios culturales visitan el Centro para tejer alianzas y hallar cauces de colaboración

La Delegación del Gobierno en Euskadi impulsa la inclusión del Memorial de Víctimas del Terrorismo de Vitoria en el circuito cultural vasco. En ese objetivo se enmarcan el encuentro y la visita de una decena de directores de museos, festivales y responsables de espacios culturales de Euskadi a la sede del centro memorial de Vitoria que tuvo lugar ayer por la mañana. El Gobierno central persigue que «la cultura sea el campo natural de interacción» del nuevo espacio de memoria de los afectados por el terrorismo para poder difundir sus valores a través del arte y el patrimonio, aseguró el delegado del Gobierno en Euskadi, Denis Itxaso.

Acompañados por Florencio Domínguez, director del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, cuya apertura es inminente, la visita sirvió a una representación de profesionales del sector cultural para conocer de primera mano sus contenidos «y, sobre todo, para buscar cauces de colaboración que desemboquen en una provechosa colaboración futura». En este encuentro cultural y visita al Memorial, el primero de otros que tendrán lugar en próximas fechas, participaron entre otros los directores del Zinemaldia donostiarra, José Luis Rebordinos; de Oiasso Museoa de Irun, Aizpea Goenaga; de Chillida Leku, Mireia Massagué; y del Topic de Tolosa, Idoia Otegui.

El delegado del Gobierno en Euskadi, impulsor de este encuentro, subrayó que el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo está dirigido «a preservar y difundir los valores democráticos y éticos que encarnan las víctimas del terrorismo, construir la memoria colectiva de las víctimas y concienciar al conjunto de la población para la defensa de la libertad y de los derechos humanos y contra el terrorismo».

Programación «atractiva» 

Itxaso defendió que el Memorial de Vitoria debe ser «un centro cultural vivo» que cuente con una programación «atractiva» engarzada con el tejido cultural y creativo de Euskadi.

La apuesta del Gobierno central implica también que, a través de las diferentes disciplinas artísticas, se hagan llegar los contenidos relativos a las víctimas al conjunto de la ciudadanía y a sectores amplios de población «que están acostumbrados a consumir productos culturales». «Para ello, es fundamental que el Memorial teja alianzas y establezca canales de colaboración habitual con centros culturales, museos, archivos, centros patrimoniales y festivales de todo tipo», detalló Itxaso

Opinión:

Pues cuando deseen conocer la realidad del trato recibido por cientos de víctimas durante las décadas de los ochenta y los noventa, ya saben con quien pueden hablar. Cuando quieran saber que todavía hay víctimas que llevan más de tres décadas esperando que sus derechos sean reconocidos, ya saben con quien pueden hablar. Cuando quieran saber la situación de las víctimas de atentados que no fueron cometidos por la banda terrorista ETA (por ejemplo, los de agosto de 2017 en Catalunya), ya saben con quien pueden hablar.

Y digo que “ya saben con quien pueden hablar” porque hay quien habla solo de oídas o inventándose atentados, sin tener datos, ni experiencia, ni documentación.

Pero ese no es nuestro caso.

Pero si lo que quieren es que les “regalen los oídos”, que sigan contactando con los de siempre.

 

18 mayo 2021 La Razón

18 mayo 2021

 


El nuevo bulevar de Joaquín Costa en Madrid incluirá una escultura por las víctimas del terrorismo

El museo al aire libre albergará un total de ocho obras y podría culminarse en 2023

Con el adiós del scalextric del eje Joaquín Costa-Francisco Silvela, demolido tras años de deterioro, los vecinos de esta emblemática zona de Chamartín van a ganar en muchos aspectos. Para empezar los peatones, que contarán con un 20% más de espacio, hasta superar los 5.420 m2, y con más arbolado, con 330 nuevas especies. También los ciclistas, que dispondrán de un itinerario segregado, entre la actual acera y el carril -bus. En resumen, una inversión superior a los diez millones de euros con la que el Ayuntamiento espera crear un entorno más sostenible y «embellecido». Y en esto último juega un papel importante una de las novedades del proyecto: un museo al aire libre en la propia calle Joaquín Costa, con una serie de obras de arte contemporáneo, en su mayoría escultóricas.

Anunciado a finales del año pasado, este espacio cultural va tomando forma. Según confirman a LA RAZÓN desde el Área de Cultura, Turismo y Deportes, con Andrea Levy al frente, en ese conjunto escultórico se incluirá «la realización de un Monumento en Homenaje a las Víctimas del Terrorismo».

