miércoles, 6 de febrero de 2019

06 febrero 2019 publico.es (opinión)

06 febrero 2019 



Interior se resiste a reconocer a víctimas del atentado del 17-A con secuelas psicológicas

El ministro Grande-Marlaska prometió a la alcaldesa Colau "primar los derechos de los afectados" del atentado de las Ramblas "por encima de los plazos legales", al llegar el primer aniversario, en el que venció el plazo para solicitar ayudas. Pero la Subdirección de Víctimas del Terrorismo está rechazando ahora muchas solicitudes de damnificados alegando que "no está acreditado el nexo casual" de su dolencia, que "no constan en los listados" o que "no estaban en el lugar exacto".
Al cumplirse un año desde que Younes Abouyaaqoub mató con su furgoneta a 14 personas –e hirió a otras 128– que paseaban por Las Ramblas de Barcelona, la superviviente Ana Cortés –quien esquivó por muy poco el vehículo asesino– hizo de portavoz de las víctimas y su carta de denuncia contra políticos y autoridades del Estado fue demoledora:
"La única ayuda que recibimos fue de las fuerzas de seguridad, los equipos de emergencias, la Cruz Roja, los Bomberos, el 061, la UAVAT y otras víctimas (...) Nos sentimos engañados, abandonados, incomprendidos, tristes, pero muy unidos y con muchas ganas de recuperar nuestras vidas (...) tras un año que ha sido durísimo, de incomprensión. Señores políticos: es el momento de evitar que esto se repita, que no se manipule el dolor de las víctimas y que no se politice el dolor".
A pesar de este alegato, algunos dirigentes han seguido utilizándolas en su propaganda, y su situación no ha cambiado gran cosa desde que el pasado 17 de agosto vieron cómo acudían a Barcelona tantos políticos deseosos de hacerse fotos junto a los que tuvieron en el olvido durante todo el año transcurrido. Y los que ahora intentan obtener algún tipo de ayuda o indemnización por el terror que padecieron en aquella jornada aciaga de 2017 siguen topándose con la fría burocracia de unas normas claramente privadas de calor humano.
"Usted puede ser considerado como víctima del terrorismo exclusivamente a los efectos indicados en el Fundamento anterior [a efectos honoríficos], por lo que su petición de indemnización por daños personales derivados del acto terrorista en el que falleció su nieto se ha de desestimar, sin perjuicio de que continúe con la ayuda psicológica", es la respuesta que ha recibido desde el Ministerio del Interior el abuelo de uno de los asesinados por el terrorista yihadista.
La Ley de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo fue desarrollada en septiembre 2013 con un Reglamento que prevé la posibilidad de recibir indemnización en caso de sufrir secuelas psíquicas "como consecuencia del paso del tiempo" tras un atentado. Poco más de un año después, el Ministerio del Interior del Gobierno de Rajoy afirmaba a este diario que la propia Esperanza Aguirre podría solicitar una compensación económica si acreditaba secuelas físicas o psíquicas por haber vivido los atentados de Bombay, en 2008.
"Yo no vi terroristas, sólo la sangre por la que tuve que pisar descalza", relató la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, que huyó a gatas de la recepción del hotel atacado, hasta las cocinas. Pero en 2014 fuentes de Interior aseguraron a Público que Aguirre podría aducir secuelas psíquicas seis años después de esa experiencia "como cualquier otro español que haya sufrido una situación similar". 
Porque las secuelas psicológicas de vivir de cerca un atentado terrorista, aunque no se sufran lesiones físicas o la pérdida de seres queridos, pueden presentarse bastante tiempo después. Y el reglamento aprobado hace cinco años también reconoce a víctimas que, aunque en primer momento no presentaran secuelas físicas o psíquicas, las padecen más tarde como consecuencia del paso del tiempo. Igual que las heridas iniciales pueden acabar causando la muerte mucho después.
Sin embargo, numerosas personas que asistieron al atentado de Las Ramblas y que ahora reclaman una indemnización por secuelas psíquicas ven denegada su petición desde el Ministerio con argumentos como que no recibieron asistencia inmediata tras presenciar la acción terrorista o que no está suficientemente acreditado el "nexo casual" de su dolencia con la experiencia vivida durante la masacre.
"Transcurren 8 meses entre la fecha del atentado y el comienzo de su baja laboral, por lo que no se cumple el criterio de nexo causal de adecuación temporal, no siendo posible por tanto considerar a dicho atentado como el desencadenante directo de dicha baja laboral", reza una de las respuestas de la Subdirección de Víctimas del Terrorismo.
"Al no haberse podido establecer el nexo de causalidad entre la patología que Ud. padece con el referido acto terrorista, se va a realizar propuesta de resolución desestimatoria de su petición. Acreditada su presencia en el atentado, Ud. tiene derecho a solicitar una condecoración, esto es, una insignia", expone otra negativa.
"Según consta en el informe psicológico emitido, la interesada recibe tratamiento desde los 20 años. Actualmente está bajo tratamiento con Diazepan, Rivotril y Sertralina por padecer trastorno trastorno límite de la personalidad y bulimia nerviosa, según informe médico. Los informes aportados no relacionan su patología como efecto del atentado como causa exclusiva. No es posible por tanto aplicar el criterio de exclusión, es decir, excluir que otra causa puede ser el responsable del trastorno, ni el criterio de causalidad de integridad anterior", argumenta otra denegación de reconocimiento.

El misterioso "listado de heridos" de la Generalitat

Más extraño todavía es el argumento de que "la interesada no aparece en el listado de heridos elaborado por la Generalitat de Cat. Y la documentación aportada no acredita su presencia en el lugar concreto de los hechos. Por lo que no puede ser titular de los derechos y prestaciones regulados en la Ley". Y decimosextraño porque la propia Generalitat de Catalunya niega haber elaborado un listado de heridos... salvo que se refieran a las primeras listas incompletas de víctimas que se fueron recopilando desde los equipos médicos de socorro y los diversos centros hospitalarios a los que acudieron las víctimas.
En la Unidad de Atención y Valoración de Afectados por el Terrorismo (UAVAT) –que ha atendido a 175 demandantes de asistencia como afectados por la matanza– desconocen ese "listado de heridos" pese a haber intentado rastrearlo. Lo que sí tienen claro es que más de la mitad (el 52,3%) de los solicitantes de Reconocimiento de Víctima del Terrorismo han tramitado también una petición de ayuda psicológica.
Las psicólogas forenses que trabajan en UAVAT subrayan que al menos el 60% de los que han vivido un acto terrorista padecen después trastornos psicológicos aunque no hayan padecido también lesiones físicas. Trastornos que en un 20% de los casos empeoran con el tiempo.
No obstante, entre los motivos de denegación de las ayudas esgrimidos por Interior destaca el de ser "testigo de los hechos pero no haber estado en el lugar exacto" por el que embistió la furgoneta del asesino. Así han visto rechazada su solicitud personas que trabajaban en ese momento en tiendas o quioscos de Las Ramblas, que se vieron obligadas a auxiliar heridos o fugitivos de la matanza o que incluso tuvieron después que limpiar restos humanos de esos lugares.
Igualmente, se ha denegado la indemnización a familiares directos de heridos o incluso fallecidos, simplemente porque ellos no estaban presentes cuando sus seres queridos fueron asesinados:
"De acuerdo con lo expuesto, usted puede ser considerada como víctima a efectos honoríficos, por lo que su petición de daños personales derivados del acto terrorista en el que falleció su hermano se ha de desestimar, sin perjuicio de que pueda solicitar ayuda para tratamiento psicológico hasta un límite de 3.600€ y la concesión de la Insignia de la Real Orden de Reconocimiento Civil a las Víctimas del Terrorismo como familiar de D. Xavier M. M.", es una de las respuestas.
Desde el Ministerio del Interior se subraya que en este tiempo se ha visitado a muchas familias en sus domicilios y que, tras el atentado, la directora general de apoyo a las víctimas del terrorismo, Sonia Ramos, se trasladó a Barcelona con un equipo de cinco personas e instaló una oficina de apoyo en la Delegación del Gobierno, activa del 22 el 29 de agosto, para ayudar en la presentación de las solicitudes de indemnización.
Pero ese breve periodo de apoyo activo en Barcelona a las víctimas, por parte del Ministerio del Interior, fue claramente insuficiente. Como se demuestra comprobando que más del 80% de los que acudieron a solicitar ayuda a UAVAT no conocían sus derechos ni habían presentado una denuncia penal; y tres cuartas partes de ellos no habían tramitado solicitud ninguna al Ministerio.
Es evidente que la inmensa mayoría de los ciudadanos ignora qué hay que hacer tras padecer una experiencia tan traumática (física o psíquicamente) como ésa, por lo que difícilmente se puede dar una asistencia completa a los afectados en una sola semana de atención presencial en la ciudad sacudida por el atentado. En ese plazo, la mayor parte de las víctimas todavía no llegaron a recuperarse del shock personal como para ocuparse de reclamar sus derechos.
Y la prueba fehaciente de ello fue la carta que la alcaldesa Ada Colau dirigió el 4 de julio pasado al ministro Fernando Grande-Marlaska, explicándole sin ambages que la asistencia de Interior a las víctimas se demostraba manifiestamente ineficaz cuando ya habían transcurrido once meses desde la masacre:
"Desde el Ayuntamiento de Barcelona nos hemos reunido con muchas de estas víctimas y hemos constatado que la mayoría o bien desconocen los detalles del proceso o bien topan con dificultades burocráticas para seguir los procedimientos establecidos. Por este motivo, hemos impulsado un servido de apoyo asistencial, jurídico y legal a todas las víctimas".
"Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos y dada la proximidad de la fecha límite para formalizar las solicitudes, numerosas personas podrían quedar excluidas debido la complejidad del proceso o por falta de información, como desgraciadamente ya ocurrió tras el atentado de Hipercor hace treinta años. Muchas nos han manifestado su preocupación por no llegar a tiempo y nos han expresado la necesidad de alargar el plazo administrativo para facilitarles el acceso a las ayudas que les corresponden".
El ministro respondió a esa misiva dos semanas después asegurando que en los casos de víctimas que excedieran el año marcado por ley para reclamar se buscaría una solución en la que "prevalezcan los derechos de los afectados por encima de los plazos legales".
Pero esas soluciones no parecen llegar y Roberto Manrique, portavoz de UAVAT, se indigna de que no haya ninguna oficina de atención a las víctimas en Barcelona –por lo que los afectados tendrían que viajar a Madrid como única vía de pedir asistencia oficial si no existiera su organización de apoyo– y denuncia la ausencia de interlocutor gubernamental para los familiares que han visto destrozada su vida aunque no estuvieran en el lugar de los hechos.
Él mismo víctima del atentado etarra en Hipercor, Manrique considera vergonzoso que "estemos viviendo situaciones calcadas a las que padecimos hace treinta años. ¿No hemos aprendido nada en todo este tiempo sobre la devastación personal de los que padecen un atentado así? ¿Tan difícil es para el Gobierno ofrecerles una atención directa de apoyo psicológico?"

La carta de Colau a Marlaska: "...como ya ocurrió tras el atentado de Hipercor hace treinta años"
"No se cumple un nexo causal de adecuación temporal"

Opinión:

Pues casi nada mas que decir… son muchas las muestras que aportan veracidad a la afirmación de que, desde las administraciones, no se está haciendo lo que cuentan y, lo que es peor, lo que las víctimas merecen.
¿Cómo se puede asesorar a las víctimas si no las buscan? ¿Cómo pueden atender (apoyar) a las víctimas si ni siquiera les han hecho una sola llamada telefónica en 18 meses? ¿A quién pretenden engañar?
A la UAVAT y a sus representados, desde luego, no.

Seguiremos informando pese a quien pese y moleste a quien moleste. Y para terminar… desde la Fundación de Víctimas del Terrorismo ¿alguna gestión al respecto de la atención a las víctimas de agosto 2017? ¿No será que la labor política evita la labor social?
Será…

domingo, 3 de febrero de 2019

01 febrero 2019 publico.es (entrevista) (opinión)

01 febrero 2019



Víctimas de Las Ramblas: "El Estado ha sido responsable 'in vigilando' al imán de Ripoll"

Tras las nuevas revelaciones de cómo la Policía Nacional controlaba al cerebro de los atentados del 17-A hasta poco antes de la masacre yihadista de 2017, la Unidad de Atención y Valoración de Afectados por el Terrorismo, personada como acusación popular en la causa, considera que "se están confirmando las sospechas de que se cometió algún tipo de error estratégico en la vigilancia de Abdelbaki Es Satty", pero el Gobierno lo oculta declarándolo "materia reservada".

A medida que se conocen nuevos hechos sobre la vigilancia policial a la que fue sometido el imán de Ripoll hasta muy poco antes de los atentados de Barcelona y Cambrils, más claro queda que las fuerzas de seguridad del Estado tenían controlado hasta el último momento al cerebro de la matanza, en la que perecieron 17 personas –incluidos dos niños pequeños– y un centenar sufrieron graves heridas.
Así que muchas de esas víctimas, como el padre de Xavi –asesinado con sólo 3 años mientras paseaba por Las Ramblas–, se han indignado al descubrir ahora algo que se mantenía oculto en el secreto del sumario: la Policía Nacional acudió en tres ocasiones a la Comunidad Islámica Annour de Ripoll para interesarse por Abdelbaki Es Satty, el imán que estaba en esos momentos organizando el grupo de terroristas y fabricando el arsenal de explosivos que acabó estallando en Alcanar, falleciendo él mismo en la deflagración.
Y la indignación se ha extendido en numerosos ámbitos catalanes porque esa revelación se produce menos de una semana después de que la secretaria de Estado de Seguridad, Ana María Botella, evitase responder a las preguntas del senador del PDeCAT Josep Lluís Cleries sobre las relaciones entre el imán de Ripoll y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), alegando que eso está clasificado como "materia reservada".
Botella alegó que el director de los servicios secretos, general Félix Sanz Roldán, ya había dado explicaciones –a puerta cerrada– en marzo ante la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso, donde admitió que el CNI mantuvo contactos con el imán cuando estaba terminando de cumplir condena en la prisión de Castellón, en 2014. Según esa versión, el CNI se limitó a cumplir "los protocolos antiterroristas" de interrogar a todo el que admite haber mantenido contactos con yihadistas, como alegó Es Satty en su defensa –adujo que le forzaron a llevar un alijo de droga– tras ser detenido en 2010 por tráfico de hachís.
"Esto de que es materia reservada nos retrotrae a hace 30 años, tras el atentado de Hipercor, cuando se constataban graves errores de los cuerpos de seguridad pero el Gobierno se negó a admitirlo durante los casi ocho años que tardamos en conseguir que la Justicia condenase al Estado como responsable civil subsidiario de la matanza terrorista", subraya Robert Manrique Ripoll, asesor de la Unidad de Atención y Valoración de Afectados por el Terrorismo, que se ha personado como acusación popular en la causa de los atentados de Las Ramblas y Cambrils.
Manrique, él mismo víctima en Hipercor, recuerda: "Tuvimos que ser 13 víctimas, que ni siquiera nos conocíamos antes, los que nos organizásemos para emprender acciones judiciales y el Estado no colaboraba, igual que no lo hace ahora, ni siquiera a la hora de facilitarte los datos de los afectados".
Porque "lo de que es materia reservada es volver a las andadas en España. Tanto en Francia, como en Alemania o Inglaterra, países que han padecido atentados yihadistas, se han emprendido de inmediato comisiones de investigación parlamentarias para averiguar los fallos de seguridad e inteligencia que llevaron a las matanzas, y todos han colaborado", explica Manrique.
"Aquí, en cambio, se prohíben investigaciones, se ocultan datos, se impide la formación de una comisión de investigación en el Congreso. Es muy duro para nosotros asumir ese comportamiento del Estado, cuando aquí en Catalunya el Parlament ha puesto en marcha una comisión de investigación. ¿Tan difícil es que el Estado español intente averiguar si se ha hecho algo mal?"

El testimonio del secretario de la Comunidad Annour

Ha sido, precisamente, en el marco de los trabajos de esa comisión de investigación del Parlament donde Hamid Barbach, secretario de la Comunidad Islámica Annour de Ripoll, reveló a preguntas de los diputados: "Recuerdo que dos veces, poco antes de los atentados, nos visitaron dos policías [en el centro islámico]. Preguntan por Abdelbaki es Satty, si está aquí, cómo está la cosa, cómo estamos"…
Los parlamentarios que se desplazaron hasta Ripoll para interrogar a Barbach descubrieron así que la Brigada de Información del Cuerpo Nacional de Policía de Girona estaba vigilando el comportamiento del imán yihadista y verificando si tenía los papeles en regla. La primera visita de los policías al centro islámico fue sin avisar; la segunda mediante cita previamente concertada.
En una tercera ocasión, la Policía Nacional llamó a través de “un número de teléfono oculto” y avisaron de que querían ver el registro de la entidad. Esa llamada consta en el sumario porque la investigación de los Mossos averiguó que el Cuerpo Nacional de Policía llamó a la Comunidad Annour para pedir los estatutos de la entidad y la documentación de Es Satty. Pero el día que la policía propuso ir a buscar esos papeles los responsables del centro tenían una reunión concertada en la mezquita de Manlleu y se limitaron a dejar la documentación solicitada en el buzón de la entidad para que la recogieran los agentes.

