lunes, 18 de octubre de 2021

13 octubre 2021 (12.10.21) Naiz

13 octubre 2021 (12.10.21) 


 

Prácticamente todo el arco político y sindical vasco estará en la jornadas de Aiete

Han sido co-organizadas por Conciliation Resources, Berghof Foundation, Foro Social Permanente y Bake Bidea con motivo del décimo aniversario del encuentro que tuvo lugar en ese mismo espacio en 2011 y que dio pie al anuncio del desarme de ETA.

Prácticamente todo el arco político y sindical vasco, a excepción de la derecha española y la extrema derecha, se dará cita este jueves en Donostia en el acto que tendrá lugar en el marco de las jornadas «Aiete diez años, enseñanzas y retos», co-organizadas por Conciliation Resources, Berghof Foundation, Foro Social Permanente y Bake Bidea con motivo del décimo aniversario del encuentro que tuvo lugar en ese mismo espacio en 2011 y que dio pie al anuncio del desarme de ETA.  

En una nota, el Foro Social Permanente ha expresado su satisfacción por «la centralidad y pluralidad que ha adquirido este décimo aniversario. Pocas veces se consigue una fotografía tan plural como esta y podemos decir, sin ambages, que se ha trabajado mucho para lograrla en un contexto especialmente complicado». 

Las personalidades internacionales que estarán presentes son: Martin Griffiths, Jonathan Powell, Brian Currin, Teresa Whitfield, Sergio Jaramillo, John Carlin, Stephen Gethins, Andy Carl y Alberto Spektorowski. 

La representación institucional estará compuesta por Markel Olano, diputado general de Gipuzkoa; Eneko Goia, alcalde de Donostia; y Agustín Erkizia, vicerrector del Campus de la EHU-UPV de Gipuzkoa. 

Los representantes políticos que acudirán lo harán en nombre del PNV –no ha confirmado aún sus identidades–; Arnaldo Otegi y Bakartxo Ruiz (EH Bildu); Jesús Egiguren y Arritxu Marañón (PSE); Pilar Garrido y Arantza González (Elkarrekin Podemos); y Juana García y Mikel Armendariz (Geroa Bai). En el caso de Podemos Navarra e Izquierda-Ezkerra se está también a la espera de confirmaciones. 

En representación del mundo sindical han anunciado su presencia Garbiñe Aranburu (LAB); Xabier Anza (ELA); José Mari García (CCOO); Raúl Arza (UGT); Michel Larralde (CFDT); Iratxe Álvarez (ESK) y Ariane Alberdi (Steilas). 

Por parte de las víctimas estarán la Fundación Egiari Zor y Robert Manrique, víctima del atentado en Hipercor. Además, tienen previsto acudir representantes de las siguientes organizaciones sociales: Foro de Derechos Humanos, Euskararen Kontseilua, Sare, Etxerat, Baketik, Fundación Hitz & Hitz, Herri Eliza, Bilgune Feminista y Paz con Dignidad.

 

miércoles, 13 de octubre de 2021

13 octubre 2021 (4) TV3 (link tertulia)

13 octubre 2021 


 

Programa “Planta baixa”

Tertulia amb Joan Rosignol, Agnés Marqués i Robert Manrique

Al "Planta baixa" d'avui hem entrevistat David Pla, cap d'ETA i la veu del comunicat de l'alto el foc definitiu que l'organització terrorista va fer fa 10 anys.

Link programa:

https://www.ccma.cat/tv3/alacarta/planta-baixa/planta-baixa-13102021/video/6123805/

Minutatge: des de 01:55:00 fins al final

 

 

13 octubre 2021 elmon.cat

13 octubre 2021 


 

Detinguts cinc acusats de gihadisme a Catalunya i Madrid que es preparaven per atemptar

L'operació té relació amb un dispositiu del passat gener a Barcelona

El jutge de suport del Jutjat Central d’Instrucció número 6 de l’Audiència Nacional, Joaquín Gadea, ha enviat a la presó cinc persones acusades de gihadisme i pertinença a banda armada. Segons han informat fonts judicials, quatre dels detinguts vivien a Catalunya, Barcelona, i un cinquè es trobava a Madrid detingut per altres delictes. De moment, ha pres declaració a quatre, i en els propers dies prendrà declaració al que resta pendent, que serà clau per desentortolligar el cas. Tots tenen nacionalitat argelina.

Segons les primeres perquisicions, estaven llestos per atemptar tot que els preparatius no eren per perpetrar cap acció de manera “imminent”. El jutge considera que un d’ells exercicia el paper de líder i de captador de la cèl·lula. Se l’acusa de pertinença a banda armada, adoctrinament i tinença d’armes i explosius. En tot cas, consideren que el grup podria perpetrar una acció amb certa facilitat logística a la vista de com tenien els preparatius per actuar i del material requisat durant la investigació policial.

La investigació i la detenció guarda relació amb la detenció per part de la brigada d’informació de la policia espanyola a Barcelona el passat mes de gener amb tres individus de nacionalitat argelina. Una operació on van participar el Centre Nacional d’Intel·ligència, l’Europol, l’FBI i els serveis d’intel·ligència argelins. De fet, un dels detinguts era un retornat amb ple coneixement del funcionament de les armes. Durant l’escorcoll al domicili que ocupaven els pressumptes gihadistes es va trobar molt material informàtic que després de ser analitzat ha facilitat la nova detenció.

Segons apunten fonts pròximes al cas, el rol assumit per un dels detinguts era de lideratge i d’adoctrinament. Tres en canvi actuaven com adoctrinats a les seves ordres, en una situació absolutament jeràquica. A més de la policia espanyola, han col·laborat altres cossos policials i serveis d’intel·ligència aliats en la causa contra el gihadisme.

 

13 octubre 2021 (2) Deia

 

13 octubre 2021 

 


Partidos y sindicatos vascos recuerdan los diez años de Aiete

PNV, EH Bildu, PSE, Elkarrekin Podemos, Geroa Bai y la práctica totalidad de los sindicatos vascos asistirán mañana y el viernes a las jornadas internacionales Aiete diez años, enseñanzas y retos, organizadas por el Foro Social Permanente, Conciliation Resources, Berghof Foundation y Bake Bidea en Donostia con motivo del décimo aniversario de la Conferencia de Paz de Aiete, cita que dio paso al comunicado de cese de actividad de ETA en octubre de 2011.

