19 mayo 2026
El exresponsable del CNI en Girona niega contactos con el
imán de Ripoll y asegura que no hubo indicios previos al 17-A
Defiende que la
coordinación con Mossos, Guardia Civil y Policía Nacional era “fluida,
constante y permanente”.
El agente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI)
responsable del despliegue del organismo en Girona durante los atentados del 17
de agosto de 2017 ha negado este martes en el Congreso que su unidad tuviera
“ningún tipo de contacto” con Abdelbaki Es Satty, el imán de Ripoll considerado
cerebro de los ataques de Barcelona y Cambrils.
“Mi unidad en ningún momento tuvo contacto con esta
persona de ningún tipo”, ha afirmado el responsable del CNI en la provincia
donde residía e impartía culto Es Satty antes de los atentados, durante su
comparecencia por videoconferencia en la comisión de investigación sobre el
17-A en la Cámara Baja.
Asimismo, ha asegurado que no les llegó “ningún tipo de
indicio” o amenaza procedente de Ripoll o de su entorno y ha explicado que
conoció la identidad de Es Satty tras recibir información sobre las entrevistas
que el CNI le realizó en prisión años antes para “valorar si podía ser útil
como fuente”. ”Conozco la identidad del señor Es Satty una vez producidos
los atentados”, ha señalado, insistiendo en que el imán no era colaborador de
su unidad ni aportó información relevante.
Sobre los contactos que otros responsables del CNI han
reconocido con Es Satty, el agente ha indicado que existía un “principio de
compartimentación y necesidad de saber” dentro del centro, por lo que desconoce
si otras unidades mantuvieron relación con él. ”Soy responsable de las
actividades de mi equipo, pero desconozco si eso fue así o no”, ha afirmado al
ser preguntado por posibles contactos de otras áreas del CNI con el imán de
Ripoll.
Durante a comparecencia, el agente ha defendido que en
aquel momento de “máxima alerta antiterrorista” la coordinación con el resto de
fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado era “fluida, constante y
permanente”. ”Con Mossos d'Esquadra, Guardia Civil y Policía Nacional
estábamos en contacto permanente e intercambiando información de las
situaciones que nos podían preocupar”, ha señalado.
Asimismo, ha asegurado que ni el CNI ni el resto de
cuerpos policiales detectaron señales de radicalización o amenaza en Ripoll
antes de los atentados. ”No se detectó nada, ni por nuestra parte ni
tampoco en esos intercambios con fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado”, ha
afirmado.
Preguntado sobre qué pudo fallar para no detectar los
atentados, el compareciente ha enmarcado la situación en el contexto de “gran
amenaza yihadista” que vivía España y Europa en 2017.
Era un momento frenético y había muchísimas
investigaciones abiertas”, ha explicado, añadiendo que las fuerzas de seguridad
centraban sus esfuerzos en los puntos de interés que consideraban prioritarios
para neutralizar amenazas. “Lamentablemente, el riesgo cero no existe y la
seguridad total es imposible conseguirla”, ha afirmado.
En este sentido, ha indicado que en aquel momento “la
pregunta no era si iba a haber un atentado o no, sino cuándo, cómo y dónde”,
debido al elevado nivel de amenaza terrorista existente.
Por último, el agente ha admitido que tras los atentados
el CNI revisó y adaptó sus procedimientos internos para mejorar la prevención y
detección de amenazas. ”Después de un atentado de estas características,
el centro ajusta sus procedimientos y analiza la amenaza para tratar de ser más
eficaces”, ha explicado.

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