La Mesa del Congreso vetó una comisión de investigación

Todo esto se va sabiendo gracias a las pesquisas del Parlament, pero nada parecido ocurre en Madrid porque en marzo la Mesa del Congreso vetó la petición conjunta de Esquerra Republicana (ERC) y del PDeCAT para crear una comisión de investigación sobre la relación entre el CNI y el imán de Ripoll.
Los diputados catalanes argumentaron que no era suficiente la comparecencia de Féliz Sanz a puerta cerrada porque "es preciso ir mucho más allá del director de inteligencia y poder interrogar a los agentes encargados de controlar al confidente, a las autoridades de fronteras que no le impusieron ningún control, a los agentes encargados de las comunicaciones interdepartamentales que no avisaron al Cuerpo de los Mossos d'Esquadra de que tenían un presunto terrorista en su territorio, etc".
Porque la trayectoria de Es Satty desde que entró en España procedente de Marruecos tiene todos los ingredientes de una trama de espionaje: ya a finales de 2002 fue detenido en el puerto de Ceuta por intentar pasar la frontera a un individuo que viajaba con pasaporte falso, y al año siguiente fue condenado por ello a seis meses de prisión y una multa.
En 2005, la Comisaría General de Información intervino su teléfono durante un mes con la autorización del entonces juez Grande-Marlaska por su relación con miembros de Ansar Al Islam y del Grupo Islámico Combatiente Marroquí, ambos vinculados a Al Qaeda y a los atentados del 11-M. En 2006 fue investigado por el sumario Chacal, pero no llegó a ser procesado pese a aparecer implicado en la célula yihadista del carnicero maroquí Mohamed Mrabet en Vilanova i la Geltrú, que según la Audiencia Nacional enviaba yihadistas a Irak –aunque el Supremo anuló esa sentencia al invalidar unas escuchas telefónicas sin la suficiente motivación judicial–.
En 2008, un informe de la Guardia Civil desestimó que Es Satty tuviera "relación directa" con Mrabet, a pesar de que tres de los imputados le habían identificado como cómplice e incluso al mismo nivel que el líder de la célula.
Capturado en 2010 con el alijo de droga, fue condenado a cuatro años de prisión y mientras estaba en la cárcel mantuvo "cuatro entrevistas policiales" con dos guardias civiles y dos agentes del CNI, según un informe de Instituciones Penitenciarias que consta en la instrucción del Juzgado Central 4 de la Audiencia Nacional. Y, al cumplir su condena, iba a ser expulsado de España –como es normal en casos así– pero el juez anuló esa orden de Subdelegación del Gobierno, aduciendo arraigo en el país. La Abogacía del Estado no recurrió esa sentencia.
a instalado en Ripoll como imán –sin que todavía haya quedado claro cómo logró las recomendaciones para alcanzar ese puesto con semejantes antecedentes policiales y penales–, viajó desde allí libremente por Europa y eligió Vilvoorde, la localidad belga famosa por albergar una comunidad islamista muy activa y desde la que más yihadistas partían para combatir en Siria, tratando de asentarse allí.
Tan conspicua era su actitud que levantó sospechas en la Policía belga y uno de sus inspectores se puso en contacto por e-mail con un colega de los Mossos al que había conocido en una convención antiterrorista internacional, solicitándole información sobre Es Satty. El mosso buscó en la base de datos de la Policía autonómica catalana, en la que no había ningún dato sobre el imán, por lo que respondió que no les constaba ningún antecedente yihadista de Es Satty.
En aquellos momentos, la base de datos de los Mossos no estaba conectada con la del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) que dirigía José Luis Olivera, pese a las continuas solicitudes previas cursadas por la Generalitat. El Ministerio del Interior de Rajoy acabó finalmente conectando la base de datos de los Mossos a la red central antiterrorista veinte días antes de los atentados de Las Ramblas y Cambrils.
"Las víctimas exigen y merecen respuestas", clama Manrique, repasando todos estos antecedentes. "Es preciso desentrañar qué relaciones tenía Es Satty con las fuerzas y cuerpos de seguridad, cuáles eran sus relaciones con el CNI –que están ya constatadas–, y a partir de ahí decidiremos si se deben pedir responsabilidades civiles subsidiarias al Estado. Pero no cabe duda de que, al menos in vigilando a Es Satty, el Estado es responsable de un gravísimo fallo de inteligencia".
"Para nosotros, una de las cuestiones prioritarias –aparte de asesorar y ayudar a las víctimas– es averiguar qué ocurrió y por qué no se impidieron los atentados. Ahora se están confirmando las sospechas de muchas víctimas de que se cometió algún tipo de error estratégico en la vigilancia de Es Satty. Y, si es así, lo menos que se puede pedir es que se depuren responsabilidades".

Opinión:

Moleste mas o moleste menos, lo importante es que todo cuanto se escriba o se diga tenga fundamentos y la suficiente coherencia. Por ello es un honor saber que hay cientos de entradas cada día en este humilde blog porque es una muestra de confianza en la información y las opiniones publicadas.
Pero lo que me llena más de orgullo es que hayan sido mas de 50 las víctimas que en solo 48 horas me hayan agradecido la labor que desempeñamos desde UAVAT, incluyendo la de ser su “caja de resonancia” para hacer llegar al público lo que muchísimas de ellas piensan a cada momento.

Y como les digo siempre cuando comentamos sobre estos temas… que lástima no haber tenido la misma ayuda cuando durante décadas atrás sufrimos tantos atentados en Catalunya. Al menos ahora saben que no están solos…

30 gener 2019 (3) elmon.cat

30 gener 2019 



Un informe d’Interior detalla els contactes d’agents del CNI amb l’imam de Ripoll a la presó
Institucions Penitenciàries detalla les quatre entrevistes amb agents d’informació el 2012 i 2014

Continua i s’aprofundeix el misteri de les relacions entre l’imam de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, amb les forces i cossos de Seguretat de l’Estat.  Un informe de la Secretaria General d’Institucions Penitenciàries del Ministeri de l’Interior, al que ha tingut accès El Món, detalla les “quatre entrevistes policials” que va rebre durant la seva estada a la presó de Castelló I per tràfic de drogues.

Concretament, l’imam considerat l’autor intel·lectual dels atemptats del 17 d’agost a Barcelona i Cambrils, va ser entrevistat el 5/4/2012, el 24/05/21 i 26/6/12 amb els agents de la Guàrdia Civil amb número de carnet professional T03083R i B93224U i el 17 de març de 2014, amb els agents d’informació del Centre Nacional d’Intel·ligència amb número d’identificació 7836 i 6917. 
De fet, les visites amb agents del CNI van ser mig any després del seu darrer permís penitenciari i un mes abans de la seva sortida de la presó, segons delata l’informe signat pel subdirector general d’Institucions Penitenciàries, Javier Nietal, i que va ser tramès a l’Àrea Central d’Informació Exterior de la Comissaria General d’Informació, per ordre judicial.  


L’informe, però, no dóna detalls del contingut d’aquestes entrevistes, però sí destaca que la seva parella a l’Estat -tenia una relació estable al Marroc amb nou fills- només van compartir un vis a vis el sis de maig de 2010 i comunicacions per locutoris. Aquestes visites són les úniques registrades en la seva estada a la presó. En aquest sentit, Institucions Penitenciàries descriu que Es Satty va ingressar el 3 de gener de 2010 a la presó de Ceuta i un mes i una setmana després va ser traslladat per “sobreocupació” a la presó de Castelló. El 28 de novembre de 2011 va ser traslladat a Ceuta per assistir al judici i va reingressar a Castelló la vigília de Reis de 2012 on hi va romandre fins el 29 d’abril de 2014, just un mes després de la seva entrevista amb els agents del CNI. 

Aquests contactes amb els serveis d’informació i intel·ligència espanyols afegeixen encara més dubtes a la persona de l’imam i quin nivell de coneixement en podia tenir la seguretat de l’Estat. Uns dubtes que també ahir es van tornar a aixecar després que Hamid Barbach, el secretari de la comunitat Annour, la mesquita on treballava just abans dels atemptats reconeixés en seu parlamentària que la Brigada d’Informació del Cos Nacional de  Policñia va demanar fins a tres cops informaciño sobrte l'imam abans dels atemptats. 

Companys de cel·la i alguna cosa més 

 Un estudi de l’informe fet per la Comissaria d’Informació dels Mossos destaca els companys de cel·la que d’alguna o altra manera també han sorgit al sumari del cas que instrueix el Jutjat Central D’Instrucció número 4 de l’Audiència Nacional. Concretament, un expedient dels Mossos amb número 680566/17 de 24 d’octubre de fa dos anys al que també ha tingut accès El Món, enfatitza que Es Satty va compartir cel·la amb  Bennaceur AMESKOUR. Una persona que va ser identificada en trobar tres empremtes dactilars en un diccionari traductor de castellà a àrab que es trobava a la casa d’Alcanar on es va produir l'explosió mentre l’escamot preparava els atemptats. 

Els analistes dels Mossos també subratllen el telèfon de Rachid SARHANI, -autoritzat per trucar-lo a la presó- persona que consta com a arrendatari  al contracte d'arrendament d'un immoble a la localitat d'Onda (Castelló) datat a 30 d'Abril del 2013, que va ser trobat a Alcanar. 

I, en darrer lloc, destaquen la "cita prèvia" de comunicació del Maki Mohamed Hammed Nimir conegut en l’argot policial com el ‘Sudaní’ en qualitat d'amic amb Abdelbaki ÉS Satty. Una  visita que finalment no es va produir. Sudaní està investigat en el mateix sumari i està fitxat pels Mossos com un “radical gihadista”

30 gener 2019 (2) Regió7

30 gener 2019 



Robert Manrique critica les traves de l'Estat en la investigació dels atemptats del 17-A
Demana esbrinar "si malauradament es va poder cometre algun tiups d'errada estratègica de seguretat" amb l'imam

Robert Manrique, assessor de la Unitat d'Atenció i Valoració d'Afectats per Terrorisme, ha criticat aquest dimecres les traves de l'Estat en la investigació dels atemptats del 17-A- En declaracions a Catalunya Ràdio, Manrique ha remarcat que Alemanya, Gran Bretanya o França, que han patit atemptats jihadistes, el primer que han fet és crear comissions d'investigacions.
"Aquí estan prohibint les investigacions de dades i la creació d'una comissió al Congrés. Tant costa fer-la en l'àmbit de l'Estat i començar a esbrinar si s'ha fet alguna cosa malament?", s'ha queixat. També ha reclamat esbrinar qui era realment l'imam i "si malauradament es va poder cometre algun tipus d'errada estratègica de seguretat".
Després que el secretari de la mesquita de Ripoll assegurés que la Policia Nacional havia preguntat per l'imam abans dels atemptats, Manrique ha apostat per "arribar fins al final" i esbrinar realment qui era aquest senyor i si tenia una relació d'algun tipus amb el CNI.

La unitat que assessora Manrique és acusació en el judici del 17-A i no descarta demanar que a l'Estat se'l condemni per responsabilitat civil subsidiària.

30 gener 2019 Catalunya Radio (entrevista) (link)

30 gener 2019 




L'endemà que el secretari de l'oratori de Ripoll confirmés que la Policia Nacional els havia visitat i havia demanat per l'imam Abdelbaki es-Satty, la Unitat d'Atenció i Valoració d'Afectats per Terrorisme demana que s'arribi fins al final sobre la identitat de l'imam i la seva vinculació amb les forces de seguretat. Robert Manrique, assessor de la unitat, considera que la situació és calcada a la que es va viure amb l'atemptat d'Hipercor del qual ell va ser víctima. En aquella ocasió, l'Estat va acabar condemnat com a responsable civil subsidiari perquè el tribunal va considerar que no s'havia garantit la seguretat necessària.

Opinió:

Doncs va sen temps de anar posant sobre la taula algunes de les questions que han estat oblidades durant molts anys… questions que poden ajudar a altres víctimes fins i tot 30 anys despres.
Només espero que algunes acusacions estiguin a l’alçada de la importancia que els atemptats de l’agost de 2017 mereixen.
I per sobre de tot, pel respecte a les víctimes que volen i mereixen saber la veritat de tot plegat.


29 gener 2019 (3) Vilaweb

29 gener 2019 



Ripoll, un altre hivern després del 17-A i un equilibri fràgil que es fa llàgrimes
Crònica del trasllat de la comissió d'investigació del parlament al bressol dels autors dels atemptats

Ripoll està glaçat i l’horitzó, enfarinat. El cel, gris, sembla anunciar neu. Potser és la primera vegada que una comissió d’investigació del Parlament de Catalunya surt de les parets del palau. Els diputats que cerquen respostes per a explicar el com i el perquè dels atemptats de Barcelona i Cambrils escoltaran experts i veïns de Ripoll. El batlle, Jordi Munell, diputat de JxCat, és el president de la comissió, i això ho explica tot. Diuen que si els compareixents haguessin parlat al parlament no hauria estat igual, que calia pujar a Ripoll. Amb el cuc de l’excepcionalitat, els diputats entren a la sala de plens del Consell Comarcal del Ripollès, presidida per un retrat de Carles Puigdemont. Aurora Madaula, de JxCat, explica que aquest matí ha trucat a Javier Martínez, el pare del Xavi, el nen de tres anys que va morir a la Rambla. No sabia que es feia la comissió i li ha dit que pujava, que estava disposat a venir sempre. Els diputats i els compareixents s’asseuen els uns davant els altres, en els extrems d’una taula llarga amb forma de U.
Ripoll no és una ciutat idíl·lica i tranquil·la, la postal d’un cap de setmana d’hivern o d’unes bones vacances d’estiu. No és exempta de problemes socials. Elisabet Ortega, directora del Consorci de Benestar Social del Ripollès, diu que es troben amb els mateixos problemes que a tot arreu, en proporció als més de deu mil habitants que tenen. Els joves de Ripoll que van perpetrar els atemptats s’havien integrat en la població: parlaven català, tenien feina, es relacionaven amb el jovent de la ciutat de tota la vida i feien coses de joves. Així es va explicar, oi?
Això encara fa més incomprensible aquell terratrèmol d’agost. Un terratrèmol que va tenir una zona expansiva amb efectes més durs com més a prop de l’epicentre, segons Ortega, i que es va endur tot allò que creien que coneixien fins llavors. La ràbia i la por. Els de Ripoll es van assabentar dels noms dels autors dels atemptats per les notícies. Les famílies dels joves, també. Núria Perpinyà, tècnica de Participació i Convivència de l’Ajuntament de Ripoll, explica que es va trobar la germana de Driss Oukabir plorant a l’escala de casa. Li va ensenyar el mòbil: ‘És el meu germà! És el meu germà!’ Perpinyà la va acompanyar al CAP perquè l’atenguessin: estava embarassada. Aquell dia, a l’ajuntament només treballaven tres persones, la resta feia vacances. Ripoll es va omplir de periodistes i de morbosos. Alguns van esbotzar els intents de preservar la privadesa dels veïns, amics i familiars. Els vilatans estaven en estat de xoc. ‘Per a la resta del món són terroristes, per a nosaltres són amics, coneguts, germans’, explica Perpinyà. I precisa que ella hi havia treballat, amb aquells nois: ‘És parlar d’algú que tens dins teu.’
Tot va anar molt de pressa. Es van instal·lar controls de policia a les entrades i sortides de Ripoll i, de seguida, els Mossos d’Esquadra van escorcollar nou domicilis. Ortega continua descrivint la devastació que va deixar aquell terratrèmol inesperat en el bressol de Catalunya. Cadascú es va atrinxerar a casa seva i va aflorar una desconfiança entre els membres de la comunitat marroquina. Quan va fer un any dels atemptats, es publicaren notícies en què els joves de Ripoll no semblaven ser les persones que recordaven. Més tard, amb la publicació de la segona part del sumari del cas, van transcendir unes converses telefòniques que implicaven veïns de Ripoll que semblaven saber què havia de passar. Els joves, germans i amics, estaven integrats, es deia. Però Ortega remarca que no els ho va preguntar mai ningú. ‘Em sembla que no s’hi sentien’, conclou.
El consorci ha impulsat i encapçalat un procés per a generar un debat i unes reflexions que somoguin la societat i, a la llarga, contribueixin a evitar que allò torni a passar. Hi han implicat tècnics de molts perfils, que treballen amb gent colpida pels fets, amb veïns de la comunitat marroquina i amb veïns amb actituds xenòfobes; han reunit els partits, han mirat de donar suport a les famílies dels autors dels atemptats. Tota aquesta feina porta Ortega a respondre la pregunta clau amb un no: malgrat les aparences, no se sentien integrats.
La directora del Consorci de Benestar Social del Ripollès enumera tres disfuncions sistèmiques que n’explicarien el perquè. Tenen relació amb el sentiment de pertinença, el principi d’equilibri i el de jerarquia: la nostra societat etiqueta i exclou, les persones han de sentir que hi ha un equilibri entre allò que donen a la societat i allò que en reben i no sempre passa, i hi ha moltes persones nouvingudes amb alts nivells de coneixement que fan feines que només assumeixen els autòctons amb baixa formació. En pensen les causes, però Ortega assegura que ja no treballen a partir de la raó. Quan ho feien no superaven la superficialitat de les coses. L’emoció, en canvi, ho mou tot.
I a partir d’ara? Ortega explica que necessiten treballar amb joves a peu de carrer; els voldrien acostar a mentors i a referents positius que els allunyessin dels processos de radicalització, però no tenen prou recursos. Passat l’impacte inicial dels atemptats i l’abordatge urgent que en va fer la Generalitat, ara el consorci té un contracte programa amb el Departament d’Afers Socials i Famílies i un pressupost de 60.000 euros.

