lunes, 24 de agosto de 2026

17 agosto 2026 (15) Diari de Tarragona (opinión)

 

17 agosto 2026 



Las secuelas del atentado de Cambrils nueve años después: “Un coche que pasa rápido me sobresalta”

Algunas víctimas todavía siguen en tratamiento psicológico. El insomnio, el estrés y la alerta persisten casi una década después

Una alarma que suena, la sirena de una ambulancia o un coche que pasa justo al lado a demasiada velocidad. Son situaciones que a Carme Dolz (64 años) le siguen sobresaltando. «Es algo que llevas contigo, que no lo superas. A lo mejor con los años lo notas menos, pero sigo sufriendo. También me afecta cuando veo alguna noticia sobre terrorismo, aunque haya sucedido en la otra punta del mundo», cuenta hoy desde Barcelona, donde reside.

Ella es una víctima del atentado yihadista en Cambrils de 2017. Este martes, 18 de agosto, se cumplen nueve años. Casi una década después, las secuelas siguen y, en algunos casos, hay personas que continúan necesitando tratamiento psicológico.

Carme vivió el suceso junto a sus hijas, que entonces tenían 11 y 18 años, y su marido. Los cuatro se hospedaban en Salou pero aquel día decidieron pasar la tarde y la noche en Cambrils. «Habíamos visto el  atropello de Barcelona pero quisimos desconectar e intentar hacer algo de vida normal. Acabamos cenando y luego, por la noche, decidimos dar un paseo y caminar por la Avinguda de la Diputació y hacer tiempo para acabar cogiendo el bus de vuelta a Salou».

Entonces Carme y su familia vieron pasar de cerca el coche de los yihadistas  que segundos después acabarían atentando. «Querían atropellarnos y en un acto reflejo tiré para atrás a una de mis hijas», cuenta. Poco después ya empezaron a oír disparos. Ellos se acabaron refugiando en una de las casas de la avenida, junto a una pareja que les cobijó durante toda la noche y les mantuvo a salvo. Los agentes de la urbana les decían que no podían salir porque estaban en la zona cero. Allí permanecieron hasta las seis de la mañana, cuando un taxi les llevó a Salou y se marcharon a casa, a Vic. «No hemos vuelto desde entonces a Cambrils, ni volveremos», afirma.

Comenzó ahí un periodo marcado por el estrés postraumático, el sufrimiento emocional y una lucha judicial y administrativa por el reconocimiento como víctimas. «Nos hemos sentido muy desprotegidos y muy olvidados. Al único que reconocieron como víctima fue a mi marido, y a nosotras tres, a mí y a mis hijas, no, y eso que todos vivimos lo mismo. Todo ha sido un sinsentido». El padre de familia incluso acabó teniendo una incapacidad laboral derivada de la afectación mental por la situación.

«Siempre me paro en el sitio»

Robert Manrique, asesor de Unidad de Atención y Valoración a Afectados por Terrorismo (UAVAT), sostiene que «todavía hay víctimas de Cambrils que están recibiendo tratamiento psicológico». Entidades como la suya han sido claves a la hora de acompañar a estas personas.

Omar Jordi Delic Sancho es de Cambrils, tiene hoy 25 años y en aquel momento era un adolescente de 17 que tomaba algo con sus amigos. Él es una víctima reconocida por la sentencia de los atentados que tuvo derecho a una indemnización. «No tuve ninguna afectación física pero sí que el atentado me cogió allí mismo. Hice una labor de ayuda, de asistencia a los heridos, de socorrer a la gente. Recuerdo que estuve apoyando al marido de la mujer que murió», dice en referencia a la única víctima mortal que hubo en la villa marinera.

Un resorte biológico que se activa

Sus daños son muchos más sutiles, pero aún persisten. «Cuando llega esta época, este aniversario,  se me activa una especie de mecanismo biológico. Tengo insomnio, pensamientos recurrentes, malestar general y me descompenso sobre todo a la hora de alimentarme. Como muy poco».

El joven reconoce también que «en situaciones de un cierto estrés en la vida cotidiana entro en un modo de alerta total». Otro impacto tiene que ver con pasar por el lugar de los hechos: «Aún me cuesta y todavía tengo problemas cuando voy. Siempre que paso por donde murió la mujer, donde estuve allí con ella, me paro y reflexiono unos minutos. No soy creyente, no es rezar, pero sí que me gusta acordarme y mostrar un respeto a la persona».

Opinión:
Para empezar, quiero resaltarla excelente labor del amigo Raúl, periodista que desde 2017 siempre ha estado centrado en informar, perfectamente, de todo lo relacionado con el atentado en Cambrils.

Y luego quiero recordar que en la UAVAT tenemos los datos de cada una de las personas afectadas en el atentado pero, por desgracia, la p…a Ley de Protección de Datos nos impide contacta con ellas (como entidad privada).

Pero cuidado, sospecho que pronto podremos hacerlo como administración. Y entonces  querré ver cómo reacciona el personaje que dice que si le “llaman a él, cobrarán al día siguiente”.

Y nos echaremos unas risas, porque siempre hay que leerse las sentencias para saber quién representa (y, pot lo tanto quien no lo hace) a cualquiera de las personas afectadas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario