27 marzo 2025
La
fecha del atentado más famoso de la historia se cerró en Tarragona
Algunos
de los cerebros y perpetradores del ataque se reunieron en territorio
tarraconense para cerrar los últimos detalles dos meses antes del 11 de
septiembre de 2001
El
11 de septiembre de 2001 es una fecha marcada en la historia de la humanidad.
Aquel día, 19 terroristas tomaron violentamente el control de cuatro aviones
comerciales que habían elevado desde la costa este de los Estados Unidos y se
dirigían a diferentes aeropuertos de California. Los aviones fueron estrellados
contra las Torres Gemelas de Nueva York, el Pentágono en Washington y, en el
caso del cuarto vuelo, que se dirigía hacia el Capitolio, se estrelló en un
campo de Pensilvania después de que los pasajeros, en un acto heroico, se
enfrentaran a los secuestradores. Los ataques causaron cerca de 3.000 muertes,
miles de heridos y desencadenaron profundas repercusiones geopolíticas que
cambiaron el mundo para siempre.
Lo
que es menos conocido es que algunos de los últimos detalles de estos atentados
fueron discutidos en Tarragona, en diferentes hoteles de Salou, Cambrils y
Tarragona ciudad. En estos puntos, los responsables del ataque celebraron un
encuentro donde acabaron de perfilar los aspectos clave de lo que sería uno de
los atentados más impactantes y recordados de la historia.
El
9 de julio de 2001, Mohamed Atta, un egipcio de 33 años y líder de los suicidas
del 11-S, aterrizó en el aeropuerto de Barajas, en Madrid. Alquiló un Hyundai
Accent y viajó hasta Tarragona, haciendo una parada en el aeropuerto de Reus
para recoger Ramzi Binalshibh, un yemení considerado uno de los cerebros de la
operación. Varias informaciones apuntan a que Binalshibh tenía que enrolarse
con los atacantes, pero problemas con el visado estadounidense se lo
impidieron. A pesar de eso, jugó un papel clave en la coordinación del ataque.
De hecho, buena parte de esta información se conoce gracias a su captura en
2002 en Pakistán. Binalshibh acabaría retenido en el campo de detención
estadounidense de Guantánamo, en la isla de Cuba, donde habría revelado detalles
sobre la preparación del atentado.
Durante
los días siguientes, hasta el 17 de julio, varios extremistas vinculados al
ataque se reunieron en diferentes hoteles de Tarragona, Cambrils y Salou. Se
habrían alojado en los hoteles Mónica de Cambrils, Sant Jordi de Tarragona y el
hostal Montsant de Salou. En la Costa Daurada, Atta y Binalshibh ultimaron el
plan que habían estado diseñando desde Hamburgo, donde operaba la célula
yihadista responsable del ataque, todo y que Al Qaeda central proporcionó buena
parte de los suicidas que participarían. Durante esta estancia en tierras
tarraconenses, se presume de que acabaron de fijar la fecha exacta del
atentado. Posteriormente, Binalshibh viajó a Afganistán a través de Turquía
para informar personalmente a Osama bin Laden sobre los avances del plan.
Les
investigaciones posteriores revelaron la conexión entre la célula de Hamburgo,
liderada por Atta, y la célula española de Abu Dahdah, establecida en 1994.
Esta última jugó un papel clave en la logística y las comunicaciones de Al
Qaeda en Europa y, años después, sería responsable de los atentados del 11-M en
Madrid.
Concretamente,
el facilitador de la reunión entre Atta y Binalshibh fue Amer Azizi, quien era
el número 2 de la célula española de Abu Dahdah y quien, tres años después,
sería el cerebro de los ataques de Madrid en revancha contra el estado español,
después de que Azizi consiguiera eludir la detención en una operación policial
que consiguió desarticular la célula española y condenó a diversos de sus
miembros a penas de prisión.
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