miércoles, 26 de junio de 2019

24 junio 2019 La Razón (opinión)

24 junio 2019



Josu Ternera: "Era, soy y seré de ETA y estoy orgulloso"
Informes de la Guardia Civil acreditan que ordenó el atentado de la casa cuartel de Zaragoza.

Fue el siniestro pistolero francés Henri Parot el que activó las mechas rápidas que activaron las dos cargas, que como cañones, lanzaron sus cargas mortíferas contra el cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza. Faltaban pocos días para la Navidad y, en algún lugar de Francia, varios cabecillas etarras habían encargado, y facilitado todo lo necesaria, para llevar a cabo la masacre. Entre ellos, estaba José Antonio Urruticoechea, “Josu Ternera”.
Se trataba de mandar un mensaje, en forma de féretros, seis de ellos blancos, al Gobierno socialista para que se tomara en serie las negociaciones que mantenían entonces en Argel. El próximo día 26, un tribunal de París decidirá si pone en libertad al dirigente terrorista ya que, al parecer, tiene cáncer. Quién no dio oportunidad de vida a tantos (durante su “mandato” se cometieron cientos de asesinatos) pide ahora humanidad, piedad en definitiva. Es conocida, porque la hemos sufrido en España, el proverbial aguante que tienen los etarras cuando tienen cáncer terminal. Los magistrados galos deben decidir si espera en la cárcel su entrega a España o lo hace en libertad. Las víctimas nunca han pedido venganza, sino justicia. Y tienen derecho a que profesionales forenses, y no médicos de la confianza del etarra, dictaminen al respecto. No es una decisión más. Para muchos, y con toda la razón, es la decisión.
El atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza no fue una acción criminal más de ETA, sino que partió de una decisión“política” del “Zuba” (comité ejecutivo) de la banda, del que entonces formaba parte “Josu Ternera”, para presionar al Gobierno que en aquellos momentos, diciembre de 1987, negociaba con los representantes de la banda en Argel.
En cualquier caso, hay una pregunta que hay que formular a este individuo.¿Si no tenía nada que ver con ese atentado, por qué huyó de España en 2002, poco antes de que el magistrado de la Sala Segunda del Tribunal Supremo José Ramón Soriano le citara a declarar?. Si era inocente, con haberlo manifestado...; pero no, pasó a la clandestinidad, como temían muchos expertos y así lo habían advertido en aquellas fechas, con el fin de que se adoptaran las medidas pertinentes para evitar su fuga.
Informes elaborados por la Guardia Civil, a petición del Ministerio Fiscal, acreditan la presunta participación como inductor de “Ternera” en el atentado y para ello aportan un sinfín de pruebas. Entre ellas, declaraciones de etarras que acreditan la pertenencia a “Ternera” al “Zuba” en aquellos momentos y su participación en la toma de decisiones para que el atentado, el primero contra un cuartel de la Benemérita en el que vivían mujeres y niños, fuera perpetrado.
El “aparato político” era, dentro del organigrama etarra, “imprescindible para, entre otras cosas, asegurar la cohesión ideológica interna de la banda, garantizar la unidad de acción (...) y su función primordial era diseñar y difundir la estrategia global de la lucha en todos los órdenes que habrán de seguir todas las organizaciones de la autodenominada Izquierda Abertzale y, por supuesto, la propia ETA», según los informes.
Es decir, el "aparato político", en una organización clandestina, compartimentada y absolutamente jerarquizada, determina a “qué líneas estratégicas deberán estar orientadas y dirigidas las acciones de ETA, para lo cual es el "aparato" al que le corresponde proponer al "comité ejecutivo" si habrá de cometer, en función de la "coyuntura política", acciones o atentados contra generales, o contra policías, o contra políticos, o contra jueces, o contra financieros, o contra periodistas”. En este caso, contra el cuartel de Zaragoza para presionar al Gobierno en las negociaciones de Argel.
Los especialistas de la Benemérita subrayan que Urruticoechea, en el momento del atentado, formaba parte del comité ejecutivo e ETA, ubicado en Francia, como responsable del “aparato internacional-politico” y que, como tal, adopto la decisión e atacar el acuartelamiento de Zaragoza, que, insisten, era el primero que perpetraba la banda terrorista contra una casa-cuartel habitada por los hijos y mujeres de los agentes. Además, se le imputa haber entregado los medios para que la acción criminal se pudiera realizar y de haber reinvidicado el atentado en nombre de ETA.