En un comunicado, el Foro Social Permanente expresó su “satisfacción por la centralidad y pluralidad que ha adquirido” este décimo aniversario de la Conferencia Internacional de Aiete, a su juicio, “muestra palpable de la importancia que este asunto sigue teniendo en la agenda política y mediática”. “Centralidad, porque además del Foro Social, son numerosos los actores que están organizando actos, cada uno desde su respectivo y legítimo relato y pluralidad, porque en los tres días que dura el encuentro estarán presentes la totalidad de agentes políticos, sindicales y sociales que en Iparralde, en Nafarroa y en la Comunidad Autónoma Vasca obran por una agenda de resolución”, explican desde la asociación en defensa de la convivencia. Desde el Foro celebran asimismo que “pocas veces se consigue una fotografía tan plural como ésta”, así como que “se ha trabajado mucho para lograrla en un contexto especialmente complicado”.

El Foro Social Permanente destaca asimismo que el objetivo es “recuperar aquel espíritu de Aiete que hace diez años reunió a actores tan diferentes remando en la misma dirección”. En este sentido, ha puesto en valor el “amplio abanico” de “personalidades internacionales” que estarán presentes en el Palacio de Aiete el jueves por la tarde, como son Martin Griffiths, Jonathan Powell, Brian Currin, Teresa Whitfield, Sergio Jaramillo, John Carlin, Stephen Gethins, Andy Carl y Alberto Spektorowski. La representación institucional estará compuesta por el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano; el alcalde donostiarra, Eneko Goia, y Agustín Erkizia, vicerrector del Campus de la UPV/EHU de Gipuzkoa.

Además, asistirán representantes del PNV; Arnaldo Otegi y Bakartxo Ruiz (EH Bildu); Jesús Egiguren y Arritxu Marañón (PSE); Pilar Garrido y Arantza González (Elkarrekin Podemos); Juana García y Mikel Armendariz (Geroa Bai). En el caso de Podemos Navarra e Izquierda-Ezkerra se está también a la espera de confirmaciones de asistencia.

Mientras tanto, en representación del mundo sindical han anunciado su presencia Garbiñe Aranburu (LAB); Xabier Anza (ELA); José Mari García (CCOO); Raúl Arza (UGT); Michel Larralde (CFDT); Iratxe Álvarez (ESK) y Ariane Alberdi (Steilas).

Por parte de las víctimas estarán la Fundación Egiari Zor y Robert Manrique, víctima de Hipercor.

Además, tienen previsto acudir representantes de organizaciones sociales como Foro de Derechos Humanos, Euskararen Kontseilua, Sare, Etxerat, Baketik, Fundación Hitz & Hitz, Herri Eliza, Bilgune Feminista y Paz con Dignidad.

 

13 octubre 2021 La Razón

13 octubre 2021 


 

El Memorial de las Víctimas del Terrorismo de Madrid, en marcha a la espera de la negociación entre partidos

Los grupos de la Asamblea negocian una iniciativa impulsada por el PSOE para instar al Gobierno regional a que se inicie esta legislatura

Madrid tendrá un centro memorial de las víctimas del terrorismo. Era uno de los compromisos electorales del PP y ahora el PSOE pone el foco en este asunto después de que haya presentado una proposición no de ley en la Asamblea de Madrid para ser debatida en el próximo pleno en la que insta al Ejecutivo regional a que impulse la colaboración con el Gobierno de España y con el Ayuntamiento de Madrid para que salga adelante el proyecto de construcción de una sede del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo en la ciudad de Madrid. Pero el PSOE quiere que se ponga el acento, especialmente en las víctimas del terrorismo yihadista.

El de Madrid sería otro centro en recuerdo de las víctimas que se sumaría al ya inaugurado en junio pasado en Vitoria por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que cumplía con el mandato de la Ley de Reconocimiento y Protección Integral de las Víctimas del Terrorismo, aprobada por consenso parlamentario en 2011. La norma preveía la creación de un centro nacional con sede en el País Vasco «para preservar y difundir los valores democráticos y éticos que encarnan las víctimas del terrorismo, construir la memoria colectiva de las víctimas y concienciar al conjunto de la población para la defensa de la libertad y de los derechos humanos contra el terrorismo».

 

11 octubre 2021 (4) Diario Vasco

11 octubre 2021 

 


«Los 'ongi etorris' en el ámbito público son un problema en vías de solución»

Ve «un serio riesgo» de que la sociedad vasca «pase demasiado rápido la página del pasado» cuando están a punto de cumplirse diez años del final de la violencia de ETA

Agus Hernán Coordinador del Foro Social por el Debate

Diez años después del final de la violencia, Agus Hernán, coordinador del Foro Social por el Debate, cree que la sociedad vasca corre un serio riesgo de pasar la página del pasado «demasiado rápido» y reclama transformar la confrontación en «una cultura sosegada y constructiva» que permita cerrar las heridas.

– ¿Cómo ve este décimo aniversario del fin de ETA?

– Como una oportunidad para reflexionar. Nosotros no hablamos de proceso de paz sino de proceso de construcción de paz vasco, porque el proceso de paz está ligado a una serie de estándares internacionales de la ONU que aquí no se han dado. Ha habido notables avances y aportaciones a nivel internacional. Hay una serie de retos en los que coincidimos con todos los actores después de la disolución de ETA y el cambio de Gobierno en Madrid. Retos sobre presos, víctimas y memoria. Ahora habrá que afrontar la batalla del relato con sosiego y una memoria crítica inclusiva. Hemos pedido a todos que se aproveche este aniversario para afrontar la batalla del relato, que es un término horrible, pero socialmente conocido y aceptado.

– Pero es bien difícil...

 – Sí, porque salimos de unas semanas en las que el debate político ha sido crispado. Pero ha habido objetivos más difíciles, por ejemplo el desarme. Este proceso hubiera resultado mucho más difícil si no hubiera tenido el acompañamiento desde la comunidad internacional con propuestas para que las armas no siguieran en zulos o en el monte con un desarme ordenado.

– ¿Cuál ha sido la clave para que prosperase el proceso vasco?

– La suma de voluntades unilaterales que han llevado a una multilateralidad. Y la convicción, antes y después de Aiete, de que ese ciclo de violencias había que cerrarlo definitivamente y para ello había que generar las condiciones de no repetición.

– ¿Pero no existía ya la percepción de que la violencia había colapsado ya como estrategia?

 – Sí, esa percepción estaba muy extendida, incluso en aquellos que impulsaron lo que el señor Otegi llama el viraje del trasatlántico.

– Hoy se reaviva la batalla del relato. ¿Habrá un único relato?

– No habrá un único relato. Es imposible y es uno de los argumentos que a nosotros nos lleva a decir: salgamos de la rotonda en la que está metido ese debate.

 – ¿Hay dos relatos?

