lunes, 22 de noviembre de 2021

22 noviembre 2021 (3) Las Provincias (opinión)

22 noviembre 2021 


 

La mirada rota

Elvira García de Torres

Hay algo que te deja sin palabras después de recorrer el Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo con sede en Vitoria: el dolor de las familias que impregna todo el espacio. La desesperación tiene también un rincón en el sótano. Quinientos treinta y dos días enterrado, que no encerrado, en un espacio que es poco más que una caseta de perro. En la puerta, por la parte exterior, una nota: si se publica esto en el periódico (párrafo) mantenedlo con vida; si leéis esto otro, ya saben. El hecho de que Ortega Lara sobreviviera, caminando entre la vida y la muerte en aquella celda 2,2 metros que parecen uno, sin saber en qué lado estaba, significa que el segundo mensaje no llegó a publicarse. 12.528 horas de espera para él y para su familia, y para un país que no tiene memoria.

Horas interminables para la familia del empresario valenciano Luis Suñer, secuestrado en 1981 durante varios meses, siete años después de construir un estadio para el UD Alzira. Porque lo que atesoran ahora los gruesos muros del Centro Memorial, que fue antes banco, es el dolor concentrado de las familias y su recuerdo. La vida se detiene. Tenía diez años y al escuchar a su madre tienes la impresión de que el atentado ha ocurrido ayer mismo. A veces pierdes a tu padre y, con él, a tu madre, que se ha ido un poco también. Escuchas y avanzas. Lees los últimos párrafos de la carta de un joven guardia civil: cuenta con ilusión las venturas y desventuras de su primer destino, el sueño de su vida. Haces cuentas. Es un sueño muy breve. Llega la carta. Tres meses después, la noticia del atentado. Él te mira desde una fotografía muy querida para alguien.

ETA es el grupo terrorista que más víctimas mortales y heridos ha provocado en España; pero en el relato del terror del Memorial hay espacios para las víctimas de otros terrorismos. Un bebé: Begoña Urroz, víctima del Drill. El monopatín de Ignacio Echeverría. Y es que aún hemos pedido a las víctimas, los familiares, un último esfuerzo: que compartan sus pensamientos, sus recuerdos, sus voces, sus fotografías, sus videos, sus cartas, una boina, sus escenas familiares, para que nosotros podamos no comprender sino sentir en lo más profundo, de una forma pública e íntima a la vez, su dolor. Algo reconforta: es el cuidado, el respeto, es el cuidado, el respeto, el mimo con el que se ha levantado este monumento a la memoria. En cada detalle, cada vídeo, cada expositor. Por supuesto que lo sabías, lo sabemos todos. Lo publicó Las Provincias en enero de 1992, agosto de 2002, febrero de 1996. Silvia Martínez, Broseta, Tomás y Valiente. Demasiadas veces. Pero hay que darse de bruces con el dolor. Lo que atesoran los muros del Centro Memorial de Vitoria es el dolor concentrado de las familias

Opinión:

Coincidiendo en todo lo que escribe Elvira García de Torres me apetece presentar una reflexión… de toda la información que me llega sobre el Centro memorial de Víctimas del Terrorismo y habiendo colaborado en todo cuanto se me ha pedido, no he leído en ninguna noticia al respecto una sola línea en relación al peor atentado perpetrado por la banda terrorista ETA: el atentado en Hipercor.

Espero que no sea por motivos publicitarios o de mecenazgo o de… prefiero no darle más vueltas. A buen entendedor…

 

22 noviembre 2021 Tribuna Ciudad Real (opinión)

22 noviembre 2021 


 

“Da miedo cuando tienes que investigar los crímenes del poder”

Su relación de amor con el periodismo empezó a finales de los años 70 en la redacción de ABC y está camino de ser eterna. Aunque no haya estado exenta de sórdidas y abruptas rupturas, la vida profesional de Pedro J. Ramírez, actual director de El Español, ha evolucionado al alimón de la incipiente democracia que se encontró cuando llegó a la redacción tras un período iniciático en Estados Unidos. Allí coincidió en The Washington Post con Benjamin Bradlee en pleno Watergate. A él tomó como referente en la profesión y de él imitó también sus tan característicos tirantes.

Pedro J. sella este idilio de más de 40 años con una «larga carta de amor al periodismo» en forma de memorias en Palabra de director (Planeta), un extenso volumen en el que saca pecho de momentos históricos de su vida profesional como fueron destapar la guerra sucia del Gobierno de Felipe González contra ETA, la entrevista que hizo a Luis Roldán en París mientras medio mundo le buscaba  o la cobertura del juicio del 23-F, pero en el que tampoco escatima los peores momentos de su carrera. Por supuesto, reconoce que uno de ellos fue en 1997, cuando fue «víctima de aquel infame montaje del vídeo». Asevera que lo pasó «extraordinariamente mal hasta el día en que descubrimos lo que había ocurrido» y que supuso «una auténtica felicidad» destapar que detrás de la autoría estaba el entorno de Felipe González y los que montaron el GAL.

Lo cierto es que nunca se había propuesto escribir sus memorias. El plan era prologar una antología de artículos, pero llegó la pandemia y el encierro hizo el resto. 'Oye Pedro J. por qué no amplías un poco parte de tus recuerdos', le dijo su editor. Y el encierro hizo el resto. Más de 600 páginas que abarcan hasta el año 2006, donde deja el hueco para la guinda del pastel, que será un segundo tomo.

¿Amenaza entonces con segunda parte?

«Desde luego hay que contar muchas cosas desde 2006 hasta aquí… Evidentemente contaré con todo detalle lo que pasó en mi destitución del diario El Mundo».

Jamás pensó Pedro J., director por vocación, que acabaría saliendo del periódico que él mismo fundó. Tampoco tuvo dudas de que su futuro inmediato tras aquello sería montar uno nuevo. Lo sabía desde el principio: «O director o nada».

«Nunca me han atraído las labores de los redactores jefe o los jefes de sección a los que admiro muchísimo. Son imprescindibles y  quien tiene un buen director adjunto llevando la maquinaria del periódico tiene un tesoro, pero yo prefería ser un lobo solitario que pudiera desarrollar su obra como escritor, como narrador. O césar o nada». Y lo consiguió. César antes de los 30 en Diario 16 y hasta hoy.

Su vida profesional ha estado marcada por las exclusivas. Apunta que «sobre todo tienen que ser relevantes y su conocimiento mejorar a la sociedad, que les  proporcione elementos de juicio sobre asuntos que le competen. Creo que junto a esa labor de descubrir lo que está escondido también hay una labor muy importante que es explicar lo que resulta confuso y complicado».

Pero descubrir la verdad tiene un alto precio. Hoy luce hasta con orgullo la primera amenaza que le llegó de ETA. No fue la única. «La última amenaza de muerte me llegó hace unos días...», relativiza.

¿Cuándo ha sentido miedo?

«Hay veces que, desde luego tienes miedo físico, pero sobre todo da miedo ver cómo se desarrollan tramas delictivas en el poder en pleno sistema democrático, como lo que ocurrió con los GAL durante el felipismo y los escándalos financieros como Filesa y, luego, la Gürtel con el PP. Da miedo cuando no tienes que valorar los aciertos o los errores del poder, sino investigar sus crímenes», cuenta. La investigación del GAL le acompaña siempre en el discurso. Fue uno de los grandes momentos de su carrera.

Adalid de la prudencia que cuenta aprendió de Bradlee, asegura que entiende la verdad como «poliédrica» y que en su búsqueda hay que escudriñar entre los asuntos nimios «hasta llegar a los grandes asuntos que a lo mejor tardas años en desenredar». De nuevo apela al caso de los GAL. «Desde que nosotros publicamos los hechos en el año 83 hasta la confesión de Amedo y la condena a Vera y Barrionuevo transcurrieron 15 años.  ¿Estuvimos estirando la Historia? Yo creo que no. Lo que no logramos es descubrir antes la verdad».

¿Tampoco hizo su gran carnaval con el 11-M?

«Yo creo que hasta que no se conozcan muchas cosas de las que hoy aún no sabemos el 11-M será una asignatura pendiente del periodismo de investigación. Algún día se desclasificarán documentos, se abrirán archivos particulares y oficiales y tal vez allí encontremos alguna de las claves. Al final del siglo XXI, estos atentados habrán sido uno de los acontecimiento de la centuria y nos  seguiremos preguntando quién lo hizo, cómo, por qué y para qué. Si encontrara una nueva pista seguiría tirando de ese hilo. Nadie sabe quién puso las bombas de los trenes. El único condenado por ello, Jamal Zougam, yo creo que es inocente».

¿Alguna vez ha dejado de contar una historia en la que confiaba?

«Nunca me he guardado información para convertirla en materia de trueque. Lo que es cierto es que solo puedes contar aquello de lo que estás convencido que es verdad y muchas veces, aunque tengas la certeza, si no tienes las pruebas, lo prudente es no publicar».

Y es que muchas veces, la realidad sí que arruina un buen titular...

Pedro J. confía hoy en día en la prensa como contrapoder y aunque consciente de que el modelo tradicional de negocio está hundido, «se está reconstruyendo a través de los medios nativos. Hay renovación y un nuevo horizonte». Además ve buena cantera y jóvenes profesionales dispuestos a partirse la cara por publicar una buena historia. «El periodismo requiere un componente vocacional muy fuerte y veo esa disposición, esa luz, en muchos jóvenes».

 El director tiene palabras especiales para el recuerdo de Julio Fuentes, José Luis López de Lacalle y Julio Anguita Parrado. Los tres perdieron la vida bajo su dirección. «No dejas de ser tú el que ha puesto en marcha el mecanismo por el que ellos han muerto», reconoce con cierta tristeza.  

La memoria de Pedro J. recorre no solo la herencia periodística que dejará sino la relación que ha tenido con el poder y los poderosos.

¿Cuánto poder real ha tenido usted sobre los presidentes?

«Yo creo no he tenido poder, he tenido influencia. Se hacen encuestas de vez en cuando sobre las personas más influyentes...».

Ya, pero no me interesan las encuestas, me interesa cuánto poder o cuánta influencia real ha tenido en los presidentes, cuándo su opinión  ha sido determinante.

«Bueno, hay presidentes que escuchan más que otros. Por ejemplo, Sánchez es una persona que escucha, pero su margen de maniobra es muy limitado. A Rajoy todo le entraba por un oído y le salía por el otro.  La relación con González se complicó muchísimo cuando vio que nosotros no íbamos a transigir con la guerra sucia y Aznar parecía muy hermético, pero te tenía muy en cuenta. Con el que era una gozada era con Zapatero porque no solo te tenía en cuenta sino que, a menudo, hasta te daba la razón habiendo partido de una opinión distinta».

De hecho, sorprende la relación que tuvo con Rodríguez Zapatero.

«Sobre todo, nos hicimos más amigos cuando dejó de ser presidente. Él tomó la iniciativa de empezar una relación personal cuando fue elegido secretario general del PSOE a través de un amigo común. Y me dijo que quería que tendría que ser discreta porque González todavía mandaba mucho en el PSOE y él no quería heredar sus enemigos. Me pareció desde el principio un hombre con una visión de España que no era la mía, pero con unas virtudes muy poco comunes en la vida pública. Fundamentalmente su capacidad de escuchar y dialogar  y de aceptar integrar en su propio criterio el de los demás. En conjunto, creo que no ha sido el mejor presidente de este país porque cometió unas equivocaciones importantes, pero sí creo que ha sido el mejor ser humano que ha pasado por la Moncloa».

Con Aznar tuvo una relación personal también, pero de choque.

«Sí y creo que si hay un periodista que  conoce la psique de Aznar, ese soy yo. Su personalidad ha evolucionado muchísimo y ahora es un hombre encantador, brillante y aficionado a la conversación, pero cuando era presidente y cuando estaba en la oposición era un jeroglífico dentro de un enigma encerrado en un misterio. Era muy reservado, pero aún con errores monumentales, como fue la guerra de Irak, ha sido el mejor  presidente de la democracia. Especialmente en la primera legislatura».

Con Mariano Rajoy, sin embargo, nunca comulgó.

Casi no sale en este libro.

Pero no significa que no exista.

Yo creo que Rajoy, con las oportunidades de las que dispuso, ha sido el peor presidente de la democracia. Un hombre que no supo qué hacer con la mayoría absoluta, un hombre que gobernó con una indolencia indigna del cargo que ocupó.

¿Esto lo hubiera opinado también si la publicación de los papeles de Bárcenas en El Mundo no hubiera acabado con su destitución, favorecida por el propio Rajoy?

«Bueno, yo ya lo venía diciendo en mis artículos. Le bauticé como el estafermo».

El periodista apunta: «Casi no recuerdo ninguna época sin corrupción, pero insisto. Ni en tiempos de Aznar, ni en tiempos de Zapatero, ni, que se sepa, en tiempos de Sánchez, estamos ante indicios sólidos de que se estén cometiendo delitos desde el Gobierno o el partido en el poder. Se estarán cometiendo disparates o barbaridades políticas, pero vulnerando la ley de manera deliberada, consciente, o criminal solo lo he visto en los gobiernos de Felipe González y de Mariano Rajoy».

El actual director de El Español tiene claro que el ejercicio de la profesión conlleva dejar enemigos por el camino, aunque asegura que él no se siente «enemigo de nadie, aunque soy consciente de que algunos se sienten enemigos míos. Lo veo con absoluta serenidad. Es normal».

En la actualidad, reconoce que su relación con el inquilino de La Moncloa es «una relación fluida, con unas personas más que con otras, y bueno... Cada presidente tiene su estilo. He tenido menos conversaciones a solas con Pedro Sánchez, pero las suficientes para tener un criterio formado de sus propósitos para España».

«Sánchez es un acróbata sobre el alambre y no sabemos de qué lado caerá, pero llegar hasta el otro extremo parece una misión imposible. Es un superviviente que está lastrado  por sus alianzas. ¿Que dónde está el otro extremo del alambre? Él quiere tener opciones para la reelección y busca gobernar más tiempo».

Pese a su  intrínseca unión a la política, Pedro J. asevera que nunca ha estado tentado a dar el salto al otro lado. Adolfo Suárez le decía: 'Cuando vuelva, tú te vienes conmigo porque tienes vocación política aunque no lo reconoces'. «Yo le decía que si volvía al ruedo podría contar conmigo... pero esto fue en el ocaso de su vida», explica. «Al principio, cuando se estaba organizando UCD mis amigos Joaquín Garrigues y Paco Fernández Ordóñez me hablaban de forma parte, pero yo siempre he querido ser periodista por encima de todo», zanja.

Y de la Moncloa a la Zarzuela,  asegura que nunca ha sido una persona cortesana y no oculta su decepción con Don Juan Carlos: «Cuando empecé a conocer determinadas cosas, ya en los años 90, llegó la sospecha, luego la decepción y finalmente la certeza de que había abusado de manera indigna de la confianza que le habíamos dado los españoles». 

Opinión:

Lo de este periodista es de traca. Sinceramente, cuando aparece su nombre no espero nada bueno y cuando dice que investigar los crímenes del poder de miedo me vienen a la mente una serie de temas a los que, desgraciadamente, no le ha dado miedo investigar.

Por si el señor P.J. Ramírez lee esta humilde blog o alguien le pasa un resumen de prensa (ahora le llaman clipping, le dejo una breve relación:

Una. La asociación a la que machacó día sí y día también con los de “el 11-M ha sido ETA”,  la Asociación 11-M Afectados por Terrorismo, está a punto de cerrar sus puertas por unos sellos no registrados en 2012… ¿qué, se pondrá a investigar las razones que pueden estar detrás de esta animalada? ¿Quiere datos?

Dos. No le he escuchado ni le he leído una sola palabra sobre la NO creación de una Comisión de Investigación por los atentados de agosto de 2017 en Catalunya. ¿Qué, se pondrá a informar y a buscar “la verdad” en todo lo ocurrido?

Tres. ¿Se atreverá a saber cuál es el trabajo que cada entidad realiza en lo que se denomina “asistencia a las víctimas del terrorismo?

Cuatro. ¿Recordamos aquella portada de un sábado en la que se podía leer que se iban a abrir los nichos de víctimas del 11-M para buscar restos de explosivos? ¿En qué quedó todo aquello? ¿Supo el daño que aquella mierda de portada causó en tantas y tantas víctimas de aquellos salvajes atentados YIHADISTAS?

Tengo mas preguntas pero creo que con estas ya es suficiente… al menos de momento

Bueno, no. Una mas.

Cinco. ¿Se atreverá a investigar el trato recibido por las víctimas de los atentados de agosto de 2017 y la relación con las palabras del entonces Ministro Margallo? Algunos todavía recordamos aquello de que algo pasaría en Cataluña en agosto o aquello de que un atentado se supera pero el desmembramiento de España no…

 

 

21 noviembre 2021 (3) Diario Vasco

21 noviembre 2021 


 

Un recuerdo a todas las víctimas del terrorismo, también a las de los GAL

Mendia señala a sus compañeros que «no hay quien os pueda sostener la mirada mientras os acuse de cómplices del terror o de no querer el autogobierno vasco»

El último discurso de Idoia Mendia como secretaria general reivindicó el trabajo desarrollado por el PSE para que hoy Euskadi viva un tiempo sin violencia. Recordó a «todas las víctimas del terror y de las vulneraciones de derechos humanos» y subrayó «la profunda injusticia de quienes quisieron imponer un proyecto político por la fuerza, y también de quienes se escudaron en razones de Estado para eliminar a un semejante. En nuestra memoria cada una de esas víctimas, sin excepción». De hecho, los primeros nombres que recordó fueron los de Santiago Brouard –dirigente de HB asesinado por los GAL en 1984– y Josu Muguruza –diputado de HB cuyo asesinato en 1989 también fue reivindicado por los GAL–, ya que ayer, 20 de noviembre, se cumplía el aniversario de ambos. Mendia aseguró que en la memoria de la socialistas vascos están «Brouard y Muguruza, vil e injustamente asesinados en esta fecha por defender unas ideas». Aunque añadió que también están nombres como «José Benito Sánchez y Benjamín Sancho, vil e injustamente asesinados tal día como hoy por haber decidido ser policías». Además, recordó que hoy se cumple el aniversario del dirigente socialista Ernest Lluch, asesinado por ETA. Mendia emplazó a sus compañeros a recordar que «no hay quien os pueda sostener la mirada mientras os acuse de cómplices del terror o de no querer el autogobierno vasco. Hemos conquistado la paz y la libertad, y hemos defendido el autogobierno con nuestra vida», sentenció.

