14 enero 2026
Declaraciones
del jefe de la Ertzaintza sobre el menor detenido por «terrorismo yihadista» en
Salvatierra
https://www.elcorreo.com/alava/declaraciones-jefe-ertzaintza-sobre-menor-detenido-terrorismo-20260114132133-vi.html
Opiniones sobre el trabajo realizado en el tema socio-asistencial, jurídico y psicológico de las víctimas del terrorismo. El tema político lo dejo para los políticos.... y alguna que otra víctima. Ante las numerosas consultas recibidas a traves de redes sociales y para facilitar las mismas, pueden contactar en el e-mail eltrasteroazul@gmail.com
14 enero 2026
Declaraciones
del jefe de la Ertzaintza sobre el menor detenido por «terrorismo yihadista» en
Salvatierra
https://www.elcorreo.com/alava/declaraciones-jefe-ertzaintza-sobre-menor-detenido-terrorismo-20260114132133-vi.html
12 enero 2026
Detenido
un chico de 16 años por vínculos yihadistas en Agurain, Álava
Encontraron
en el interior de su mochila armas blancas y una pistola simulada.
Un
menor de 16 años ha sido detenido en el municipio alavés de Agurain por su
presunta vinculación con el yihadismo, según informó a EFE el Departamento
vasco de Seguridad. Fue el pasado lunes por la noche cuando se llevó a cabo de
manera conjunta la operación entre la Ertzaintza y la Policía Nacional.
De
acuerdo con las fuentes consultadas por la agencia de noticias, el joven, de
origen asiático, estaba "supuestamente radicalizado hacia el
yihadismo". Su arresto tuvo lugar en las inmediaciones de un instituto de
la localidad, donde se encontraba con una mochila. Según avanza 'El Correo', en
su interior, los agentes encontraron varias armas blancas y una pistola
simulada.
La
investigación permanece bajo secreto de sumario y está dirigida por la
Audiencia Nacional, competente en este tipo de delitos relacionados con
terrorismo y radicalización.
11 enero 2025
A
juicio una española que planeó viajar a Siria para combatir con el Estado
Islámico
La
acusada, que juró lealtad al Daesh tras convertirse al islam, se enfrenta a
casi seis años de cárcel
Una
española convertida al Islam, que juró lealtad al Dáesh y que fue detenida
cuando planificaba viajar a Túnez para encontrarse con un hombre con el que
mantenía una relación sentimental y con el que pretendía "morir juntos y
ser martirizados", se enfrenta este martes en un juicio en la Audiencia
Nacional a una petición del fiscal de casi 6 años de cárcel.
La
acusada, Marta R. M. C., con residencia permanente en Noruega desde 2007, se
encontraba afincada en Oslo cuando se convirtió al Islam, relata la Fiscalía en
sus conclusiones provisionales, en las que pide para ella 5 años y 9 meses de
cárcel por un delito de adoctrinamiento, o una pena alternativa de 3 años de
prisión por adoctrinamiento, o bien 2 años y 3 meses por enaltecimiento del
terrorismo.
Tras
verse inmersa en un proceso de radicalización, se adhirió "a los
postulados más extremos que justifican el uso de la violencia como defensa de
su religión" y acabó haciendo el juramento de lealtad (el Bayah) hasta en
dos ocasiones al líder de Dáesh, "ritual que realizan habitualmente los
autores de atentados terroristas antes de llevar a cabo acciones
directas", destaca el escrito.
"De
forma consciente y voluntaria"
Así,
prosigue el fiscal, "actuando de forma consciente y voluntaria al servicio
del aparato de propaganda del Dáesh en el entorno virtual, al menos desde el
mes de noviembre de 2022" administró múltiples perfiles en diferentes
redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea, en los que ocultaba su
identidad bajo diferentes alias, informa Efe.
De
esta forma accedió "de forma habitual y con gran intensidad" al
material de propaganda editado por las productoras oficiales del Dáesh, que
compartió con terceros en foros en los que manifiesta su adhesión ideológica a
los postulados de la organización terrorista yihadista.
