En Robert mai s’ha negat a cap entrevista ni a cap conversa ni a cap demanda de col·laboració. El arxiu de premsa escrita ho demostra sense cap tipus de dubte, per no parlar de l’extens arxiu de àudio i de vídeo que posseeix. Una nova mostra es la extensa i ben elaborada entrevista que li va fer el mestre Arturo San Agustín a las pàgines de “El Periódico de Catalunya” el dia 22 de octubre de 1998.
“Se nos respeta menos que a los terroristas”
Habita la múltiple desconfianza en su ojo. En sus gestos, además de esa desconfianza se adivina la decisión. Es una de las víctimas de aquel atentado terrorista que sufrió Hipercor. Antes de aquel horror era carnicero.
Pregunta: ¿Le suena bien la palabra tregua?
Respuesta: Yo distinguiría entre tregua y chantaje. Tregua, sí; chantaje, no. Además, hablar de tregua es impropio, ya que aquí no existe ninguna guerra.
P: Algunos dicen que sí están en guerra.
R: Yo pienso que aquí hay un bando que está matando y secuestrando, y otro, en el que estamos 40 millones de personas, que corremos el riesgo de que nos toque. A algunos, como a mí, nos tocó.
P: Usted trabajaba en la carnicería de Hipercor.
R: Correcto. Aquel día no me tocaba trabajar, pero le hice un favor a un amigo, que tenía un compromiso. Sufrí quemaduras en cara, brazos, manos y piernas. Llevo varias operaciones y sufro una invalidez que me impidió volver a ejercer mi oficio. También contraje una hepatitis crónica.
P: ¿Qué denuncian ustedes?
R: Nosotros estamos a favor de que acabe el terrorismo, claro, pero no podemos tolerar que se olvide a sus víctimas.
P: ¿Se han olvidado de ustedes?
R: Creo que ningún político debe hablar en nombre de un colectivo si no lo conoce. En nuestra asociación somos más de 1.800 familias, 400 de las cuales están en Catalunya. Estos días sólo se habla de la tregua y nada de nosotros. En un reciente programa de televisión, el ministro Mayor Oreja estuvo hablando 38 minutos de los terroristas y no hizo mención alguna a las víctimas.
P: ¿Se han olvidado de ustedes?
R: ¿Quién tiene derecho a recibir ayuda? El delincuente. Al político no le interesa saber la opinión del vecino del tercero. Al político sólo le interesa la opinión de otros políticos. Por eso, para dar una imagen progresista, ayudan al delincuente. Ahí está el ejemplo de ese violador.
P: ¿Qué objetivos persiguen ustedes?
R: El principal, que el terrorista cumpla íntegramente su condena. A muchos reinsertados les facilitan un trabajo. Un trabajo que no se les ofreció a alguna de las viudas de Hipercor, que para sacar a su familia adelante tuvieron que dedicarse a fregar escaleras. Se quiere dar una imagen de las víctimas del terrorismo sólo material.
P: ¿Qué quiere usted decir?
R: Que los políticos pretenden hacer creer que a las víctimas del terrorismo sólo nos preocupa el dinero. Y eso no es cierto. Hay gente que cree que yo me estoy forrando. Vamos a ver. ¿Por qué no se ha facilitado tratamiento psicológico a las víctimas y a sus familiares? Mi mujer, por ejemplo, ha estado ocho años en tratamiento psicológico.
P: ¿Qué les ha dado el Estado a las víctimas de Hipercor?
R: Al estado se le obligó a pagar. Ojo con el matiz. A un grupo de 13 –porque somos 30- nos pagaron el 50 por ciento de lo que los terroristas deberían haber pagado el año 1989. Y esto y nada es lo mismo. El problema no es económico. La jugada de Aznar es que ahora nos van a indemnizar porque quizás indultarán a muchos terroristas. Y si eso ocurre nosotros nos cabrearemos.
P: ¿Qué político se ha interesado por ustedes?
R: El único, García Damborenea. Tela ¿verdad? Hasta hoy no lo había dicho nunca. Fue en 1988 o 1989. Me telefoneó para preguntarme cómo estaba, cómo estábamos. En Catalunya ningún político ha hecho lo mismo.
P: ¿Ninguno?
R: Ninguno. Es más, cuando la manifestación por Miguel Angel Blanco ni siquiera nos invitaron a la misma. Los políticos catalanes fueron a hacerse la foto cuando estábamos en el hospital pero después se olvidaron de nosotros. El Ayuntamiento de Barcelona dijo que se presentaría como acusación particular, pero nada de nada.
P: ¿Nada?
R: Nada. El pasado 17 de junio Pujol me dijo en su despacho que no podía hacer nada por las víctimas del terrorismo porque en Catalunya la Generalitat no tiene competencias en este tema, en el de terrorismo. Sin embargo, el mismo Pujol ha perdido el culo para ir a ver a Arzalluz. ¿Tema? El de la reinserción de los terroristas. Luego está el alcalde Clos, que dice que el Ayuntamiento va a levantar un monumento a las víctimas de Hipercor.
P: ¿Y qué?
R: Pues que tuve que llamar al Ayuntamiento para advertir de que las víctimas de Hipercor no queremos un monumento sólo para nosotros. Queremos que ese monumento sea para todas las víctimas. Es verdad que luego Clos rectificó, pero eso demuestra para mí la sensibilidad que tiene el político. ¿Por qué se ha olvidado de las víctimas del Port Olímpic?
P: ¿Hemos de perdonar?
R: A ver. Ningún terrorista ha pedido perdón a las víctimas. Cuando alguno de ellos me pida perdón, responderé a su pregunta. Se nos respeta menos que a los terroristas. Ardanza dijo hace un año que hasta que las víctimas no perdonemos la pacificación en el País Vasco será imposible. Por cierto, Catalunya es la única autonomía en las que sus universidades no nos han ofrecido ningún convenio.
P: No le entiendo.
R: Quiero decir que los hijos de las víctimas del terrorismo tienen condiciones especiales para poder estudiar en todas las universidades públicas españolas, menos en las de Catalunya. Aquí esas condiciones sólo nos las ofreció una universidad privada. España es el único país europeo donde existe una asociación de víctimas del terrorismo.
P: ¿Y?
R: Que en Alemania, Inglaterra, Italia o Francia no han sido necesarias asociaciones como la nuestra. En esos países el Estado se ha preocupado realmente –digo realmente- por las víctimas del terrorismo. En Estrasburgo un diputado laborista inglés me dijo que en un país las víctimas del terrorismo estaban consideradas como héroes nacionales. A mí me ha invitado el alcalde de Ermua, pero Ardanza, pese a que prometió invitarnos para que conociéramos la bondad de las gentes del País Vasco, no cumplió su palabra. Y queda claro que no me preocupan los viajes sino las sensibilidades. ¿Estamos?
P: Estamos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario