martes, 11 de marzo de 2014

10 marzo 2014 (16) publico.es

10 marzo 2014


El terrorismo islamista radical ha mutado en la última década. Los conflictos armados en países como Siria o Malí son ahora su prioridad para hacerse con gobiernos afines a su causa, pero responder a los ataques de EEUU y la OTAN sigue siendo un motivo para extender la Guerra Santa a Occidente 


Con las bombas de Atocha del 11 de marzo de 2004 España vivió el atentado terrorista más letal de su historia. En el primer instante todos pensaron que se trataba de ETA, pues era el grupo armado que llevaba atentando prácticamente sin interrupción durante el último cuarto de siglo. Pero a las pocas horas ya había evidencias de que no se trataba de la organización vasca, pese a que algunos políticos y medios de comunicación mantuvieran lo contrario con el fin de salvar las elecciones del 14 de marzo. Como se demostró rápidamente, se trataba del yihadismo, un enemigo que emprendía el contraataque tras la invasión de Irak, que la sociedad española desconocía y ante el cual los gobernantes no supieron reaccionar políticamente. Han pasado diez años y tanto la sociedad y los políticos españoles como el islamismo radical han cambiado mucho. ¿Cómo ha evolucionado el terrorismo yihadista en la última década?, ¿corre España un riesgo real de volver a sufrir unos atentados de este tipo?
"Ahora mismo encontramos más campos de batalla yihadista que entonces y al mismo tiempo una amenaza más difusa, y por ello más difícil de contrarrestar, que la que había diez años atrás. Una Al Qaeda más debilitada, grupos autoconstituidos de manera libre pero basados en su ideología y lobos solitarios, personas que deciden lanzar un ataque en solitario, componen la triada que en la actualidad actúa por el mundo". Así es la "visión pesimista", como él mismo reconoce, de Javier Gil, profesor de la UNED y experto en terrorismo internacional.
Países musulmanes y occidentales son por igual objetivos del yihadismo. Si bien Europa y Estados Unidos siguen estando bajo su punto de mira, el experto aclara que situaciones de inestabilidad como las de Irak, Siria, Egipto o Libia son el perfecto caldo de cultivo para que el terrorismo de corte islamista radical se desarrolle y avance. "A nivel político y estratégico, buscan dentro de esa debilidad derribar a los gobiernos y hacerse con el poder y ser una alternativa política", añade en declaraciones a Público. Así, el principal foco en la actualidad es Siria, donde distintas fuerzas islamistas están combatiendo al Gobierno de Bachar al Asad para imponer un Estado islámico, habiendo arrinconado cada vez más a las fuerzas democráticas y laicas.

Yihadismo español

"Veremos españoles realizando la yihad en diversos escenarios del mundo" El pasado 5 de enero era detenido en Málaga a Abdeluahid Sadik Mohamed, un presunto terrorista de la organización Estado Islámico de Irak y Levante (ISIL), vinculada a Al Qaeda, acusado de participar en la yihad en Siria. Era uno de los llamados retornados, aquellos hombres que, residiendo en España, son reclutados para combatir en los frentes de batalla donde ahora se libra la Guerra Santa, para luego regresar ya con experiencia y pudiendo actuar como una célula bien preparada. "De España se recluta para ir a combatir contra Al Asad, pero no es algo nuevo, ocurrió  lo mismo con la guerra de Irak años atrás. Es un proceso que seguirá ocurriendo. Veremos españoles realizando la yihad en diversos escenarios del mundo", asegura Gil.
Sadik Mohamed fue reclutado en Ceuta y enviado a Siria, recibiendo formación militar y adoctrinamiento religioso en un campo de entrenamiento en Alepo. Su célula, radicada en España y con conexiones internacionales con Marruecos, Bélgica, Turquía y Siria, ya habría conseguido enviar al menos seis grupos de varones, españoles y marroquíes, desde España a Siria de los que, al menos cinco, habrían fallecido en ese país tras inmolarse (tres de ellos españoles y dos marroquíes), según el juez. Con Sadik Mohamed, son 18 los residentes en España que habrían partido para luchar en grupos yihadistas sirios como ISIL o Jabhat al Nusra. Según un estudio realizado por Fernando Reinares y Carola García-Calvo, especialistas en terrorismo internacional del Instituto Elcano, una docena serían españoles y otros seis, serían ciudadanos marroquíes con domicilio en España.