En
una de sus cuentas en TikTok llegó a tener 1.442 seguidores y se detectaron
hasta 22.500 me gusta en algunas de sus publicaciones, "hecho del que se
infiere la capacidad de influencia", subraya el fiscal.
"Morir
juntos y ser martirizados"
En
agosto de 2023, apunta, compartió un vídeo en el que se ve un mapa de la
península Ibérica con España y Portugal nombrados en el mismo, de fondo se
escuchan disparos a la vez que se escucha una Nasheed yihadista y se superpone
a la imagen un letrero de Al-Andalus.
A finales de ese mismo mes, la acusada planificó viajar a Túnez el 5 de septiembre para encontrarse con quien al parecer mantenía una relación sentimental, un individuo que ya había sido detenido en Túnez en 2016 por delito de terrorismo, debido a su intención de desplazarse a Siria como combatiente del Dáesh.
La
acusada había manifestado su complacencia al deseo de esta persona de
"morir juntos y ser martirizados por el amor de Dios", expone el
escrito
Finalmente
fue interceptada el 27 de agosto de 2023 en el aeropuerto de Asturias, en la
escala que por breves días pretendía realizar en territorio español.
Fue
entonces puesta a disposición del Juzgado Central de Instrucción 6 de la
Audiencia Nacional y quedó en libertad provisional con medidas cautelares.
Contraviniendo
esas medidas, fue detectada en noviembre en Noruega y, pese a los reiterados
requerimientos judiciales, permaneció allí, por lo que se tuvo que pedir su
entrega.
En
enero de 2024 ingresó en prisión preventiva hasta hace casi un año, que se la
volvió a poner en libertad provisional. Por este motivo el Ministerio Público
le reclama también una multa de 3.240 euros por un delito de quebrantamiento de
medida cautelar.
11 enero 2026
Terrorista
y funcionario
Carlos
de Urquijo
Y
como última pregunta, ¿por qué la Fiscalía de la Audiencia Nacional no
investiga y persigue el patrimonio de los condenados por delitos de terrorismo
para recuperar la responsabilidad civil abonada de manera subsidiaria por el
Estado?
Han
pasado más de quince años del último asesinato de la banda terrorista de ETA y
casi ocho desde su disolución. Si al transcurso del tiempo añadimos el interés
del actual gobierno de España por convertir a su brazo político en pilar de su
estabilidad, es normal que hayan dejado de escandalizar algunas noticias
relacionadas con los que protagonizaron su historia criminal. Comprendo el
escaso interés que pueda derivarse de su conocimiento, pero cuando uno ha
dedicado algunos años de su vida pública a combatir esta lacra, queda la
costumbre de hacerlo.
Muchos
presos de la banda terrorista obtuvieron sus títulos académicos en la
Universidad del País Vasco de manera fraudulenta. Tan solo algún diputado del
PP se atrevió a denunciarlo hace más de veinte años en el Parlamento Vasco,
aunque de poco sirvió, pues continuaron regalándose. Como continuación de ese
fraude, la mayoría de los presos de ETA, declarándose insolventes, eludieron el
abono de la responsabilidad civil a sus víctimas. El Estado, de manera
subsidiaria, hizo frente al abono de las indemnizaciones previstas en la ley.
En su momento, la dirección general de atención a las víctimas del terrorismo
cuantificó el importe de las mismas en 886 millones de euros. Cantidad que
pagamos entre todos los españoles mientras los asesinos se iban de rositas económicamente.
La
mayoría de aquellos terroristas se encuentran hoy en libertad, algunos han sido
incluso ayudados por el Gobierno vasco a encontrar una colocación, otros
perciben salarios o subvenciones de la administración pública y todos, insisto,
coinciden en no haber hecho frente a la deuda que en su día asumió en su nombre
el Estado. Terroristas como Ainhoa Ozaeta o Joseba Permach son hoy profesores
en la Facultad de Económicas de la Universidad del País Vasco. Otros
colaboradores de la banda, como Miren Azkárate, ocupan cargos de dirección en
ONGs –como 'PausuMedia Elkartea' dedicada a la promoción de medios de
comunicación en vascuence– y reciben fondos de los gobiernos de España, País
Vasco o Navarra –más de 120.000 euros en este caso–. Por último, otros como Mikel
Albisu –Mikel Antza– son contratados por ayuntamientos de Bildu como animadores
culturales de lectura en vascuence.
Toda
esta vergüenza es posible porque o la ley no lo impide o la Justicia hace la
vista gorda. El código penal se modificó en 2015 para incluir en su artículo 35
la prisión permanente revisable. Si aquella reforma fue posible para reservarla
a delitos especialmente graves –asesinato de menores, terrorismo, genocidio–
¿Por qué no plantear la inhabilitación permanente revisable para cargo o empleo
público de los condenados por terrorismo? Así no se repetiría el oprobio de
Ozaeta o Permach. También podemos preguntarnos por qué la ley no impide a los
condenados por este delito recibir subvenciones públicas o prestar ningún
servicio en la Administración. De este modo no se repetiría la vergüenza de
Azkárate.
Y
como última pregunta, ¿por qué la Fiscalía de la Audiencia Nacional no
investiga y persigue el patrimonio de los condenados por delitos de terrorismo
para recuperar la responsabilidad civil abonada de manera subsidiaria por el
Estado? Así como la inhabilitación tiene una duración limitada al tiempo fijado
en la sentencia, la obligación de abonar la responsabilidad civil no prescribe.
Si un defraudador de Hacienda es perseguido de manera implacable, con más razón
debe hacerse con un terrorista que fraudulentamente ha evitado asumir sus
obligaciones económicas con las víctimas por él causadas.
Comprendo
que lo acabo de plantear tiene serias dificultades para llevarse a la práctica.
Todo lo relacionado con el terrorismo se considera ya asunto cerrado, liquidado
y superado. Siendo así y convertidos sus responsables en hombres de paz y de
gobierno, a nadie interesa remover el pasado. Por otra parte, estas reformas
legales, que obviamente no tendrían carácter retroactivo, requerirían de un
consenso imposible en la actualidad. A pesar de ello, me parecen tan
vergonzosos los ejemplos relatados, que me ha parecido obligado recordarlos y
proponer estas soluciones. Se lo debemos a las víctimas del terrorismo, pero
también a la dignidad y el respeto que merece el Estado de derecho.
Opinión:
Desde el respeto que me merecen tantas personas que sufrieron
las amenazas por parte de la banda terrorista ETA, me gustaría aportar mi
granito de arena al artículo del señor de Urquijo.
Como víctima de ETA entiendo perfectamente las propuestas que
plantea, pero hay datos que parecen quedar en el olvido.
Cuando dice que “tan solo algún diputado del PP se atrevió
a denunciarlo hace más de veinte años en el Parlamento Vasco” parece olvidar
cómo desde la ANTIGUA AVT dedicamos muchos esfuerzos en esa misma denuncia.
Justo en aquellos años tan jodidos unas pocas víctimas, abogados y psicólogos kamikazes
hicimos TAMBIEN esa labor.
¿Quién pudo plantear muchas de esas propuestas mientras
tenía mayoría absoluta en el gobierno central?
¿quién es el responsable de que la legislación permita que
hayan tantas sentencias contra terroristas dictaminando que el delincuente debe
recuperar sus derechos civiles tas cumplir la condena en prisión?
¿Tenemos claro que la sacrosanta e intocable Constitución
Española prohíbe la retroactividad? ¿Qué, alguien se atreve a cambiar una coma
en ese asunto?
¿Existen pruebas de que no se lleva un control sobre la posibilidad
de embargar sueldos a los miembros de la banda terrorista ETA que tienen
pendientes las responsabilidades civiles con sus víctimas?
¿Existe la posibilidad de que reciban sus emolumentos divididos
en diferentes contratos que, uno a uno, no llegan al mínimo legal que
permitiría el embargo de la cantidad excedida?
