En Robert sempre ha demostrat que mai s’ha casat amb ningú, ni amb cap partit polític ni amb cap administració. No ha permès i fins i tot ha lluitat per evitar la utilització del dolor aliè, al contrari que d’altres nouvinguts.
En un llarg reportatge, el company Josep Clemente donava la seva versió sobre uns fets que ja arrossegaven des de anys enrere, en unes negociacions entre l’Ajuntament de Barcelona i el propi Robert com a delegat a Catalunya de l’antiga AVT.
El diari “ABC” ho explicava en data de 15 de febrer de 1998.
Clos ignora a las víctimas del terrorismo
El alcalde de Barcelona mantiene la callada por respuesta ante las insistentes demandas efectuadas por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) para que se apruebe el proyecto de levantar un monumento en recuerdo de los damnificados por las acciones del terror. La idea de la AVT es instalar una escultura en la zona de la Meridiana , cerca de Hipercor, donde tuvo lugar el zarpazo más feroz y sangriento de la banda etarra en Cataluña. Ni Pasqual Maragall ni su sustituto han respondido a las reclamaciones de la AVT , que tiene ya el boceto del monumento, elaborado por el escultor Juan Fructuoso, hermano de una de las víctimas de aquella masacre. Los promotores de esta iniciativa recuerdan que las Madres de la Plaza de Mayo tienen su monumento en la Plaza Verdún. Sin embargo, las 104 personas asesinadas por la violencia etarra en Cataluña no parecen gozar del mismo derecho.
Maragall y Clos frenan un monumento a las víctimas del terrorismo en Barcelona.
Afectados por actos terroristas piden desde hace años al Consistorio un monumento en memoria de las víctimas en Cataluña
Desde el incendio del “Scala” el 15 de enero de 1978, donde perdieron la vida cuatro trabajadores de la sala de fiestas, hasta nuestros días, el terrorismo ha golpeado directamente en el corazón de medio millar de familias catalanas. En todo este tiempo, 194 personas, todas ellas víctimas inocentes, fueron asesinadas por la ceguera terrorista y la sinrazón de la intolerancia. La banda mafiosa de ultra izquierda ETA figura en la primera posición de ese palmarés del terror, seguido a distancia de otras bandas no menos peligrosas y violentas, como los Grapos o Terra Lliure, algunas de ellas felizmente desaparecidas del escenario democrático. Pero todo ese sufrimiento personal, lejos de ser mitigado por el reconocimiento público, sirve de abono a íntimos dramas, como los que sufren las víctimas del terrorismo en Cataluña, a quienes se les niega incluso la posibilidad de tener en su ciudad, un monumento que simbolice su dolor.
Las víctimas del terrorismo en Cataluña no tienen un monumento que les recuerde que no están solos. Sin embargo, ese mismo símbolo que desde hace varios años reclaman más de quinientas familias en Cataluña le ha sido concedido a las Madres de la Plaza de Mayo en el barrio de Verdún de Barcelona. Se quejan las víctimas, y especialmente el delegado en Cataluña de la Asociación Víctimas del Terrorismo Roberto Manrique, “de la desidia municipal por nuestra petición y el desamparo al que nos someten las instituciones cada vez que les proponemos alguna acción tendente a solventar nuestros problemas o como en este caso, que las víctimas del terrorismo tengan su plaza o monumento”.
Roberto Manrique asegura, con una colección interminable de escritos en la mano, con sus correspondientes sellos de entrada o salida de la Corporación Municipal que “el Ayuntamiento se lava las manos en el asunto del monumento, pese a ser ellos (la Corporación local) quienes tienen las competencias o la potestad para decidir sobre la posible ubicación de un monolito a las víctimas o el dar el nombre a una plaza”.
Bocetos
La propuesta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) se ha hecho acompañar incluso de los bocetos de lo que sería, a su juicio, la propuesta definitiva de plaza con monumento a las víctimas.”Todo ello lo sabía el anterior alcalde Pasqual Maragall, que nos dio largas hasta que se fue del Consistorio, y después lo mismo ha sucedido con Joan Clos, quien también conoce nuestra propuesta aunque solo se limita a decir que montemos una reunión”.
Las víctimas están enfadadas pues creen, en algunos momentos, que nadie les apoya, que son unos apestados. “No nos quieren porque representamos el dolor del terrorismo, les recordamos que un día algo horrible pasó entre nosotros y que ellos tendrían que haber hecho algo. Pero en cuanto hay un atentado corren a la plaza de Sant Jaume, de un lado y otro de la plaza, a solidarizarse con las víctimas de ETA. Eso, en castellano y catalán se llama hipocresía”.
El delegado de la AVT en Cataluña aporta escritos donde se explica con la sola consulta de los papeles, al largo proceso de peticiones municipales y el silencio político al que le condena la Administración. A tal extremo llega la situación que el propio presidente del PP catalán y portavoz del grupo municipal popular en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández, se ha interesado por el asunto. Con fecha del pasado 14 de enero el dirigente interpelaba al equipo de gobierno para que explique “las previsiones, emplazamiento y plazo, para la construcción en Barcelona de un monumento a las víctimas del terrorismo”. La respuesta permanece, de momento, sin respuesta municipal.