 

lunes, 17 de mayo de 2021

17 mayo 2021 RTVE (opinión)

17 mayo 2021 

 


“La Hora de la 1”

Entrevista a Cuca Gamarra, Portavoz del Partido Popular

https://www.rtve.es/alacarta/videos/la-hora-de-la-1/hora-politica-17-05-2021/5905825/

Sección del programa con reportajes y entrevistas dedicados a analizar en profundidad el mundo de la política y la actualidad.

de 01:51:30 a 01:52:30

 

Opinión:

Aunque en la actualidad dedico las 24 horas del día a la asistencia integral de más de 200 víctimas de los atentados de agosto de 2017 en Catalunya, siempre respondo a las llamadas de victimas de atentados anteriores. Y hoy lunes han sido varias víctimas de la banda terrorista ETA las que han llamado para hablar sobre las declaraciones de la Portavoz del Partido Popular, la señora Cuca Gamarra.

Me gustaría dejar muy claro que las opiniones que voy a comentar las haría igualmente si las hubiera hecho el o la portavoz de cualquier otro partido político… pero es mi deseo ofrecer datos que demuestran cómo y hasta qué punto hay quien, ya sea por desconocimiento o por táctica partidista, se cree con el derecho a utilizar un problema tan grave como el terrorismo, que debería ser tratado como un problema de Estado, para hacer política.

Si los datos son correctos, la señora Gamarra fue presidenta de Nuevas Generaciones del Partido Popular de La Rioja desde el año 2000 hasta el 2005 y en la actualidad es Alcaldesa de Logroño. Nació en diciembre de 1974 y quizás por su juventud no acierto a encontrar donde estaba o qué cargo podía tener (si lo tenía) en 1996. Pero cabe recordar que fue en ese año cuando el Presidente Aznar acercó a 190 miembros de la banda terrorista ETA. El año siguiente, 1997, fueron 33. Y acercó a 26 en 1998, cuando en el mes de octubre, el Presidente Aznar dijo: Reitero que corresponde a la banda terrorista estrictamente la carga de la prueba. La voluntad de poner fin a la larga trayectoria de dolor que el terrorismo ha infligido a la sociedad y esas actitudes inequívocas, es decir, actitudes no condicionadas ni necesitadas de interpretación, exigen en todo caso el abandono de la violencia y la aceptación irreversible de las vías políticas y los procedimientos democráticos que tendrán una manifestación muy próximo en el ámbito vasco en las elecciones del día 25 de octubre. Alcanzada esta situación, se darán las condiciones para el inicio de un proceso de paz en el ámbito de los artículos 9,10 y 12 del pacto de Ajuria Enea con participación de los partidos firmantes del mismo. En dicho proceso, quiero decirles que el Gobierno incorporará una nueva orientación de la política penitenciaria consensuada, flexible y dinámica que acompañe los avances que se vayan produciendo en el aseguramiento de la paz””. En 1999, durante la “tregua”, acercó a otros 105.

Sin olvidar aquel 6 de noviembre cuando dijo que “por la paz y sus derechos no nos cerraremos a la esperanza, al perdón n¡ a la generosidad. Seremos coherentes”.

Siguiendo con los datos de Wikipedia, la señora Gamarra ya tenía un cargo de responsabilidad en el año 2000, justo cuando el señor Ministro de Interior Jaime Mayor Oreja dijo, en la portada del Diario de Sevilla que “estaría dispuesto a sentarme con ETA”. No recuerdo a la señora Gamarra diciendo nada al respecto. Pero le recordaría que el Ministro de Interior dijo eso diez días después del asesinato de un militar en Madrid, rompiendo así la tregua de la cual el propio Presidente Aznar había dicho que “Para ello, el transcurso del tiempo sin acciones violentas debe verse completado con aquello que el punto X del pacto de Ajuria Enea requiere; esto es una clara voluntad de poner fin a la violencia y actitudes inequívocas que puedan conducir a esa convicción”. 

Y ahora, señora Gamarra, ¿algo que decir de los acercamientos que se están produciendo? Dice Usted que esos acercamientos son producto del apoyo de Bildu al gobierno de España pero ¿a qué se debieron los anteriores? ¿Quizás a haberse creído absolutamente que aquella “tregua” de octubre de 1998 a enero de 2000 era el final del terrorismo de ETA? ¿A otros contactos previos? ¿Por qué la Ley de Solidaridad puso como fecha límite diciembre de 1999?

