jueves, 25 de junio de 2026

25 junio 2026 (23.06.26) El País (opinión)

 

25 junio 2026 (23.06.26)


Aznar establece categorías de víctimas: “Las referenciales son las del terrorismo porque no cayeron por representar a ningún bando”

El expresidente asegura que están “antes que cualesquiera otras” y utiliza unas jornadas en recuerdo de los asesinados por ETA para criticar la ley de memoria

El expresidente del Gobierno José Mará Aznar (PP) ha aprovechado este martes una jornada en recuerdo de las víctimas del terrorismo en el Senado para despreciar a las del franquismo y cargar de nuevo contra la ley del memoria, que según dijo tras su aprobación, es una norma “pactada con terroristas” para “abrir una fosa por aquí, otra por allá”.

“Por preservar la herencia de libertad y democracia que la generación de la Transición nos legó”, ha declarado este martes refiriéndose a los asesinados por ETA, “más de 800 compatriotas dieron sus vidas. Su memoria constituye el pilar moral de nuestra democracia. Ellas son sus víctimas referenciales, antes que cualesquiera otras, porque no cayeron por representar ningún bando, sino la libertad de todos”. El bando republicano era el que defendía la legalidad democrática vigente frente al golpe de Estado del bando franquista en 1936. Aznar insistió: “No caben aquí analogías anacrónicas ni lecturas interesadas de la Historia. Una guerra civil que dividió a España por la mitad no tiene parangón con la agresión terrorista de una banda criminal a una democracia consolidada”.

No es la primera vez que el PP trata de poner a competir a las víctimas del franquismo con las del terrorismo o a colocar unas por delante de otras. Lo denunció, precisamente, Consuelo Ordóñez, presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) y hermana de Gregorio Ordóñez, líder del partido en Gipuzkoa y teniente de alcalde del Ayuntamiento de San Sebastián asesinado por ETA en 1995. Según explicó a este periódico en julio de 2022, en pleno debate de la ley de memoria democrática en el Parlamento, recibieron un mensaje del equipo de Alberto Núñez Feijóo convocándoles “prácticamente de un día para otro” a una reunión en el Congreso, sin orden del día. “Luego ya me enteré de que era para utilizar a las víctimas de ETA, para enfrentarnos con las víctimas del franquismo mientras se debatía la ley de memoria democrática. Y entré en cólera. ¿Cómo me voy a oponer yo a que las víctimas del franquismo tengan una ley de reconocimiento y reparación igual que la tenemos nosotros? Usar a unas víctimas contra otras es caer muy bajo", señaló entonces Ordóñez a EL PAÍS. Otras asociaciones sí acudieron a aquel encuentro urgente organizado por el PP, que difundió la imagen con víctimas del terrorismo en pleno debate de la ley de memoria.

En su intervención en el Senado Aznar ha vuelto a intentar contraponer las víctimas de ETA con las del franquismo, situándolas en categorías e importancia diferentes, y ha hecho, durante su discurso, numerosas referencias a la ley de memoria democrática, que asiste a los represaliados de la Guerra Civil y la dictadura y no tiene nada que ver con los asesinados por la banda terrorista, que ya cuentan, hace años, con su propia legislación, estatal y autonómica. “Se debe dar una negativa resuelta a reescribir la historia”, declaró, “y a todo intento de extender responsabilidades para difuminar culpas”. “Resulta imperdonable equiparar dos bandos de españoles en guerra civil con una banda terrorista en guerra contra todos los españoles. No cabe barajar ’contendientes’ para hacer de los asesinados por el terrorismo una variante más entre las víctimas de un ‘pasado violento’ a quienes la ley de memoria democrática viniera a resarcir en montón. Una memoria equilibrada de la Guerra Civil debe hacer abstracción de bandos, hoy anacrónicos, para deslegitimar la guerra misma”, añadió. En una entrevista en Esradio el pasado noviembre, el expresidente del Gobierno evitó condenar el golpe de Estado de 1936: “Yo no voy a condenar algo en lo cual mi padre participó. Mi padre hizo tres años de guerra”, dijo.

Aznar parte de dos premisas falsas: que la ley de memoria democrática es una concesión a EH Bildu -cuando fue aprobada por los votos del PSOE, Unidas Podemos, PNV, PDeCAT, Más País y Compromís, además de los del grupo vasco- y que, al implantarla, se pretende difuminar otra memoria, la de las víctimas del terrorismo, que cuentan hace años con su propia legislación. La derecha insistió en esos argumentos, especialmente, a raíz de una disposición adicional de la ley que estableció la creación de una comisión de estudio para analizar vulneraciones de derechos humanos desde la entrada en vigor de la Constitución española de 1978 hasta diciembre de 1983, durante el primer Gobierno de Felipe González. Según el PP, se pretendía así blanquear a ETA e introducir a víctimas de los GAL como víctimas del franquismo. El mandato de la comisión, tal y como explicó en este periódico uno de sus integrantes, José Antonio Martínez Soler, y como especifica su informe final excluye expresamente “las muertes de personas integradas en organizaciones terroristas, que participaran en actividades orientadas a subvertir el orden constitucional mediante el uso de la violencia o fallecieran como consecuencia de la manipulación de explosivos o armas con fines ilícitos”, así como a “los miembros de ETA que murieron a manos del Batallón Vasco Español o del GAL”.