 

21 noviembre 2021 (2) Deia (opinión)

21 noviembre 2021 

  

“ETA ha surgido aquí y eso nos obliga a aportar más que nadie a una memoria justa y a la reconstrucción”

El trabajo es fruto de una larga trayectoria de análisis, observación y estudio de la reciente realidad política de Euskadi, con especial atención en la teoría y práctica del MLNV, en su doble expresión política y militar. La obra refuta la versión según la cual la naturaleza ideológica de ETA es nacionalista y la acusación de culpabilidad que desde ciertos sectores arrojan sobre la sociedad vasca por la existencia del terrorismo.

Sobre el fenómeno de la violencia se han escrito numerosos libros e investigaciones. ¿Qué tiene esta publicación de particular?

-Joxan Rekondo: Lo que aporta es algo en lo que Imanol ya ha trabajado en su tesis doctoral: la naturaleza ideológica de ETA. Sobre la acusación que se le suele hacer en el sentido de que es un movimiento de orientación ideológica nacionalista radical, en este trabajo queda claro que se trata de un movimiento revolucionario, en el contexto de la oleada de los terrorismos del año 68 en adelante. Por otra parte, lo que el libro aporta es fundamentación suficiente como para refutar todas las tesis que atribuyen un pecado original, una culpabilidad original de ese terrorismo a la sociedad vasca.

-Imanol Lizarralde: Refutamos esa idea que afirma que la sociedad vasca está enferma y que, por lo tanto, tiene que pasar una especie de desnazificación al estilo de Alemania después de 1945. Es una comparación que no ha lugar porque en Euskal Herria en ningún momento la opción política que estaba incrustada dentro de la estrategia politica-militar tuvo una mayoría ni política ni social. Además, la sociedad vasca, si la comparamos con la de Irlanda del Norte, se ha movilizado y se ha planteado un nivel de resistencia ética y política muy grande.

El título de la obra y la imagen que lo ilustra son expresión de esa resistencia.

-J. R.: El título se entiende en el marco de esa batalla, lo que se ha llamado la batalla del relato. Hay fuerzas muy importantes que están articulando un relato que viene a significar que la sociedad vasca debe realizar un acto de contrición por el terrorismo de ETA. Y nosotros decimos que la sociedad vasca es una sociedad que ha resistido, una sociedad que si miramos a sus nodos de articulación plantea una serie de actividades de resistencia muy importantes. Analizamos el papel de los empresarios, de las organizaciones pacifistas, de la política, la Iglesia, la cultura... y decimos que, muy tempranamente, en la sociedad vasca en todos esos nodos se han ido articulando resistencias.

En el ámbito de la cultura un ejemplo muy claro fue el famoso manifiesto de los 33, publicado en 1980.

-J. R.: Exactamente. El papel de la cultura es tan importante que en el año 80, las vacas sagradas de la cultura, las más importantes del siglo XX, formulan el famoso manifiesto de los 33, y ese manifiesto, a pesar de que este libro no pretende ser una defensa del nacionalismo, ese manifiesto de los 33 se configura a partir de la movilización que se produce en torno a una revista de la Editorial Iparraguirre, Muga, que surge en el ámbito nacionalista. Desde la posguerra, las instituciones vascas, entonces proscritas, clandestinas, perfilan su política de espaldas a la violencia. "La violencia destruye y divide", decía Agirre.

En el libro subrayan la importancia del entramado institucional surgido con el Estatuto de Gernika como un antídoto frente a la violencia.

-I. L.: Esta es una variable muy importante. El País Vasco entra en la Transición democrática en una situación de fuerte inestabilidad sociopolítica, en medio de un proceso de desindustrialización galopante, con un paro muy fuerte, con el problema de la droga y el problema de la violencia armada y la guerra sucia, sin que haya una renovación de los aparatos del Estado. Una buena parte de la población vasca ve aquí motivos de deslegitimación del nuevo régimen lo que favorece al funcionamiento del mecanismo de integración de masas que tenía la estrategia político-militar de ETA. A partir del proceso de institucionalización iniciado en el 79, se crean nuevas instituciones democráticas, que favorecen un importante nivel de estabilización. Hasta tal punto, que Francisco Letamendia, que es historiador de la izquierda abertzale, reconoce en un libro de 1991, que el País Vasco ha basculado de ser una comunidad antirrepresiva a ser una comunidad antiterrorista.

La vía institucional que lideró el nacionalismo democrático y la vía insurreccional de la izquierda abertzale han discurrido en paralelo, como una pugna de modelos.

-J. R.: Al final del franquismo hay varias fuerzas que buscaban influir en el proceso de construcción del país. Había una vía constitucionalista con una inclinación al jacobinismo, a resolver los problemas políticos desde la perspectiva de una única instancia, el centro político madrileño, como acaparadora del poder soberano. En Euskadi, había una fuerza, la nacionalista, que buscaba romper con esa idea de poder único, que buscaba provocar un proceso político que quería evitar que la solución al problema vasco quedara encerrado en la correlación de fuerzas del marco estatal. Y que, además de consolidar las libertades en esa situación de posdictadura, buscaba una salida para el pueblo vasco, una salida adecuada a las circunstancias, una salida que descansara en la voluntad política de los propios vascos. Y luego está la otra línea, la rupturista revolucionaria, que lo que quería era provocar desde su acción violenta la ruptura del Estado, que podría operar como elemento de desestabilización del bloque occidental. Ellos hablaban en estos términos en el año 78. Paradójicamente, estas fuerzas rupturistas revolucionarias se vinculan a la votación de la Constitución con el "no", y se desvinculan de la votación del referéndum del Estatuto. Ahora hacemos el balance, de lo que ha pasado desde ese momento instituyente (en Euskadi, en 1979) hasta el año 2011, y vemos que la vía del estatuto nos ha llevado a un desarrollo político que quizá no ha cumplido todas las expectativas pero nos ha dotado de una serie de recursos que han ayudado a un desarrollo económico y social parangonable a los países con mayor desarrollo social y político. Y los otros, lo que han ocasionado a partir de 1979, por no contar los años anteriores, es una gran tragedia de cientos de muertos, heridos, amenazados y encarcelados. Es decir, el balance demuestra que este pueblo, como en otras épocas, ha vuelto a reafirmar una tradición secular, probándose que es más de auzolan que de revolución o matxinada.

Pako Garmendia y José María Setién son dos pensadores referenciales en el análisis que realizan en el libro. ¿Por qué estas dos figuras?

-J. R.: Son dos personas con las que hemos tenido una gran relación. De Pako Garmendia, básicamente destacaría dos ideas que recogemos en el libro: el análisis del triángulo de fuerzas que operan en el momento constituyente, del que ya hemos hablado, y su análisis a cuenta de una pregunta recurrente que le formulaban muchos colegas que le visitaban en la universidad. Él solía decir: "Cada vez que me viene a la universidad un profesor de cualquier universidad que no es vasca me pregunta cómo es posible que Euskadi haya conseguido un desarrollo tan valioso, en el terreno económico y cultural, y por otra parte, siga perviviendo el terrorismo, los asesinatos y otras prácticas inhumanas". Él estaba muy centrado con esta contradicción. Garmendia abogaba por incentivar la unión de todos los vascos a través de la resolución práctica de necesidades reales. Es algo que va muy en la línea de Arizmendiarreta, y del personalismo comunitario. Buscar la viabilidad de convergencias entre conservadores y revolucionarios, de izquierdas y de derechas en proyectos comunitarios sin ensoñaciones. Promover la cooperación, a partir de la responsabilización de las personas, sin esperar que las soluciones vengan de acciones especulativas, de echar una moneda al aire, pensando en que un acontecimiento revolucionario nos va a liberar.

-I. L.: Enlazando con lo del personalismo, hay que tener en cuenta una cuestión fundamental a la hora de evaluar la figura de Setién. Setién, junto con monseñor Laboa, fue monaguillo del cardenal Roncaglia, futuro Papa Juan XXIII. Y este futuro Papa ya tenía conciencia de cuál había sido el papel de los católicos nacionalistas en la guerra del 36, en su lucha contra el nazismo y, por tanto, de alguna manera era parte de lo que era la basculación que se iba dar entro de la Iglesia universal hacia el personalismo. El personalismo es la filosofía oficial de la Iglesia en el Vaticano II, donde la democracia como la religión católica se compatibilizan por el principio de la defensa de la persona frente a los totalitarismos. El futuro papa Juan XXII tiene noticias del País Vasco, va a Donibane a dar una misa, visita a Irujo y a Agirre en París y su sucesor, Pablo VI, siguiendo su estela, pone a Setién como obispo de Donostia. Hay que tener en cuenta esto como una valoración del catolicismo vasco en su sentido social y democrático más amplio. Y por esta razón está Setién como obispo de Donostia.

La guerra sucia, la violencia parapolicial, las torturas, fueron la otra cara de la moneda.

-J. R.: Eso se encuadra en ética del mal menor, como lo define Ignatieff, idea que se ha socializado mucho, sobre todo a partir del atentado de las Torres Gemelas. Esto es una guerra y tenemos que actuar conforme a ella. En Euskadi, ya conocemos este concepto del mal menor desde hace años. Lo que ocurrió hasta la muerte de Muguruza o la reciente información sobre las cartas bomba de Corcuera, ha sido justificado por importantes responsables del Estado. "Prefiero una guerra a la independencia vasca" decía Cassinello. Sáenz de Santamaría también decía que la lucha antiterrorista "está en el filo de lo legal, a veces lo es y otras veces no". O Felipe González, cuando dijo que pudo acabar con la dirección de ETA. "Todavía lo lamento", dijo. Es una ética utilitaria, los fines justifican los medios.

El libro trata de desenmascarar al MLNV con la tesis de que tras el rostro nacional se ocultaba la realidad revolucionaria socialista.

-I. L.: Recuerdo cómo mucha gente se sorprendía por la contradicción entre lo que era la forma que adquiría el MLNV, que era una forma nacional, con lo que era su accionar concreto. De repente, empresarios que eran euskaldunes eran secuestrados y extorsionados como representantes de la burguesía nacional. Había una incomprensión en el mundo abertzale respecto al accionar de ETA. Pero lo que planteaba el MLNV era una alternativa global al propio sistema. No era una simple ruptura entre un estado y otro sino plantear un nuevo tipo de sociedad, en la cual la izquierda abertzale era una representación adelantada de esa sociedad. Al principio de la transición, lo que pretende la izquierda abertzale es crear un modelo de contrapoder. Manteniendo una organización armada, como ETA, plantea una disputa a los aparatos del estado y crea una jurisprudencia, una ley y que todos los ciudadanos vascos fueran conscientes de que si transgredían esa ley les podía pasar algo. Si tu abrías una tienda un día de huelga esa tienda podía ser atacada. Si paseabas con un lazo azul, podías ser agredido. Se plantea una forma de ley y esa forma de ley no tiene nada que ver con la cuestión de la liberación nacional.

-¿Por qué ha durado tanto ETA?

