domingo, 16 de febrero de 2020

16 febrero 2020 El Mundo del Siglo XXI

16 febrero 2020  


Los Mossos y la Ertzaintza piden rebajar la alerta antiterrorista
Está en el nivel 4 desde 2015 y las policías autonómicas creen que ya no hay motivos

El Ministerio del Interior mantiene el nivel 4 de alerta antiterrorista. Pero parece que cada vez tiene menos argumentos policiales, que los efectivos especializados en terrorismo empiezan a tomarse con cierto relajo la alerta y a poner sobre la mesa que cada vez hay menos indicios para mantenerla en el penúltimo peldaño antes de la alerta máxima ante el riesgo de un atentado.
«Es imposible mantener el nivel de tensión que requiere esta alerta durante tanto tiempo. Y más cuando no aparecen datos nuevos que nos hagan temer una situación de alto riesgo», apunta una fuente de la lucha antiterrorista, que insiste en que cuando se comunica que se refuerza la alerta 4 el movimiento policial ya es mínimo.
Por este motivo, y porque no hay informaciones nuevas que avalen que se pueda producir un atentado inminente en España, es por lo que algunos cuerpos ya apuntan la posibilidad de que ese nivel de alerta debe ser rebajado.
De momento, los que se pronuncian en esa línea son los agentes de las policías autonómicas, que defienden que en sus territorios no hay informes, siquiera indicios, sobre la actividad de terroristas yihadistas. Siempre aclaran que la actuación de un lobo solitario es indetectable, pero consideran que, con los datos objetivos que hay sobre la mesa, la alerta 4 no es el nivel adecuado.
Es la Ertzaintza la que más fuerte apuesta por rebajar el nivel para pasar del 4 al 2. Entiende la policía autonómica vasca que no hay datos en su región para mantener la actual tensión. En Cataluña, los Mossos, con un toque más de prudencia, apuestan por el nivel 3. La Policía Nacional opta también por la prudencia, pero en un grado más elevado y considera que aún no es tiempo de rebajar la presión policial ante las amenazas. En la misma línea está la Guardia Civil, que de momento guarda también prudencia y expone los riesgos que desde el Estado Islámico y sus organizaciones satélites existen en España.
Apuntan la proximidad de fechas electorales como posibles altavoces utilizados por los terroristas y la siempre indetectable actuación de un lobo solitario que se haya podido radicalizar. No obstante, igual que el resto de cuerpos policiales, admiten que recientemente no se han registrado elementos novedosos que hagan temer un atentado terrorista.
Ante todo ello, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) guardó silencio en el último encuentro entre mandos policiales para revisar el nivel de alerta. La comisión de control se reúne todos los jueves. Las fuentes consultadas por este periódico apuntan que los servicios de inteligencia tampoco han puesto encima de la mesa nuevos elementos que permitan mantener tan alto el nivel de alerta. No defienden bajarlo, pero no apuntan el actual nivel 4.
Estas fuentes aclaran que, aunque el nivel es actualmente el 4, en el ámbito operativo no se cumplen todos los requisitos y se mantiene un nivel real «más relajado». Asimismo, apuntan que cuando se produce un anuncio de refuerzo de esta alerta el nivel policial apenas varía, «porque los medios que tenemos no nos permiten actualmente hacer más sobreesfuerzos», añaden.
Hasta la fecha, el criterio del Ministerio del Interior sobre la alerta se ha mantenido de acuerdo a los datos de los servicios antiterroristas.
El nivel 4 o «alto» se puso en marcha en junio de 2015, tras los atentados yihadistas en Francia, Túnez, Kuwait y Somalia. Desde entonces, semana tras semana, se ha ido manteniendo, ya que los expertos en la lucha antiterrorista entendían que España sigue estando en el punto de mira de los yihadistas, como se demostró en los atentados de Barcelona y Cambrils de 2017.
La declaración de este estado de alerta, el segundo más elevado de la escala, implica el refuerzo de la vigilancia policial en las calles y un mayor seguimiento a personas sospechosas. Asimismo, la Policía y la Guardia Civil incrementan la protección de centros sensibles, como centrales nucleares, para la que podrían llegar a contar con la colaboración del Ejército, que es informado en todo momento.
Algunos representantes del Ministerio del Interior se posicionan también en la línea de rebajar esta alerta. Consideran que podría ser beneficioso que la sociedad reciba un mensaje de normalidad, de que la situación antiterrorista, con ser preocupante, no es para estar casi al más alto nivel de alerta.
En las reuniones de la comisión de seguimiento participan especialistas en la lucha contra el terrorismo de la Guardia Civil, la Policía, el CNI, el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo (Citco) y representantes de la Secretaría de Estado de Interior, además de miembros de los servicios de inteligencia militar. También participan en estos encuentros representantes de las policías autonómicas vasca y catalana.

Como explican estas fuentes, el Departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska ha estado optando por mantener este nivel de alerta mientras el Ejecutivo estaba en funciones todo el año pasado. Ahora, todos los analistas consultados por este periódico entienden que el nivel de alerta 4 tiene los días contados. «Salvo que se produzca alguna novedad, nada avala mantenerla y rebajarla es cuestión de semanas», concluyen estos especialistas.

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