Dicho informe sí menciona la muerte tras ser torturados por la Guardia Civil de tres jóvenes que fueron confundidos con miembros de ETA, y algunos de los miembros de la comisión, como el jurista Jon-Mirena Gorostiza, plantearon la necesidad de que las víctimas de los GAL también fueran reconocidas por el Estado.

Durante su intervención en el Senado, Aznar también acusó al Gobierno de “dilapidar” el pacto antiterrorista con concesiones a quienes deberían estar “en el basurero de la historia”, en alusión a EH Bildu, a los que el PP equipara frecuentemente con ETA, así como de “mercadear” con las condenas a los etarras. Pero fue el entonces presidente del Gobierno y líder de los populares quien, con la banda todavía activa y matando, cuando era su partido el que negociaba con la banda para tratar de lograr el fin del terror, decía: “He autorizado contactos con el entorno del Movimiento Vasco de Liberación [en alusión a ETA]”; “Nos abrimos a la esperanza, al perdón y a la generosidad”. Y también se produjeron, durante los gobiernos de Aznar y de Mariano Rajoy, acercamientos de presos etarras a cárceles más próximas al País Vasco.

El expresidente Felipe González (PSOE) no asistió al acto en el Senado, pero envió una grabación en la que lamentaba no haber podido acudir y agradecía la invitación a participar del presidente de la Cámara alta, Pedro Rollán (PP). En el vídeo enviado, González aseguró que el 20% de los atentados de ETA sucedieron durante sus años de Gobierno y que el fin de la banda terrorista se debió, “sobre todo, a las fuerzas de seguridad y al buen funcionamiento del Estado de Derecho”. A continuación, declaró: “Algunos pretenden que les demos las gracias por no matar. Debemos y queremos exigir que los que de alguna manera tienen la herencia de esto y dedican parte de su vida a intentar liberar a los que todavía no han cumplido condena colaboren en el esclarecimiento de muchos de esos atentados. De mí no esperarán que les haga una oferta de blanqueamiento. Tienen la obligación de reconocer sus crímenes”.

En una entrevista a Movistar para la serie “La última llamada”, González, bajo cuyo mandato actuaron los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación, la guerra sucia contra ETA), afirmó que había dudado si ejecutar a la cúpula de la banda terrorista después de que le hubiesen advertido que estaba reunida en Francia. ”Me dicen que se les puede incluso eliminar y dudé, claro. ¿Podemos salvar 50 o 60 vidas si cortamos la raíz de la serpiente? La gente no me perdona que dudara, incluso compañeros, pero rechacé intervenir. Y 33 años después, me paro a pensarlo y vuelvo a tener dudas de si lo hice bien o mal", declaró en la entrevista.

El acto del Senado incluyó un coloquio en el que participaron el exsecretario general del PSOE en Euskadi Nicolás Redondo Terreros, expulsado en 2023 del partido por sus críticas públicas a las políticas socialistas; la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Lucía Ruiz; el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, a quien el Tribunal Supremo ordenó en 2023 restituir en su puesto de máximo responsable de la comandancia de Madrid tras retirarle el Gobierno su confianza; el comisario de Policía Nacional José María Borja Moreno; el catedrático de historia contemporánea José Manuel Azcona; la abogada Carmen Ladrón de Guevara y el fiscal José Perals. Durante el coloquio, Azcona aseguró que la sociedad vasca sigue “enferma” porque, aunque ETA “ya no mata, ha ganado en el discurso”. “EH Bildu y el PNV se ha quedado con toda la administración [vasca]”, ha añadido el historiador - el Partido Nacionalista Vasco ganó las últimas elecciones autonómicas y gobierna en coalición con el PSE-, quien ha llegado a presentar a EH Bildu como herederos del “modelo que generó dictaduras como la nazi”. La formación cuenta actualmente con seis diputados en el Congreso ya que no incumple la ley de partidos, creada en su momento (2002) para ilegalizar a las formaciones que dieran apoyo político a la violencia o el terrorismo, como Batasuna. Por su parte, el exsocialista Redondo Terreros lamentó que la banda no haya sido “derrotada políticamente” e insistió en que fue ETA “quien anunció la última ley de memoria democrática”. La presidenta de la AVT reclamó el derecho de las víctimas a conocer la verdad de los crímenes aún sin resolver, denunció una “amnistía encubierta” a través de beneficios penitenciarios para los presos etarras e incluso sugirió la posibilidad de “futuras cesiones de carácter territorial”. Lucía Ruiz también se refirió al 11-M, para asegurar que el atentado [yihadista] “buscaba forzar un cambio de Gobierno. Aquel atentado provocó un vuelco electoral”.

La Cámara alta también inauguró este lunes la exposición Imágenes para la memoria, en recuerdo de las víctimas del terrorismo.

