martes, 11 de octubre de 2011

17 julio 1999 La Vanguardia





17 julio 1999  El diari “La Vanguardia” informava a través del company Enric Alfonso la següent informació:  
Víctimas por partida doble
A tres años del atentado del aeropuerto de Reus los afectados reclaman atención.  
Las víctimas del atentado de ETA en el aeropuerto de Reus se sienten desamparadas. A punto de cumplirse el tercer aniversario de aquel suceso —que causó heridas a35 personas, la mayoría turistas británicos— la Asociación de Víctimas del Terrorismo reunió ayer en dicha ciudad a afectados por éste y otros atentados terroristas para reivindicar una vez más la ayuda de la Administración. “No exigimos dinero, sino apoyo moral y un seguimiento de los afectados y de sus familias”, pidió ayer Robert Manrique, delegado de la asociación en Catalunya y víctima del atentado del centro comercial Hipercor de Barcelona.
Y es que, según la entidad, aún queda mucho por hacer: “Nuestro objetivo es conseguir que el Gobierno preste más atención social y psicológica a los huérfanos, a las  viudas y a otras personas afectadas directa o indirectamente en un atentado de estas características”, explicó Manrique. El delegado de la entidad añadió que, muchas veces, “los terroristas reciben un trato más ético y más humano que nosotros”.
María Lorenzo, de 57 años y su hija Isabel de 35, trabajaban corno empleadas de la limpieza en el aeropuerto cuando explotó la bomba de ETA, el20 de julio de 1996 a las19.40horas. Las dos, así como la hija de Isabel, de 13 años, aún no han superado del todo el trauma que sufrieron a consecuencia del atentado. Según lamentó ayer el marido de Isabel, “la subdelegada del Gobierno Civil, Margarita López, no nos ha llamado en tres años”. Este hecho —que la subdelegación del Gobierno niega— es, según la asociación, una muestra del “olvido” dela Administración a los afectados por agresiones de este tipo. Lluisa Ruiz, de 39 años, es miembro de la asociación desde que resultó herida en la explosión de una bomba de la organización terrorista Terra Lliure colocada en una oficina del INEM del barrio barcelonés de Horta, el 25 de mayo de1992. La afectada trabajaba de administrativa en dicha oficina y reside ahora en Gandesa, donde se trasladó tras perder el empleo a consecuencia de las secuelas que sufre desde el atentado. Lluisa Ruiz también asegura que la Administración no la ha ayudado como debiera.
La Asociación de Víctimas del Terrorismo ha tendido la mano a una veintena de familias de las comarcas de Tarragona afectadas por atentados perpetrados por diferentes organizaciones —desde ETA hasta bandas de extrema derecha, pasando por grupos islamistas— en diversas partes del Estado. En el conjunto de España, la cifra asciende a más de 2.000 familias, según la asociación.“La ayuda de la Administración no es nula, pero deja mucho que desear; ojalá algún día sea la adecuada y podamos dejar de existir como asociación”, concluyó Robert Manrique...

No hay comentarios:

Publicar un comentario