El atentado, como reconoció su autor, Henri Parot, en su declaración ante la Guardia Civil tras ser detenido en la localidad sevillana de Santiponce, fue concebido para presionar al
Gobierno en un momento ne el que representantes socialistas, entre ellos el entonces delegado del Gobierno en el País Vasco, Julen Elgorriaga, mantenían en Argelia los primeros contactos con el cabecilla etarra Eugenio Echeveste, alias «Antxon», uno de los máximos dirigentes del «aparato político» e ideólogo de la organización criminal.
La banda, según ha quedado acreditado con posterioridad, intentaba que subiera el nivel de representación del Gobierno socialista y para ello, Echeveste se habría puesto en contacto, a través de intermediarios, con el que era reponsable del «aparato político» en Francia, el propio «Josu Ternera», para pedirle que la banda realizara algún tipo de acto de fuerza con el fin de presionar al Gobierno y que comenzaran las negociaciones en firme.
«Ternera» se convirtió en máximo dirigente del «aparato político» en 1984, tras la deportación a Ecuador de Eugenio Echeveste, «Antxon», hecho que fue confirmado por su compañera en el “aparato político” Elena Beloki.
En los informes, se aportan, entre otras, las declaraciones del etarra del “comando Madrid”Juan Manuel Soares; la de Juan Jose Rego Vidal (uno de los autores del intento de regicidio contra el Rey Juan Carlos en Mallorca); la de la citada ElenaBeloki, y la de miembros del “comando roba-coches”.
Soares Gamboa manifestó, concretamente, que, al ser el primer atentado contra un cuartel habitado por mujeres y niños, debió ser autorizado por la “Dirección” de la organización
Juan Jose Rego Vidal declaró que “Josu Ternera” controlaba de manera absoluta la organización criminal.
En cuanto a la autoría de la reivindicación del atentado, en un informe de la Fiscalía se indica que Elena Beloki, detenida en 1989 junto a Urruticoechea en Francia declaró que ambos estaban entonces en el “aparato politico y que redactaban los comunicados de reivindicación. Precisó que entre los comunicados que ella escribió no figura el de Zaragoza, de lo que el fiscal deduce que fue “Josu Ternera” quien lo hizo.
El «comando robacoches», que se encargaba de suministrar vehículos a la banda para que fueran utilizados en atentados, sustrajo los automóviles utilizados en el atentado. Los cabecillas se los hicieron llegar al “comando” de Parot. Otros testimonios de etarras acreditan que «Josu Ternera» ha sido cabecilla de Eta durante muchos años, incluso antes de la Amnistía de 1977, precisamente en la «época de mayor apogeo de la banda, cuando su “dirección” mostró un mayor dinamismo y ordeno cometer las acciones más violentas», subraya uno de los informes.
José Miguel Urbistondo Urquiza manifestó, al ser detenido en 1986, que «Ternera» ejercía cargos directivos en ETA. La propia Elena Beloki, colaboradora directa de Urruticoechea, hasta el punto de que existía un ordenador al que sólo tenían acceso los dos, dijo que este individuo era «el responsable político» dentro de dicho «comité».
Isidro Echave, «Zumay», señaló que el cometido del «aparato político» era el de «marcar las líneas políticas de la organización y la conveniencia en cada momento, según evolucionen los acontecimientos en España, de llevar a cabo campañas terroristas».
«Era, soy y seré miembro de Eta y estoy orgulloso de ello. «Josu Ternera» hizo estas manifestaciones en octubre de 1990 ante el Tribunal que le juzgaba en París. Afirmó que militaba en la banda desde su juventud, después de que «tomé conciencia de la represión que se ejercía contra mi cultura, contra mi país y mi lengua. Quise entrar en una organización que continuaba la lucha en todos los frentes para hacer reconocer el derecho del País Vasco a la independencia”. Y una forma de hacerlo, fue la de ordenar el atentado de Zaragoza. Y ahora pide humanidad.

Opinión:


Bueno, pues tras sus declaraciones ¿podría añadirse a sus delitos el de apología del terrorismo? Ojalá.

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