Opinión:


La información que presenta Natalia Junquera me da la oportunidad de diseccionar, con más detalles todavía, lo que realmente han hecho algunos políticos que se dedican a dar consejos y a hacer proselitismo. Poder aportar más información es gracias a haber vivido muchos de esos episodios en directo, en los momentos en los que ocurrían, con pruebas fehacientes que deberían hacer reflexionar a mucha gente.

Empecemos.

“Otras asociaciones sí acudieron a aquel encuentro urgente organizado por el PP, que difundió la imagen con víctimas del terrorismo en pleno debate de la ley de memoria”.

Bien, la realidad (que algunos niegan pero que es absolutamente demostrable) es que en esas asociaciones hay personas que, obviamente y por mucho que se empeñan en inventarse historias y dolor no sufrido, NO SON VICTIMAS y, por lo tanto, deberían tener más dignidad y mantenerse calladitas.

Es más, hay otra cuestión añadida: en esas asociaciones hay víctimas que comparten “listado de socios” en otras asociaciones. Sí, hay víctimas que dependiendo de su lugar de residencia, pueden optar a figurar en los listados de hasta seis asociaciones diferentes “de víctimas”. Por ello, cuando una asociación en la que están anotados va a un acto y otra en la que también están anotados no acude ¿quién representa realmente a esas víctimas en ese momento? Es un dato a tener en cuenta, como el hecho de que todo dependerá de la línea editorial del medio de comunicación que cubra la noticia.

“Pero fue el entonces presidente del Gobierno y líder de los populares quien, con la banda todavía activa y matando, cuando era su partido el que negociaba con la banda para tratar de lograr el fin del terror, decía: “He autorizado contactos con el entorno del Movimiento Vasco de Liberación [en alusión a ETA]”; “Nos abrimos a la esperanza, al perdón y a la generosidad”. Y también se produjeron, durante los gobiernos de Aznar y de Mariano Rajoy, acercamientos de presos etarras a cárceles más próximas al País Vasco”.

Absolutamente cierto. Eso ocurrió tal cual… pero hay una pregunta que parece que nadie se hace: ¿dónde estaba el presidente español cuando hizo esas declaraciones? Es más, además de estar dialogando con la banda terrorista ¿por qué el presidente no recuerda nunca que era en los días en los que esa misma banda terrorista había presentado una nueva “tregua”?

Meses después se presentó la Ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo. ¿Por qué? Es más, ¿por qué se ponía como fecha límite, precisamente, las fechas próximas dentro de esa “tregua”? Era en el año 1999, ¿se la creyeron pensando que sería la definitiva,  que la banda terrorista ETA ya no atentaría más?

Un detalle añadido: ¿es que no existía, todavía, el terrorismo de otras bandas? ¿GRAPO, por ejemplo? ¿Gihadismo en ciernes? Este detalle viene al caso porque es una nueva muestra de que, para demasiada gente, solo existían (amos) “LAS” víctimas de la banda terrorista ETA. ¿Las demás no merecían los mismos derechos?

En cuanto al acto en el Senado, es curioso, muy curioso, que sola participen representantes de una asociación concreta. ¿Alguien se atreverá a pedirles el registro de actividades asistenciales a las víctimas que tienen en sus listados? ¿Alguien se atreverá a cotejar si, realmente, cumplen los requisitos para ser reconocidas como víctimas del terrorismo? ¿qué pueden explicar personas que JAMAS estuvieron en aquellos años que alguien definió como “los años de plomo”? Sí, estaría muy bien que alguien explicara todos los años de abandono, de desidia institucional y gubernamental, los años en los que se tuvo que hacer un trabajo ingente para que, AHORA, otros vayan a hablar de política en nombre de “LAS” víctimas del terrorismo dando lecciones de lo que NUNCA hicieron.

“La presidenta de la AVT reclamó el derecho de las víctimas a conocer la verdad de los crímenes aún sin resolver”.

Termino con esto. Crímenes sin resolver, cierto. Pero no solamente de la banda terrorista ETA como siempre dicen en cuanto tienen oportunidad. ¿Qué hay de los atentados de agosto de 2017 en Catalunya? ¿A cuántas víctimas han asistido? ¿No merecen conocer la verdad? Precisamente hoy, 25 de junio, Xavi Martínez Mompart habría cumplido 12 años. Sí, el pequeño Xavi, de Rubí, el niño de 3 años asesinado en La Rambla por los criminales gihadistas. Los que tantas lecciones quieren dar… ¿han invertido, en estos casi nueve años, unos minutos de su tiempo en contactar con la familia de Xavi? ¿Con otras víctimas de esos atentados? ¿O es que “no son detectives para buscar a las víctimas”?

Esas víctimas… ¿no tienen derecho a conocer la verdad? ¿Quién gobernaba cuando ocurrieron esos atentados? ¿Alguien recuerda quien era el ministro de Interior? ¿Un tal Juan Ignacio Zoido? Y el ministro de Exteriores, ¿era un tal José Manuel García-Margallo?

Los que dan tantas lecciones ¿no intentaron pedir explicaciones? ¿O era mejor no hacerlo para no comprometerse?

Podría explicar muchas más cosas, con todo lujo de detalles y por ello entiendo perfectamente que haya algún imbécil a quien le molesten mis agendas. Todo llegará.

 

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