– Tampoco, hay múltiples relatos.

– ¿Cómo se avanza en eso?

– Es complicado, se han dado pasos. El tema de los presos ha salido del cauce de la batalla del relato, está en un cauce de la normalidad penitenciaria con otros elementos que habrá que ir definiendo, como son los contenidos del itinerario de reintegración de los presos, que será un elemento de debate muy importante desde el momento en el que el Gobierno Vasco ha cogido las competencias en política penitenciaria. Los expertos nos dicen que hay que esperar a que pase una generación o dos para que este tema pueda encarrillarse. Nuestra inquietud es lo que estamos transmitiendo a las nuevas generaciones.

– ¿Por qué?

– Porque si les transmitimos que desde el espacio político hay confrontación y queremos que las nuevas generaciones crezcan en una cultura de derechos humanos y de paz, la imagen de tensión permanente puede producir lo que nadie quiere: pasar página del pasado muy rápidamente. Es un gran peligro también para sentar las bases para la no repetición.

–¿Cree que desde el mundo de los presos se están dando suficientes pasos en el reconocimiento del daño causado?

– Entiendo que los pasos que se han dado hasta ahora son importantes y hay que darles un valor y en la medida en la que se defina un itinerario de reintegración, los presos tendrán que dar pasos en ese terreno. Hay voluntad de recorrer el recorrido, yo creo que lo que piden es saber cómo es ese recorrido, y tener garantías de que esos pasos para saber sus consecuencias.

– ¿Qué opina de la polémica sobre los ‘ongi etorris’?

– La posición del Foro Social es conocida, la hicimos pública el 31 de junio de 2019. Fue crítica. Planteamos tres ideas: empatía hacia las víctimas de ETA, hacia los familiares de los reclusos que les quieren recibir con sosiego; en segundo lugar, hay que respetar el derecho de las víctimas a la no revictimización y del familiar a recibirles. Y, en tercer lugar, dijimos que lo adecuado para ello son los ‘ongi etorris’ privados. Entendemos que hoy en día, y mido mucho mis palabras, es un problema en vías de solución. Hay acuerdo, parece chocante con algunas imágenes, pero los datos muestran una tendencia. En 2020 hubo 28 excarcelaciones y siete ‘ongi etorris’; este año, a 31 de agosto, ha habido 25 excarcelaciones y dos ‘ongi etorris’ públicos.

– ¿Trasladó a Sortu la reflexión?

–Sí.

– Ellos difundieron un vídeo del ‘ongi etorri’ en Santutxu...

 – Sí, es innegable, pero el propio colectivo Covite en su comunicación confirma los datos que le doy.

– La no condena de EH Bildu a la violencia, ¿condiciona políticas como la progresión de grados?

– Son cosas que no tienen que ver. En este país se generan unos debates terminológicos que se transforman en tótems que luego son muy difíciles de cambiar. Igual es el momento de sosegarlos y sacarlos del espacio del micrófono.

– ¿Pero la condena no es en sí mismo un problema?

– Para muchos sectores sí, es obvio. ¿Cómo salimos de ese espacio de confrontación recurrente? Desde el diálogo, que es la única manera de resolver los problemas. Se nos acusa a veces de buenistas pero es que hoy en día mucha gente puede pensar que estamos peor que hace diez años, y eso no es verdad, estamos infinitamente mejor. Hagamos pedagogía. La sociedad va muy por delante.

– ¿Qué opina del Plan de Convivencia del Gobierno Vasco?

– Este plan aborda correctamente cuestiones como los presos.

– ¿La transferencia de las prisiones al País Vasco puede ayudar?

– Por supuesto, las ideas que conocemos humanizan la cárcel, se alejan de planteamientos exclusivamente punitivistas y se alinean con las políticas más progresistas en Europa. Y en lo que se refiere a los presos condenados por delitos de motivación política, responden a una normalización del sistema penitenciario. Todavía hay elementos de excepcionalidad: hay traslados pero también dificultades. La primera, el papel de la Audiencia Nacional. El segundo debate, la definición del itinerario de reintegración al hablar de Justicia restaurativa.

Regreso a Aiete diez años después de la conferencia de paz

El Foro Social por el Debate, junto con otros patrocinadores de la Conferencia de Aiete celebrada el 17 de octubre de 2011, ha organizado unas Jornadas Internacionales este jueves, viernes y sábado para examinar «los retos» del proceso abierto en Euskadi tras constatar que, una década después, «estamos mucho mejor», entre otros factores, gracias al impulso «de la sociedad civil».

Las jornadas tendrán lugar en el Palacio de Aiete y en el Kursaal, en San Sebastián, y en Baiona.

Entre otros invitados participarán los mediadores y facilitadores internacionales Jonatthan Powel, Brian Currin y Martin Griffith. También acudirán el exlehendakari Juan José Ibarretxe y el expresidente catalán Quim Torra.

LAS FRASES

EL RELATO «Habrá que afrontar la batalla del relato con sosiego, pero es imposible que haya uno único»

EL FIN DE CICLO «La percepción de que la estrategia de la violencia estaba colapsada estaba muy extendida»

JUSTICIA RESTAURATIVA «Los presos quieren saber cuál es el itinerario que se les pide para su reintegración»

 

11 octubre 2021 (3) Diario Vasco (opinión)

11 octubre 2021 


 

Regreso a Aiete

Diez años después de la conferencia de paz El Foro Social por el Debate, junto con otros patrocinadores de la Conferencia de Aiete celebrada el 17 de octubre de 2011, ha organizado unas Jornadas Internacionales este jueves, viernes y sábado para examinar «los retos» del proceso abierto en Euskadi tras constatar que, una década después, «estamos mucho mejor», entre otros factores, gracias al impulso «de la sociedad civil». Las jornadas tendrán lugar en el Palacio de Aiete y en el Kursaal, en San Sebastián, y en Baiona. Entre otros invitados participarán los mediadores y facilitadores internacionales Jonatthan Powel, Brian Currin y Martin Griffith. También acudirán el exlehendakari Juan José Ibarretxe y el expresidente catalán Quim Torra.

Opinión:

Pues mañana jueves viajo hacia San Sebastián para participar en la mesa “Retos del proceso del Paz Vasco” del viernes a las 11:30 junto a Brian Currin, Karmen Galdeano y Agus Hernan.