-I. L.: Los dirigentes de la izquierda abertzale creían que todo proceso negociador era un proceso acumulativo. ¿Pero qué es lo que ha pasado en Euskal Herria? Pues que hemos tenido cuatro procesos de negociación, mientras que en Irlanda del norte al IRA le ha bastado un solo proceso para acabar con su estrategia político-militar. Los dirigentes de la izquierda abertzale han llevado el concepto de guerra popular hasta su extremo y ha sido uno de los factores de la prolongación. Pensaron que iban a sacar tajada de cualquier proceso negociador y, por lo tanto, toda ruptura del proceso negociador iba a suponer que en la próxima estación iba a haber mayores posibilidades y se iba a cerrar la barraca con premios y dádivas. Aquí ha habido un mal cálculo al pensar que la prolongación del conflicto iba a servir a sus propios intereses. Y ha resultado que no.

-J. R.: Desde la sociedad vasca ha habido una clara voluntad de acabar con la violencia. Pero hay que decir que esa voluntad no se ha visto correspondida con el éxito. Este país, desde el siglo XIX, desde las guerras carlistas, apenas ha conocido un periodo de paz social, de normalidad social, hasta el año 2011. Es una historia terrible. No quiero decir que el terrorismo sea un eslabón más en esa cadena histórica. Ideológicamente, no lo es. En todo caso, no se ha resuelto por la vía rápida, pero es que igual tampoco la había. ¿Es nuestra culpa? Hannah Arendt niega las culpas colectivas. Ella diferencia culpabilidad de responsabilidad. Donde todos son culpables, nadie los es. Por eso, la culpabilidad hay que singularizarla. En cierto modo, tenemos una responsabilidad colectiva. ETA ha surgido aquí, y esa responsabilidad nos obliga a aportar más que nadie a una memoria justa y a la reconstrucción.

Opinión:

Pues leyendo el titular me viene a la mente el refrán que dice “más vale tarde que nunca”… aunque ante tanto sufrimiento vivido siempre me preguntaré por qué aparecen tanta gente ahora hablando y estudiando el “conflicto vasco” y no lo hicieron antes de octubre de 2011…

No sé, es una reflexión muy personal….

 

 

21 noviembre 2021 Las Provincias (opinión)

21 noviembre 2021



“El único relato es que alguien unilateralmente decidió asesinar”

Memoria, justicia, verdad y dignidad son las grandes exigencias de las asociaciones de víctimas del terrorismo.

El terrorismo, en particular el de ETA, ha abierto una profunda brecha de dolor en España.

Más de cuarenta años de disparos por la espalda y bombas lapa no pueden saldarse con un borrón y cuenta nueva, aunque la banda terrorista lleve ya una década sin matar. La masacre de inocentes cesó pero la herida no cierra. En aliviar el duelo se afanan asociaciones y particulares como el Colectivo de Víctimas del Terrorismo ( Covite), la Fundación Víctimas del Terrorismo ( FVT), la Fundación Manuel Broseta y Carlos Casañ, que este año reciben el premio Valencianos para el siglo XXI, reconocimiento que sienten como un soplo de aliento a su causa.

– ¿Con qué palabras definiría los retos de las víctimas?

–(Tomás Caballero- FVT). Nos movemos en el marco de la memoria. La verdad está ligada a la memoria, las nuevas generaciones no conocen lo sucedido y es importante que sepan que la violencia no es el camino, que conozcan el único relato: que alguien unilateralmente decidió asesinar. La justicia.., pues hay prácticamente un 40% de casos sin resolver. El tema asistencial es básico para que puedan vivir lo más dignamente posible.

–(Pablo Broseta). Los retos son de toda una sociedad civil ‘sana’, todos hemos sido víctimas del terror durante más de 40 años. Hay exigencias como la del relato, no puede haber cromatismos: talibanes ideológicos asesinaron a sangre fría a los mejores.

– ¿Se sienten abandonados por las instituciones? ¿ Utilizados como arma arrojadiza? –( Consuelo Ordóñez- Covite.) Nuestra lucha es bastante decepcionante. Los políticos no nos escuchan, les damos igual. ¿Cómo no van a estar dolidas las víctimas? Es un agravio cada vez que legislan. La ley 29/ 2011 distingue a las víctimas que tienen sentencia, que cobrarán hasta 500.000 euros, y las que no, 250.000. ¡ Cómo una vida puede valer la mitad para con quien el Estado de derecho no ha podido fracasar más y el doble para quienes han tenido la suerte de tener sentencia!

– (Carlos Casañ) Nos sentimos maltratados en todo. A nivel económico, psicológico por ausencia de ayudas en un tema tan duro como la pérdida de un ser querido por unos asesinos han decidido quitarles la vida por nada.

– En cuanto a los jóvenes, ¿cómo se les conciencia?

– (C. O.) Los procesos de paz los pagan las víctimas, con la impunidad. No lo digo por ánimo de revancha sino para que se sepa la verdad, el cese de las armas fue negociado. Igual que a los jóvenes, no se les explica nada. ¿Por qué no se han preocupado por ello los gobernantes? Tiene que ser una asignatura obligatoria. Pero como la educación está transferida a las comunidades autónomas...

– (T. C.) Hay programas de educación para la convivencia y se acude a colegios a dar testimonio y vemos que resulta efectivo. Nadie se cuestiona lo que fue el nazismo y el holocausto, vamos a trabajar en que sea algo tan evidente que nadie se cuestione la barbaridad que fue.

– ¿Cómo ven los gestos del Gobierno con los radicales vascos?

– (T. C.) Se está viendo una normalización que para algunos es muy acelerada, si no hay una condena explícita, rotunda y clara de la violencia, y no la hay.

– (P. B.) Un gobierno en inaudita minoría necesita buscar apoyos; la cuestión es si se han buscado y potenciado con los socios más convenientes para una gran mayoría. ¿ Cómo podemos aceptar que los que permiten la gobernabilidad nacional sean aquellos que manifiestan abiertamente su voluntad rupturista?

–( C. C.) No quiero que salga Otegi diciendo que lo siente, lo que quiero es que ayude a esclarecer los 300 atentados sin resolver, que salga de las instituciones porque fue uno de los que alteró la convivencia en este país.

