21
julio 2026
La
literatura vasca y ETA: de ensalzar a los terroristas a dar voz a las víctimas
Una
exposición del Centro Memorial repasa cómo los autores vascos han tratado a los
damnificados del terrorismo en el último medio siglo
El
primer aldabonazo moral llegó en forma de onda expansiva de una bomba cerca de
su casa en San Sebastián. Le dejó sin luz, por lo que no pudo terminar el poema
en el que estaba enfrascado, pero sobre todo le alertó de que lo que estaba
escribiendo «era insuficiente y no tenía que ver con lo que estaba ocurriendo
fuera». Y el segundo fue el asesinato del senador socialista Enrique Casas. «Le
conocía y me marcó muy fuertemente. Y ese día adopté el compromiso personal de
dar cabida en mi obra literaria a las víctimas del terrorismo, relatar su
destino y dolor, y de sostener un discurso público sin tapujos contra el
terrorismo de ETA». Aquellas vivencias fraguaron, años después, en 'Patria', la
novela que catapultó la carrera literaria de Fernando Aramburu y de cuya
publicación se cumple ahora una década.
El
Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo ha aprovechado esa efeméride
para organizar la exposición 'Narrar la herida. Las víctimas de ETA en la
literatura', abierta hasta el 1 de noviembre y que este martes fue inaugurada
con la presencia del propio Aramburu, así como de Luisa Etxenike e Irati
Goikoetxea.
Un
gran panel con un centenar de libros da la bienvenida al visitante que recorre
la exposición. Son una muestra muy representativa de las obras publicadas desde
1976, con la pionera 'Ehun metro' de Ramon Saizarbitoria, hasta la actualidad.
Uno de los autores más representados es Raúl Guerra Garrido, que ya en 1977 con
'Lectura insólita de El Capital' optó por dar protagonismo a las víctimas. Fue
una constante en su carrera, como se puede apreciar en el material cedido por
la familia y que se exhibe en varias vitrinas. «Raúl fue un pionero. Escribía
sobre lo que veía, y escribía y vivía contra ETA y al lado de sus víctimas»,
explicó ayer la responsable de la muestra, Roncesvalles Labiano.
Él,
como Aramburu, Etxenike, Goikoetxea y «muchos otros», puso «palabras allí donde
a menudo hubo silencio y contribuyó a que las víctimas de ETA no sean solo un
número o una referencia histórica». «La literatura nos recuerda adónde llevan
la intolerancia, la deshumanización y la justificación de la violencia», apuntó
Labiano. «Los libros contribuyen al mantenimiento de la memoria colectiva sobre
la lacra del terrorismo», añadió Florencio Domínguez, director del Memorial.
Guerra
Garrido fue un «pionero» y casi una 'rara avis' entre los autores que primero
abordaron el terrorismo en Euskadi. La exposición recuerda que en los años 70 y
principios de los 80 los autores ponían el foco en los «mal llamados
militantes» de ETA y sus «motivaciones y reflexiones». A partir de ahí, y
mediante paneles informativos, portadas de periódicos –incluido EL CORREO–, la
muestra evidencia la evolución de la literatura vasca sobre el terrorismo, que
en los 90 abordó los 'traumas' de terroristas «desencantados» y «alejados» de
la violencia.
Novelas
en euskera
No
será hasta el cambio de milenio y de la mano de Aramburu y Etxenike, con su
trilogía sobre ETA, cuando la literatura vasca recoja el legado de Guerra
Garrido y mire de frente a las víctimas. «Algunas de mis novelas han adoptado
el punto de vista de las víctimas de ETA. He querido darles una voz capaz de
liberarse de la tiranía exclusiva del terrorismo», apuntó Etxenike.
El
visitante también podrá comprobar el tratamiento que la literatura en euskera
ha dado al terrorismo y sus víctimas, más «ausentes» que los miembros de la
banda terrorista. Una carencia sobre la que reflexionan incluso algunos
autores, como Ramón Saizarbitoria e Irati Goikoetxea, autora de 'Herriak ez du
barkatuko'. «Estoy satisfecha porque esa novela (cuya protagonista perdió a su
padre a manos de ETA) ha llegado a espacios donde muchas personas habían dado
la espalda al dolor de las víctimas e incluso habían llegado a justificar la
violencia», reconoció ayer.
En
la muestra también se destaca el trabajo de la escritora Gabriela Ybarra, cuyo
abuelo fue asesinado por ETA en 1977, y se rescata el manifiesto 'Aún estamos a
tiempo', firmado por 33 intelectuales vascos contra el terrorismo. Los
visitantes también podrán observar de cerca el material de trabajo manuscrito
que empleó Aramburu en el proceso de escritura de 'Patria', una novela
traducida ya a 35 idiomas (el último, el coreano) y que ha vendido 1,5 millones
de ejemplares. En la exposición se incluye una selección de portadas de
diversos países de todo el planeta y la edición en braille.

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