15
agosto 2026
Atentados 17-A en Cataluña: Puigdemont no consigue
vengarse del CNI
A las puertas del noveno aniversario,
la comisión de investigación del Congreso ha sido una pérdida de tiempo
Érase una vez una comisión de investigación creada
en el Congreso de los Diputados sobre los atentados yihadistas de
Barcelona y Cambrils que tuvieron lugar el 17 de agosto de 2017. No se
estableció porque existiera un consenso entre los 350 diputados, ni siquiera
entre la mayoría de ellos, para descubrir qué es lo que había pasado de verdad
y que los gobernantes de la época y de ahora nos habían ocultado.
El motivo fue mucho más interesado de parte: los partidos catalanistas Junts y ERC exigieron, como pago a su respaldo para que Francina Armengol contara con sus votos en la elección para presidenta del Congreso, que los socialistas se comprometieran a apoyar la creación de varias comisiones de investigación, una de ellas sobre los sucesos ocurridos hace ahora nueve años. Su intención era utilizar esa comisión para criticar el comportamiento del Gobierno del PP y de su servicio de inteligencia, y hacerles responsables de lo que allí había ocurrido.
Junts tenía en aquel momento a su máximo dirigente, Carles Puigdemont, como presidente de la Generalitat y pretendía dejar claro que no tuvo ninguna responsabilidad en no haber evitado ese ataque. Aún más, pensaban que si no se había esclarecido la culpabilidad del Estado era porque los socialistas la tapaban, dado que el CNI estaba bajo su control. Porque ese era su principal objetivo: culpar a los espías de todo lo que había pasado. Esos malísimos espías que les habían estado vigilando desde que empezaron a barajar la posibilidad de llevar a cabo un referéndum a favor de la independencia.
ERC se sumó a esa batalla para ganar el relato sobre unos atentados que se podían haber evitado, según ellos, si el CNI hubiera compartido la información de que disponía, lo que no hizo por motivos políticos, para fastidiar a los independentistas catalanes y a los ciudadanos de Cataluña. De que hubo una alerta de un servicio secreto de Estados Unidos sobre un atentado en las Ramblas, que llegó a los Mossos y todos intentaron ocultar, no dijeron ni mu.
A favor o en
contra del CNI
El PSOE aceptó la comisión con la intención de dejarles hacer ruido,
sabiendo que sería de poca utilidad. Si de paso dañaba al PP, mejor. El tema se
enfangó cuando el transcurrir de la comisión obligó a socialistas e
independentistas a tomar partido ante el auténtico protagonista: el CNI. La
clave estaba en demostrar que los
espías lo sabían todo sobre el atentado. Para ello, era fundamental su
conexión con Abdelbaki Es Satty, el imán de Ripoll, el líder de la célula
terrorista. Los agentes se habían acercado a él y habían mantenido una serie de
encuentros para sacarle información. A partir de ahí, la única versión es la
del CNI: no les facilitaba información de calidad, no era de fiar y decidieron
pasar de él.
En eso apareció por la comisión el comisario José Villarejo, un enemigo
acérrimo del CNI y, especialmente, del que fue su director, Félix Sanz.
Villarejo soltó que a los espías «se les fue de las manos» su relación con el
imán, lo que, sumado a otras informaciones que hablaban de que La Casa le pagó
pequeñas cantidades de euros, sirvió
para montar un relato en contra del CNI.
El servicio secreto desmintió una mala actuación, Junts juró y perjuró que pecaron, y otros grupos minoritarios coincidieron en la necesidad de desclasificar más información secreta y en que el fiscal impulsara nuevas diligencias. Mientras, los partidos mayoritarios, PSOE y PP, evitaron la polémica. Al margen de todos ellos, los expertos coinciden en que no existen pruebas contrastadas de que el servicio secreto escondiera información a los Mossos que pudiera haber evitado los atentados.
Señoras y señores, para esto sirve una comisión de investigación en el Parlamento. Se sabía desde el principio que no llegaría a nada, que no propondría medidas para mejorar el funcionamiento de la lucha antiterrorista, para evitar la repetición de casos como ese. En definitiva, no hacía falta invertir tanto tiempo y recursos para que en el noveno aniversario sigamos exactamente igual que como estábamos.
Opinión:
No recuerdo haber
tenido el honor de conocer al señor Fernando Rueda personalmente, aunque
sospecho que por su edad ya estaría en el tema de terrorismo cuando la banda
asesina ETA estaba activa. Por ello, repito, no recuerdo haber hablado nunca
con él cuando pertenecí a la ANTIGUA AVT como delegado en Catalunya en aquellos
años en los que la banda terrorista ETA destrozaba familias y, como
consecuencia, se celebraban juicios en la Audiencia Nacional semana tras
semana.
Por cierto, recuerdo
que no solo existía ETA. También habían otras bandas terroristas de las que
nadie parece acordarse.
Por ello, ver que
ahora se dedica a opinar sobre la Comisión de Investigación por los atentados
de agosto de 2017 en Catalunya me parece respetable, pero al mismo tiempo me
parece aprovechado.
Vamos a ver. De las
tres personas (Javier, Sara y servidor) presentes en esa Comisión para hablar
sobre la asistencia prestada a las víctimas por parte de la administración
competente ¿no tiene nada que decir? ¿Conoce la legislación 29/2011 y su
artículo 11, punto 1? ¿Sabe que cabe la posibilidad de que, gracias a nuestras
comparecencias, se modifiquen y se mejoren las normativas para asistir MEJOR a
las víctimas?
Dado que parece
conocer muy bien las interioridades del tema, pasemos a plantear aspectos más
técnicos…
¿Se ha leído los más
de 68.000 folios del sumario?
¿Se la leído los más
de 1.000 folios de la sentencia, 1.017 concretamente?
¿Sabe lo que dice el
Juez Guevara en las páginas 990 a 992?
¿Conoce las razones
por las que hay 125 víctimas que aparecen en el sumario y no en la sentencia?
¿Puede explicar las
razones por las que la administración competente no ha asistido a la totalidad
de las víctimas que aparecen en la sentencia?
¿Se ha enterado de
cuales han sido las dos únicas entidades que han asistido a cientos de
víctimas, incluyendo en la representación penal?
¿Qué opina de la
noticia aparecida en ABC en la que se informa de que el iman de Ripoll recibía
500 euros mensuales desde el CNI por una información que no era relevante?
¿Cómo se entiende
que “la caja de cerillas con los restos” del iman de Ripoll estén enterrados en un
cementerio cristiano?
¿Recuerda quién era
el ministro de Interior en agosto de 2017?
¿sabe que la
explosión que destrozó el chalet de Alcanar fue el 16 de agosto?
¿sabe que el
atentado en Cambrils ocurrió el 18 de agosto?
¿sabe qué ocurrió el
lunes 21 de agosto en un supermercado cercano a Olérdola?
Por lo tanto, que un
periodista diga “los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils que
tuvieron lugar el 17 de agosto de 2017” no es correcto…
Y la pregunta más
importante. ¿Ha hablado con una sola víctima de los atentyados de agosto de
2017? Decir que “la comisión de investigación del Congreso ha sido una pérdida
de tiempo” es faltar al respeto a todas aquellas víctimas que solo esperan que
una Comisión de Investigación TAMBIEN sirva para conocer los errores cometidos
y así evitar su repetición.
Parece que hay quien
no entiende algo tan sencillo como eso… y que no es solo algo que interese
políticamente para así desviar la atención real del problema.
Hay muchas más
preguntas para presentar pero tampoco quiero aburrir a algunos que, al parecer,
tanto saben sobre el tema con cuestiones que, obviamente, no tienen carácter
político ni partidista sino exclusivamente social, humano, legal y asistencial.
Solo les invito a
leer este humilde blog que lleva más de 1.100.000 visitas en solo doce años y
así entender que también existen otras opiniones libres del pago de favores a
nadie.

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