Si los etarras van a seguir en la cárcel hasta cumplir el último minuto de su condena, debe Usted saber que somos muchas las víctimas de la banda terrorista ETA que acatamos la legislación, del mismo modo que acatamos los 380 acercamientos que el gobierno del Partido Popular realizó desde 1996 hasta 1999 o los posteriores desde 2000 hasta 2004 ¿tras la reunión en Ibeas de Juarros? Y los 237 de Rodríguez Zapatero desde 2004 a 2011. También los 40 que realizó el Presidente Rajoy desde 2011 a 2018.

Por favor, dejen ya de echarse en cara las decisiones tomadas cuando tanto unos como otros han hecho lo mismo. Trabajen para modificar la legislación relacionada con la asistencia al colectivo de víctimas del terrorismo… y ya puestos, pregunten para conocer el estado actual de las más de 200 víctimas a las que asistimos. Desde agosto de 2017, aún no han llamado desde su partido.

 

 



16 mayo 2021 (2) La Razón (opinión)

16 mayo 2021


 

La soledad de las víctimas

«La cesión de Prisiones al gobierno vasco a cambio de votos no honra a la democracia»

La cesión de la competencia de Prisiones por parte del Estado a la comunidad autónoma del País Vasco, culminada hace unos días, no responde al regular y monótono, incluso trivial, cauce descentralizador previsto en la Constitución, sino al cumplimiento de una cláusula artera en la negociación por la que el PNV ha garantizado estabilidad al gobierno en franca minoría de Pedro Sánchez. Que durante décadas sucesivos ejecutivos socialistas y populares se resistieran a entregar las llaves de los centros penitenciarios al soberanismo vasco no fue un capricho ni siquiera un tacticismo cortoplacista, sino decisiones fundamentadas en razones de Estado y por interés general. Y no solo únicamente por la actividad terrorista de una ETA aún viva, sino por la desconfianza ganada a pulso del PNV que se condujo siempre en torno a la desoladora proclama de Arzallus en los años 90: «Unos (Eta) sacuden el árbol, pero sin romperlo, para que caigan las nueces, y otros las recogen para repartirlas». El Gobierno socialista y comunista ha dinamitado pilares políticos y morales que han vertebrado las actuaciones de los demócratas en el combate por la libertad con la excusa de la derrota de la banda terrorista, como si esa coartada perversa pudiera amparar toda suerte de desmanes y villanías mientras el proyecto político etarra goza de extraordinaria salud. Desde La Moncloa se ha deslizado con taimada intención, primero, y descaro impúdico después, que toca abrir un tiempo nuevo en el que impere una tabula rasa, un volver a empezar. Para eso era preciso blanquear a los asesinos y sus cómplices e inducir la amnesia en una sociedad doliente por la pandemia. Que se aprovechara un escenario catastrófico, con la muerte de decenas de miles de personas, para premiar con la gracia del acercamiento a las cárceles vascas a ya puede que todos los terroristas presos (197), incluso con la oposición de las Juntas de Tratamiento, fue un acto ignominioso que retrata la catadura de los que participaron de este trapicheo. Se ha cumplido la ley, ha argumentado el Ejecutivo, como si antes ese precepto no imperara. Si los asesinos están hoy más cerca de ser recibidos con impunidad como héroes en sus localidades, no es porque hayan colaborado con la Justicia, se hayan arrepentido o no queden causas etarras por resolver, sino porque es el precio de una legislatura de cuatro años con Bildu como socio del PSOE y Otegi convertido en hombre de paz. Todo ello no ya sin las víctimas del terrorismo, sino contra ellas tras mentiras y humillaciones desde el Gobierno. El Estado contrajo una deuda que no podrá pagar con quienes lo dieron todo por la libertad. Pero ahora además sienten el vacío y la desatención de quienes debían velar por ellas. Se duelen solas porque lo están. Que los verdugos rían y los caídos mueran de nuevo no honra a la democracia, sino que la corrompe. Con las cárceles en manos del PNV, habrá que apelar a la Justicia para evitar la denigrante escena de una romería de etarras en la calle bajo el eco de las celdas vacías.

Opinión:

Desde el mayor de los respetos, debo decir que este editorial de La Razón no me representa en absoluto cuando titula “la soledad de “LAS” víctimas”.

Si no estoy equivocado, que el Gobierno Vasco tenga las competencias sobre prisiones es solo el cumplimiento de la legislación que tanto gobiernos de PP como de PSOE han pactado con los nacionalistas vascos. Y tengo muy claro, porque así me lo han confirmado diferentes representantes políticos vascos, que tener las competencias no implicará de ningún modo un solo beneficio o una rebaja de condenas. Así pues, no veo dónde está el problema.

Si hablamos de las “mentiras del Gobierno” ¿hablamos también de aquellas declaraciones de finales de 1998, todo el 1999 y principios del 2000 realizadas desde el Gobierno? ¿Hablamos de las razones, las verdaderas razones, para que se tramitara la Ley de Solidaridad con Víctimas del Terrorismo?

Y si se mezcla la triste situación de la desastrosa pandemia que nos asola con el tema que comenta el titular, prefiero no opinar…

 

16 mayo 2021 El País (opinión)

16 mayo 2021


 

Terroristas en Italia, ciudadanos anónimos en Francia

El procedimiento de extradición de diez condenados por actos violentos en los ‘años de plomo’ cierra un contencioso entre París y Roma por los italianos a los que Mitterrand dio cobijo en los años ochenta

En Italia se les consideraba terroristas. En Francia, ciudadanos anónimos con existencias anodinas. Su país de origen les requería por actos de terrorismo durante los años de plomo en los que, entre finales de los sesenta y principios de los ochenta, bandas de extrema izquierda y de ultraderecha dejaron 362 muertos. En el país que les acogió se les trataba como hombres y mujeres que cometieron errores trágicos en su juventud, pero que habían pasado página y, desde los años ochenta, habían construido vidas pacíficas y familiares.

Había una disonancia entre ambos socios y vecinos de la Unión Europea con ideas opuestas sobre las responsabilidades penales y las deudas con la justicia de un grupo de personas. En los ochenta, el entonces presidente francés, François Mitterrand, estableció que Francia no extraditaría a quienes hubiesen renunciado a las armas. Otra versión de la llamada doctrina Mitterrand precisaba que, además, estas personas no deberían haber cometido crímenes de sangre.

La anomalía terminó el pasado 28 de abril. El actual presidente, Emmanuel Macron, de acuerdo con el primer ministro italiano, Mario Draghi, autorizó ese día el inicio del procedimiento de extradición a Italia de 10 de los cerca de 350 italianos que hace cuatro décadas se instalaron en Francia, miembros de las Brigadas Rojas y otros grupos.

La decisión cierra un contencioso diplomático entre París y Roma. Y pone bajo los focos, de nuevo, a una comunidad de antiguos terroristas –ellos se describen como revolucionarios, o militantes, o exiliados– reintegrados desde hace tiempo en la vida civil y residentes legales en Francia, y algunos, ya jubilados o cerca de la jubilación, o enfermos de gravedad.

“Todos están perfectamente integrados. ¡Todos!”, dice Irène Terrel, abogada de siete de los diez italianos requeridos por su país de origen. “Estas personas tienen familias, familias francesas, hijos franceses, nietos franceses”.

Terrel explica que, entre los italianos que pueden ser extraditados para cumplir las condenas en Italia, figuran una educadora que se ocupa de niños con discapacidad y un empleado en un pequeño restaurante italiano. “Está muy enfermo”, dice de otro de sus clientes, “y tiene un hígado trasplantado”. Se refiere a Giorgio Pietrostefani, de 78 años y condenado en Italia a 14 años de prisión por el asesinato del comisario Luigi Calabresi en 1972.

Mario Calabresi tenía dos años cuando asesinaron a su padre. Hoy es un periodista de renombre –dirigió La Stampa y La Repubblica– y autor de Spingendo la notte più in là(Empujando más allá de la noche), un libro sobre la historia de su familia y de otras víctimas del terrorismo de los setenta.

“Fue muy grave que Francia no respetase las sentencias de los tribunales italianos”, dice Calabresi por teléfono. “Hablamos de un grupo de personas condenadas por crímenes de sangre. El hecho de que Francia los acogiese, que fuesen totalmente libres, era una herida entre Italia y Francia. Reconocer ahora estas sentencias italianas cierra esta herida”.

El periodista añade: “Si usted me pregunta por mi sentimiento personal, le diré que ya no nos interesa que un hombre de 78 años que está muy enfermo vaya a prisión. Esto no es importante para nosotros. Es demasiado tarde, ha pasado tiempo. Pero creo que es realmente importante que los exterroristas admitan sus culpas, que expliquen lo que hicieron, que digan todo lo que saben”.

Un viernes soleado frente al Bistrot du Marché en Montreuil, en las afueras de París, Alessandro Stella –chupa de cuero, aspecto de roquero jubilado, vaso de vino blanco en la mano– evoca los viejos tiempos. “Muy pocos teníamos un verdadero oficio en Italia”, rememora Stella, autor de Días de sueños y de plomo. Vivir la insurrección en la Italia de los 70 (editorial Virus, en castellano), y cuenta que muchos empezaron en el sector de la construcción. “Trabajábamos en obras de demolición, muy cansado”.

Stella había pertenecido en los setenta a Poder Obrero y Autonomía Obrera y en 1986 Italia lo condenó en ausencia a seis años de prisión por “asociación subversiva constituida en banda armada”. Él, sin crímenes de sangre en su historial, no figura entre los diez requeridos por Italia.

Entre sus “camaradas”, como les llama, explica que hubo quien, como Enzo Calvitti, uno de los diez, siguió trabajando en la construcción. Raffaele Ventura, que también figura en la lista, es documentalista, autor de películas sobre los sin papeles o las luchas obreras.

Algunos, en la comunidad, abrieron restaurantes en París, y uno fundó una exquisita librería italiana en el barrio del Marais. Otros hicieron carrera académica, como el propio Stella, investigador y docente en la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales y especialista en temas que van desde la historia de las revueltas sociales a la esclavitud y las drogas.

Stella se casó con una francesa, tuvo tres hijos, es ciudadano francés. Nunca escondió su pasado, ni se arrepintió. “Estos últimos años he respirado de nuevo el aire de mis años de juventud”, dice en alusión al movimiento de los chalecos amarillos, en el que se ha implicado a fondo.

Lo singular de muchas de las vidas de estas personas es que no tenían nada de singular: en algunos casos eran vidas, como lo habrían llamado en los años de plomo, pequeño-burguesas.

“No consigo aguantar el mal olor y la gilipollez de los vencidos”, dice el protagonista de Les habits de l’ombre (Los hábitos de la sombra), un fugitivo que, asqueado del ambiente de sus compañeros italianos en Francia, se marcha a México. El autor de esta novela negra, publicada por la prestigiosa editorial Gallimard, es Cesare Battisti, quien, tras un periplo por varios países, en 2019 fue extraditado a Italia por Brasil y ante el fiscal antiterrorista italiano admitió su participación en cuatro asesinatos.

La historia nunca termina, ni las heridas cierran del todo. Hace tres años, Mario Calabresi localizó en París a Giorgio Pietrostefani. Le envió un mensaje por móvil y se citaron en un hotel. “Decidí hacerlo al oír que estaba realmente enfermo”, dice Calabresi. “Para mí era importante verle y preguntarle algunas cosas sobre el asesinato de mi padre”.

Al llegar, Pietrostefani le preguntó: “¿Usted ha venido como periodista? ¿O como hijo de Luigi Calabresi?”. Le respondió que no estaba ahí como periodista.

Y el periodista no divulga el contenido de la conversación, que duró media hora. Pero el hijo dice: “Cuando vi a aquel hombre, me di cuenta de que era la sombra de quien fue”. Y añade: “Entendí que, en este momento, es más importante obtener la verdad histórica que las condenas”.

Opinión:

Leer esta información me recuerda a una de las principales cuestiones que, pese a los esfuerzos de cuatro quijotes, no tiene respuesta clara: ¿hay, por lo menos en la Europa Comunitaria, una definición de “terrorismo” que haya sido consensuada y aceptada por todos los miembros?

Recuerdo cuando alguien que fue Presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo dijo, al ser elegida eurodiputada, que sería “la voz de las víctimas en Europa”… ¿alguna gestión al respecto?

 

sábado, 15 de mayo de 2021

15 mayo 2021 (12.05.21) (2) Diario Vasco

15 mayo 2021 (12.05.21)

 


El modelo penitenciario vasco tratará de forma «idéntica» a los presos de ETA y a otros reclusos

El Gobierno Vasco aprueba las bases del nuevo sistema que se aplicará en las cárceles, que potencia el régimen de semilibertad, un día después de firmar el traspaso de Prisiones

El Gobierno Vasco demostró ayer que la larga es-pera antes de recibir la transferencia estatutaria de Prisiones no ha sido en vano, ya que en los últimos meses ha aprovechado el tiempo para perfilar el nuevo modelo penitenciario que aplicará en las tres cárceles vascas a partir del 1 de octubre. Un día después de que los ejecutivos central y vasco sellaran el traspaso en Bilbao, el Consejo de Gobierno aprobó las ‘Bases para la implantación del modelo penitenciario de Euskadi’ y las remitió al Parlamento. Una declaración de intenciones en la que el Ejecutivo de Iñigo Urkullu anuncia su propósito de apostar por la resocialización de los reclusos y potenciar el régimen de semilibertad respecto al internamiento. Las bases hacen una única mención a los presos de ETA para señalar que su tratamiento penitenciario «ha de ser sustancial-mente idéntico que el que se realice con otras personas que estén internadas en los centros penitenciarios del País Vasco»