CONSUELO ORDÓÑEZ « Confío en la sociedad civil, como mi hermano, que decía que primero ella es la que tiene que rebelarse y luego van los políticos »

PABLO BROSETA « Ninguno de nosotros se tomó la justicia por su mano; siempre hemos respetado el Estado de derecho, lo hayamos compartido o no »

CARLOS CASAÑ « Los alumnos te hinchan a preguntas. Nosotros damos mucho valor a la familia, cómo se destroza y cómo también puede ayudar »

Opinión:

Qué curioso que a aquellos que levamos más de 30 años asistiendo y trabajando por los derechos de LAS víctimas no nos den la oportunidad continua de opinar públicamente sobre estos temas. Tenemos que sacar tiempo del que no tenemos y aparcar el tiempo que quisiéramos dedicar a temas familiares o de ocio para escribir un libro en el que denunciar la realidad vivida en aquellos años tan duros que algunos denominan “años de plomo”.   

Aún y así, es bueno que otras víctimas tengan la oportunidad de hablar claro… aunque algunas durante años no se hayan atrevido a hablar con la claridad con la que ahora lo hacen…

 

viernes, 19 de noviembre de 2021

19 noviembre 2021 La Vanguardia (opinión)

19 noviembre 2021 


 

No en toda UE la violencia de extrema derecha se clasifica como "terrorismo"

A algunos países de la Unión Europea (UE) les resulta difícil clasificar los actos de violencia de la extrema derecha como terrorismo, según revela un informe publicado este jueves por la Comisión Europea.

A algunos países de la Unión Europea (UE) les resulta difícil clasificar los actos de violencia de la extrema derecha como terrorismo, según revela un informe publicado este jueves por la Comisión Europea.

El informe, que evalúa la Directiva de la UE contra el Terrorismo, hace un balance positivo de esa legislación, pero reconoce que hay asuntos que "limitan" su buen funcionamiento e identifica una serie de "retos" en los que Bruselas se compromete a trabajar con los Estados miembros.

Extrema derecha

Por un lado, menciona la dificultad para calificar la violencia de la extrema derecha como acto terrorista

"Aunque la Directiva se aplica a todas las formas de terrorismo, en realidad a algunos Estados miembros les resulta difícil clasificar los actos violentos de extrema derecha de terrorismo", dice el informe.

El principal problema es que muchas veces es complicado probar la intención terrorista de una acción llevada a cabo por un grupo de extrema derecha o un "lobo solitario", señala el documento.

Demostrar esa intención es un requisito de la Directiva y las legislaciones nacionales para calificar el delito de terrorismo.

Otro desafío identificado es que los grupos y movimientos que defienden opiniones e ideologías de extrema derecha "se caracterizan por la heterogeneidad de sus partidarios y seguidores", por muchas interconexiones entre las organizaciones actuales y los grupos de extrema derecha de hace años y "por la variedad de objetivos potenciales", dice el informe.

En este contexto de "ideologías mixtas y líneas borrosas entre movimientos", las autoridades judiciales "pueden tener dificultades" a la hora de considerar el enjuiciamiento por la participación en las actividades de un grupo terrorista, algo que exige que se pueda establecer un vínculo claro entre el sospechoso y la organización.

Bruselas "compartirá pronto" con los Estados un conjunto de acciones para abordar el extremismo violento de extrema derecha.

Pruebas

Por otra parte, el informe revela que, especialmente cuando se trata de reunir pruebas ubicadas fuera del territorio nacional, algunos Estados miembros dicen tener dificultades para demostrar la intención terrorista.

En ese contexto y en relación en particular con los combatientes extranjeros, el informe señala que para abordar el problema la Comisión y el Servicio Europeo de Acción Exterior seguirán apoyando el uso de información "sobre el terreno" que permita identificar, detectar y enjuiciar a los sospechosos mediante el intercambio de datos, las buenas prácticas y la financiación de proyectos.

La Comisión "también anima a los Estados miembros" a utilizar la información sobre presuntos terroristas para crear alertas en el Sistema de Información de Schengen.

Víctimas

Por último, las víctimas del terrorismo siguen teniendo dificultades para recibir asistencia y protección, sobre todo en los casos que implican a varios países.

En este contexto, la Comisión insta a los Estados miembros a designar puntos de contacto únicos para esas víctimas.

La Directiva 2017/541 analizada en el informe publicado hoy es el principal instrumento de justicia penal para luchar contra el terrorismo en Europa.

Incluye disposiciones que tipifican como delito y sancionan delitos relacionados con el terrorismo, como viajar al extranjero para cometer un ataque, regresar a la UE o desplazarse entre países para tales actividades o financiar el terrorismo y consagra asimismo la protección de las víctimas.

El informe publicado hoy se presentará próximamente al Parlamento Europeo y al Consejo.

Opinión:

Sobre lo que se puede leer en la noticia hay varios temas a comentar.

Para empezar, decir que lo que ahora se explica en un estudio de la Comisión Europea ya hace años lo llevamos advirtiendo un reducido grupo de víctimas. En relación a España, es algo tan sencillo como leerse el inicio de la legislación 32/1999 (aprovecho a recordar que esa legislación se consiguió gracias al arduo trabajo de un grupo de miembros de la ANTIGUA AVT) tras declararse la tregua de octubre de 1998 por parte de la banda terrorista ETA).

Sí. Leer esa información es vital. En la misma se puede leer que se entiende como terrorismo “desde 1968, hasta nuestros días, junto con dicho reconocimiento moral, y, extender su aplicación a los hechos terroristas cometidos por bandas o grupos armados con la finalidad de alterar gravemente la paz y seguridad ciudadana”. ¿Se entiende bien? “Hechos terroristas cometidos por bandas o grupos armados con la finalidad de alterar gravemente la paz y seguridad ciudadana”, con lo cual se sobreentiende que cualquier actividad de cualquier banda o grupo armado que intente alterar gravemente la paz y seguridad ciudadana deberá ser reconocido como “terrorismo”.

