viernes, 24 de abril de 2026

23 abril 2026 RTVE (opinión)

23 abril 2026 


El exjefe de ETA Txeroki reconoce el daño causado y pide perdón a las víctimas del terrorismo en una cart
 

La Audiencia Nacional ha tenido en cuenta esa carta, redactada en marzo, para concederle un permiso de seis días

En la misiva asegura que su forma de pensar actual "viene de lejos" y que es consecuencia de "su evolución personal"

El que fuera jefe militar de ETA Garikoitz Aspiazu, alias Txeroki, ha reconocido en una carta manuscrita, que ha incorporado a su expediente penitenciario, el daño causado por los delitos que cometió y ha pedido perdón a las víctimas del terrorismo.

El juez de la Audiencia Nacional ha tenido en cuenta esa carta para concederle un permiso de seis días. Txeroki reconoce y siente el daño que la banda terrorista causó a todas las víctimas "sin excepción" y cita expresamente a las que él provocó personalmente.

Garikoitz Aspiazu Rubina (Bilbao, 1973), considerado jefe de ETA hasta su detención en 2008, fue condenado en 2011 a 377 años de prisión por la Audiencia Nacional, mientras que en Francia acumulaba penas que suman más de 30 años. Entre los múltiples atentados que se le atribuyen, está el que perpetró ETA contra dos guardias civiles españoles en la localidad gala de Capbreton el 1 de diciembre de 2007, cuando Txeroki dirigía el aparato militar.

Txeroki asegura en su carta, que redactó en marzo, que su forma de pensar y de sentir actual "viene de lejos" y que "en gran medida es consecuencia de la experiencia, de la madurez y de la evolución personal".

No obstante, añade, el nacimiento de su hijo en 2017 y de su hija tres años después "han sido dos acontecimientos importantes para consolidar y profundizar" su "compromiso y determinación por crear puentes y construir entre diferentes una sociedad mejor".

En la misiva, que se incluyó en el expediente para que el Gobierno Vasco le concediera la semilibertad el pasado mes de febrero, sostiene que educar a sus hijos en valores como el "respeto, la tolerancia, la no violencia, el diálogo o la paz" es, junto con "sanar en lo posible el dolor de las víctimas, la mayor aportación" que puede hacer a la convivencia.

Permiso de seis días

En su permiso de seis días, Txeroki deberá llevar una pulsera de control telemático para constatar la prohibición de acercarse a sus víctimas.

El titular de la Plaza 1 de la Sección de Vigilancia Penitenciaria del Tribunal Central de Instancia, José Luis Castro, ha concedido este permiso tras pedirlo la Junta de Tratamiento de la prisión de San Sebastián, donde Txeroki está interno, tras constatar la "positiva evolución del penado".

En conformidad con la Fiscalía, este magistrado considera que procede acceder a este permiso dado lo avanzado de la condena, de la que Aspiazu se licencia en octubre de 2027, la asunción de sus delitos, la petición de perdón a las víctimas y el repudio de la actividad delictiva y del uso de la violencia.

Aspiazu está actualmente en régimen de semilibertad, en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, que está pendiente de ser revisado por el juez de Vigilancia Penitenciaria, según indica la Audiencia Nacional en un comunicado.

Desde principios de 2026, Txeroki puede salir de prisión de lunes a viernes con la obligación de regresar a dormir, unas salidas que consideró procedentes la Fiscalía, que el pasado mes de febrero exigió que este exjefe de ETA pidiera perdón a las víctimas causadas en Francia, lo que no había hecho hasta entonces.

Txeroki tiene causas pendientes en la Audiencia Nacional.

Txeroki tiene causas penales pendientes en la Audiencia Nacional, pero el juez de Vigilancia Penitenciaria considera, al igual que la Fiscalía, que ello "no debe ser impedimento para el disfrute de permiso" pues el juzgado puede requerir la puesta a disposición para declarar o asistir a la práctica de diligencias.

El magistrado considera que "la declaración como investigado en las causas pendientes, sería una clara oportunidad para que el penado manifieste su colaboración con la Administración de Justicia".

Entre las causas pendientes, figura su presunta relación con el abandono por miembros de la banda de un vehículo, el 21 de junio de 2007, en la autopista A-49 a la altura de Ayamonte (Huelva) en dirección de la frontera portuguesa con 80 kilos de explosivos.

Opinión:

La noticia y el trasfondo de la misma merece un estudio a fondo, estudio que he podido comentar y también discutir durante muchos años con cientos de víctimas (y no víctimas). Estudio que presenta una serie de reflexiones.

Para empezar, ver que hay quien ahora pone el “grito en el cielo” cuando la concesión de permisos a terroristas ha sido una constante durante décadas, me demuestra la hipocresía de algunos y el desconocimiento de otros. Y en muchos casos, la hipocresía y el desconocimiento se unen.

Obviamente no me agrada que terroristas que han asesinado o han colaborado en asesinatos estén en la calle antes del cumplimiento íntegro de la condena a la que fueron castigados. Claro que no me gusta… y creo que a muy poca gente le gusta esa circunstancia.

Pero hay algo que debemos recordar. ¿Qué dice la legislación española al respecto? Pude explicar esta situación en una conferencia hace unos días a un grupo de estudiantes, algunos de los cuales quieren estudiar derecho y pude constatar que entendieron, perfectamente, la diferencia entre legalidad y justicia 

Dicho esto, los que ahora tanto protestan, ¿recuerdan aquello de “yo y los españoles sabremos ser generosos con aquellos que abandonen la violencia”? ¿Dónde estaban cuando el presidente del gobierno dijo eso en 1998? ¿Recuerdan que fue un año después del cruel secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco? ¿Qué dirían ahora si un presidente del gobierno declarara lo mismo?

Por otro lado ¿no se ha exigido durante décadas que los terroristas reconozcan el daño causado? ¿no se ha exigido durante décadas a los asesinos que pidieran perdón a las víctimas que causaron?

Entiendo, porque a mí también me pasa, que jode mucho ver que asesinos confesos y condenados están en la calle. Tenemos derecho a desconfiar de que sus declaraciones actuales sean sinceras. Incluso podemos desconfiar de que esa sinceridad sea solo una pantalla. Hasta podemos creer que intentan engañar a la ciudadanía.

Pero ¿dónde estaban entonces, cuando la situación era muchísimo más complicada y difícil, los que tanto protestan ahora? Cuando los terroristas salían a la calle sin mostrar arrepentimiento, ni pedir perdón a sus víctimas ¿dónde estaban los que tanto protestan ahora? Cuando se inició la llamada Vía Nanclares ¿sabemos lo que decían entonces los que ahora opinan?

Es más: ¿revisamos los listados de excarcelaciones?



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