La consejera de Igualdad y Justicia, Beatriz Artolazabal, fue la encargada de presentar las bases del nuevo modelo penitenciario vasco ante el Consejo de Gobierno. También remitió el documento al Parlamento y registró una petición de comparecencia para presentar las bases en la Cámara. Además, la consejera ha activado un proceso para mantenercontactos con todos los agentes del ámbito de las tres prisiones vascas. Este mismo sábado, Artolazabal participará en un acto con una veintena de colectivos que trabajan alrededor de las cárceles, en la que estará acompañada por el juez Jaime Tapia, que ha sido fichado por el Departamento de Justicia como asesor para desarrollar el nuevo modelo penitenciario vasco.

El portavoz del Ejecutivo, Bingen Zupiria, explicó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno que el modelo penitenciario que desarrollará el gabinete vasco estará dirigido a la «reinserción y resocialización» de los reclusos. Subrayó que es la vía «más adecuada» para los propios reclusos y para la «seguridad» de la sociedad.

Las bases del modelo penitenciario vasco, a las que ha tenido acceso este periódico, toman como punto de partida las 59 resoluciones que el Parlamento aprobó en 2019 en previsión de una pronta transferencia de Prisiones, además de apoyarse también en di-versos instrumentos jurídicos internacionales. El documento se marca el objetivo de mostrar a lasociedad vasca que este traspaso «revierte en el bienestar de las personas privadas de libertad; mejora la protección de los derechos e intereses de las víctimas; y consigue una sociedad más se-gura, libre de más delitos».

Entre los retos globales que se plantea el documento están los de «conseguir que un mayor número de personas privadas de libertad cumplan sus condenas en un régimen de semilibertad» para «alcanzar su eficaz inclusión social»; que se produzca «un compromiso y una exigencia personal de esas personas en su proceso de reinserción»; «proteger másadecuadamente los derechos e intereses de las víctimas»; «obtener una mayor seguridad pública»; y «lograr que la ciudadanía tenga una mejor percepción con relación al sistema penitenciario».

Penas de larga duración

Entre las líneas de actuación prioritarias, hay un epígrafe que se refiere al tratamiento en casos de condenas de larga duración, que es donde se inserta la referencia a los presos de ETA. El texto comienza diciendo que se debe «analizar la resocialización en el entorno comunitario de personas con condenas de larga duración atendiendo a su arraigo». Y añade que el tratamiento de los condenados por «delitos de terrorismo como miembros de ETA ha de ser sustancialmente idéntico que el que se realice con otras personas que estén internadas en los centros penitenciarios del País Vasco». Por ello, «las decisiones y medidas contenidas en este documento podrán ser también aplicables a aquellas».

Extracto de las bases para la implantación del modelo penitenciario en Euskadi

El tratamiento de las personas privadas de libertad con condenas de larga duración que han cometido delitos de terrorismo como miembros de ETA ha de ser sustancialmente idénticoque el que se realice con otras personas que estén internadas en los centros penitenciarios del País Vasco, por lo que las decisiones y medidas contenidas en este documento podrán ser también aplicables a aquellas.

Objetivos estratégicos

Dignidad de la persona. Acompañamiento individualiza-do. Atención a situaciones específicas de salud mental, adicciones o extranjería.

Promoción de los regímenes de semilibertad. Medios e infraestructuras adecuadamente diseñadas y planificadas, de forma que permitan desarrollar las intervenciones dirigidas a la re-inserción. Preponderancia de infraestructuras en medio abierto frente a las de medio cerrado. Mayor presupuesto para las actuaciones dirigidas a la reinserción frente a las de custodia.

Resocialización en el ámbito comunitario. Incrementar la implicación del tercer sector. Cualquier persona con arraigo en la CAPV debe poder ser atendida en esta comunidad.

Incorporación de la perspectiva de género. Evitar invisibilizar y homogenizar a todas las mujeres, prestando especial atención a sus necesidades específicas y a sus situaciones particulares (inmigración, discapacidad, enfermedad mental). Formación en género imprescindible para todo el personal penitenciario.

Incorporación de la perspectiva restaurativa. Que impregne el sistema en su conjunto. Pro-gramas específicos de justicia restaurativa. X

Integración de políticas públicas. Coordinar las políticas de Justicia, Sanidad, Educación, Servicios Sociales y Empleo, para lograr la auténtica reinserción de los penados, la reparación victimal, la pacificación social y la seguridad pública.

