05
septiembre 2026
25
años del 11-S
Los diez días de los yihadistas en Tarragona, Cambrils y Salou antes de atacar las Torres Gemelas
Ramzi Binalshibh y Mohamed Atta pasaron por la provincia entre el 9 y
el 19 de julio de 2001 para ultimar el 11-S. Dejaron su rastro en hoteles,
agencias de viajes o cajeros
a figura del yemení Ramzi Binalshibh y su paso por la Costa Daurada a mediados de julio de 2021 fue vital para preparar los atentados que dos meses después cambiaron el mundo para siempre. El ataque terrorista de Al Qaeda contra las Torres Gemelas, el 11-S, fue el más mortífero de la historia. Dejó 3.000 muertos.
Dos de sus impulsores estuvieron en Tarragona entre el 9 y el 19 de julio de 2001. Además de Binalshibh, el egipcio Mohamed Atta dejó su rastro durante varios días. Él fue quien tomó el control del vuelo 11 de American Airlines que a las 8.46 impactó contra la Torre Norte del World Trade Center. Hubo cuatro aviones secuestrados por 19 terroristas de Al Qaeda.
La preparación se gestó aquí
durante diez días. Atta, jefe de los pilotos suicidas, llegó primero a Madrid procedente de Miami, vía
Zurich, el 8 de julio. Un día después, tras alquilar un coche, viajó desde la
capital de España hasta el aeropuerto de Reus. Ahí recogió a Ramzi Binalshibh,
que llegó procedente de Hamburgo.
Ambos eran compañeros de la célula de Al qaeda en la ciudad alemana. Tarragona fue, en parte, un destino casual. En un principio, el objetivo era encontrarse en Madrid para ultimar la preparación pero en plena temporada alta Binalshibh no encontró billete para volar desde Alemania a Barajas. Reus fue la alternativa.
A partir de ahí, el rastro les sitúa hospedados en hoteles de Cambrils, Salou y Tarragona, con movimientos como retirada de dinero en cajeros y compra de billetes en una agencia de viajes. Aunque el relato aún tiene enigmas y agujeros, se sabe, por ejemplo, que se reunieron con Mohamed Belfatmi, un argelino residente en La Pineda, cuya pista se pierde en Afganistán después de huir de España unos días antes del 11-S.
Un viaje a Murcia desde Tarragona
Algunas de las lagunas de varios días en la estancia de los extremisats islámicos en Tarragona pueden explicarse por un viaje de ida y vuelta a Murcia. Hay que tener en cuenta que el coche alquilado por Atta en Madrid recorrió 1.908 kilómetros entre el día 9 y el 19 de julio, el intervalo de ese periplo tarraconense. Sin embargo, el trayecto Madrid-Tarragona-Madrid supuso 1.018. ¿Dónde están los 900 restantes? La investigación apunta a un viaje por carretera a Murcia, donde Binalshibh, el coordinador de los atentados, visitó al argelino Khaled Madani, ingeniero en óptica mecánica, para conseguir pasaportes falsos que fueron vitales para la logística y la organización de los ataques.
Binalshibh fue el primero en marcharse. Lo hizo el 16 de julio, cuando cogió un vuelo de regreso, también desde Reus, a Alemania. Mohamed Atta aún permaneció tres días más, hasta el 19. Volvió a Madrid y, desde allí, regresó a Estados Unidos.
Ya en Hamburgo, Binalshibh telefoneó a Khalid Sheikh Mohammed –quien sí será juzgado en 2028 junto a otros acusados–, y le informó de la reunión en Tarragona. Khalid comunicó a Osama Bin Laden, líder de Al Qaeda, que la cumbre en España se había celebrado y le trasladó que los objetivos, los operativos y las tripulaciones estaban preparados, aunque la fecha elegida se acabó decidiendo días más tarde.
Opinión:
25
años después, una reflexión. Con la cantidad de agencias de seguridad,
vigilancia, espionaje y otras cuestiones que tienen los estadounidenses… ¿cómo
se les escapó toda esta organización que, además, no disimulaba lo más mínimo?
Y
poco después, guerra en Irak “por las armas de destrucción masiva”…

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