Estas y otras muchas preguntas ya le fueron planteadas, hace
unos 30 años, a todo un vicepresidente del gobierno que luego montó su propio
partido en su “Asturias patria querida”. De hecho, es muy probable que información
sobre aquellos complicados y duros tiempos vean la luz en un próximo libro.
Para terminar: ¿alguien recuerda a un alto cargo que fue miembro
y dirigente de una banda terrorista y que estuvo condenado, ya como exconsejero
de la Generalitat Valenciana, por malversación de caudales públicos,
prevaricación y falsedad documental?
09 enero 2026
Teatre
Barcelona
‘Bonobo
2.0’
Bonobo
2.0 escrita y dirigida por Josep Julién, explica, como si fuera una road movie,
la fuga accidentada y desesperada de Fadi por todo el Estado. Moha Amazian
protagoniza esta historia con la tensión de un thriller.
Sinopsis
Fadi
tiene un objetivo. Ha llegado a la cabeza de la calle. El proceso que arrancó
hace unos años está a punto de culminar en un desenlace que puede significar no
sólo su desaparición física sino también una tragedia de las que el chico,
hasta ahora, sólo ha visto en los medios de comunicación.
Sin
embargo, algo le está pasando. Le tiemblan las piernas y por primera vez en
muchos meses de entrenamiento, se ve incapaz de conducir la furgoneta hasta su
espantoso objetivo.
Un
evento imprevisto en una gasolinera a partir del encuentro con una joven
trabajadora sexual, no sólo trastocará sus planes, sino que también abocará a
la inusitada pareja a una huida adelante en forma de road movie a través de
buena parte de la geografía del estado.
Al
final del relato de los hechos, nuestro protagonista se dará cuenta de que,
tanto en su peripecia como en la sala de interrogatorios donde la historia nos
está siendo revelada, las cosas no son ni han sido nunca lo que podían
parecernos desde el principio.
NOTA
DEL DIRECTOR
La
tarde del veintiuno de agosto del 2017, Younes Abouyaaqoub, un chico de 22 años
y vecino de Ripoll, fue abatido a tiros por los Mossos d’esquadra en un viñedo
en el término municipal de Subirats, en el Alt Penedès. Recuerdo muy bien ese
día por varias razones. La principal es el extraordinario estado de alarma
social que tanto él como sus compañeros de pelotón habían causado en todos
nosotros desde el día anterior, cuando en las Ramblas de Barcelona fueron
protagonistas del atentado de raíz yihadista más sangriento jamás cometido en
nuestro país. La otra razón por la que aquella tarde de agosto me quedó clavada
es porque mi familia y yo vivimos a escasos doscientos metros de la viña donde
Younes acabó su delirante viaje. Sí, fuimos testigos involuntarios de todo: del
despliegue de las fuerzas especiales de la policía, del estado de sitio, de una
angustia que parecía no tener que acabar nunca y, finalmente, del sonido de los
rasgos que pusieron fin a ese episodio de dolor y de extraordinaria frustración
por nuestro país. De ese día hasta hoy, todos juntos, como sociedad y también
como ciudadanos individuales, hemos tenido oportunidad de digerir aquellos
hechos y de sacar diferentes tipos de conclusiones. Personalmente, mi reflexión
al respecto ha adoptado diversas formas. Como ciudadano comprometido con la
evolución del contexto sociopolítico de mi comunidad, como padre, como
agnóstico, y también como artista, como dramaturgo.
