28 noviembre 2021
Pili Zabala, hermana de Joxi Zabala: “Deseo
que Felipe González y el rey emérito sean desenmascarados, que se sepa lo que
hicieron”
Habla despacio, desgranando sus ideas con serenidad,
fluidez y firmeza. El horror, lejos de romperla, le ha dejado un bagaje de
constancia, fuerza y esperanza
“Algún día habrá que abrir la caja de Pandora”, afirma Pili Zabala (Tolosa, 1968), que el martes participó
en una mesa redonda en Pamplona sobre el proyecto de Ley de Memoria Democrática. Zabala reclama
coherencia con el respeto a los derechos humanos, y “no exigir a los demás lo
que no estamos dispuestos a dar”, a partir de un planteamiento cristalino: ninguna
vulneración, independientemente de quién la cometa.
¿Le preocupa el marco temporal que fije la Ley de Memoria?
Todas las personas tienen la misma dignidad humana. Lo dice
Naciones Unidas. En principio se barajaba el año 1978, luego 1982. Hay que prolongar
la ley por lo menos hasta 1989, hasta donde podemos demostrar con evidencias y
hechos concretos que existió terrorismo de Estado. El atentado contra José
Antonio Cardosa, cartero de Rentería, es uno de los últimos exponentes. Hace un
mes salieron a la luz unas antiguas declaraciones de Antonio Asunción diciendo
que el Ministerio del Interior de José Luis Corcuera fue el que envió esas
cartas bombas. Por lo tanto, flaco favor le hacemos a la democracia si nos
detenemos en el año 82.
Declaraciones que apenas causaron impacto, a pesar
de su gravedad.
Existe un pacto de silencio, entre el Partido Socialista y
el Partido Popular, para proteger a todas aquellas estructuras, estamentos y
personas que han participado en acciones gravísimas de vulneraciones de
derechos humanos en contexto de motivación política en nombre del Estado.
Fue candidata de Elkarrekin Podemos en la CAV. ¿Le decepciona que no se
perciba la influencia de Unidas Podemos en esta materia?
Intento entender cuál es la estrategia política de Unidas
Podemos en este proyecto de ley y en otras decisiones que han ido tomando. Creo
que en esta cuestión de la memoria democrática no están jugando el papel que
los votantes de Unidas Podemos estarían esperando. Yo no comparto este proyecto
de ley, porque creo que no respeta los estándares internacionales de derechos
humanos. El Estado español ha firmado muchos tratados de derechos humanos y
existen organismos internacionales que de vez en cuando le sacan la tarjeta
roja en cuanto a la vulneraciones de derechos humanos, la no investigación, los
secretos oficiales y los déficits democráticos.
Secretos oficiales contra el conocimiento de la
verdad.
El Estado español ha demostrado su doble moral, las trampas
que se hace, y los vicios que posee, protegiendo a personas que han vulnerado
derechos humanos. No hay más que ir a los indultos flagrantes que diferentes
partidos políticos han permitido. Hemos visto cómo en las pocas sentencias de
torturas que hay, las personas condenadas han ascendido en la jerarquía. Hay
tantas evidencias escalofriantes que nos tienen que hacer repensar todo aquello
que no se ha hecho bien, para crear las condiciones necesarias para que este
tipo de despropósitos no se vuelva a dar. Unos han hecho, otros han tapado, y
otros indultado.
Distintas forma de revictimización.
El daño que el Estado nos ha causado a muchísimas personas
una y otra vez, nos ha humillado, ofendido, revictimizado... Mi hermano, con 21
años, fue detenido ilegalmente, torturado, hecho desaparecer, enterrado en cal
viva, no es víctima del terrorismo, y entre los condenados no hay nadie que
haya cumplido la ejecución penitenciaria acorde al ordenamiento jurídico del
Estado español.
Pedro J. Ramírez ha dicho en Infolibre que “Juan
Carlos I protegía la impunidad del terrorismo de Estado” y “Felipe miraba para
otro lado” en relación a Juan Carlos.
Que este tipo de personajes, el emérito y Felipe González,
todavía a día de hoy sigan creando cátedra, flaco favor le hacen a la
democracia y al Partido Socialista. El PSOE tiene que romper ese cordón
umbilical con González; aquello que representa tiene mucho de malo. Hay
evidencias que apuntan a que el rey Juan Carlos en su momento era conocedor de
todos los movimientos, y dicen que él daba su beneplácito, que era informado de
las acciones que se iban a llevar a cabo, y que estaba de acuerdo.
A Pedro Sánchez le puede resultar más cómodo
escenificar una reconciliación con González que enfrentarse a los demonios del
pasado.
Será el camino más fácil, pero no es el que a largo plazo
deje mejor posición al Partido Socialista. Yo creo que lo lógico es romper
cuanto antes mejor. Los demonios pueden llegar a ser terribles, pero de cara al
medio y largo plazo siempre va a ser mucho mejor cimentar un partido histórico,
como es el socialista, desde la buena gente que existe dentro, y no desde esas
personas que lo han desvirtuado y desprestigiado, y que tienen una mancha
moral.
Usted ha manifestado que puede haber distintas X en
los GAL.
Sí, estoy convencida. Existía una mesa de información y coordinación
que se reunía en Madrid y estaba conformada por una persona del CESID, una de la Policía Nacional,
un alto representante de la
Guardia Civil y un alto cargo del Ministerio del Interior.
Hay hipótesis que hablan del modus operandi del GAL. Está claro que existía una
mesa, a mí me ha llegado esa información a través de personas muy conocedoras
de todo esto. Esa mesa tenía coordinación con delegados del Gobierno y
gobernadores civiles.