Ejes estratégicos

1. Potenciar las penas en medio abierto. Individualizar las penas. Impulsar programas específicos de tratamiento individualizado dentro de prisión. Formar equipos multidisciplinares.Usar la red de recursos para la población general y no crear re-cursos propios para el sistema penal siempre que sea posible.

2. Construir una red de reinserción vasca. Potenciar el número de personas en régimen abierto, incrementando la actual ratio. Incorporarlas a sus comunidades a todos los niveles.

3. Orientar el internamiento penitenciario a la reinserción. Debe tener carácter resocializador basado en una valoración y evaluación de carácter científico del riesgo de reincidencia. La no progresión a régimen abierto habrá de justificarse por no encontrarse preparado para ello. Inicial clasificación de una persona en tercer grado en penas hasta 5 años.

Consideración de las circunstancias y necesidades de personas con enfermedades graves, internos mayores de 70 años o con periodos de largas condenas. Analizar el dimensionamiento de la plantilla para establecer un ratio adecuado de funcionarios. Acceso a cursos de euskera. Modificar la composición de ciertos órganos para impulsar la perspectiva tratamental frente al régimen, incorporando al personal médico en la junta de tratamiento. Estudiar la posibilidad de que personal extrapenitenciario asista a equipos técnicos en el ámbito de la intervención tratamental.

 



 

15 mayo 2021 (12.05.21) El Mundo del Siglo XXI

 15 mayo 2021 (12.05.21)

 


Seguridad Nacional alerta de más yihadistas captados en la pandemia

Los problemas sociales y económicos y el confinamiento impulsan la radicalización

La pandemia ha significado una oportunidad de crecimiento para las organizaciones terroristas, según el análisis de riesgos de 2020 del Departamento de Seguridad Nacional. El incremento del uso de la tecnología durante el confinamiento ha derivado en una mayor exposición a la propaganda yihadista. Y los graves problemas socioeconómicos que ha provocado el virus son un «contexto favorable para la radicalización». Una tendencia que, además, se cree que continuará este año, señalan en su informe. El caldo de cultivo perfecto para el yihadismo.

La reclusión forzosa de 2020 ha expuesto a más personas al consumo de material del fundamentalismo islamista. Daesh (o organización Estado Islámico) ya utiliza normal-mente internet y las redes sociales para captar adeptos. Incluso Al Qaeda, con menos influencia en este espacio, aprovechó estos meses para hacer llamamientos a atacar objetivos occidentales, israelíes y estadounidenses por todo el mundo.

Ambos grupos mantienen su lucha por el liderazgo del movimiento yihadista global y la detección de simpatizantes o integrantes de estas organizaciones es un trabajo primordial para los Servicios de Inteligencia. El terrorismo, apuntan, es un desafío permanente para la seguridad, pese a que el año pasa-do no estuvo entre las cinco mayores amenazas para la Seguridad Nacional. Las epidemias o pandemias, la vulnerabilidad del ciberespacio, la inestabilidad económica y financiera, el espionaje y la inmigración irregular coparon los puestos de mayor peligro en un 2020 absolutamente atípico. Eso no resta, ad-vierten, para que la actividad de los llamados lobos solitarios o de células locales se perciba como la «opción más probable» en el caso de atentados en suelo español.

El consumo de contenidos yihadistas en la red es la fórmula más frecuente de radicalización, junto al retorno de combatientes extranjeros o sus familiares o la captación de presos comunes en las cárceles. A lo largo del año «ha continuado evidenciándose» la presencia de propagan-da yihadista en español, y «es probable» que esa tendencia continúe este año. Una forma de luchar contra el terrorismo es intentar eliminarla y, por eso, el Departamento de Seguridad Nacional ve «clave» la colaboración de proveedores de redes sociales, juegos en línea o canales de mensajería instantánea. Estos últimos suponen el mayor canal de difusión. Un trabajo que ya realizan directamente bots (robots), lo que les permite llegar a un número «relevante» de usuarios, cada vez más jóvenes, por el temprano acceso a la tecnología.

La pandemia ha permitido a los yihadistas extender sus redes y su fin también puede incrementar su actividad, ya que «sus objetivos preferentes continúan siendo la concentración de personas, que pueden volver a ser objetivos factibles al levantarse algunas limitaciones del control de los contagios». Los problemas de movilidad les han impedido realizar ataques y que algunos adeptos viajen a zonas de conflicto, pero desde el Gobierno se apunta sobre las consecuencias de esas restricciones con la aparición del denominado «viajero frustrado», que es el perfil que ahora «más preocupa» en territorio europeo.