Esta
herramienta, la dramaturgia, ha puesto en mis manos durante todo el tiempo que
este texto teatral lleva madurando, un elemento incomparablemente potente de
reflexión. Durante ese tiempo, Yunnes, el yihadista, el asesino, el monstruo,
ha evolucionado de la condición de persona a la de personaje. Lo he despojado
de su identidad, de su nombre y de sus alucinados objetivos para convertirlo en
otro. En el protagonista de un viaje diferente, conectado al suyo, pero
también, por obra y gracia del poder de la ficción, encaminado a formular
preguntas que me parecen angulares en el contexto moral y sociopolítico de esa
primera mitad de siglo. En el viaje físico, pero también interior –iniciático–
de ese chico, le acompañan otros personajes. Todos ellos extraídos, como el
protagonista, de una realidad con la que convivimos a diario pero que en muchas
ocasiones escogemos obviar o hacer invisible. Los conflictos que se generarán
entre ellos son los que, si todo va como debe ir, nos abrirán el hueso de la
función. La posibilidad de redención, la pulsión de odio como motor, la piedad
como valor intrínseco de los humanos, la fragilidad de nuestras convicciones,
de nuestra identidad, y la existencia o no de segundas oportunidades en la vida
de las personas, son los temas troncales que deben vertebrar el texto de esta
pieza. La forma escogida para desarrollar todo ello es la de una fuga, la de
una road movie hacia un desenlace incierto. No he querido renunciar en ningún
momento a hacer un texto ameno, distraído incluso, con elementos tomados del
trhiller y volcando bastantes referentes cinematográficos con el objetivo de
llenarlo de imágenes que, en última instancia, deberán ser descodificadas por
el receptor de la historia para que pueda llegar a sus propias conclusiones.
Opinión:
No me consta que hayan consultado con ninguna víctima
sobre el “argumento” de la obra pero claro… ¿quién soy yo para parlamentar
sobre arte, teatro y dramaturgia. Lo que sí puedo decir es que la frase “todos
juntos, como sociedad y también como ciudadanos individuales, hemos tenido
oportunidad de digerir aquellos hechos y de sacar diferentes tipos de
conclusiones” no es cierta en absoluto. ¿Con cuántas víctimas, que son también parte
de esa sociedad, ha hablado? ¿A cuántas conoce? ¿Ha intercambiado alguna
palabra con la señora a la que Younnes Abbouyaqoub agredió pocos minutos antes
de que fuera “abatido a tiros por los Mossos d’Esquadra”? De no haberlo sido y
viviendo el director a solo 200 metros del lugar de los hechos ¿se imagina que
lo que no consiguió el asesino de 15 personas (y de cientos de heridos) en ese
ataque a Montserrat lo hubiera conseguido 200 metros más allá?
Creo, sin temor a equivocarme, que las “conclusiones” que
habría sacado no serían las mismas.
Pero, repito ¿quiénes son las víctimas de los atentados de agosto2017 y que hoy están anonadadas
por la noticia de esta obra para opinar?
Lástima que los responsables de esta obra no hayan hecho
lo mismo, ni siquiera algo parecido, a lo que hicieron los excelentes
profesionales de la productora Ganga en “Cuéntame cómo pasó”.
08 enero 2026
Sortu
propone a Xabier Iraola como líder y mantiene en la dirección al exjefe de ETA
David Pla
El
sustituto de Arkaitz Rodríguez fue uno de los creadores de Ernai y, según la
formación, "su recorrido militante se ha basado en la trayectoria y la
tradición política de la izquierda abertzale"
Xabier
Iraola ha sido propuesto para ocupar el puesto de coordinador general de Sortu
tras la salida de Arkaitz Rodríguez, tal y como adelantó el diario Naiz.
La
nueva dirección de Sortu, partido que controla EH Bildu, incluye más cambios,
porque habrá hasta seis caras nuevas. En cambio, otros ocho dirigentes
continuarán en sus cargos. Uno de los que continuará al frente de la formación
es David Pla, el último jefe de ETA, conocido por leer el comunicado del cese
de los atentados.
La
lista que liderará el partido está compuesta por ocho mujeres y siete hombres.
Según sus hacedores, se caracteriza por ser "intergerneracional" y
porque mantiene el "equilibrio territorial".
Según
ha informado el partido en un comunicado, la votación sobre la candidatura
tendrá lugar del 21 al 23 de enero y al día siguiente concluirá el IV Congreso
de Sortu que se celebrará, en Ficoba (Irun), donde dará a conocer el equipo
completo de 15 personas que el Consejo Nacional presentará para la dirección.
