domingo, 16 de agosto de 2026

15 agosto 2026 The Objective (opinión)

 

15 agosto 2026 



Atentados 17-A en Cataluña: Puigdemont no consigue vengarse del CNI

A las puertas del noveno aniversario, la comisión de investigación del Congreso ha sido una pérdida de tiempo

Érase una vez una comisión de investigación creada en el Congreso de los Diputados sobre los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils que tuvieron lugar el 17 de agosto de 2017. No se estableció porque existiera un consenso entre los 350 diputados, ni siquiera entre la mayoría de ellos, para descubrir qué es lo que había pasado de verdad y que los gobernantes de la época y de ahora nos habían ocultado.

El motivo fue mucho más interesado de parte: los partidos catalanistas Junts y ERC exigieron, como pago a su respaldo para que Francina Armengol contara con sus votos en la elección para presidenta del Congreso, que los socialistas se comprometieran a apoyar la creación de varias comisiones de investigación, una de ellas sobre los sucesos ocurridos hace ahora nueve años. Su intención era utilizar esa comisión para criticar el comportamiento del Gobierno del PP  y de su servicio de inteligencia, y hacerles responsables de lo que allí había ocurrido.

Junts tenía en aquel momento a su máximo dirigente, Carles Puigdemont, como presidente de la Generalitat y pretendía dejar claro que no tuvo ninguna responsabilidad en no haber evitado ese ataque. Aún más, pensaban que si no se había esclarecido la culpabilidad del Estado era porque los socialistas la tapaban, dado que el CNI estaba bajo su control. Porque ese era su principal objetivo: culpar a los espías de todo lo que había pasado. Esos malísimos espías que les habían estado vigilando desde que empezaron a barajar la posibilidad de llevar a cabo un referéndum a favor de la independencia.

ERC se sumó a esa batalla para ganar el relato sobre unos atentados que se podían haber evitado, según ellos, si el CNI hubiera compartido la información de que disponía, lo que no hizo por motivos políticos, para fastidiar a los independentistas catalanes y a los ciudadanos de Cataluña. De que hubo una alerta de un servicio secreto de Estados Unidos sobre un atentado en las Ramblas, que llegó a los Mossos y todos intentaron ocultar, no dijeron ni mu.

A favor o en contra del CNI

El PSOE aceptó la comisión con la intención de dejarles hacer ruido, sabiendo que sería de poca utilidad. Si de paso dañaba al PP, mejor. El tema se enfangó cuando el transcurrir de la comisión obligó a socialistas e independentistas a tomar partido ante el auténtico protagonista: el CNI. La clave estaba en demostrar que los espías lo sabían todo sobre el atentado. Para ello, era fundamental su conexión con Abdelbaki Es Satty, el imán de Ripoll, el líder de la célula terrorista. Los agentes se habían acercado a él y habían mantenido una serie de encuentros para sacarle información. A partir de ahí, la única versión es la del CNI: no les facilitaba información de calidad, no era de fiar y decidieron pasar de él.

En eso apareció por la comisión el comisario José Villarejo, un enemigo acérrimo del CNI y, especialmente, del que fue su director, Félix Sanz. Villarejo soltó que a los espías «se les fue de las manos» su relación con el imán, lo que, sumado a otras informaciones que hablaban de que La Casa le pagó pequeñas cantidades de euros, sirvió para montar un relato en contra del CNI.

El servicio secreto desmintió una mala actuación, Junts juró y perjuró que pecaron, y otros grupos minoritarios coincidieron en la necesidad de desclasificar más información secreta y en que el fiscal impulsara nuevas diligencias. Mientras, los partidos mayoritarios, PSOE y PP, evitaron la polémica. Al margen de todos ellos, los expertos coinciden en que no existen pruebas contrastadas de que el servicio secreto escondiera información a los Mossos que pudiera haber evitado los atentados.