La mayoría de detenidos en 2020 son personas que viven en España y que han sufrido una progresiva y violenta radicalización. Algunos de ellos han sido captados en la cárcel porparte de presos extremistas. Delincuentes comunes que acaban en las fauces del yihadismo, lo que obliga a constantes protocolos de detección.

En octubre de 2020, el Consejo de Seguridad Nacional aprobó un plan estratégico nacional de prevención y lucha contra la radicalización y otro contra la financiación del terrorismo. Tanto el Daesh como Al Qaeda son capaces de recaudar millones de dólares cada año. En marzo pasado se detuvo al presidente de la Comisión Islámica de España por financiar presuntamente a organizaciones yihadistas que, además, operan al margen de los bancos, con un sistema de «transferencias informales» en el que colaboran intermediarios.

 

viernes, 14 de mayo de 2021

14 mayo 2021 (2) Diario de Navarra

14 mayo 2021

 


Navarra investigará sobre terrorismo y kale borroka

La investigación se enmarca demtro del convenio de colaboración con Paz , Convivencia y Derechos Humanos

La consejera de Relaciones Ciudadanas, Ana Ollo, y la decana del Colegio oficial de Doctores y Licenciados en Ciencias Políticas y Sociología de Navarra, María Ibarrola, han firmado esta mañana un convenio de cooperación para la realización de investigaciones sobre el terrorismo de ETA y la kale borroka contra miembros y cargos públicos de partidos democráticos en Navarra.

Entre las actividades previstas, que contarán con una financiación de 55.000 euros del Gobierno de Navarra, está la realización de más de 50 entrevistas personales a cargos públicos amenazados por ETA, y de, al menos, cinco grupos focales con víctimas.

El acuerdo está encuadrado en el convenio marco de colaboración aprobado en abril de 2020, entre la Dirección General de Paz, Convivencia y Derechos Humanos y el Colegio oficial de Doctores y Licenciados en Ciencias Políticas y Sociología de Navarra, para impulsar conjuntamente, en un plazo de 4 años prorrogables, actuaciones como estudios y sondeos sobre distintos aspectos de la convivencia y el impacto del terrorismo en Navarra, y para la formación en políticas de memoria, convivencia y derechos humanos en el ámbito de la gestión pública.

Ambas entidades tienen entre sus prioridades favorecer el conocimiento de las percepciones y opiniones de la ciudadanía sobre aspectos cruciales de la vida social y política de Navarra, promover investigaciones y estudios sobre la realidad sociopolítica de su historia reciente, y estimular la participación en estudios sociopolíticos de investigadores pertenecientes a centros e institutos universitarios de la Comunidad Foral.

 

14 mayo 2021 Diario de Cádiz (opinión)

14 mayo 2021

 


Tres detenidos por difundir el yihadismo en centros penitenciarios

La Guardia Civil ha detenido a dos reclusos y a una tercera persona que había estado en prisión por llevar a cabo labores de difusión del ideario yihadista y de captación en una operación en la que ha desarticulado un grupo de internos afín a la banda terrorista Dáesh en diferentes centros penitenciarios.

Los arrestos han tenido lugar en Ceuta y en los centros penitenciarios de Murcia II y de Teixeiro (La Coruña), informa la Dirección General de la Guardia Civil.

Los detenidos habrían llevado a cabo actividades de proselitismo, captación y difusión de postulados yihadistas de manera concertada y coordinada.

Dichas actividades, en línea con la estrategia global marcada por el Daesh, consistía en la materialización de acciones para trasladar los mensajes y consignas de esta organización, entre las que se encontraban la realización de pintadas en zonas comunes de las prisiones y la difusión a través de correspondencia postal de contenidos para incitar a la afiliación terrorista.

En el centro penitenciario de Murcia II ha sido detenido I. M., quien se encuentra como preso preventivo por delitos de terrorismo y que es conocido por su actividad radical y adoctrinadora.

La investigación ha puesto de manifiesto que sus actividades delictivas en prisión no eran hechos aislados sino que obedecían a una estrategia común.

En el centro penitenciario de Teixeiro ha sido arrestado R. B., que cumple condena por delitos contra el patrimonio aunque está catalogado como interno de especial seguimiento por tratarse de un recluso radicalizado durante su estancia en prisión.

En Ceuta ha sido detenido M. D., un hombre que estuvo en prisión durante dos periodos diferentes en los que ejerció actividades proselitistas y de difusión de consignas yihadistas.

Opinión:

Muy buena noticia. Hay que continuar con la labor cortando de raíz todas las iniciativas de proselitismo que, desgraciadamente, han llevado a algunos a cometer atentados terroristas en nuestro país.