Nuevo
líder
Xabier
Iraola (San Sebastián, 1993) fue uno de los creadores de Ernai, la organización
juvenil de la formación independentista y miembro de su dirección, precisa el
comunicado.
Graduado
en Educación Primaria, Iraola es natural de la Entidad Local Menor de Igeldo,
donde inició "su trayectoria militante desde muy joven".
Además,
es secretario de Herrigintza de Sortu desde 2021, cargo que asumió al tomar el
relevo de Pello Otxandiano.
Trayectoria
en la izquierda abertzale
Sortu
remarca que Iraola alcanzó la edad adulta "en los inicios de un escenario
sin lucha armada de ETA" y afirma que "forma parte de una generación
que ha crecido y se ha formado en el nuevo ciclo de Euskal Herria".
"Desde
la organización juvenil hasta Sortu, su recorrido militante se ha basado en la
trayectoria y la tradición política de la izquierda abertzale. Ha contribuido
al trabajo para convertir el independentismo de izquierdas en un proyecto
político sólido, atractivo y transformador para este país", concluye.
El
pasado mes de junio Sortu decidió adelantar un año el IV Congreso, previsto
para enero de 2027, y en septiembre los militantes aprobaron el reglamento, el
cronograma y la Comisión de Garantías.
El
pasado 22 de octubre el Consejo Nacional de Sortu presentó la ponencia base
Herri gogoa, que fue respaldada por la militancia a finales de diciembre.
La
elección de la dirección y de otros órganos constituye la segunda fase
congresual que concluirá con la celebración del IV Congreso de Sortu el 24 de
enero en Ficoba.
Opinión:
Por un tema personal, ayer por la tarde tuve que desplazarme
fuera de Barcelona y coincidí con alguien a quien no veía desde unos dieciséis años
atrás.
En un ambiente muy cordial estuvimos recordando aquellos
tiempos en los que sufrir un atentado terrorista era poco menos que una lacra
social y, por lógica, hablamos sobre la actualidad informativa. Y me comentó
sobre la noticia que acabo de publicar.
Escuché con mucha atención sus argumentos en los que
culpaba a los políticos (a algunos más que a otros) de la situación que se está
viviendo y cuando me permitió aportarle mi opinión, solo tuve que recordarle
aquello de que “es preferible que tomen posesión de un escaño que de una
pistola”, que “en ausencia de la violencia, se podía hablar de todo” o que “sabría
ser generoso con aquellos que abandonaran la violencia”.
Fue curioso que, ya que atacaba a ciertos políticos, al
preguntarle si sabía quien y cuando había dicho eso me respondiera con los
nombres de seis políticos pero no acertara ninguno. Cuando le mostré quien lo
había dicho, sonrió y me dijo “contigo no se puede, tienes muchos datos en la memoria”.
Luego hablamos sobre la salida de los etarras que habían
salido de las cárceles y entendió que los motivos no son políticos sino
jurídicos, que dependiendo del año de la comisión del atentado se aplicaba el Código
Penal correspondiente y que no son los gobiernos sino los jueces los que proceden
a poner en libertad a los delincuentes. Los datos eran concluyentes.
Coincidimos plenamente en que es muy doloroso ver cómo
terroristas hacen una vida normal, como si nada hubiera ocurrido. Pero la
legislación permite que recuperen lo que algunos llaman “vida social” y sus
derechos civiles.
Al final, como en los viejos tiempos, me invitó a tomar
unas cervezas y unas patatas bravas fuera del lugar del encuentro. Las patatas
muy buenas, por cierto.
07 enero 2025
El
Supremo condena a penas de entre año y medio y 7 años y medio a cuatro miembros
del frente jurídico de ETA
La
mayor pena es para una abogada en cuyo despacho se encontraron croquis para
acceder a tres zulos en el sur de Francia con armas y explosivo
El
Tribunal Supremo ha condenado a penas de entre año y medio y 7 años y medio de
cárcel a cuatro miembros del calificado como frente jurídico de ETA. La mayor
pena, que ha sido ahora confirmada por el alto tribunal, recayó en la abogada
habitual de presos de la organización terrorista Arantza Zulueta por
integración en organización terrorista y depósito de armas y explosivos con
finalidad terrorista. La Sala de lo Penal destaca que en su despacho se
encontraron croquis de zulos en los que se guardaban esas armas.
El
Supremo, que también ha ratificado la pena de 4 años de cárcel impuesta por el
primero de los delitos a Jon Enparantza, ha estimado en parte los recursos de
los otros dos condenados en la causa, Naia Zuriarrain e Iker Sarriegui, al
considerar que su responsabilidad era de menor gravedad y se producía de forma
subordinada en la estructura investigada, sin que se haya constatado conexión
fáctica con actividades violentas. Por ello rebaja su condena por integración
en organización terrorista de 3 años y medio de prisión a 2 años para
Zuriarrain, y de 3 años a año y medio para Sarriegui.
Salvo
en ese punto, el Supremo ratifica la sentencia de la Audiencia Nacional que
estableció que los acusados, al margen de la defensa jurídica de miembros de
ETA, mantenían la vinculación de los presos con la dirección de la organización
terrorista y les transmitían sus directrices, entre 2005 y abril de 2010,
cuando se produjo la detención de los acusados y el registro de los despachos
en los que operaban en Bilbao y Guipúzcoa. A los cuatro se les aplicó la
atenuante muy cualificada de dilaciones indebidas.
El
alto tribunal desestima íntegramente el recurso de Zulueta y Enparantza que,
entre otros extremos, también pedían que se les aplicase la reducción de pena
que permite el artículo 579 bis.4 del Código Penal cuando el hecho sea
objetivamente de menor gravedad, atendidos el medio empleado o el resultado
producido.
Tres
zulos
Sin
embargo, en el caso de Zulueta, el Supremo recuerda que la Audiencia Nacional
fijó como hecho acreditado que poseía los archivos informáticos precisos para
acceder o facilitar que otros pudieran acceder a depósitos de armas y
explosivos de ETA. Los archivos estaban en un pendrive oculto detrás de un
cuadro de su despacho profesional, y contenía croquis y documentación de tres
zulos en el sur de Francia.
Añade
que “no se trataba de un acopio inocuo o marginal, pues los documentos
detallaban que los tres zulos contenían precursores explosivos, fusiles de
asalto, cargadores, munición, cordón detonante y dinero. Y, cumplimentada la
comisión rogatoria, la policía francesa localizó efectivamente los zulos e
intervino, entre otros efectos, 92 kg de clorato sódico, azufre, cordón
detonante, un Kalashnikov y un G3/Cetme, munición y dinero, hallándose las
armas en perfecto estado de uso y funcionamiento”.
Con
esos elementos, para el alto tribunal, es imposible predicar la “menor gravedad
objetiva” por el medio empleado, pues el hecho delictivo de su integración en
la organización terrorista se proyecta sobre armas de guerra, munición y
precursores explosivos, esto es, instrumentos típicamente ordenados a la
ejecución de atentados, como lo son también las colaboraciones tendentes de la
fijación de objetivos que se detallan en los hechos probados. Se trata de
información sobre vehículos oficiales, así como un informe sobre la seguridad
de la Audiencia Nacional o, incluso, funciones en la creación y dirección de
una extensa red de información para la definición de futuros objetivos.
“En
suma, por los medios (armas/explosivos) y por la función
(custodia/aseguramiento del acceso a los instrumentos para la comisión de
atentados o suministro de información que facilitara la ejecución de otros), la
conducta queda fuera del perímetro del artículo 579 bis 4 del Código Penal”,
subraya la Sala.
Coaccionar
por dinero
Respecto
de Enparantza, el Supremo explica que el relato y la prueba de la sentencia
recurrida describen una intervención que rebasa con mucho el plano de mera
militancia periférica o de “apoyo ideológico”, en particular la remisión de
correos para obtener por coacción recursos económicos destinados a facilitar la
subsistencia de la organización y la ejecución de atentados, llegando a recibir
algunos de los pagos derivados de esta extorsión.