Impulsaron una plataforma a comienzos de año,
B-Egiaz.
Hay tres líneas de trabajo, una en el Estado español, donde
estamos agotando los diferentes tribunales a los que podamos acceder intentando
conseguir nuevas informaciones, o contrastar las que nos han llegado. En el
Estado francés se ha investigado poco y hay un grupo de personas vinculadas al
ámbito universitario que nos están dando pautas. Y luego está el nivel
internacional. Participamos el 17 de septiembre ante el Comité contra la Desaparición Forzada
de Naciones Unidas de forma telemática. Después de escucharnos a diferentes
organizaciones y a los representantes del Estado español, emitió un informe.
¿Qué destaca de ese documento?
Hace hincapié sobre las irregularidades que Naciones Unidas
percibe sobre el Estado español. Llama a tipificar el delito de desaparición
forzada en el Código Penal, que tiene su castigo particular. Y comenta que la
ley de memoria democrática le recomienda la creación de un organismo
independiente que verifique la verdad, que investigue teniendo acceso a toda la
documentación. Es decir, no se puede permitir que exista un secreto oficial
cuando está protegiendo a una persona que ha vulnerado derechos humanos.
Parece que en la reforma de la ley de Secretos se
reservan cláusulas excepcionales en asuntos claves.
Existe un marco normativo internacional que el Estado
español no puede obviar. La ley debe basarse en estándares internacionales.
¿Cree que cuando González y el rey emérito hayan
fallecido puede abrirse nueva información?
Teniendo en cuenta las responsabilidades que han
desempeñado ante delitos tan graves, deseo que estas personas sean
desenmascaradas. Es decir, que se sepa públicamente lo que hicieron, a poder
ser en vida. Las democracias y las instituciones están para proteger a las
personas más indefensas, que somos nosotras, y no al poderoso que presuntamente
haya transgredido la ley. A mí me deben una protección y un derecho a poder
investigar. Sabiendo la edad que tienen, posiblemente mi deseo no se cumpla.
Pero es un deber de las instituciones investigar. Sé que no existe interés, que
son muchas las redes salpicadas, porque estas malas prácticas están inseminadas
y sedimentadas en todas las estructuras, y eso es lo que hay que descubrir.
En su día mandó dos cartas a Rodríguez Galindo,
fallecido en 2020.
A través de dos personas diferentes. En dos ocasiones,
Rodríguez Galindo en su casa de Zaragoza tuvo una carta escrita por mí que no
la leyó, por lo menos en presencia de esas personas.
Se la hicieron llegar en mano.
Estas dos personas se la depositaron, conversaron con él,
le hicieron partícipe de mi deseo. Las dos veces la carta era la misma, y en
las dos ocasiones me la devolvió. También le escribí una carta a otro de los
condenados del caso. Y también me la devolvió.
No quiere decir quién fue...
No, si llega el momento ya se sabrá. Yo he hecho todo lo
que he podido por utilizar la justicia restaurativa, ya que la penal punitiva
en nuestro caso no nos ha servido. Es decir, estas personas fueron condenadas,
pero la ejecución penitenciaria no fue acorde al ordenamiento jurídico. Desafortunadamente
no se han arrepentido, ni se han responsabilizado de sus actos, ni se han
acercado a la familia. Mi esperanza es inagotable, como decía José Saramago,
para que esas personas que llevaron a cabo semejantes atrocidades, recapaciten,
recapitulen y se responsabilicen de lo cometido.
¿Ha intentado llegar a más gente?
Sí, he intentado mantener un encuentro restaurativo con un
alto cargo del Partido Socialista, que formaba parte del Gobierno en los
ochenta hasta el noventa y pico. Esa persona me pidió perdón en privado sin
mirarme a los ojos, con la mirada en el suelo. Y recibió una carta mostrándole
mi intención de mantener un encuentro restaurativo con ella, y me dijo que no.
(Pili Zabala declina desvelar su nombre).
¿Abre el mail con la esperanza de recibir nuevos
testimonios?
Yo sé que algún día a la puerta de mi casa va a llegar esa
prueba testifical válida y esa transformación de muchas de las personas que
hicieron barbaridades, porque el deseo del ser humano es estar a gusto consigo
mismo, no tener esa carga de haber llevado a cabo unas atrocidades y delitos
que te impiden dormir por la culpa que te corroe. Ocurre a menudo en la recta
final de la vida del ser humano. Espero que no aguarden a esa etapa, sino que
cuanto antes hagan un recorrido restaurativo y se den cuenta de que aquello que
hicieron no lo volverían a hacer. Porque las personas que hemos sufrido
necesitamos escucharlo y que se responsabilicen de los actos cometidos.
Opinión:
Aprovecho esta segunda aparición de
Pilar Zabala en el Diario de Navarra para recordar que uno de los motivos
por los que cesé mi actividad socio-asistencial en diversas asociaciones de
“víctimas” tuvo relación con la idoneidad (o no) de aceptar a las víctimas del
GAL como miembros de la asociación en la que prestaba mis servicios y mi
trabajo. Pasado todo este tiempo, especialmente desde 2009, espero que aquellos
que se negaban absolutamente a aceptar a víctimas del GAL se hayan dado cuenta
de su error y, por encima de sus opiniones personales y políticas, acepten la
realidad de los hechos.
Máxime cuando quien discutía y
quería imponer su opinión sobre este tema jamás tuvo que pisar un hospital y
mucho menos un cementerio…