Los retornados a Europa

Javier Gil cree que en los países europeos se verán retornados en acción. "Al mismo tiempo, su labor de proselitismo y reclutamiento es el segundo peligro más grande, pues son ejemplos para muchos", explica. Es un riesgo que existirá mientras exista el terrorismo yihadista. "Es algo que tenemos que aceptar y acostumbrarnos. No estamos fuera del foco yihadista y la seguridad total es una quimera", apunta, para no llamar a alarmismos.
"No estamos fuera del foco yihadista y la seguridad total es una quimera" En su estudio Procesos de radicalización violenta y terrorismo yihadista en España: ¿cuándo? ¿dónde? ¿cómo?, el investigador del Real Instituto Elcano Fernando Reinares, que acaba de publicar el libro ¡Matadlos! Quién estuvo detrás del 11-M y por qué se atentó en España, asegura que pese a tratarse básicamente de extranjeros, siete de cada diez individuos condenados por actividades relacionadas con el terrorismo yihadista o muertos en acto de terrorismo suicida en España entre 1996 y 2012, se radicalizaron total o parcialmente en nuestro país. Además, en otro estudio del mismo Instituto, Reinares añade que el perfil del yihadista español es un varón de entre 25 y 39 años, aunque cada vez más jóvenes. En su mayoría casados y con hijos. Ocho de cada diez, extranjeros, principalmente de nacionalidad argelina, marroquí y paquistaní. Y hasta ahora, sólo un 4,8% ha nacido en España. Siete de cada diez se localizaban, casi a partes iguales, en la Comunidad de Madrid o en Catalunya.
Por otra parte, Javier Jordán, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Granada, apunta en otro estudio, El terrorismo yihadista en España: evolución después del 11-M, que la presencia y actividad de las redes yihadistas se han convertido en un fenómeno estructural en España, estando compuesto principalmente por grupos de militantes provenientes provenientes de Argelia y Marruecos y vinculados con Al Qaeda en el Magreb Islámico. En su trabajo, 28 casos de estudio "ponen de manifiesto la eficacia policial pero también el grado de implantación del islamismo radical en nuestra sociedad y la hostilidad de los yihadistas hacia España. Como consecuencia continuará siendo necesario el diseño e implementación de respuestas que disminuyan la entidad de dicho fenómeno en nuestro país".

El lejano final de Al Qaeda

"Después de tantos años de existencia, todavía es imposible discernir su final" Al Qaeda seguirá existiendo en los próximos años. El Profesor en el Campus Internacional para la Seguridad y Defensa Óscar Ventura concluye en su artículo El fin de Al Qaeda ¿Cómo puede desaparecer la red terrorista?, que "puede afirmarse que después de tantos años de existencia de Al Qaeda, todavía es imposible discernir su final y solamente se puede hacer un ejercicio de previsión, analizando posibles escenarios que tengan visos de suceder con mayor o menor probabilidad. Lo que sí parece claro, es que no hay que dar a Al Qaeda por derrotada. Su logro más importante es seguir sobreviviendo y adaptarse a cuantas circunstancias adversas se enfrenten".
Al final, todos los expertos sostienen la misma tesis: aunque con mayor dificultad que hace diez años, el yihadismo podría volver a atacar en España. Y más fácil lo tendrán y con más apoyo contarán en sus lugares de origen en tanto que sigan viendo sus países sometidos al ataque e injerencia de las grandes potencias extranjeras, como ocurre en los casos de Siria e Irak. Más aún, como es el caso de Siria, cuando Estados Unidos, al igual que ocurrió anteriormente en Palestina o en Afganistán, potencia a los movimientos del islamismo más radical contra su adversario. Un amigo que el día de mañana será su enemigo.






















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