Por otro lado, también hay que recordarle a la Comisión Europea que para “designar puntos de contacto únicos para esas víctimas” es imprescindible que la administración competente se organice y se plantee cómo instituir esos “puntos de contacto”. Y seamos realistas de una puñetera vez: eso no lo están haciendo. No se puede entender que en los atentados de agosto de 2017 la administración competente (léase Ministerio de Interior) abriera en Barcelona una oficina de atención a las víctimas que estuvo abierta una semana. Sí, una semana. Del 22 al 29 de agosto para ser más precisos, precisamente cuando las víctimas estaban siendo enterradas en sus correspondientes países y las que estaban en los hospitales intentaban sobrevivir. Y las que eran testigos presenciales estaban encerradas en sus casas intentando no pensar en lo vivido y sufrido. Y hablamos de una oficina de la que no he(mos) podido encontrar un solo anuncio de su existencia en ningún medio de comunicación para que los afectados pudieran acudir a informarse.

Otra cuestión que no podemos obviar es que para presentar la solicitud de reconocimiento como víctima del terrorismo hay el plazo de un año a partir del día del atentado o desde la definitiva consolidación del daño. Si hay un año para presentar esa solicitud ¿por qué la oficina estuvo abierta solamente una semana? ¿Cómo fueron informadas y atendidas las personas afectadas?  ¿Por qué la administración competente no colabora con aquellas personas o entidades que estamos intentando localizar al mayor número posible de víctimas? ¿Es una cuestión de indemnizaciones? ¿Por qué aparecen tantas víctimas en la sentencia, cuatro años después de los atentados, con el epígrafe “no consta informe” al evaluar las heridas y secuelas? ¿Es que no se les ha hecho ningún tipo de seguimiento? Las víctimas que estamos localizando desde la UAVAT nos dicen que nadie se había puesto en  contacto con ellas… lo cual una muestra más del desinterés y la pasividad de la administración competente en esa materia… aunque no me sorprende porque ya en marzo de 2014 presenté una serie de propuestas personalmente en el Ministerio de Interior y la respuesta fue que “quien quiera algo que venga a vernos”.

Así pues, señores de la Comisión Europea, menos palabrería. No busquen la información en los estamentos oficiales porque son, precisamente, el origen de muchos de los problemas. Lo que deberían hacer sería  informarse de los problemas reales en las fuentes que podemos aportar la información pertinente y necesaria. No todo es política, comidas y dietas.

Ah, un consejo gratis para los expertos de la Comisión Europea que hablan de “protección a las víctimas”: si no se han leído las páginas 991 a 993 de la sentencia por los atentados de agosto de 2017 en Catalunya, les recomiendo que las lean, estudien, mediten y consulten. Quizás encuentren la información que nadie les ha explicado.

Excepto tres jueces.

 

18 noviembre 2021 diario16.com (opinión)

 

18 noviembre 2021 


 

El Partido Popular vuelve a utilizar el terrorismo para blanquear al franquismo

El senador del Partido Popular ha preguntado al Gobierno, en referencia al pacto del PSOE y Unidas Podemos para la derogación parcial de la Ley de Amnistía de 2017, si también investigarán los crímenes de ETA, FRAP y GRAPO

La derecha española ya no sabe qué utilizar para intentar frenar las leyes que se dicten en España para hacer justicia con las víctimas del genocidio, las torturas y la represión del franquismo. Evidentemente, cuando ya no les quedan argumentos sobre los que sostener elblanqueamiento de la dictadura, los miembros del PP más cercanos a Vox, no dudan en tirar del insulto y de sus tópicos, en este caso, elterrorismo y sus víctimas.

Para el Partido Popular, evidentemente, las víctimas del terrorismo están en una categoría superior a las del franquismo, cosa que sorprende cuando los crímenes de la dictadura fueron la consecuencia de una política basada en el terrorismo de Estado. Sin embargo, para el PP las únicas víctimas son las que le dan réditos políticos.

Rafael Hernando, senador popular y ex portavoz en el Congreso de los Diputados, ha vuelto a sacar el pie del tiesto y en un tuit ha preguntado al Gobierno si empezará a perseguir los crímenes de ETA, GRAPO y FRAP que fueron amnistiados en 1977.

La utilización por parte del PP del terrorismo como arma de confrontación política es un elemento que ya roza la patología. No se trata de comparar a unas víctimas con las otras, ni, por supuesto, darles una categoría superior a las unas sobre las otras. Sin embargo, lo que no quiere entender el Partido Popular es que las víctimas del genocidio franquista no han obtenido justicia por los delitos de lesa humanidad que cometió la dictadura, delitos que a partir de ahora, dejarán de estar prescritos.

Respecto a la Memoria Histórica o Democrática, el Partido Popular tiene dos problemas principales. El primero, que una parte de sus dirigentes es incapaz de quitarse la caspa franquista, como le ocurre a buena parte de su electorado. Por eso no hacen otra cosa que blanquear a la dictadura, tal y como hace Vox. En segundo término, el PP sabe que de las víctimas del franquismo no va a obtener un rédito electoral ni que van a poder manipular al colectivo memorialista como sí hicieron con algunas de las víctimas del terrorismo de ETA.

El pacto PSOE-Podemos

Los dos partidos del Gobierno han llegado a un acuerdo por el cual se dejará sin efecto parte de la Ley de Amnistía de 1977 y declaran no prescriptibles los crímenes de guerra, de lesa humanidad, el genocidio y la tortura.

La redacción consensuada en este punto por PSOE y Unidas Podemos señala que «todas las leyes del Estado español, incluida la Ley 46/1977 de Amnistía, se interpretarán y aplicarán de conformidad con el derecho internacional convencional y consuetudinario y, en particular, con el derecho internacional humanitario, según el cual los crímenes de guerra, de lesa humanidad, genocidio y tortura tienen la consideración de imprescriptibles y no amnistiables».

Opinión:

Pues me parece muy bien que se investiguen los atentados del FRAP… sobre todo lo relacionado con esa banda terrorista por parte de un tal Rafael Blasco Casany… ¿saben quién es? En este humilde blog ya he hablado sobre el tema en diversas ocasiones…

Si escriben “casany” en el buscador, encontrarán más información…