‘Els nens no saben com practicar l’islam’

‘Som pacífics, rebutgem tots la violència de tota mena’, diu Hamid Barbach, secretari de la Comunitat Islàmica Annour. L’oratori on va estar Es-Satty fou un dels epicentres del terratrèmol de què parlava Ortega. Barbach és escàs de paraules, però sap què diu: ‘Els nens no saben com practicar l’islam.’ Ell dóna el titular de la sessió quan confirma que, abans del 17-A, la policía espanyola va dirifir-se tres vegades a la mesquita per a controlar els moviments d’Abdelbaki es-Satty, l’ex-imam de Ripoll considerat el cervell de la cèl·lula terrorista. Es-Satty havia estat confident del CNI. La informació incita més preguntes que no es formulen a la comissió d’investigació.
Raquel Rull i Eduard Castellà representen la xarxa veïnal Som Ripoll. ‘Aquests joves eren els nostres joves’, insisteix Rull. La xarxa va teixir-se en una trobada improvisada a la plaça de la Llibertat de Ripoll per a treballar per la pau i la convivència. Castellà admet que la cosa que més els preocupa és que les activitats que han fet no han arribat als més joves. Els joves, sempre els joves. Són l’obsessió. Carme Brugarola, representant de la Unitat Contra el Feixisme i el Racisme, remarca la importància del concepte de l’obediència per a la societat tradicional marroquina. Potser això explica la fidelitat dels nois de Ripoll cap a Es-Satty? Brugarola connecta amb Perpinyà, que també creu que el seu procés pot estar més vinculat a l’obediència i a dinàmiques sectàries de l’imam que no a un procés de radicalització. Ra-di-ca-lit-za-ci-ó. A Ripoll gairebé no n’havien sentit parlar abans del 17-A. Ara en són uns experts.
La sessió s’allarga tot el matí. Els compareixents i els diputats es passen la paraula amb un equilibri que ningú no hauria dit que fos tan fràgil, fins que es fa llàgrimes. Munell clou la sessió adreçant-se al final de la sala. Se li esqueixa la veu. Darrere la corrua de periodistes hi ha el Javier, el pare del petit Xavier. ‘Entenc que sigui difícil per a ell venir a Ripoll i li ho agraïm molt.’ El batlle garanteix que treballen perquè allò que tots plegats van viure no passi mai més. Tots dempeus, es fonen en un llarg aplaudiment cap al Javier. El pare del nen de Rubí també aplaudeix, tornant-los les gràcies. Al carrer, el fred glaça l’alè. Molt a prop de la sala on s’ha fet la comissió, al bar La Tasca, uns jubilats juguen apassionadament a cartes. Passen els mesos i Ripoll, fora dels grans focus d’atenció, persevera en la batalla de cada dia.

29 gener 2019 (2) Diari de Girona (opinió)

29 gener 2019 



Serveis socials de Ripoll avisen que el model d'integració ha fet «aigües»
Asseguren que cal un nou paradigma per integrar la diversitat i erradicar discursos racistes o xenòfobs

Responsables de serveis socials de Ripoll han afirmat que els atacs terroristes a Barcelona i Cambrils perpetrats per joves de la població demostren que el paradigma social "ha fet aigües". Durant la intervenció a la comissió d'investigació dels atemptats, que s'ha fet aquest dimarts a Ripoll, la directora del Consorci de Benestar Social del Ripollès, Elisabeth Ortega, ha afirmat que calen més recursos per assegurar la integració i combatre els extremismes violents. "Parlaven català, tenien feina i es relacionaven amb joves autòctons, però no se sentien integrats", ha afirmat. En la mateixa línia, la tècnica de Participació i Convivència de Ripoll, Núria Perpinyà, ha denunciat que just després dels atemptats van rebre recursos "que van disminuint o ja no arriben" per treballar la diversitat.

Opinió:

Sap greu llegior aquestes noticies però quan es contrasten amb diferents veins i veïnes de Ripoll i rodalies (sense micròfons, nomès parlant fent un café) es quan realment es mostre que hi ha molta gent cansada del “buenisme” que alguns volen imposar com a idea real.
Es clar que hi ha gent que aprofitara l’avinentessa per fer arribar missatges incendiaris i tampoc es tracta de aixó… però ha de quedar ben palés que algunes coses se han fet i se estan fent malament.

Però estic convençut que estem a temps de canviar-ho.