También ABC intentó saber que es elo que ocurría al respecto y después de recorrer un sinfín de despachos intentando averiguar o quiénes eran los responsables del asunto no logramos más que la callada por respuesta. Este periódico quiso ponerse en contacto con el responsable de la Gerencia del Sector de Servicios Personales del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Serra Martín, quien al parecer fue comisionado por Maragall para que estudiara la petición de las víctimas del terrorismo. Sin embargo, la única respuesta obtenida del Ayuntamiento fue que “Serra no está llevando ese asunto ni siquiera sabe nada de él”, cosa que después se ha podido demostrar que no era del todo cierta.
Correspondencia
Concretamente, la última carta de Serra a Manrique lleva fecha de 21 de julio de 1997. En ella le dice que tras fallar un encuentro entre ambos “por expresa indicación del alcalde” (Maragall), le sugería retomar los contactos para abordar ese asunto. El 23 de septiembre del pasado año, Manrique volvió a pedir esa reunión, como también lo hizo el 16 de diciembre en el Hotel Arts, donde “Barcelona Activa” realizaba un acto. En esta ocasión, Manrique y Clos acordaron verse después de Navidad, cosa que el delegado de la AVT le recordó puntualmente. Pero nada de nada. El último escrito que ahora figura sobre esta petición en el Consistorio es de Alberto Fernández, que se muestra partidario de que todas las víctimas del terrorismo en Cataluña tengan su monumento.
La primera carta de Manrique al distrito de Horta-Guinardó lleva fecha de 10 de enero de 1996. Doce días más tarde le contesta la coordinadora de Servicios de este distrito, Tina Sánchez, confirmándole que por ”no ser competencia del distrito proponer la nomenclatura de sus calles ni de los espacios singulares, hemos tramitado su escrito al concejal del distrito y a la Ponencia de Nomenclatura del Ayuntamiento, para que estudie el caso”.
El 4 de julio de 1996 Roberto Manrique y Alvaro Cabrerizo, quien perdió a su mujer y dos hijas en el atentado de Hipercor, firmaban conjuntamente una instancia dirigida al Consistorio donde expresaban de nuevo su petición y hacían referencia a una posible inauguración de dicho monumento coincidiendo con el X aniversario de aquel brutal atentado, el 19 de junio de 1987. El 22 de ese mismo mes, el portavoz del grupo municipal de IC, Eugeni Forradellas, a la postre concejal del distrito de Sant Andreu, contestaba al delegado de la AVT que “ese asunto iba a ser debatido en el pleno del mes de septiembre (de 1996).”. Nuevamente, humo municipal.
El 11 de diciembre de ese mismo año, Manrique repitió una nueva petición al Ayuntamiento de Barcelona, dado el silencio municipal sobre el asunto y ante la proximidad del aniversario del atentado de la calle Meridiana, en el que perdieron la vida 22 barceloneses. El 21 de febrero de 1997, la respuesta municipal a Manrique le llegó directamente del despacho de Pasqual Maragall. El alcalde le dijo al delegado de la AVT que “no podía recibirle debido a los numerosos compromisos adquiridos con anterioridad”, pero que “pongo en manos de Albert Serra esta información para que ustedes se reúnan y hablen del tema”.
Uso partidista
Seis meses después, Serra intentó ponerse en contacto con la AVT cuando ésta entidad preparaba los actos del X aniversario de la matanza de Hipercor, lo que sentó muy mal a las víctimas del terrorismo pues “dos años después de darnos largas se acuerdan que estamos aquí cuando empiezan a ver artículos en la Prensa que les recuerdan el criminal atentado de los grandes almacenes. ¿Qué buscan en ese momento –se pregunta Manrique- aparecer en la foto con las víctimas cuando nos han estado dando la espalda todo este tiempo?”
Juan Fructuoso, un joven escultor y hermano de uno de los fallecidos en Hipercor, realiza tres bocetos del proyecto de monumento.
“Mujer”. “Mujer” es el primer proyecto de una serie de tres bocetos de esculturas de Juan Fructuoso Gómez, hermano menor de una de las víctimas de Hipercor. “Mujer” representa el grito desgarrado de la madre catalana, de cualquier madre, ante el terrorismo, cuyo busto sale de una base de granito de 2.50 metros de altura por 1.20 de ancho. La placa llevaría la leyenda “Catalunya plora a les víctimes del terrorisme”.
“Lágrima”. “Lágrima” es el segundo boceto de esta “trilogía monumental”. Simboliza el llanto, el dolor del pueblo, frente a la barbarie de los intolerantes. Este es el modelo que la AVT quiere instalar en la misma plaza donde estalló el artefacto asesino de ETA. La AVT se compromete a mantener la limpieza del monolito así como la de sus alrededores ajardinados.
”Catalunya”. Al igual que el primer boceto de la serie, representa un rostro doliente de Cataluña, donde prima más la territorialidad que el trazo escultórico del sufrimiento. Esta obra está proyectada para unas dimensiones s¡de 2.50 metros de alto por 1.20 de ancho, dimensiones que coinciden con las de la primera escultura. Su leyenda es “Catalunya plora a les víctimes del terrorisme”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario