lunes, 4 de mayo de 2015

04 mayo 2015 (2) eldiario.es (opinión)

04 mayo 2015



La AVT rechaza que el Congreso ceda una sala para un encuentro entre víctimas de ETA y de los GAL









La presidenta de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), Ángeles Pedraza, ha expresado su rechazo a la decisión de la Mesa del Congreso de los Diputados de ceder una sala dentro de la Cámara baja para la celebración de un encuentro entre víctimas de ETA y de los GAL en el marco de la jornada 'En favor de la paz y la convivencia en Euskal Herria'.
En una carta enviada el pasado 20 de abril al presidente del Congreso, Jesús Posada, y que aún no ha recibido respuesta, Pedraza manifestaba "el malestar y el total desacuerdo" de la asociación. Para la AVT, este tipo de jornadas trasladan a la sociedad "un evidente simbolismo que puede encuadrarse dentro de la estrategia, seguida por algunos sectores del País Vasco, de reescribir la historia" del terrorismo de ETA.
A su juicio, se presenta como "un enfrentamiento entre dos bandos que ahora deben reconciliarse y en el que han existido víctimas tanto en un bando como en otro".
El pasado 7 de abril, la Mesa del Congreso decidió por unanimidad --de PP, PSOE y CiU-- dar vía libre a la celebración del acto que rechaza la AVT, organizado por la Parroquia San Carlos Borromeo de Madrid. Tendrá lugar el próximo 29 de mayo en la Sala Ernest Lluch, que lleva el nombre del exministro socialista de Sanidad asesinado por ETA.
La asociación presidida por Ángeles Pedraza considera un hecho de "extrema gravedad" que el Congreso de los Diputados "avale" lo que entiende como una "estrategia de manipulación del relato del terrorismo", cediendo una de sus salas para la jornada y "sirviendo de altavoz de la misma".
En la carta, la AVT mostraba su confianza en que la Mesa reconsiderarse su decisión por "el bienestar del colectivo de víctimas del terrorismo". Dos semanas después, lamenta que la iniciativa siga su curso, "avalando el discurso de quienes quieren equiparar a víctimas y verdugos".

Opinión:

Curioso que alguien que no es víctima de la banda terrorista ETA sea quien se arrogue el derecho a opinar en “nuestro” nombre.
Curioso que hable de la palabra “reconciliación” cuando el hecho de participar en una jornada no tiene, en absoluto, que coincidir con el reconciliarse con nadie.
Curioso que mencione "el malestar y el total desacuerdo” de la asociación cuando he comentado con varias víctimas (miembros de AVT) si han sido consultadas al respecto y la respuesta ha sido un rotundo no.
Curioso que hable de "estrategia de manipulación del relato del terrorismo" cuando nada dice de aquellas manifestaciones en las que, según palabras de un alto representante del partido del Gobierno... “tu convoca que yo te llevo a la gente”.
Y para terminar, a mi nadie me tiene que avalar en ningún discurso de equiparación de víctimas y verdugos. Tengo muy claro quién está en cada lado. Pero ello no me impide pensar que, por el beneficio de la colectividad, debe hacerse todo lo legalmente posible para conseguir que nadie mas pase lo que yo y mi familia ya hemos pasado.

Por cierto, espero que la señora Pedraza llame a su amigo Mayor Oreja y le acuse de todo lo que acusa a los que ceden la Sala del Congreso cuando le pregunte a qué se refería cuando dijo aquello de “estaría dispuesto a sentarme con ETA” cuando la banda terrorista todavía asesinaba.

04 mayo 2015 El País (opinión)

04 mayo 2015


387 víctimas de la barbarie en Madrid

Covite marca en un mapa todos los asesinatos cometidos por grupos terroristas en la capital desde 1960

ETA deja un rastro de 123 muertos y 232 huérfanos



El terrorismo ha marcado un centenar de puntos malditos en el mapa de Madrid. Son las huellas sangrientas que han dejado en la capital los  atentados mortales perpetrados por grupos armados durante las últimas cinco décadas, donde yacieron un total de 387 personas. El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), como ya hizo con los asesinados en Euskadi, ha elaborado el “Mapa del Terror de Madrid”, una suerte de “memorial online” que pretende “no olvidar a quienes fueron brutalmente asesinados por el terrorismo”, explica un portavoz de la asociación. La iniciativa se presenta este miércoles en Madrid.

El terrible atentado islamista del 11-M en 2004, el peor de la historia de España con 191 fallecidos y más de 1.500 heridos, y el cruento historial de Eta, con 123 vidas arrebatadas en 33 años, han escrito la página más negra de la violencia en Madrid. Covite ha documentado 91 atentados en esta ciudad —100 si se computan por separado los cuatro focos del 11-M, un atentado triple de ETA en 1979, los cuatro que cometió un mismo día el Grapo ese año y otro que este grupo llevó a cabo en dos puntos en 1977— que arrojan un balance de 387 muertos y un total de 446 huérfanos. Los terroristas han actuado en 19 de los 21 distritos de Madrid (en todos salvo en Usera y Vicálvaro).
El Mapa del Terror de Madrid es una herramienta multimedia (estará accesible en la web www.mapadelterror.com de Covite) que permite localizar todos los atentados mortales y detalla los datos personales de cada víctima, así como las circunstancias en que se produjeron los ataques violentos.
Además de los 123 asesinados por ETA, figuran los 210 muertos por el terrorismo islamista, 39 a cargo de los Grapo, cuatro por Al-Fatah, tres asignados al Frente Revolucionario Antifascista y patriota (FRAP), otros tres al Ejército Secreto Armenio, dos al grupo parapolicial Batallón Vasco Español(BVE), uno a la Triple A, otro al terrorismo árabe y uno más sin determinar su autoría.
Para realizar este trabajo, Covite ha recibido la colaboración del Ayuntamiento de Madrid, la Universidad Camilo José Cela (UCJC), el Ministerio del Interior y la Fundación Víctimas del Terrorismo. “El objetivo del mapa del terror” apunta Covite, “es que la memoria de las víctimas del terrorismo se perpetúe en el tiempo y que no se difumine la verdad de la barbarie terrorista que ha padecido España”.
La crónica sangrienta de ETA comenzó el 20 de diciembre de 1973 con el atentado en el que murió el almirante Carrero Blanco, y se cerró el 30 de diciembre de 2006, con la explosiín de una furgoneta bomba en la terminal 4 del aeropuerto de Barajas, que causó la muerte de los ciudadanos ecuatorianos Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, y que supuso romper el “alto el fuego permanente” que la banda había declarado en marzo de ese mismo año. Tres años después hizo estallar un coche bomba en el Campo de las Naciones, pero sin heridos.
Madrid es, después del País Vasco, la comunidad donde más se han ensañado los etarras. 
El comando Madrid que comenzó a actuar en los 80, ha sido uno de los más sanguinarios de ETA, con más de 80 muertes a sus espaldas, de ellos 12 en la masacre de la plaza República Dominicana. Miembros del Ejército, guardias civiles, policías, jueces y fiscales... han estado entre los objetivos de la banda, que  en abril de 1995 legó a atentar contra el entonces líder de la oposición José María Aznar, del PP.
Con el mapa del terror de Madrid ya se han completado las fichas personales de casi mil personas que han sido víctimas mortales del terrorismo. A las 387 de la capital se suman los 600 asesinatos y 1.601 huérfanos que figuran en el mapa de Euskadi (332 en Gipuzkoa, 223 en Bizkaia y 45 en Vitoria), presentado por Covite en enero de 2014. Para realizar este trabajo necesitó ocho meses para recopilar todos los datos y supuso un coste de 20.000 euros. Covite criticó que el Gobierno vasco le denegó una solicitud de subvención de 19.500 euros al aducir que en Euskadi ya existí el denominado “mapa del sufrimiento” elaborado por el propio Ejecutivo, que cifra en más de 1.000 las víctimas de “vulneraciones de derechos humanos”.
El colectivo de víctimas quiere dar continuidad a esta iniciativa ampliando el mapa a todas las comunidades españolas que han sufrido asesinatos terroristas.

Opinión:

No puedo entender qué tiene de novedad este estudio cuando la antigua AVT ya lo llevó a cabo allá por el año 2002 y solo quedaba actualizarlo desde esa fecha... aunque no nos dieron tiempo a acabarlo. Sinceramente, aprovechar el trabajo ajeno está muy feo, aunque ya nada me extraña cuando puedo leer entrevistas con personajes que se arrogan como propias heridas y secuelas que hemos dufrido otros y otras víctimas.
Por cierto, el atentado “sin determinar su autoría” ¿puede ser el de los abogados de Atocha?
Por ello, vuelvo a recordar que ya en diciembre de 2010 aporté un estudio sobre el terrorismo en Cataluña, del que dicen que es el más completo realizado hasta la fecha... lo digo para que a nadie se le ocurra hacer otro estudio basado en el mío aprovechando mi trabajo, que me costó 11 meses de trabajo y cientos de horas de investigación.
Y si lo hacen, al menos que lo reconozcan. Aunque como me decía una víctima esta misma tarde, hay quien vive muy bien con las medallas de otros.


03 mayo 2015 (2) La Razón

03 mayo 2015





El dolor y las secuelas del terrorismo se heredan





Alejandro Ramos fue el lunes a la Audiencia Nacional a enfrentarse cara a cara con los etarras del comando Bellotxa que asesinaron en Mondragón a su padre, guardia civil, el 8 de junio de 1986. Tenía entonces cinco años. 29 años después se sabe que fue Bolinaga quien apretó el gatillo y ahora, tras solventarse un cúmulo de errores judiciales encadenados, se ha juzgado a los colaboradores del etarra que «mataron a mi padre y destrozaron a mi familia». «Mi madre estaba entonces embarazada de cinco meses. Se sintió sola, muy sola en el abismo, en un pozo de dolor tan profundo que mi hermano nació antes de tiempo con un autismo severo e hiperactividad... No lo soportó. Recuerdo perfectamente que el 11 de febrero de 2007 me dejó escrita una nota antes de quitarse la vida en la que me decía: “felicidades, hijo”. Tres días después, justo el día de mi cumpleaños, enterraba a mi madre».

Alejandro recuerda de su infancia el cabecero de la cama con marcas de tiros de bala. Los años más duros del terrorismo «eran como vivir en primera línea de batalla. La gente dice que la infancia es una de las partes más bonitas de la vida porque tienes más posibilidades de ser feliz, pero mi vida ha sido un calvario de malas amistades y relaciones que me le llevaron a coquetear con las drogas. He sentido rabia, miedo, tristeza pena... No he sabido ni lo que sentía... E incluso no he querido vivir más».

Sufrió falsas acusaciones de malos tratos de la pareja con la que tuvo a su hijo Airam, que ahora tiene seis años. La madre del niño desapareció y ahora Alejandro es para él toda su familia.

Su vida podría haber sido muy diferente si unos desalmados no se hubieran cruzado en la vida de su familia para echarla a la deriva. «No quiero venganza, pero no perdono porque he pagado un precio muy alto».

Ahora más que nunca Alejandro es consciente de que el duelo y las secuelas del terrorismo se heredan. Su caso es un ejemplo de tres generaciones de dolor, la herencia de tres décadas de terror en el que ha reparado la Universidad Camilo José Cela, creadora de un proyecto pionero en España y Europa con el que colabora la Fundación Víctimas del Terrorismo y que trabaja la gestión psicosocial y emocional de jóvenes afectados por el terrorismo. También se está utilizando como guía en la prevención de la radicalización yihadista. El proyecto, que recibe el nombre de Campus de Paz, pretende que las víctimas recuperen capacidades que parecían perdidas por el trauma que han vivido. A través de espacios educativos y talleres lúdicos adquieren técnicas y métodos para desarrollar valores sociales y gestionar sus sentimientos.

«Las secuelas del terrorismo se perpetúan porque los familiares transmiten sus depresiones, sus miedos, sus odios y sus rabias a las generaciones siguientes. A los niños y jóvenes que han sufrido una acción terrorista no se les ha enseñado a manejar esos sentimientos. Crecen en hogares marcados y desestructurados por los atentados, donde todos sus miembros padecen alteraciones y heredan conductas postraumaticos. Para ellos hay un antes y un después difícil de asimilar porque disponen de menos recursos psicológicos para comprender y poner palabras a lo sucedido», explica Ignacio Sell, director de Campus de Paz. De ahí que el proyecto nazca con la vocación de «dar herramientas a los niños para que gestionen de manera correcta sus emociones y conozcan en profundidad los procesos por los que ha pasado su familia».

La Fundación Víctimas del Terrorismo fue la primera en alertar de la necesidad de que se llevara a cabo alguna iniciativa dirigida a jóvenes después de detectar que muchos tenían problemas de conducta y adaptación social. La Institutción Educativa Sek recogió el guante y empezó a trabajar en el proyecto Campus de paz tomando como referencia el proyecto avalado por la organización CASEL liderado por Linda Lantieri, que empezó a colaborar con niños del 11-S desde la perspectiva de la inteligencia emocional. El mindfulness, otra técnica en auge que ayuda a centrarse en el momento presente de una manera activa, es otra de las herramientas que se está utilizando para mejorar. «El miedo es una de las emociones que se arrastran de generación en generación y que los niños a veces no saben gestionar. Algunos no saben distinguir entre tristeza y enfado y en lugar de identificar a su madre como triste piensan que está enfadada. A su vez, una mala gestión del miedo genera niños inseguros, con una autoestima baja», explica Sell. Marga, doctora en Psicología y máster en inteligencia emocional, además de ser una de las personas que trabaja en Campus de Paz, cuenta que «ante un duelo heredado el niño se siente solo, no sabe cómo gestionar la tristeza de su familia y acaba pidiendo ayuda a gritos mediante la agresividad o una mala conducta. Hay niños que se sienten inseguros y con 12 o 13 años se sienten incapaces de realizar cuestiones tan sencillas como tirar la basura».

Con los menores el trabajo es dinámico. A través de actividades lúdicas los expertos son capaces de detectar las deficiencias emocionales que tienen sin necesidad de someter a los niños a un test. Uno de los juegos consiste en escribir en un papel un miedo y arrojarlo mientras te deslizas por una tirolina. «Se trata de emplear técnicas que ayudan a poner nombre a las emociones y que generan mayor confianza en sí mismo», dice Sell.

Los niños pintan rascacielos en los que califican las emociones en un piso o en otro dependiendo de sus vivencias. Ejercicios como éste, entre otros, han permitido a los expertos de la Universidad Camilo José Cela observar el desarrollo emocional dependiendo del atentado: «A las víctimas de ETA les cuesta mucho cerrar sus heridas ya que la presencia de los hechos es muy constante, cotidiana. Para muchos son interminables los procesos de reparación y mantienen vivos sus traumas durante larguísimos periodos de tiempo. Son expuestos permanentemente a lo que les ha acontecido, detalles y circunstacias que por necesidad deben recordar una y otra vez... Es como si diariamente tuviéramos que pasar por la misma curva de la carretera en la que se estrelló nuestro ser querido». Con respecto a las víctimas del 11 de marzo esta circunstancia no está presente de manera tan incisiva. «El propio azar en sus vidas cotidianas supone para ellos motivo de inquietud. Su trauma, bien por haber perdido a un ser querido, quedar incapacitado o simplemente haber sobrevivido a la masacre, se deriva de una circunstancia tan espontánea y sorpresiva que les limita enormemente su capacidad de integración social ya que esperan la desgracia a la vuelta de la esquina», dice el director de Campus de Paz.

Con las víctimas adultas el grado de daño emocional está más arraigado. «Hacemos reuniones formales aunque más dinámicas; con algunos el trabajo es más dificultoso porque los días malos suelen prevalecer sobre los satisfactorios, incluso con graves consecuencias; otros, sin embargo, muestran un trabajo previo muy sólido que ha favorecido que su grado de resistencia sea muy favorable. Este grupo de “posgrado” es un ejemplo de superación. Entre ellos han constituido un grupo unido emocionalmente y se apoyan unos a otros».


Alejandro acude con su pequeño Airam al campus siempre que puede. «Nunca había hecho terapia en grupo, pero me siento lleno. Sé que no voy a salir totalmente curado de mi dolor, pero he conocido a varias personas que me entienden porque han sentido lo mismo que yo; he aprendido a relajarme y, sobre todo, a afrontar la vida cotidiana de otra manera. En Campus de Paz nadie habla ni de ETA ni de Al Quaeda...Ahora vivo con mi hijo la infancia que me robaron».

03 mayo 2015 eldiario.es

03 mayo 2015



Víctimas de ETA y de los GAL escenificarán la reconciliación en el Congreso, pese a las quejas del PP

Tendrá lugar el 29 de mayo en la Sala Ernest Lluch bajo el título 'En favor de la paz y la convivencia en Euskal Herria'







Víctimas de ETA y de los GAL escenificarán el próximo 29 de mayo, por primera vez en el Congreso, un acto simbólico de reconciliación. Y lo harán pese a la queja que el portavoz del Grupo Popular, Rafael Hernando, trasladó al presidente del Congreso, Jesús Posada, después de que la Mesa de la Cámara autorizara la celebración en la sede parlamentaria de una jornada con el título 'En favor de la paz y la convivencia en Euskal Herria'.
Fue el pasado 7 de abril cuando el órgano de gobierno de la Cámara dio vía libre a la cesión de una de sus salas para que acogiera el acto, una decisión que se adoptó con el acuerdo unánime PP, PSOE y CiU, los tres partidos que tienen representación en la Mesa del Congreso.
Sin embargo, tras esa resolución, el portavoz del Grupo Popular, Rafael Hernando, dirigió un escrito al presidente del Congreso, Jesús Posada, quejándose de que se hubiera dado luz verde a esa iniciativa que había partido, entre otros de la formación abertzale Amaiur.

Se aplica la norma

Pero, según han informado Europa Press fuentes parlamentarias, Posada se ha reafirmado en la decisión que tomó en su día la Mesa y ha respondido a Hernando que no podía revocarla porque se había adoptado conforme a las norma vigente de que si un grupo parlamentario solicita la utilización de una sala para acoger un acto ajeno a la institución ésta se cede.
En este caso, la promotora del evento de las víctimas es la Parroquia San Carlos Borromeo de Madrid que ya organizó un encuentro similar el año pasado, pero consideraba oportuno que su segunda edición tuviera lugar en la sede de la soberanía nacional y contactaron con un grupo de diputados de distintos partidos para que les 'apadrinaran'.
Así, el pasado mes de marzo parlamentarios de la mayoría de las formaciones de Grupo Mixto --ERC, Amaiur, BNG, Coalición Canaria-Nueva Canarias, Compromís-Equo y Geroa Bai--, el PNV, CiU, la Izquierda Plural y el socialista y exalcalde de San Sebastián Odón Elorza, dirigieron un primer escrito a Posada solicitando la Sala Ernest Lluch.
Entonces Posada ya se mostró proclive a atender la petición, pero reclamó que se le realizara por parte de los grupos parlamentarios como establecen las normas de la Cámara. Por eso, Izquierda Plural, CiU, PNV y el Grupo Mixto enviaron una nueva carta a Posada haciendo la solicitud formal que fue la que estudió la Mesa y a la que dio vía libre.

Cuatro días después de las elecciones

Aunque los promotores pretendían celebrar la jornada en abril, finalmente aceptaron posponerla a finales de mayo para poder hacerlo en la Sala Ernest Lluch, que estaba comprometida para otras reuniones en las fechas que habían propuesto inicialmente.
Así las cosas, el evento tendrá lugar el primer viernes posterior a las elecciones locales y autonómicas del 24 de mayo, es decir, el día 29 de ese mes, en la citada sala que precisamente lleva el nombre de Lluch, ministro socialista de Sanidad que fue asesinado por ETA y cuya hija Rosa será una de las participantes en el acto que organiza la conocida como 'Parroquia Roja' de Madrid.

A la cita, que sería abierta al público y a los medios de comunicación, también tienen prevista su asistencia Rosa Lluch, hija de Ernest Lluch; Rosa Rodero, viuda del ertzaina Joseba Goicoetxea, también víctima de la banda; Axun Lasa, hermana de Joxean Lasa, asesinado por los GAL (caso Lasa y Zabala); Luis Otero exmiembro de la Unión Militar Democrática y representantes de la parroquia organizadora.

01 mayo 2015 EiTB (opinión)

01 mayo 2015 




Testimonios de víctimas de ETA, GAL y la violencia policial en aulas








Los protagonistas de la iniciativa “Adi Adian” hablarán en Radio Euskadi de su experiencia en los centros escolares donde han relatado su historia a los alumnos. El lunes, a las 22:00, en Ganbara.
Este lunes en Ganbara de Radio Euskadi podremos escuchar los testimonios de Josu Elespe, hijo de Froilán Elespe, el primer edil del PSE asesinado por ETA, y de Inés Núñez de la Parte, hija de una víctima de abusos policiales. Por primera vez en un medio de comunicación, profesores y alumnos que han participado en esta experiencia hablarán ante nuestros micrófonos para contarnos sus impresiones.
En 2014, más de 2.200 escolares escucharon el testimonio de 17 víctimas: 13 de ETA, 4 de los GAL y 2 de abusos policiales. En total, medio centenar de experiencias en una veintena de centros escolares. En lo que llevamos de año, 14 centros más han solicitado su participación en “Adi Adian”. Los agentes implicados en esta experiencia valoran muy positivamente esta iniciativa en la que se trabaja la empatía, el compromiso con los derechos humanos y el rechazo a la violencia.
El programa del próximo lunes, 4 de mayo, se emitirá en su horario habitual, de 22:00 a 00:00 horas, y podrá seguirse en www.eitb.eus

Opinión:

Sólo un detalle, comentado hoy con otras víctimas y algunos periodistas. Sólo pedimos que quien participe en esos foros sea víctima del terrorismo de ETA “de verdad” (como Froilán Elespe) y no víctimas “de tirita” como las que por desgracia existen y que se inventan relatos que jamás han vivido ni padecido.

Por lo demás, todo lo que tenga con explicar la realidad con el objetivo de que no se vuelva a repetir, bienvenido sea.

jueves, 30 de abril de 2015

29 abril 2015 (2) publico.es (opinión)

29 abril 2015



El cura detenido por abusos a una niña fue condenado a seis años por un atentado ultraderechista






Estragos y atentado frustrado. Esos son los dos delitos por los que tuvo que cumplir
condena a mediados de los años noventa Ignacio V. M., el sacerdote detenido ayer en Villanueva del Duque (Córdoba) acusado de abusar sexualmente de una menor de diez años. El cura, que está en libertad con cargos y sobre el que pesa una orden de alejamiento de la menor, perteneció a una organización terrorista de ultraderecha llamada Milicia Catalana, que fue desarticulada en 1991, según ha podido saber este periódico y ha avanzado ‘Andalucía Directo’.
La desarticulación de este grupo de ultraderecha llegó a ser portada del diario ABC en 1991. El grupo, compuesto por cinco personas (entre ellas el sacerdote arrestado por abusos sexuales en Córdoba), operaba en Cataluña desde 1985 al menos y entre sus acciones destacaba el envío de paquetes bomba (nunca llegaron a explotar) al delegado del Gobierno, al gobernador civil o de haber disparado al exterior de locales de ‘top less’ o de ambiente gay. También el envío de una olla bomba a una clínica catalana que practicaba abortos.

Condena a seis años

Ignacio V. M., que se ordenó sacerdote en el año 2012, fue condenado por la Audiencia Provincial de Barcelona a la pena de seis años de cárcel. El Tribunal Supremo le absolvió del delito de asociación ilícita, ya que en la sentencia consideran probado que el ahora sacerdote intentó desvincularse de Milicia Catalana. No obstante, se le condenó a seis años de cárcel por los delitos de estragos y atentado frustrado, al considerarlo autor del envío de un paquete bomba al delegado del Gobierno, de participar en el envío de ollas bomba a una clínica abortista y otras acciones más de Milicia Catalana. En 1991 se desvincularía de la organización y ya en ningún momento atendió a las indicaciones de su líder.
El sacerdote ha sido detenido ahora después de la denuncia de unos padres de una niña de diez años. Los abusos sexuales habrían sido leves, algo que no obstante se está investigando. La titular del Juzgado de Primera Instancia de Pozoblanco ha acordado ponerle en libertad con cargos y ha dado orden de alejamiento para el cura, informa el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. La juez que instruye la causa practicará ahora diversas diligencias sobre los hechos que se acusan.
Los agentes de la Guardia Civil, que siguen en marcha con el operativo policial, están tratando de determinar si la denuncia se trata de un caso aislado o habría más abusos sexuales en el municipio. El arrestado también es el sacerdote responsable de otras dos parroquias en la comarca de Los Pedroches: Santa Catalina en Fuente La Lancha y San Pedro Apóstol en Villaralto.

“Tolerancia cero” del Obispado

El Obispado de Córdoba ha mostrado el criterio de “tolerancia cero” tras “los hechos conocidos en las últimas horas, en los que el sacerdote Ignacio Mora Vilaltella, párroco en Villanueva del Duque, ha sido imputado por un presunto delito de abusos a una menor”, según han informado a través de una nota de prensa.
“La Iglesia tiene mucho interés en defender, proteger y salvaguardar todos los derechos de los menores y establece el criterio de tolerancia cero para los casos de abusos”, asegura la Diócesis de Córdoba en un comunicado. Para ello, “dispone de instrumentos jurídicos propios para esclarecer los hechos que induzcan a pensar que puede haberse cometido algún delito, como estamos haciendo en este caso”, aseguran, abriendo la posibilidad de personarse de alguna manera en la causa que a partir de ahora se pueda abrir en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Pozoblanco, que es el que se ha hecho cargo de la investigación.
“Desde el momento en que las autoridades nos han notificado la detención de este sacerdote, el Obispado ha manifestado a los órganos competentes su voluntad de leal colaboración para que resplandezca la verdad de los hechos”, agregan. “Rechazamos toda conducta delictiva en éste y en todos los campos, y estamos de parte de las víctimas”, aseguran.
Además, la Diócesis concluye su comunicado afirmando que “la ocasión es propicia para mostrar públicamente el reconocimiento a todos los sacerdotes que viven ejemplarmente el ejercicio de su ministerio al servicio de los demás”.

Opinión:

Curiosa la noticia y coincidente con un tema en el que llevo varios días comprometido. Me explico: he solicitado en diversas ocasiones a diferentes administraciones (porque a ciertas asociaciones no les importa lo más mínimo el tema) que dediquen recursos y tiempo a localizar a las víctimas que los miembros de Milicia Catalana pudieron causar. Pero es un tema que no interesa a nadie.

Se puede encontrar mucha más información sobre esta banda terrorista y sus atentados en el dossier que presenté en diciembre de 2010 en las revistas del Sindicat de Policies de Catalunya, mientras fui coordinador del Servei de Informació i Orientació a Víctimes del Terrorisme del Departament de Justicia de la Generalitat de Catalunya (SIOVT).

29 abril 2015 publico.es (opinión)

29 abril 2015


Condenado a 100 años de prisión el etarra que mutiló las piernas al capitán Juan José Aliste

Colocó un explosivo en los bajos de su coche, que usó para llevar a su hija y otros tres compañeros al instituto





La Audiencia Nacional ha condenado a una pena de 100 años de cárcel al etarra Sergio Polo Escobés por intentar asesinar al capitán del Ejército Juan José Aliste cuando llevaba a su hija y a otros tres compañeros al Instituto en Salamanca el 10 de noviembre de 1995 al colocar una bomba adosada en los bajos de su vehículo, cuya explosión causó heridas de gravedad que provocaron la pérdida de las dos piernas al militar.

La Sección Segunda de la Sala de lo Penal ha considerado a Polo culpable de cinco delios frustrados de asesinato terrorista y le ha impuesto el pago de una indemnización de un millón de euros para el militar por las lesiones sufridas, así como el abono de 50.000 euros para su hija, de 10.000 euros para una compañera más otras cantidades que se determinarán en ejecución de sentencia para las otras dos víctimas.

El tribunal juzgó este atentado de Salamanca, después de que la Fiscalía solicitara la reapertura de la causa en 2013 tras haber recibido un informe policial que apuntaba a la posible autoría de Sergio Polo. El caso había sido sobreseído de forma provisional en 1997 por falta de autor conocido.

Los magistrados consideran probado que Polo colocó en la madrugada del 10 de noviembre de 1995 en los bajos del coche del capitán de Infantería un artefacto explosivo, con más de 1200 gramos de clorato sódico y 800 gramos de multiplicador de alto explosivo. "La posibilidad de que en el citado vehículo pudieran montar otras personas no le hizo desistir de su propósito criminal, asumiendo el riesgo que de tal acto se derivaba para las personas y los bienes", señalan.

Tal y como explicaron en el juicio los amigos de la hija del capitán, esa mañana Aliste les recogió "más pronto que de costumbre" para llevarles al Instituto, en cuya puerta les dejó a las 8.20 horas. El coche arrancó y tras recorrer unos cien metros, escucharon el estallido de la bomba, que causó heridas de gravedad al militar por las cuales sufrió la amputación de las dos piernas. Los sanitarios le colocaron prótesis en ambas extremidades inferiores y desde entonces usa silla de ruedas y tiene reconocida una incapacidad del 80 por ciento.

La sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado José Ricardo de Prada, ha tenido en cuenta la carta mecanografiada en euskera incautada en el domicilio que tenía alquilado Polo y donde también se encontró diverso material para preparar actos terroristas. En esa misiva, la dirigente etarra María Soledad Iparraguirre, alias 'Anboto', se dirigía a Polo, apodado 'Lur', realizando una "autocrítica" sobre el atentado de Salamanca.

"No sabíamos que le habías metido tanto material, ! Y encima sale vivo! ...nos dices que tuviste problemas para instalar la lapa en el coche, pero puede haber dos factores..", reflejaba la carta. En el piso donde vivía alquilado en Pasajes de San Juan (Guipúzcoa) se localizaron documentos de horarios de trenes a Salamanca y textos manuscritos transcribiendo dichos horarios.

Por todo ello, la Sala considera que no cabe ninguna duda de que el acusado eligió "el objetivo, decidió la comisión del hecho, lo organizó, confeccionó el artefacto explosivo con un determinado contenido y lo colocó en los bajos de un coche, en un específico momento, explosionando, de tal manera que aun pretendiendo la muerte, termina causando únicamente graves lesiones al militar, además de poner en grave riesgo la vida de sus acompañantes, que si no vieron afectadas sus vidas fue por efecto del puro azar".

Opinión:

Un nuevo ejemplo de que la justicia, aunque tarde, llega. Lo que sí quiero aclarar es que el etarra Sergio Polo Escobés deberá cumplir 30 años completos porque atentó en 1995, justo cuando entró en vigor la reforma del Código Penal que nos trabajamos un pequeño grupo de víctimas en 1994.

Y ya puestos, un fuerte abrazo para Juan José, a quien tuve el placer de conocer y comprobar su enorme humanidad pese al enorme dolor sufrido. Un ejemplo de dignidad y de superación.