lunes, 31 de enero de 2022

28 enero 2022 (3) El País (opinion)

28 enero 2022

 


Un estudio revela conexiones más profundas entre la célula que perpetró los atentados de Barcelona y el grupo yihadista Los inadvertidos vínculos del Estado Islámico con el 17-A

La célula terrorista de Ripoll (Girona) que cometió los atentados de Barcelona y Cambrils en 2017 no solo se inspiró en las acciones de Estado Islámico (ISIS en sus siglas en inglés), sino que mantuvo algún tipo de vínculo más profundo con las “estructuras centrales” del califato.

Es una de las conclusiones que Fernando Reinares y Carola García-Calvo, investigadores del Real Instituto Elcano, han alcanzado tras reconstruir las piezas de la investigación policial y judicial sobre el 17-A y entrevistar a personal de los servicios de inteligencia.

Las relaciones personales de miembros de la célula con combatientes extranjeros y “facilitadores”, sobre todo en Bélgica, pudieron ser el nexo directo de la célula con la organización yihadista, recogen en su estudio, publicado en el último número de la revista Perspectives on Terrorism, de la Universidad de Leiden (Países Bajos). La sentencia dictada por la Audiencia Nacional, en mayo de 2021, concluyó que la célula de Ripoll, liderada por el imán Abdelbaki Es Satty, se constituyó en una “red de base” de Estado Islámico, en cuyo nombre perpetró los ataques que dejaron 16 muertos y cientos de heridos. Solo tres terroristas fueron juzgados. Los autores materiales de la masacre fueron abatidos por la policía. Los Mossos d’Esquadra concluyeron que se trataba de una célula “inspirada” por la propaganda del ISIS.

Los autores del artículo creen que, más que “inspirada”, fue una célula “vinculada”. Reinares y García-Calvo parten del mismo material probatorio, pero lo analizan con un prisma nuevo y llegan a otra conclusión. Ambos creen que la célula integrada por el imán y sus discípulos —jóvenes de Ripoll unidos por lazos de sangre y de amistad— crearon un grupo vinculado al llamado “aparato de seguridad exterior” del ISIS, un órgano que desde junio de 2016 reclutaba a combatientes en Siria e Irak, pero también a retornados, para instigar atentados en Occidente.

Uno de los datos que sostiene la tesis de los investigadores es la temprana reivindicación de los ataques. A las 17.15, Younes Abouyaaqoub irrumpió al volante de una furgoneta en La Rambla de Barcelona y arrolló a decenas de personas. Solo cuatro horas después, Amaq News —la agencia de propaganda central de Estado Islámico— reivindicó el ataque citando fuentes de “seguridad”. Es decir, del aparato clandestino de “seguridad exterior”.

Un detalle llama la atención de los investigadores del Real Instituto Elcano: ese primer comunicado se refería ya a “los atacantes”, lo que sugiere que la organización sabía que “había otros implicados”. En aquel momento, tan solo había trascendido públicamente el atropello, cometido por una persona.

Tres semanas después, la revista propagandística Rumiyah dedicó un artículo especial a los “ataques en España”. De los 14 atentados reivindicados por el grupo ese año, solo el de Barcelona y el de Manchester (en mayo) merecieron esa cobertura, lo que indica, según los investigadores, la relevancia que el ISIS concedió al 17-A.

La célula de Ripoll aparece como “unidad encubierta” en un artículo que, admiten Reinares y García-Calvo, contenía errores. Estos pudieron publicarse de manera deliberada para “magnificar” el ataque, conjeturan. La célula pretendía cometer un gran atentado con vehículos cargados con bombas en Barcelona, muy probablemente en la Sagrada Familia.

Para eso fabricaron ingentes cantidades de explosivo TATP y lo acumularon en una casa ocupada en Alcanar (Tarragona). El 14 de agosto, tres miembros del grupo (Younes Abouyaaqoub, Yousseff Aalla y Mohamed Hichamy) se grabaron fabricando artefactos y profiriendo amenazas.

Los investigadores concluyen que esos vídeos iban a ser enviados a algún enlace del ISIS, probablemente por Es Satty, una vez cometida la matanza, prevista para el 20 de agosto. Pero la explosión fortuita de la casa, la noche del 16, obligó a cambiar los planes y a improvisar, y fue así como se desencadenó lo que acabó siendo el 17-A.

El informe recuerda que, entre los escombros de Alcanar, se hallaron notas manuscritas por Es Satty. En una de ellas, el imán se refería misteriosamente a “el que está por llegar”. Los Mossos investigaron las conexiones externas de la célula y su relación con Estado Islámico. Los agentes no fueron concluyentes, pero infirieron que no se podía descartar que, previamente al ataque, el núcleo duro hubiese tenido contacto con miembros del califato en Siria e Irak que hubiese dado sustento ideológico e impulso logístico a sus planes. El informe examina ese rastro internacional ya conocido, pero lo hilvana de forma que arroja nueva luz sobre lo ocurrido.

Tras su llegada a España en 2000 desde Marruecos, Es Satty mantuvo vínculos estrechos con el yihadismo. Tuvo contacto con el argelino que, en 2003, se inmoló en un ataque contra las tropas de Nasiriya (Irak) en nombre de Al Qaeda. Y estuvo implicado en una investigación judicial (de la que salió airoso) contra la mezquita Al Furkan de Vilanova i la Geltrú.

Tiempo después, y tras su paso por la cárcel por tráfico de drogas, recaló en Ripoll, donde captó a los jóvenes. Entre octubre de 2015 y abril de 2016, residió en Bélgica. Allí difundió discursos radicales en una mezquita y se movió en el eje “Bruselas-Amberes, un área donde el Estado Islámico reclutó a numerosos combatientes para ir a Siria”.

Uno de sus principales discípulos, Mohamed Hichamy —que lideró el ataque en Cambrils— viajó a Bélgica y llamó a un teléfono que conducía hasta un grupo de cuatro extremistas belgas, según informaron las autoridades de ese país al juez del 17-A.

Uno era Tarik Chadlioui, con un largo historial radical en comunidades musulmanas en Europa. Chadlioui tuvo “largas y duraderas relaciones en Cataluña” y una “influencia específica” en los miembros de la célula de Ripoll. Vídeos creados por este salafista aparecieron en la tableta usada por Es Satty. Los autores apuntan que hubo contactos con la “seguridad exterior” del ISIS

Notas manuscritas y los viajes a Bélgica del imán de Ripoll refuerzan la tesis Imágenes de la cámara con la que se grabaron los terroristas de la célula yihadista de Ripoll. 

Opinión:

Alguien muy cercano a ese estudio de Fernando Reinares y Carola García-Calvo me explica que se publicó en diciembre. Solo saber eso, me surge una pregunta: si se publico hace semanas ¿por qué se ha esperado a hacerlo público después de las declaraciones del comisario Villarejo? ¿No es lógico pensar que esa información se podía y debía haber hecho pública cuando apareció y no semanas después?

Sinceramente, cuando veo estas historias tan distanciadas en el tiempo me viene a la memoria la película LA REVOLUCION DE LOS ANGELES. Aquella escena en la que el asesor del Ministro de Sanidad recién asesinado por una paciente le dice al médico que la paciente está loca y el médico le contesta que no tiene constancia de ningún problema mental al ingresar en el hospital.

La respuesta del asesor es imperativa y reiterativa: “Está loca”

Y el médico asiente y empieza a preparar la documentación “oficial”…

A buen entendedor…

 

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