Asimismo,
señala que en la documentación intervenida se reflejan remisiones de
información operativa a la dirección de ETA para su aparato de información, con
selección de diversas personas como posibles objetivos y proponiendo medios de
ataque que aseguraran una mayor eficacia, llegando a ofrecer detalles para
asesinar a una persona concreta. Por ello, considera que su contribución es de
entidad incompatible con la rebaja de la pena que solicita.
La
sentencia no aprecia ninguna irregularidad en la actuación del Centro Nacional
de Inteligencia, y en la investigación de inteligencia que realizó,
verificándose la cobertura judicial de la misma y su sujeción a los principios
de necesidad y proporcionalidad. También rechaza los argumentos contra las
entradas y registros practicados en abril de 2010 en los despachos de abogados,
porque respondió claramente a las sospechas fundadas en la responsabilidad en
los investigados.
Tampoco
admite el Supremo que la sentencia de la Audiencia Nacional vulnerara el
principio ‘non bis in ídem’ (no ser juzgado dos veces por los mismos hechos)
por haber sido condenados en 2019 por integración en organización terrorista
también, pero en ese caso por su participación en el entramado
jurídico-carcelario de ETA, porque se trata de distintos periodos temporales.
Los magistrados explican que se trata de dos condenas por actuación en dos
periodos distintos de tiempo entre los que hubo una detención e ingreso en
prisión.
También
descarta que puedan anularse pruebas por las denuncias de torturas y tratos
inhumanos o degradantes por parte de la Guardia Civil realizadas por Naia
Zuriarrain, ya que no hay corroboración objetiva suficiente de que se
produjeran.
Opinión:
Puede parecer una casualidad pero que ahora tengamos noticias
sobre la abogada Arantxa Zulueta servirá para hacer pública una información que
vivimos en directo muy pocas personas.
Justo hoy jueves día 8 de enero se cumplen 34 años del atentado
cometido por la banda terrorista ETA en la que resultó asesinado el comandante de
aviación Arturo Anguera Vallés y heridos el teniente Luis Javier Ballota y el
soldado conductor del vehículo Jaume Amposta Masdeu.
Como delegado en Catalunya de la ANTIGUA AVT, acudí al Hospital
Clínic al día siguiente del atentado para conocer a los heridos y a sus
familiares y me sorprendió saber que ya habían sido avisados desde el
ministerio para “que no hablaran con nadie, y tampoco con nadie de la Asociación
Víctimas del terrorismo”. Textual.
Obviamente aclaré a los familiares esos consejos de la
administración y ello llevó a que, pasado el tiempo, pudiéramos ejercer las acciones
penales correspondientes contra los terroristas Fernando Díez Torres y otro
declarado en rebeldía (no capturado).
¿Saben ustedes quien era la abogada que representaba la
defensa del mencionado terrorista? Efectivamente, Arantxa Zulueta Amuchástegui.
He explicado todo lo anterior por dos razones. La primera,
porque ahora aparecerán los de siempre hablando de una época en la que ni
estaban, ni se les esperaba ni tan solo se les conocía pero que hablarán de vivencias
que jamás han experimentado arrogándose una representatividad y una opinión que
nadie les ha dado ni mucho menos pedido.
Y segundo y más importante, porque a las víctimas
presentes en aquel juicio no se nos olvida lo que me decía Jaume hace unos
minutos: “aún recuerdo como nos desafiaba la abogada con la mirada en el juicio”,
“justo hoy, 34 años
después de nuestro atentado, se vuelve a hacer un poco de justicia”, “la
recuerdo como una mala persona a esa abogada, nos intimidaba con su mirada a mi
y a mis padres, y lo conseguía, nos hacía muy “pequeños” ,suerte de estar
acompañados por Roberto en esos viajes a Madrid”…
Otra cosa será el cumplimiento de esa condena a la que han
sido castigados. Pero eso ya corresponde explicarlo a los jueces y al Código Penal
aplicado.