Ahí va la información completa:

 


 

11 octubre 2021 (2) Noticias de Navarra

11 octubre 2021 


 

De Maixabel y demonios

Ana Ibarra Lazkoz

Hay un momento brutal de cierre en la película de Icíar Bollaín en el que una impresionante Blanca Portillo en el papel de Maixabel consigue de manera intencionada o no cruzar las miradas de sus hija María y del asesino de su padre, Juan María Jáuregui, el que fue su compañero de vida desde su juventud. Ocurre catorce años después de su asesinato en uno de los homenajes que se realiza cada año en recuerdo al ex gobernador civil de Gipuzkoa.

Para que Ibon Etxezarreta, uno de los tres integrantes del comando Buruntza que le atestó dos tiros en la nuca, deposite un ramo de flores frente al monolito situado en el monte Burnikurutzeta, y para que María, que no llega a comprender el difícil proceso que inició su madre años atrás para dialogar con presos disidentes de ETA (los llamados encuentros restaurativos), le sostenga la mirada, hay un largo camino que narra de manera impecable la película. Bollain no da puntada sin hilo. Maixabel necesita "volver a ser Maixabel", una mujer cuyo compromiso social explica el paso que da.

En el encuentro con los asesinos de su marido se muestra durísima (un interrogatorio mucho más interesante que el de un tribunal "No me cambiaría por el papel de tu madre", le lanza a Ibon) pero lo necesita para rearmar su vida. También le pregunta a Carrasco porqué eligieron su marido, si fue por ser una persona dialogante, para encontrar como respuesta que Jáuregui era un objetivo más, que no había una razón, no llevaba escolta y aquellos dirigentes con los que Carrasco se reencontraría años después en la cárcel y que califica de "mediocres" decidían a quién había que matar. Tosar no levanta cabeza en ningún fotograma. Se encuentra perdido, buscar reparar el daño pero su arrepentimiento es creíble. Y junto a la soberbia interpretación de Portillo y Tosar aparecen personajes secundarios de mucho calado.

En un momento de la película una de las mediadoras trata de que Luis Carrasco profundice en su pasado, "no me vale con que pidas perdón si soy la víctima necesito algo más", saber que estás sintiendo, porqué lo hiciste y cómo llegaste a ello. La película, un alegato a la concordia, humana pero sin sentimentalismos, aborda temas tan delicados como el perdón, el sentido del odio, la convivencia, la dignidad de las víctimas, la reinserción de los presos en la sociedad, y el significado restaurativo de la memoria no sólo para no repetir errores sino también como una forma de exortizar los demonios, de expulsarlos, y una, personalmente, comparte con el relato que sólo cuando salen a la luz de forma real y sincera se puede acabar con ellos. No creo que haya una forma de condena más dura para un verdugo que enfrentarse a sus fantasmas, revisar sus actos y a quienes falló (no sólo a sus víctimas directas), atravesar los escenarios del crimen, y conocer de cerca las vidas que reventó. Más allá de las rejas, y sin beneficios penitenciarios por ello. En la película también queda claro que lo que a Maixabel le aporta estabilidad emocional a otras víctimas les genera rechazo. De igual modo que aparecen presos que se arrepienten, los que no se relacionan con ex camaradas porque prefieren pasar página de un pasado negro, y los que se siguen mostrando víctimas de un Estado opresor.

 

 

11 octubre 2021 libertaddigital.es

11 octubre 2021 


 

 El "ignominioso" olvido de las víctimas españolas y el "blanqueamiento" del terrorismo del Frente Polisario

La presidenta de ACAVITE explica en esRadio cómo se ha olvidado los ataques terroristas de Brahim Ghali y se ha blanqueado al Frente Polisario.

El caso Ghali ha desempolvado la memoria de los atentados del Frente Polisario durante la Transición y el principio de los años ochenta contra objetivos españoles en el Sáhara Occidental. La implicación de Brahim Ghali y otros dirigentes polisarios en la desaparición y muerte de centenares de españoles llevó a la Asociación Canaria de Víctimas del Terrorismo (ACAVITE) a denunciar a este grupo terrorista en la Audiencia Nacional.

Su presidenta, Lucía Jiménez, ha criticado en el programa Es la mañana de Federico de esRadio cómo se ha blanqueado a esta organización terrorista durante décadas pese a las casi 300 víctimas de las que aún no se obtenido justicia.

Ha contado que su asociación "aglutina a casi 300 familias de los atentados perpetrados por el Frente Polisario y por el MPAIAC de Antonio Cubillo". Desde sus inicios, "cuando Brahim Ghali era ministro de defensa", el Frente Polisario "perpetró atentados contra civiles y también militares de las antiguas tropas nómadas durante en 1974 y 1975 y, sobre todo, contra trabajadores de la antigua empresa del SEPI en el antiguo Sáhara Español, en El Aaiún".

Lucía Jiménez ha explicado que uno de esos atentados fue en el que quedó gravemente herido su padre cuando era trabajador de la empresa Fosbucraa. En enero de 1976 el Frente Polisario perpetró un atentado "de doble bomba contra los españoles y los intereses que allí trabajaban". Su padre y su compañero, Raimundo Peñalver, "por ayudar a unos compañeros cuando explotó la primera bomba en plena cinta transportadora de fosfato" fueron afectados por la segunda. Peñalver "murió en el acto" y su padre "quedó ciego y sordo y lleno de esquirlas de metralla durante toda su vida".

"Así se fueron sucediendo todos estos atentados en los que España estaba en plena Transición; Franco había muerto en noviembre del 75; se vivió la Marcha Verde y los atentados del 76", ha relatado la presidenta de ACAVITE. En ese momento "España abandona el Sáhara Español" pese a que en "los acuerdos de Madrid del 75, cuatro días después de la muerte de Franco, se establecen que tenían que dar seguridad y dotar de protección, junto con Marruecos, por todos los atentados que iba perpetrando e incrementando el Frente Polisario".

Jiménez ha explicado que "esto no se cumplió y se dejó a los trabajadores al albur del Frente Polisario" que fueron "masacrándolos" hasta que España abandonó el Sáhara Español mientras "en paralelo, a partir del 76, incrementó la escalada de atentados brutales contra los pescadores que faenaban en el caladero canario africano".

La presidenta de ACAVITE ha señalado que normalmente "hay que situar un contexto" y que "muchas veces no se entiende" porque "hay muy poca información". Cree que "ha habido un apagón informativo durante todas estas décadas" sobre esta cuestión. Desde su asociación se proporcionó "un listado en una denuncia en la Audiencia Nacional" que señala a "281 víctimas, que incluyen a las del MPAIAC" y que "son casos sin esclarecer". "Los mismos que los 377 de ETA", ha destacado.

Por ese motivo van a pedir a "los eurodiputados que van a venir a España a instancia de Dignidad y Justicia para conocer más datos de los atentados sin esclarecer en España de ETA a que se investiguen los casos de víctimas canarias". "En España hay aproximadamente 658 atentados terroristas de ETA, el FP, el MPAIAC y alguno más de GRAPO o Terra Lliure que no han tenido la oportunidad de tener sentencia judicial porque no han detenido a sus asesinos", ha revelado Lucía Jiménez.

Blanqueamiento del Frente Polisario

La presidenta de ACAVITE ha destacado que "no sólo se ha blanqueado" al Frente Polisario mientras piensa que "se ha subvencionado como modus vivendi durante estos 50 años a más de 462 asociaciones saharauis por toda España que "viven del victimismo, de la utilización de los niños en vacaciones…".

"Las autoridades y los partidos políticos han sido ignominiosos con sus conciudadanos, todos", ha dicho Lucía Jiménez que ha remarcado que "no se ha hecho nada y sólo se ha reconocido por la boca pequeña y a instancia administrativa a las víctimas terrorismo del Frente Polisario cuando ACAVITE ha insistido".

Sobre los atentados contra las embarcaciones canarias ha contado que "desaparecían embarcaciones enteras con familiares de 12 tripulantes". "Era un mismo atentado con varias formas de terrorismo más brutales" porque "tenemos los delitos de lesa humanidad más graves que se pueden perpetrar contra su población civil y España por la geostrategia o el interés político ha hecho una dejación contra nosotras", ha señalado

Jiménez, que es periodista de profesión, ha emplazado a sus "colegas y compañeros" de la prensa a que se hagan "reportajes del secuestro y de los asesinatos contra todos los barcos de nacionales canarios".

"Era ignominiosa la forma de cómo justificaban y utilizaban a los secuestrados en aquélla época", ha lamentado. Cree que se debe "rectificar" y "poner en valor la sangre derramada a costa de los canarios por culpa de la justificación romántica e ideológica del Frente Polisario" que "ha perdurado y pervivido gracias a las subvenciones a las asociaciones solidarias por toda España y los partidos políticos que no han hecho nada".

Ha remarcado que el Frente Polisario es un "grupo terrorista que aparece en el listado de la CIA" y que como ejemplo sólo hay que recordar que su nombre "es un acrónimo de Frente Popular por la Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro fundado en 1973 con el libro verde". "Desde ahí se ha tenido una verdadera justificación desde la izquierda durante todos esos años" ha apuntado. "España estaba en la Transición y nuestra teoría es que no quería entrar en más conflictos militares, ni dar poder a los militares" porque "Franco había muerto, se había abandonado el Sáhara y la derecha se mostró tibia con la ley de amnistía porque ETA estaba matando por el norte pero por el sur estaba el terrorismo del polisario en Tinduf", ha explicado.

"El Frente Polisario ha hecho muy bien una cosa y es la autopublicidad y el autovictimismo durante todas décadas", ha dicho la presidenta de ACAVIRE que asegura que "le hemos comprado el mensaje" y es "lo que hay que desmantelar junto a todas las asociaciones". Sobre esas asociaciones que "nos colocaran a los niños cada verano" ha indicado que "los subvencionamos y eso ha pervivido por el abandono y la precariedad de las familias afectadas".

La Audiencia Nacional y el Caso Ghali

La presidenta de ACAVITE también ha comentado cómo su denuncia llegó a la Audiencia Nacional pero siguen "a la espera" de una respuesta. "¿Dónde están los órganos que tienen que controlar a la Audiencia Nacional o al juez Pedraz para que todas estas denuncias que se hicieron de oficio aparezcan?", se ha preguntado Lucía Jiménez. "Parece que la denuncia ha estado distraída o se ha perdido. No lo sabemos. Nosotros no podemos hacer una acción hasta que no tengamos una respuesta de la Audiencia Nacional que es su obligación", ha relatado.

"Con el tema de Ghali nos parece sobrecogedor que se proteja a los que idearon intelectualmente todos esos atentados y que hicieron dejación", ha afirmado. "Le han permitido volver a España por razones humanitarias cuando has matado, asesinado, secuestrado y organizado todos estos atentados contra sus conciudadanos nacionales. Creo que todos los partidos políticos tienen que rectificar desde el PSOE, Vox, el PP y Podemos (que son grandes aliados y los justifican y blanquean románticamente)".

Sobre el supuesto desconocimiento de la exministra de Exteriores, Arancha González Laya se ha preguntado: "¿Cómo no se va conocer que hay casi 300 víctimas del terrorismo en España?" y "¿acaso una ministra durante años no tiene que saber cuales son los intereses geoestratégico de su país y la protección que nos deben a las víctimas del terrorismo sea cual sea el grupo o banda terrorista que haya perpetrado atentados brutales?". "El juez Pedraz sí me consta que lo tendría que conocer, otra cosa es que no entrara en el fondo del asunto. La Justicia tiene que darnos respuesta", ha apuntado.

 

 

10 octubre 2021 (3) ABC

10 octubre 2021 

La rendición de Anboto, la terrorista que puso voz al punto final de ETA

Tras siete juicios en la Audiencia Nacional en los que negó responder a ese nombre, Iparraguirre claudicó

Se quebró en la prisión de Soto del Real y ahora intenta no alejarse de Álava aunque deba reconocerlo todo

Cuando el pasado 14 de septiembre Marixol Iparraguirre, la mujer que lo ha sido todo en ETA, reconoció ante un tribunal que en 1997 ordenó matar al Rey y volar el Guggenheim había dos lecturas rápidas posibles. Una, que a estas alturas querría arrogarse el mérito de intentar lo que sus acólitos apreciarían siempre como una hazaña. Otra, que siete juicios en la Audiencia Nacional y 20 años de condena en Francia después, la voz en ' off' que radió la disolución de ETA en 2018 había también tirado la toalla.

Es la letra pequeña de aquel reconocimiento, en forma de un escrito de acusación de la Fiscalía que asumió sin ambages, la que inclina la balanza. Ese documento que aceptó y ya es sentencia firme dice lo que tantas veces Marixol se ha empeñado en rebatir. Dice que ella era Anboto. Y eso lo cambia todo. Iparraguirre siempre negó responder a ese apelativo, que a su vez da nombre a un monte vasco con mitología de diosa incluida.

Desde que llegó entregada por Francia a España en 2019 se ha empeñado en rebatir los cargos por acciones terroristas que afrontaba partiendo de la premisa de que Anboto no era ella. «Mi nombre empieza a aparecer en el organigrama y no sé ni cómo», llegó a alegar en un juicio. Sorprendía la estrategia en los círculos donde en otros tiempos se imprimían carteles con la leyenda «Anboto Askatu», como si hubiesen estado reclamando libertad para un fantasma.

Un fantasma con su foto.

Es, de hecho, en aquella primera fotografía donde empieza todo, la imagen en blanco y negro de una joven con la barbilla en escorzo que pendía del corcho de los más buscados en comisarías y cuarteles de todo el país. Esa imagen, conforme al relato que Iparraguirre vino esgrimiendo en los primeros siete juicios de la docena que afrontará, se habría obtenido tras una detención ilegal, cuando tenía 18 años y la Policía le cogió las huellas. Hubo un tiempo en que los etarras se negaban a reconocer la legitimidad del tribunal y asumían los cargos como si lo fuesen de guerra. Anboto, aunque con poco éxito, no estaba en ese plan. Alegaba que todo lo actuado contra ella desde la primera detención era nulo. En esa idea y en la caricatura de un Estado represor ha venido sustentando su defensa, con pocas respuestas y largos alegatos en los que acababa referenciando a los GAL, como si lo uno justificase lo otro. Eso sí, en lo otro, nunca era ella la persona de la que hablaba el fiscal.

En alguna sesión se veía al fondo, en la bancada del público, a Mikel Antza asentir con aprobación. Jefe de ETA durante doce años y pareja de Anboto, fue detenido con ella en Francia en 2004 y entregado a la par a España, pero no tenía cuentas con la Audiencia Nacional y está libre desde que pisó Barajas. Tras el visto para sentencia, él se va a casa. Ella, no.

Sin redención

El Tribunal Supremo puso fin a la disyuntiva sobre quién era Iparraguirre el pasado febrero, cuando, al confirmar los 122 años de cárcel que le impuso la Sala por el asesinato del comandante del Ejército de Tierra Luciano Cortizo, dejó negro sobre blanco que era la única en ETA que respondía al sobrenombre de Anboto. El fallo impuso una verdad judicial de las que no se rebaten con dialéctica. Siendo ya un hecho probado, las sentencias sobre Iparraguirre que vinieran después no tendrían siquiera que dedicar líneas a acreditar la correlación. Pero ella seguía negando la mayor juicio a juicio y a la vista sobre el Guggenheim acudía lista para dar la batalla.

Dio un paso atrás

La rendición de Anboto, la terrorista que puso voz al punto y final de ETA Tras siete juicios en la Audiencia Nacional en los que negó responder a ese nombre, Iparraguirre claudicó, se quebró en la prisión de Soto del Real y ahora intenta no alejarse de Álava aunque deba reconocerlo todo

Asesinato de Galíndez

Condenada como autora por el asesinato del funcionario de Correos Estanislao Galíndez Llano en Amurrio, en junio de 1985, el robo de un coche y el arma usada. Condena: 39 años

Asesinato de Cortizo

Condenada en firme como autora del asesinato del comandante de Tierra Luciano Cortizo con una bomba lapa en León en 1995 que pudo matar a cuatro personas más. Condena: 122 años

Ocho juicios, seis condenas.

La oficina del DNI

Condenada por atentado terrorista con muerte del policía Rafael Leiva y asesinato frustrado del también agente Domingo Durán en 1995 frente a la oficina de DNI en Bilbao. Condena: 50 años

La bomba trampa del bar

Condenada por dos asesinatos en tentativa de los dos artificieros que debían desactivar una bomba trampa en el bar Naira de su pueblo, Escoriaza (Guipúzcoa), en 1987. Condena: 46 años y un día

La escalada hasta la cima de Iparraguirre, comando a comando

El banco en Guecho

Condenada como cooperadora necesaria de un delito de terrorismo por la colocación de una bomba frente a un banco en Guecho en 1994 causando daños materiales. Condena: 11 años

Anboto nunca fue una terrorista cualquiera. Tras ser detenida con 18 años comenzó su activismo en ETA, donde fue escalando en una siniestra carrera en la que se la solía relacionar con líderes de primer nivel. Pasó por el comando Araba, también por el comando Madrid y en los noventa, en Francia, se integró en el aparato militar. En 1994 una operación volvió a descabezar la banda y dio el gran salto.

El cambio no se explica sin dos grandes factores y el primero es penal. El atentado frustrado contra Juan Carlos 1 se produjo en 1997, cuando ya llevaba dos años en vigor el Código Penal que eliminó la redención de las penas en los delitos de terrorismo. Las condenas desde entonces, se han de cumplir íntegras o, lo que es lo mismo, sale mucho más caro dedicarse a matar. A ese juicio, el primero que afrontaba bajo aquella reforma penal, Anboto llegó con una petición de 27 años de cárcel. Cuando terminó, le habían caído 15 al reconocer los hechos. Parece una diferencia como para reconsiderar posiciones y de hecho, había cambiado hasta de abogado. Pero la razón definitiva, de acuerdo a las fuentes consultadas por ABC, estaba a plena vista en la sesión. Anboto asistía por videoconferencia desde la prisión de Zaballa, en Alava, que es lo más cerca que ha estado de su tierra en las últimas dos décadas.

Pide videoconferencia

Cuando fue entregada a España el 4 de septiembre de 2019, su primer destino fue la cárcel de Soto del Real, en Madrid. Permaneció allí un mes, hasta que le fueron notificadas las causas pendientes y la trasladaron a Brieva, en Ávila. Desde entonces, para cada uno de los juicios vuelve a Soto del Real, donde acaba prácticamente aislada y sin visitas durante semanas.

Por decisión del Ministerio del Interior, y en un gesto controvertido habida cuenta del persona

Fue acercada a Zaballa (Álava) el pasado junio sin haber reconocido delitos, estando recién sentenciada y con juicios pendientes jefa de los comandos legales, los 'taldes, con el jefe de ETA, Mikel Albisu, Antza, durmiendo a su lado. Durante una década el tándem dirigió la organización. Ella era quien se encargaba de ordenar atentados, impartir instrucciones, proveer material. Algunas de sus indicaciones quedaron por escrito y la han sentenciado. Como el 'boom' que pedía provocar al encargado de matar a Luciano Cortizo.