Señoras y señores, para esto sirve una comisión de investigación en el Parlamento. Se sabía desde el principio que no llegaría a nada, que no propondría medidas para mejorar el funcionamiento de la lucha antiterrorista, para evitar la repetición de casos como ese. En definitiva, no hacía falta invertir tanto tiempo y recursos para que en el noveno aniversario sigamos exactamente igual que como estábamos.

 

Opinión:

 

No recuerdo haber tenido el honor de conocer al señor Fernando Rueda personalmente, aunque sospecho que por su edad ya estaría en el tema de terrorismo cuando la banda asesina ETA estaba activa. Por ello, repito, no recuerdo haber hablado nunca con él cuando pertenecí a la ANTIGUA AVT como delegado en Catalunya en aquellos años en los que la banda terrorista ETA destrozaba familias y, como consecuencia, se celebraban juicios en la Audiencia Nacional semana tras semana.

 

Por cierto, recuerdo que no solo existía ETA. También habían otras bandas terroristas de las que nadie parece acordarse.

 

Por ello, ver que ahora se dedica a opinar sobre la Comisión de Investigación por los atentados de agosto de 2017 en Catalunya me parece respetable, pero al mismo tiempo me parece aprovechado.

 

Vamos a ver. De las tres personas (Javier, Sara y servidor) presentes en esa Comisión para hablar sobre la asistencia prestada a las víctimas por parte de la administración competente ¿no tiene nada que decir? ¿Conoce la legislación 29/2011 y su artículo 11, punto 1? ¿Sabe que cabe la posibilidad de que, gracias a nuestras comparecencias, se modifiquen y se mejoren las normativas para asistir MEJOR a las víctimas?

 

Dado que parece conocer muy bien las interioridades del tema, pasemos a plantear aspectos más técnicos…

¿Se ha leído los más de 68.000 folios del sumario?

¿Se la leído los más de 1.000 folios de la sentencia, 1.017 concretamente?

¿Sabe lo que dice el Juez Guevara en las páginas 990 a 992?

¿Conoce las razones por las que hay 125 víctimas que aparecen en el sumario y no en la sentencia?

¿Puede explicar las razones por las que la administración competente no ha asistido a la totalidad de las víctimas que aparecen en la sentencia?

¿Se ha enterado de cuales han sido las dos únicas entidades que han asistido a cientos de víctimas, incluyendo en la representación penal?

¿Qué opina de la noticia aparecida en ABC en la que se informa de que el iman de Ripoll recibía 500 euros mensuales desde el CNI por una información que no era relevante?

¿Cómo se entiende que “la caja de cerillas con los restos”  del iman de Ripoll estén enterrados en un cementerio cristiano?

¿Recuerda quién era el ministro de Interior en agosto de 2017?

¿sabe que la explosión que destrozó el chalet de Alcanar fue el 16 de agosto?

¿sabe que el atentado en Cambrils ocurrió el 18 de agosto?

¿sabe qué ocurrió el lunes 21 de agosto en un supermercado cercano a Olérdola?

Por lo tanto, que un periodista diga “los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils que tuvieron lugar el 17 de agosto de 2017” no es correcto…

 

Y la pregunta más importante. ¿Ha hablado con una sola víctima de los atentyados de agosto de 2017? Decir que “la comisión de investigación del Congreso ha sido una pérdida de tiempo” es faltar al respeto a todas aquellas víctimas que solo esperan que una Comisión de Investigación TAMBIEN sirva para conocer los errores cometidos y así evitar su repetición.

Parece que hay quien no entiende algo tan sencillo como eso… y que no es solo algo que interese políticamente para así desviar la atención real del problema.

 

Hay muchas más preguntas para presentar pero tampoco quiero aburrir a algunos que, al parecer, tanto saben sobre el tema con cuestiones que, obviamente, no tienen carácter político ni partidista sino exclusivamente social, humano, legal y asistencial.

 

Solo les invito a leer este humilde blog que lleva más de 1.100.000 visitas en solo doce años y así entender que también existen otras opiniones libres del pago de favores a nadie.

 

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