Por decisión del Ministerio del Interior, y en un gesto controvertido habida cuenta del personaje, fue acercada a la cárcel de Zaballa (Álava) en junio. Ni había reconocido hecho delictivo alguno hasta entonces ni había pedido perdón ni cumplido la cuarta parte de las condenas que ya tenía y que incluyen delitos de sangre. Pero estaba de vuelta en el País Vasco, su nuevo clavo ardiendo. Con esa mentalidad afrontaba el juicio del Guggenheim. Se sabía condenada, sus secuaces cayeron tiempo atrás y cantaron. Poco margen tenía más que intentar evitar el paso por la prisión madrileña y si hay que tirar la toalla, pues se tira. El mes que viene tiene un nuevo juicio y ha pedido sin éxito que sea por videoconferencia. Está por ver si claudica o vuelve a su fallida retórica sobre los GAL tras la pernocta en Soto. Lo que queda ya para el relato, la Historia y la memoria es que María Soledad Iparraguirre, hija de Santiago y María Luisa desde el 25 de abril de 1961, la que escaló en ETA de comando en comando hasta mandar sobre todos ellos, la que les daba las órdenes y el material para atentar, era Anboto. Y no lo dice una «justicia vengativa», lo dice ella.

Que es la misma Anboto autora del asesinato del funcionario de Correos Estanislao Galíndez en 1985, la Anboto responsable de la bomba en un bar de Escoriaza (Guipúzcoa) en 1987 para matar a dos artificieros, la autora del asesinato del comandante Luciano Cortizo en 1995, la responsable del atentado que mató al policía Rafael Leiva e hirió de gravedad a su compañero Domingo Durán ese mismo año, la que en 1997 ordenó volar la fachada de un banco en Guecho. La que puso encima de la mesa las granadas para matar al Rey y destrozar el Guggenheim. La voz en off' del fin de ETA. La mujer de 60 años que se quiebra en Soto del Real después de haberlo sido todo para la banda terrorista y sus reos. María Soledad Iparraguirre. Marixol. Anboto.

 

10 octubre 2021 (2) El Correo

10 octubre 2021 

 

Arrepiéntete

Antonio Rivera Catedrático de Historia Contemporánea de la UPV-EHU

El PNV ha redoblado la presión sobre la izquierda abertzale para que rechace el pasado terrorista. Aunque lo haga por razones tácticas, bienvenido sea. Hubo un tiempo en que nacionalistas y abertzales dirimían su particular competición dando patadas en el culo de los no nacionalistas; bueno, muchas veces eran más que patadas por parte de estos segundos. Unos y otros han mantenido un pulso por el dominio político del país desde el día en que ETA se alzó pretendiendo un ‘sorpasso’ en toda regla sobre el nacionalismo histórico del PNV.

En aquellos tiempos en que la violencia se tomaba por otra manera de hacer política, los reproches contra los terroristas y sus soportes civiles dependían del papel o de la consideración que se reservara al agente español, ya fuera el Gobierno central o la ciudadanía vasca no nacionalista. En esa tesitura, en numerosas ocasiones se echó en falta un rechazo más contundente, menos calculado en términos tácticos.

De un tiempo a esta parte, cuando el terrorismo ha dejado de ser protagonista, el nacionalismo vasco y su amplio entorno de medios, portavoces o personas reconocidas de esa procedencia han intensificado la crítica contra el mundo abertzale por la cuestión del pasado; en concreto, demandando un rechazo de estos de toda la historia de violencia de ETA. Los reproches se manejan en un ámbito que ha terminado por crear un lenguaje y una semántica endiabladas, donde aparecen términos como «condena» o «rechazo» con significaciones insospechadas y cambiantes. Alguien que llegara tarde a la política vasca podría pensar que esta discusión tiene su lógica: al fin y al cabo, es adecuado recriminar a quien no se aparta de ese recuerdo de violencia después de un decenio de haber acabado esta. Incluso alguno podría suponer que esta agria conversación es continuación de aquel acuerdo de 2013 del Parlamento vasco que estableció el llamado suelo ético, donde se desautorizaban todos los argumentos para justificar el recurso al terrorismo. Me temo que no hay nada de eso. Estamos ante una nueva fase táctica donde la exigencia de rechazo del pasado terrorista busca visibilizar las diferencias entre los dos competidores máximos de la política vasca. En ausencia o retirada del resto de actores, el PNV ha concluido que solo tiene una amenaza a su flamante hegemonía: la que le supone el otro nacionalismo.

Con haber diferencias notables y evidentes de posición política entre ambos, determinado público puede seguir siendo sensible al argumento de la violencia al cabo de los años, y resulta ventajoso para quien mantiene la iniciativa aparecer cada poco reclamando una afirmación pacifista, mientras el contrario busca el retruécano de la jornada para esquivar la retractación solicitada. Pero advertir una intención práctica en esa justa demanda no invalida su oportunidad. Los antaño partidarios de ETA llevan peor el reproche de sus cercanos nacionalistas que el de los entonces tomados por enemigos e incluso eliminables.

La insistencia jeltzale, táctica o no, acabará por reiteración naturalizando esa exigencia hasta conseguirlo, con lo que se habrá hecho un adecuado aporte a la recuperación moral del país. Nunca es tarde si la dicha es buena. Si ahora el tacticismo juega a favor de los valores positivos, de necios sería desdeñarlo. En todo caso, obsérvese cómo lo agrio de la disputa no enfría la relación política en otros temas tenidos de superior importancia por nacionalistas y abertzales. Me refiero a las políticas de euskaldunización, ahora cuestionadas en su profunda eficacia, que son respondidas al unísono con un «más madera» de tinte marxiano.

En lo de la violencia se puede mostrar flaqueza, en el sentido que sea, depende de las modas de la opinión, pero en lo del euskera no se lo puede permitir ninguno. De manera que acordarán para seguir dando en el culo (y en el futuro vital) de esos vascos sedicentes por la razón que sea con el idioma nacional. Una situación que se podría repetir en lo que hace a los marcos jurídico-políticos del país y a su relación con el resto de España.

Ahí también la teoría de los vascos comunicantes animaría un acuerdo entre esa mayoría natural de nacionalistas, haciendo abstracción, como cada vez que han optado por la estrategia de frente nacional, de los vascos que no siguen esa pauta o de la propia pluralidad del país. A veces amagan con ello, pero parece pesar más en el presente el disfrute de la recompensa de la moderación que el entusiasmo por abrir un camino de venturas. Ahí cada cual ocupa su papel, estático, casi ya geológico, mientras parte de la sociedad contiene la respiración ante cada nueva ocurrencia. Siendo positivo, todo es artificio porque no hay profundidad democrática en la reclamación que se hace de cortar con la historia. Se sigue pidiendo un desmarque con respecto al pecado pasado –el de haber acudido al recurso de la violencia–, pero no se concluye una experiencia común para el presente y el futuro: no repetir los errores políticos de entonces, aunque se haga sin recurrir a la fuerza y solo mediante la mayoría.

 

 

 

10 octubre 2021 La Verdad

10 octubre 2021 

 

El autor del atropello de Roldán, ¿demente o terrorista?

El atropello de Roldán fue un acto criminal; las dudas se centran en establecer si se trató de un atentado yihadista o la acción de un enajenado

Los hechos son evidentes. Nadie los discute. El problema estriba en determinar la motivación, lo que bien podría definirse como las razones de esta sinrazón. Abdellah Gmara, nacido en 1994 en la localidad marroquí de Beni Mellal, que llegó a España con trece años de edad, que fue educado en el centro de Acogida a Refugiados (CAR) de Mislata (Valencia) y que había acabado residiendo en el altillo de un dúplex okupado en El Jimenado, ganándose la vida como conductor de maquinaria y jornalero agrícola, se decidió un día a morir matando. En la mañana del viernes 17 de septiembre, pidió prestado a un amigo su viejo Volkswagen Golf y lo acabó estrellando contra la terraza de dos restaurantes de la pedanía pachequera de Roldán, el Honey's Bar y el Gateway to India. Gmara se cobró una vida, la de un venezolano llamado Oliver, además de la suya propia, ya que se acuchilló en el pecho mientras arremetía contra los indefensos clientes.

Estos son los datos, fríos y crudos. La controversia, como se ha señalado, estriba en la calificación que se otorgue a los mismos. ¿Se trató de un acto propio de un demente o de un atentado yihadista? ¿O fue quizás una mezcla de ambos? Lo que siguen son algunas claves que, en el actual estado de la investigación que desarrollan el Servicio de Información de la Guardia Civil y la Audiencia Nacional, apuntan en favor de una u otra hipótesis.

«Esto es un atentado terrorista»

Unos folios manuscritos

Abdellah quería cometer un atentado terrorista. Así lo expresó, literalmente, en una especie de carta, redactada en castellano y de su puño y letra, que dejó a modo de despedida y que se encontró en el coche con el que se acabó estrellando contra un muro. «Esto es un atentado terrorista por causa de las injusticias que he sufrido desde hace catorce años», escribió. Esta frase determinó que la investigación fuera asumida en el acto por la Audiencia Nacional.

«No respetar nuestra religión»

Justicia por el Islam

Siendo evidente que se trató de un atentado, pues fue un acto intencionado con la voluntad de causar dolor y muerte, hay que entrar en las motivaciones del autor. Cabe pensar en razones de carácter religioso, teniendo en cuenta que en esa misma carta dejó escrita esta reivindicación: «Pido que se haga justicia por no respetar nuestra religión, el Islam».

Rezó y se purificó y se rasuró el vello

Una oración con el amanecer

Su compañero de piso lo escuchó rezar en su dormitorio con las primeras luces del alba, hacia las siete de la madrugada. Igualmente lo escuchó lavarse y purificarse, como establece el ritual islámico previo a la oración. Además, fuentes de la investigación señalan que Abdellah se habría rasurado el vello de todo el cuerpo, que es uno de los pasos que suelen cubrir todos los terroristas suicidas. Aunque nunca se había mostrado especialmente religioso, en los últimos tiempos parece que cumplía con los cinco rezos diarios que establece el Islam.

«Quieren que todos sean gays»

Asesinatos telepáticos

Además de la escueta referencia que hacía en su carta hacia la religión islámica, apuntaba a muchas otras posibles razones para tratar de justificar su acto violento. Algunas bastante incoherentes y otras, simplemente, carentes de cualquier sentido y que apuntan a una mente perturbada y sufriente. Así, decía haber actuado «por las violaciones y asesinatos que se han cometido telepáticamente», en apariencia refiriéndose al CAR de Mislata en el que estuvo internado durante más de una década y donde parece que tuvo graves problemas. En esa línea señalaba directamente a unos empleados del centro, de los que decía que «mucha gente sabe de sus 'obligos' (sic) a violaciones, asesinatos, manipulación de sentimientos y pederastia». Por último se quejaba, sin concretar hacia quién iba dirigida esa acusación, de que «quieren que todo el mundo sea gay». Algunas fuentes vinculan esas referencias a un posible padecimiento de abusos.

Rencor por las condiciones laborales

Salario de 25 euros por día

«Él guardaba rencor por las malas condiciones laborales que tenía. Acababa de terminar una campaña de trabajo en el campo de 33 días seguidos, que le pagaron a 25 euros la jornada». Así lo explicaba a LA VERDAD uno de los cuatro hermanos que Abdellah tenía en España, Bendaoud Gmara. Esa aparente explotación laboral que padecía habría hecho florecer el odio en su interior.

Una dura mezcla de alcohol y drogas

Cercado por las deudas

Abdellah tenía severos problemas con el alcohol y las drogas, concretamente con la marihuana y la cocaína, según personas de su entorno más íntimo. Prácticamente todo el dinero que ganaba en la agricultura o como conductor se lo fundía rápidamente para satisfacer esos vicios, por otro lado completamente prohibidos por la religión islámica. Eso le había llevado en apariencia a contraer deudas importantes y en los últimos tiempos afirmaba que le perseguían para matarle. Aunque sus íntimos lo tomaban como un síntoma de manía persecutoria, no se descarta que realmente pudiera estar amenazado.

Nadie observó radicalización

Apenas visitaba la mezquita

Nadie en su entorno, según las investigaciones realizadas por los agentes de Información de la Guardia Civil, observó una radicalización religiosa en Abdellah, que, por otro lado, nunca se distinguió por la intensidad de su fe. Apenas visitaba la mezquita, salvo para el Ramadán y la Fiesta del Cordero, según afirmó su hermano, y no se le recuerda expresión o comentario alguno que hiciera pensar en que iba a cometer un acto terrorista.

No hay contactos con integristas

Nada sospechoso en internet

A falta de incidir en el análisis de su actividad por internet, que está en manos de especialistas, los primeros rastreos no han desvelado contacto alguno con elementos integristas ni mucho menos con elementos del Daesh –Estado Islámico– o de sus organizaciones satélite. Tampoco con el estudio de sus redes sociales y de su teléfono móvil han surgido datos que apunten a una rápida radicalización religiosa, como la que se ha dado en 'lobos solitarios' que han acabado cometiendo atentados.

Crimen sin reivindicar

Terror sin publicidad alguna

Uno de los elementos que más han inclinado la balanza de los investigadores hacia la consideración del atropello de Roldán como el acto propio de un enajenado es, por su especial significación, que ninguna organización terrorista haya reivindicado el atentado. Pocas veces Daesh y sus acólitos han dejado pasar esas oportunidades de publicitar su política del terror. Y esta vez así ha ocurrido.